13/04/2021
¿Recuerda los gimnasios Curves? Aquellos centros de acondicionamiento físico que se hicieron tan populares por ofrecer un concepto de entrenamiento rápido y exclusivo para mujeres. Si bien hace algunos años era común encontrar uno en casi cualquier área del país, hoy la situación es radicalmente diferente. La marca, que llegó a operar cerca de 19 sedes en Costa Rica, vio cómo la gran mayoría de sus ubicaciones cerraban sus puertas, llevando a muchos a pensar que había desaparecido por completo. Pero, ¿qué fue lo que realmente pasó?
“A mí me llegaban a decir que Curves quebró y que la marca ya no existía”, expresó Lily Montero, quien junto a Arturo Zamora, ostenta el derecho de franquicia de Curves Costa Rica y es propietaria de una de las dos únicas sedes que actualmente se mantienen activas en el país. Este es el relato de cómo una franquicia exitosa enfrentó una serie de golpes que la llevaron al borde de la extinción en suelo costarricense, y los esfuerzos por revivirla.

- El Auge y la Rápida Expansión de Curves en Costa Rica
- La Tormenta Perfecta: Factores que Desencadenaron el Declive
- El Impacto en el Empleo y el Misterio de CGU
- Un Nuevo Comienzo: La Visión de Lily Montero y Arturo Zamora
- El Resurgimiento y Planes de Expansión
- El Concepto Curves Hoy: Más Allá del Ejercicio
- Protocolos y Medidas de Seguridad
- El Panorama General del Sector Gimnasios en Costa Rica
- Preguntas Frecuentes
El Auge y la Rápida Expansión de Curves en Costa Rica
La cadena de gimnasios Curves hizo su entrada en Costa Rica en febrero de 2004. Su propuesta de valor era clara y atractiva: un entrenamiento de circuito de 30 minutos diseñado específicamente para mujeres, en un ambiente cómodo y sin la presencia masculina que muchas veces intimida en gimnasios mixtos. Este concepto, pionero a nivel mundial en su momento, rápidamente ganó popularidad.
Antes de 2016, Curves experimentó un plan de expansión considerable en el país. Las publicaciones de medios de comunicación de la época reflejan este crecimiento. Por ejemplo, en noviembre de 2014, se anunció la apertura de siete nuevas sedes con una inversión significativa por club. La marca llegó a tener aproximadamente 19 ubicaciones distribuidas estratégicamente por el territorio nacional, desde la Gran Área Metropolitana hasta zonas como Pérez Zeledón.
La operación de la mayoría de estas franquicias estaba bajo la potestad de una empresa llamada Cadena de Gimnasios Unidos S.A. (CGU), mientras que algunas sedes operaban de forma independiente a esta corporación. El modelo parecía sólido y la presencia de Curves se consolidaba en el mercado costarricense.
La Tormenta Perfecta: Factores que Desencadenaron el Declive
El camino de éxito de Curves en Costa Rica comenzó a complicarse a partir de 2019. Varias circunstancias adversas se alinearon para crear lo que los actuales líderes de la marca han descrito como “la tormenta perfecta” que llevó al cierre de la mayoría de las sedes.
El primer golpe llegó con la implementación del impuesto al valor agregado (IVA) en julio de 2019. Este tributo significó un aumento del 13% en las tarifas de los centros de acondicionamiento físico. Para muchos clientes, especialmente en un modelo de membresía recurrente como el de los gimnasios, este incremento representó una carga económica difícil de sostener, llevando a una disminución en el número de afiliadas.
Paralelamente, el sector de los gimnasios en general experimentó un incremento considerable en la competencia durante ese mismo año. Nuevas propuestas, centros con tecnologías avanzadas y cadenas internacionales comenzaron a llegar o a expandirse, obligando a los negocios existentes a diferenciarse y, en muchos casos, a ajustar sus precios. Curves, con su modelo establecido, enfrentó la presión de este nuevo panorama competitivo.
Y luego, en 2020, llegó el impacto devastador y sin precedentes de la pandemia de la COVID-19. Las restricciones sanitarias, los cierres temporales y la incertidumbre económica golpearon duramente a la industria del fitness. Según datos de la Asociación de Gimnasios Gym-Fitness de Costa Rica (Asogym), cerca de 150 centros de ejercicio cerraron sus puertas en todo el país solo durante 2020. Para la mayoría de las sedes de Curves, ya debilitadas por el IVA y la competencia, la pandemia fue el golpe final que selló su cierre definitivo.
Arturo Zamora afirmó que, en el caso de la Corporación CGU que operaba 17 de las sedes, no hubo problemas legales que provocaran su salida, sino que fue una “decisión de negocio” de la empresa el dejar la franquicia en el país. Lily Montero añadió que, como cada club operaba de forma independiente, desconocen los motivos específicos de cada cierre más allá del contexto general del mercado y la pandemia.
