¿Cómo dividir el entrenamiento de running?

Zonas de Entrenamiento Aeróbico: La Clave

10/09/2019

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El entrenamiento de resistencia, ya sea correr, nadar, pedalear o cualquier otra disciplina de larga duración, implica trabajar a diferentes intensidades. Comprender estas intensidades y cómo afectan a nuestro cuerpo es fundamental para diseñar un plan de entrenamiento efectivo y evitar el estancamiento o la fatiga excesiva. Es aquí donde entran en juego las zonas de entrenamiento aeróbico, un concepto clave para cualquier deportista que busque mejorar su rendimiento en disciplinas de resistencia.

Las zonas de entrenamiento aeróbico son rangos de intensidad definidos que nos permiten cuantificar y controlar el esfuerzo que estamos realizando durante una sesión. No se trata solo de correr más rápido o más lento, sino de entender qué sistemas energéticos estamos utilizando, qué adaptaciones fisiológicas estamos promoviendo y cuánto tiempo podemos sostener ese esfuerzo. Definir estas zonas de manera precisa nos ayuda a estructurar el entrenamiento de forma lógica, alternando estímulos de baja, moderada y alta intensidad según los objetivos específicos de cada fase de la preparación.

¿Cuáles son los niveles de intensidad en el ejercicio?
Cualquier actividad que consuma 3-6 MET se considera de intensidad moderada. Cualquier actividad que consuma > 6 MET se considera de intensidad vigorosa. Existen evidentemente muchos tipos distintos de actividad física que sirven para desarrollar diversos aspectos de la condición física.

Existen diversas metodologías para determinar estas zonas de entrenamiento. Algunas son más sofisticadas y requieren pruebas de laboratorio, mientras que otras se basan en estimaciones o sensaciones. Sin embargo, todas las metodologías sólidas se fundamentan en la identificación de ciertos hitos fisiológicos clave que marcan transiciones importantes en la forma en que nuestro cuerpo produce energía y gestiona la fatiga durante el ejercicio de resistencia.

Índice de Contenido

Hitos Fisiológicos que Definen las Zonas

La base para establecer las zonas de intensidad en el entrenamiento aeróbico reside en la identificación de tres puntos de inflexión fisiológica. Estos hitos marcan cambios significativos en el metabolismo y la respuesta del organismo al esfuerzo creciente. Su determinación precisa suele requerir pruebas específicas, pero una vez identificados, nos proporcionan la referencia necesaria para establecer los rangos de intensidad de entrenamiento.

1º Umbral Ventilatorio (Umbral Aeróbico)

Este primer hito fisiológico representa una intensidad de esfuerzo relativamente baja o muy baja. Es el punto a partir del cual la ventilación comienza a aumentar de forma no lineal con respecto a la intensidad del ejercicio. A intensidades iguales o inferiores al primer umbral ventilatorio, el cuerpo obtiene la mayor parte de la energía mediante la oxidación de las grasas. A medida que la intensidad supera este umbral, la contribución de los carbohidratos como fuente de energía comienza a ser más relevante.

Entrenar a esta intensidad es sostenible durante periodos muy prolongados, a menudo varias horas, dependiendo de factores como la hidratación y la nutrición. Por ello, a esta intensidad se la conoce comúnmente como "umbral aeróbico". Es la base del entrenamiento de fondo, promoviendo adaptaciones que mejoran la eficiencia en el uso de grasas y la capacidad de sostener esfuerzos largos a baja intensidad.

2º Umbral Ventilatorio (Umbral Anaeróbico)

El segundo umbral ventilatorio marca una intensidad de ejercicio significativamente mayor. A partir de este punto, la contribución de los carbohidratos al suministro de energía se vuelve casi exclusiva. La ventilación aumenta de forma desproporcionada y se hace más difícil mantener una conversación fluida.

Aunque tradicionalmente se le llama "umbral anaeróbico", este término es técnicamente incorrecto, ya que el sistema aeróbico sigue siendo predominante, pero la producción de lactato comienza a superar su eliminación de forma más marcada. La intensidad asociada a este umbral suele poder sostenerse durante un tiempo límite que varía típicamente entre 30 y 60 minutos en deportistas entrenados, aunque esto depende mucho del nivel individual. Intensidades superiores a este umbral reducen drásticamente el tiempo que el esfuerzo puede ser mantenido.