El Impacto en el Empleo y el Misterio de CGU
La salida de la mayoría de las sedes de Curves tuvo un impacto significativo en el empleo. Se estima que cada gimnasio de la corporación CGU empleaba al menos cuatro instructoras, además del personal administrativo. Con el cierre de 17 sedes operadas por esta compañía, se podrían haber perdido más de 100 puestos de trabajo directos.
La Corporación de Gimnasios Unidos S.A. (CGU), que fuera el principal operador de la franquicia en Costa Rica, parece haber desaparecido del radar. Intentar localizar información precisa sobre esta empresa en Internet arroja resultados imprecisos. Según los actuales representantes de Curves Costa Rica, la empresa ya no existe en el país.
Un Nuevo Comienzo: La Visión de Lily Montero y Arturo Zamora
En medio de este panorama desolador para la marca, surgió un punto de inflexión. En noviembre de 2019, justo antes del inicio de la pandemia, Lily Montero (quien ya era socia del club) y Arturo Zamora tomaron la decisión de adquirir el territorio de Curves en San Pablo de Heredia a la Corporación de Gimnasios Unidos. Vieron potencial en el método y el sistema de la marca, y la noticia del crecimiento de Curves en otras regiones, como Europa, los invitó a no “claudicar”.
Sin embargo, el desafío fue inmenso. “Ha sido todo un reto. Nosotros tomamos el gimnasio en noviembre de 2019, en marzo de 2020 comenzamos a recuperar y de forma inesperada se vino la pandemia, entonces estos dos años han sido súper fuertes para nosotros”, relató Montero. Tuvieron que inyectar capital propio para mantenerse a flote, sin acceso a crédito, enfrentando cargas sociales y otros gastos operativos en un entorno de restricciones y baja afluencia de clientes.

A pesar de las dificultades, Montero y Zamora creen firmemente en el modelo Curves y están comprometidos con su reactivación en el país. Actualmente, operan la sede de San Pablo de Heredia y, según los datos disponibles, la sede de Pérez Zeledón también continúa funcionando (aunque sin contacto directo con los líderes de la marca a nivel nacional).
El Resurgimiento y Planes de Expansión
La visión de Lily Montero y Arturo Zamora va más allá de mantener operativas las dos sedes existentes. Están preparando un plan de expansión para reabrir puntos donde anteriormente existía la franquicia. Este proceso implica no solo la inversión y puesta en marcha de nuevos centros, sino también abordar aspectos legales.
Montero ha señalado que, lamentablemente, se han encontrado con situaciones donde gimnasios que dejaron la franquicia siguen operando de forma ilegal, utilizando el nombre y los equipos de Curves. Esto complica la recuperación de los territorios, pero están decididos a hacerlo paulatinamente.
El golpe a nivel latinoamericano también ha sido significativo, con solo alrededor de cinco gimnasios Curves restantes en toda la región, incluyendo el cierre de varias sedes en México, que es la casa matriz para reportar la actividad de Costa Rica. No obstante, el repunte positivo observado en Europa les sirve de inspiración y confirmación de la vigencia del concepto.
El Concepto Curves Hoy: Más Allá del Ejercicio
La marca Curves, a nivel global y en la sede de San Pablo de Heredia, se ha reinventado para adaptarse a las necesidades actuales de las mujeres. Si bien el circuito de 30 minutos sigue siendo el corazón del entrenamiento, el enfoque se ha ampliado. “Antes el gimnasio era solo un tema estético, ahora es un concepto integral de mente, cuerpo y alma”, explicó Montero.
El entrenamiento combina fuerza y cardio utilizando equipos hidráulicos adaptados al cuerpo femenino, siempre bajo la supervisión y guía de una instructora. La personalización es clave; buscan conocer a cada socia y sus necesidades. Además del circuito, ahora se ofrecen prácticas holísticas como yoga y meditación, clases especiales como zumba, y cuentan con nutricionistas y convenios con profesionales de la salud. Durante la pandemia, implementaron clases virtuales a través de una aplicación para que las socias pudieran seguir entrenando desde casa.
El ambiente sigue siendo solo para mujeres, un espacio donde se sienten cómodas y libres de juicios. Los planes de membresía en Costa Rica varían, con suscripciones que van desde ¢3.500 hasta ¢42.300, buscando ofrecer opciones accesibles. La inversión estimada para abrir un nuevo gimnasio Curves hoy ronda los ¢125 millones.
Protocolos y Medidas de Seguridad
En la sede de San Pablo de Heredia, se mantienen estrictos protocolos sanitarios para garantizar la seguridad de las socias. Esto incluye el distanciamiento de 1,80 metros entre las máquinas del circuito, operar a un 50% de aforo, implementar un sistema de citas para organizar los circuitos y evitar aglomeraciones, y realizar limpiezas profundas con máquinas especializadas y termo nebulizadoras.
Una medida innovadora que implementaron es un “dispositivo de distanciamiento social”: una pulsera que se entrega a cada socia al ingresar y que emite un zumbido si detecta que se acerca demasiado a otra persona, ayudando a mantener la distancia requerida durante el entrenamiento.
Actualmente, su estrategia de publicidad se centra en una campaña territorial de boca en boca en las áreas cercanas (San Pablo, San Rafael y San Isidro de Heredia). También están contactando activamente a las socias que pertenecieron a los antiguos gimnasios Curves cerrados, invitándolas a redescubrir el concepto en la sede operativa.
El Panorama General del Sector Gimnasios en Costa Rica
La historia de Curves es un reflejo de las dificultades que enfrentó el sector fitness costarricense en los últimos años. Jorge Angulo, presidente de Asogym, confirmó que 2020 fue devastador, con 150 cierres. Aunque la cifra bajó a 50 en 2021, el impacto fue profundo. Muchos negocios lucharon por pagar alquileres y salarios.
La competencia se intensificó con la llegada de cadenas internacionales como Smart Fit, que entró al país a finales de 2020 con una inversión millonaria y un plan de expansión agresivo. Esto generó una “guerra de precios”, donde muchos gimnasios locales se vieron obligados a bajar sus mensualidades (de ¢20.000-¢25.000 a ¢15.000) para poder competir con las tarifas masivas de las grandes cadenas.

A pesar de los desafíos, el sector muestra signos de recuperación. Datos de la Dirección General de Tributación indican que al cierre de 2021 había 856 gimnasios inscritos, superando los 636 de 2020 y los 823 de 2019. Esto sugiere que, si bien muchos negocios cerraron, otros nuevos han abierto o se han reubicado, recuperando los niveles prepandemia en cuanto a registro tributario. Asogym estima que actualmente operan cerca de 450 centros de entrenamiento a nivel nacional, con unos 75 gimnasios nuevos abriendo en diversas ubicaciones del país.
Aunque las restricciones de aforo (generalmente al 50%) y los protocolos sanitarios siguen vigentes, el sector mira con esperanza a 2022, esperando menos limitaciones y horarios más amplios para poder consolidar su recuperación.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es Curves?
Curves es una franquicia internacional de gimnasios diseñada exclusivamente para mujeres, conocida por su entrenamiento de circuito de 30 minutos que combina ejercicios cardiovasculares y de fuerza.
¿Cuánto dura un entrenamiento en Curves?
El entrenamiento principal de circuito en Curves tiene una duración de 30 minutos.
¿Curves es solo para mujeres?
Sí, el concepto Curves está diseñado y dirigido exclusivamente a mujeres.
¿Cuántos gimnasios Curves quedan actualmente en Costa Rica?
Según la información disponible, actualmente solo quedan dos gimnasios Curves operando en Costa Rica: uno en San Pablo de Heredia y otro en Pérez Zeledón.
¿Cuánto cuesta una membresía de Curves en Costa Rica?
Los planes de membresía en Costa Rica varían, con costos que van desde los ¢3.500 hasta los ¢42.300, dependiendo del plan específico.
¿Cuánto cuesta poner una franquicia de Curves en Costa Rica?
La inversión estimada para abrir un nuevo gimnasio Curves en Costa Rica, según los actuales líderes de la marca, ronda los ¢125 millones.
¿Por qué cerraron tantos gimnasios Curves en Costa Rica?
El cierre masivo de sedes de Curves en Costa Rica fue resultado de una combinación de factores: el aumento de tarifas por la aplicación del IVA en 2019, el incremento de la competencia en el sector ese mismo año, y el golpe definitivo de la pandemia de COVID-19 en 2020. Además, la empresa principal que operaba la mayoría de las franquicias decidió dejar el mercado por una decisión de negocio.
¿Dónde estaban ubicados los gimnasios Curves que cerraron en Costa Rica?
La franquicia llegó a tener sedes en diversas ubicaciones del país. Las sedes que cerraron incluían puntos en Cartago, Cariari (Belén), San Francisco (Heredia), San Joaquín (Heredia), Santa Lucía (Barva), Santo Domingo (Heredia), Ciudad Colón, Curridabat, El Carmen (San José), Desamparados (dos gimnasios), Escazú, Moravia, Rohrmoser (Pavas), San Pedro (Montes de Oca), Teatro Nacional (San José) y Coronado. Solo las sedes de Pérez Zeledón y San Pablo de Heredia continuaron operando.
Aunque la presencia de Curves en Costa Rica se redujo drásticamente, la marca no ha desaparecido por completo. Los esfuerzos de los actuales líderes buscan no solo mantener vivo el concepto, sino también relanzar su expansión en el país, adaptándose a los nuevos tiempos y desafíos del mercado fitness.
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