Este segundo umbral está estrechamente relacionado con otros conceptos importantes en fisiología del ejercicio, como el segundo umbral de lactato, el máximo estado estable de lactato o el Umbral Funcional de Potencia (FTP) en el ciclismo. Representa una intensidad crucial para el rendimiento en eventos de media y larga distancia, ya que marca la máxima intensidad que puede sostenerse durante un tiempo considerable sin una acumulación rápida de fatiga.

Máximo Consumo de Oxígeno (VO2máx)

El VO2máx, o potencia aeróbica máxima, representa la capacidad máxima de nuestro organismo para captar, transportar y utilizar oxígeno por parte de los músculos activos durante un esfuerzo máximo. Es, en esencia, el techo de nuestra capacidad aeróbica. Entrenar a intensidades cercanas al VO2máx implica un esfuerzo muy alto, donde el sistema cardiovascular y respiratorio trabajan a su máxima capacidad.

Esta intensidad solo puede sostenerse durante un tiempo muy limitado, típicamente entre 3 y 6 minutos. Aunque el VO2máx se alcanza en un esfuerzo máximo, las intensidades de entrenamiento que buscan mejorarlo se sitúan alrededor de este punto, promoviendo adaptaciones que incrementan la capacidad del cuerpo para utilizar oxígeno.

La determinación de estos hitos fisiológicos se puede realizar mediante pruebas de esfuerzo con análisis de gases respiratorios (ergoespirometría), pruebas de esfuerzo con medición de lactato sanguíneo o mediante diversos test de campo que buscan estimar estos umbrales (por ejemplo, test de Conconi, test de 30/15, test de FTP en ciclismo, etc.).

El Modelo de 3 Zonas de Entrenamiento

Basándose en los tres hitos fisiológicos descritos, se puede establecer un modelo simplificado de tres zonas de intensidad para el entrenamiento aeróbico. Este modelo es muy práctico para tener una comprensión general de los diferentes tipos de estímulos que se pueden aplicar.

Las tres zonas se definen de la siguiente manera:

  • Zona 1: Intensidad igual o inferior al 1º Umbral Ventilatorio.
  • Zona 2: Intensidad comprendida entre el 1º Umbral Ventilatorio y el 2º Umbral Ventilatorio.
  • Zona 3: Intensidad igual o superior al 2º Umbral Ventilatorio.

Para controlar la intensidad en cada zona durante el entrenamiento, se suelen utilizar diferentes métricas, como la frecuencia cardíaca, la velocidad de desplazamiento, la potencia (en ciclismo o remo) o la percepción subjetiva del esfuerzo (RPE, por sus siglas en inglés, Rated Perception of Effort).

La siguiente tabla resume las características generales de cada zona según este modelo, incluyendo una estimación del porcentaje del consumo máximo de oxígeno (%VO2máx) y la percepción del esfuerzo (RPE).

ZonaIntensidad General% VO2máx (Estimado)RPE (Escala 6-20)
Zona 1Baja o muy baja< 70%< 11 (Muy ligero a Moderado)
Zona 2Moderada70% - 85%12 - 15 (Algo duro a Duro)
Zona 3Alta o muy alta> 85%> 15 (Duro a Máximo)

La escala de Percepción del Esfuerzo (RPE) es una herramienta útil, especialmente cuando no se dispone de medidores de frecuencia cardíaca o potencia. Se basa en una escala numérica donde el deportista valora cuán duro siente el esfuerzo. La escala de Borg, de 6 a 20, es una de las más utilizadas:

Puntuación RPEValoración del Esfuerzo
6Muy muy ligero
7-8
9Muy ligero
10
11Moderado
12
13Algo duro
14
15Duro
16
17Muy duro
18
19Muy muy duro
20Máximo - Extenuante

Efectos y Consideraciones al Entrenar en Cada Zona

El entrenamiento aeróbico produce una amplia gama de adaptaciones fisiológicas que mejoran la capacidad de rendimiento en resistencia. Estas adaptaciones ocurren en diversos sistemas del cuerpo, incluyendo el neuromuscular, endocrino, metabólico, cardiovascular y respiratorio. El tipo de adaptación y los efectos inmediatos del ejercicio varían significativamente dependiendo de la zona de intensidad en la que se entrene.

Entrenamiento en Zona 1: La Base del Fondo

Entrenar a intensidades iguales o inferiores al primer umbral ventilatorio es fundamental para construir una base aeróbica sólida. Los efectos y adaptaciones principales en esta zona incluyen:

  • Adaptación Muscular: Mejora la capacidad de las fibras musculares de tipo I (lentas) para contraerse eficientemente durante periodos prolongados.
  • Eficiencia Neuroendocrina: Reduce la concentración de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) para una misma intensidad de esfuerzo a medida que mejora la condición física.
  • Metabolismo de Grasas: Optimiza la oxidación de los ácidos grasos, permitiendo al cuerpo utilizar la grasa como principal fuente de energía durante esfuerzos largos y de baja intensidad.
  • Sistema Cardiovascular: Disminuye la frecuencia cardíaca y aumenta el volumen sistólico (cantidad de sangre bombeada por latido) durante el ejercicio a esta intensidad. Reduce la presión arterial y la demanda de oxígeno del corazón.
  • Sistema Respiratorio: Aumenta la resistencia de los músculos respiratorios en esfuerzos prolongados.

Consideraciones en Zona 1: Aunque muy beneficioso, el entrenamiento de muy larga duración en Zona 1 puede tener efectos no deseados. Si la duración es excesiva y la nutrición no es adecuada, puede haber un efecto catabólico, donde se utilizan proteínas musculares como sustrato energético, lo que podría llevar a una pérdida de masa muscular y potencialmente fatiga crónica. Además, en condiciones de alta temperatura o humedad, el sistema cardiovascular puede verse más estresado, aumentando el riesgo de golpe de calor o fatiga por hipertermia. Es crucial una hidratación adecuada y, si es posible, adaptar el entrenamiento a las condiciones ambientales o establecer protocolos de aclimatación.

Entrenamiento en Zona 2: Desarrollo del Umbral

Trabajar a intensidades entre el primer y el segundo umbral ventilatorio es clave para mejorar la capacidad de sostener esfuerzos moderados a altos durante periodos extendidos. Los efectos y adaptaciones en esta zona son:

  • Adaptación Neuromuscular: Mayor demanda que en Zona 1, afectando tanto a fibras tipo I como a fibras tipo IIa (intermedias). Mejora la resistencia muscular a intensidades moderadas.
  • Metabolismo Energético: Optimiza la oxidación tanto de grasas como de carbohidratos, mejorando la eficiencia en el uso de ambos sustratos en este rango de intensidad.
  • Sistema Cardiovascular: El volumen sistólico suele alcanzar su valor máximo en esta zona, lo que proporciona un fuerte estímulo para mejorar este aspecto de la función cardíaca. Disminuye la resistencia vascular periférica y la presión arterial diastólica. Reduce la exigencia de oxígeno del miocardio en comparación con intensidades más altas.
  • Sistema Respiratorio: Aumenta la resistencia de los músculos respiratorios a intensidad moderada y de media duración.

Consideraciones en Zona 2: Esta zona implica una mayor demanda de carbohidratos. Si la dieta no es adecuada, puede llevar a la depleción de las reservas de glucógeno, lo que puede afectar el rendimiento y, en casos extremos, favorecer la pérdida de masa muscular. El entrenamiento en Zona 2 también genera una fatiga considerable, requiriendo un tiempo de recuperación mayor que el entrenamiento en Zona 1. La segregación de noradrenalina es mayor que en Zona 1, algo a considerar en personas con ciertas limitaciones cardiovasculares.

Entrenamiento en Zona 3: Mejora del VO2máx y la Potencia

Entrenar a intensidades iguales o superiores al segundo umbral ventilatorio, incluyendo esfuerzos cercanos al VO2máx, es fundamental para mejorar la potencia aeróbica y la capacidad de generar fuerza a altas velocidades. Los efectos y adaptaciones en esta zona son:

  • Adaptación Neuromuscular: Alta demanda que recluta fibras musculares tipo I, IIa y IIx (rápidas). Mejora la capacidad de realizar contracciones rápidas y la coordinación intermuscular, lo que se traduce en mejoras en la fuerza específica del deporte.
  • Actividad Hormonal: Aumento significativo de la actividad simpático-adrenal, con mayor segregación de catecolaminas como la adrenalina y noradrenalina. Esto implica una alta demanda para el corazón.
  • Metabolismo de Carbohidratos: Mejora la eficiencia en el metabolismo de los carbohidratos para obtener energía rápidamente, crucial a altas intensidades.
  • Sistema Cardiovascular: A largo plazo, aumenta la capacidad de llenado del corazón (volumen diastólico final) y mejora la distribución y el flujo sanguíneo a los músculos activos. Este tipo de entrenamiento es muy efectivo para aumentar el VO2máx.
  • Sistema Respiratorio: Mejora la tolerancia de los músculos respiratorios a actividades de alta intensidad.

Consideraciones en Zona 3: La alta demanda cardiovascular y hormonal hace que el entrenamiento en Zona 3 sea menos adecuado para personas con limitaciones cardiovasculares, a menos que esté estrictamente supervisado por un profesional de la salud y el deporte. La fatiga generada en esta zona es muy alta y requiere tiempos de recuperación prolongados. Es importante no abusar de este tipo de entrenamiento para evitar el sobreentrenamiento y las lesiones.

Limitaciones del Modelo de 3 Zonas

Si bien el modelo de tres zonas es útil por su sencillez para comprender los diferentes rangos de intensidad aeróbica, tiene la limitación de agrupar un espectro de intensidades muy amplio dentro de cada zona, especialmente en la Zona 3. Por ejemplo, trabajar a una intensidad ligeramente por encima del segundo umbral ventilatorio no produce los mismos efectos ni se puede sostener durante el mismo tiempo que un esfuerzo cercano al VO2máx, aunque ambos caigan dentro de la Zona 3.

Para un control más preciso y para optimizar el entrenamiento en deportistas de cierto nivel, a menudo se utilizan modelos de zonas más detallados (por ejemplo, modelos de 5 o 7 zonas) que subdividen estos rangos de intensidad, permitiendo ajustar de forma más fina los estímulos de entrenamiento y las adaptaciones buscadas. Sin embargo, el modelo de 3 zonas proporciona una excelente base conceptual para iniciarse en la comprensión de la intensidad en el entrenamiento de resistencia.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué son exactamente las zonas de entrenamiento aeróbico?

Son rangos de intensidad de ejercicio definidos en función de cómo el cuerpo utiliza la energía y gestiona la fatiga, basados en hitos fisiológicos clave como los umbrales ventilatorios y el VO2máx. Ayudan a estructurar el entrenamiento de resistencia.

¿Cuáles son los principales hitos fisiológicos utilizados para definir las zonas?

Los tres hitos principales son el 1º Umbral Ventilatorio (Umbral Aeróbico), el 2º Umbral Ventilatorio (Umbral Anaeróbico funcional) y el Máximo Consumo de Oxígeno (VO2máx).

¿Cómo se determina en qué zona estoy entrenando?

Se puede determinar utilizando métricas como la frecuencia cardíaca, la velocidad, la potencia o la Percepción del Esfuerzo (RPE), asociadas a los rangos definidos por los hitos fisiológicos.

¿Qué beneficios aporta entrenar en Zona 1?

Mejora la eficiencia en el uso de grasas como combustible, aumenta la resistencia muscular a baja intensidad, reduce la frecuencia cardíaca en reposo y durante el ejercicio, y fortalece la base aeróbica.

¿Qué se trabaja principalmente en Zona 2?

Se optimiza el uso de carbohidratos y grasas en intensidades moderadas, se mejora la capacidad de sostener esfuerzos prolongados cerca del umbral funcional y se estimula el aumento del volumen sistólico.

¿Para qué sirve entrenar en Zona 3?

Sirve para mejorar la potencia aeróbica máxima (VO2máx), la capacidad de generar fuerza a alta velocidad, la eficiencia en el uso de carbohidratos a alta intensidad y la tolerancia del cuerpo a esfuerzos muy demandantes.

¿Es el modelo de 3 zonas el único que existe?

No, existen modelos más detallados (de 5 o 7 zonas, por ejemplo) que subdividen estos rangos para un control más preciso del entrenamiento, pero el modelo de 3 zonas es un buen punto de partida conceptual.

¿Puede ser perjudicial entrenar siempre en la misma zona?

Sí. Un entrenamiento equilibrado requiere estímulos en diferentes zonas para promover adaptaciones variadas. Entrenar solo en Zona 1 puede limitar la mejora de la potencia, mientras que entrenar solo en Zona 3 aumenta el riesgo de fatiga, sobreentrenamiento y lesiones.

¿Cómo se relacionan los umbrales con el tiempo que puedo mantener un esfuerzo?

La intensidad del 1º Umbral Ventilatorio se puede mantener durante muchas horas. La intensidad del 2º Umbral Ventilatorio se puede mantener típicamente entre 30 y 60 minutos. Las intensidades cercanas al VO2máx solo se pueden mantener entre 3 y 6 minutos.

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