¿Qué ejercicios puede hacer una mujer embarazada en el gimnasio?

Gimnasio y Embarazo: Guía Segura para Mamás

21/12/2021

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Cuando la dulce espera comienza, es natural que surjan muchas preguntas, especialmente si ya eras una apasionada del ejercicio o si, por el contrario, buscas adoptar hábitos más saludables. La idea de continuar o empezar a ir al gimnasio durante el embarazo puede generar dudas: ¿Es seguro? ¿Qué ejercicios son adecuados? Lejos de lo que algunos miedos o la falta de información puedan sugerir, un embarazo activo y con ejercicio controlado, en condiciones normales, presenta significativamente menos riesgos que un embarazo sedentario. La actividad física es, de hecho, fundamental para una gestación sin complicaciones y una recuperación posparto más rápida y efectiva.

Adaptar tu rutina de entrenamiento es clave, y entender qué actividades son beneficiosas y cuáles evitar se vuelve indispensable. Este artículo busca ser tu guía para navegar el mundo del ejercicio en el gimnasio durante el embarazo, ofreciéndote la información necesaria para entrenar de forma segura y adecuada.

¿Qué máquinas de gimnasio debo evitar durante el embarazo?
Las dominadas con polea y dominadas asistidas en máquina son ejercicios difíciles de realizar correctamente durante el embarazo, especialmente si tienes separación abdominal. La presión intraabdominal y cualquier curvatura excesiva de la columna vertebral en cualquiera de los ejercicios pueden provocar un pico abdominal.
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¿Todas las Mujeres Embarazadas Pueden Entrenar?

Aunque el ejercicio es altamente recomendable, existen excepciones. No todas las mujeres embarazadas pueden practicar ejercicio físico sin restricciones. Es crucial, tras la primera ecografía y confirmación de que todo avanza correctamente, realizar una valoración con un fisioterapeuta especializado en obstetricia. Este profesional evaluará tu estado específico del embarazo, la ubicación de la placenta, la cantidad de líquido amniótico y cualquier disfunción ginecológica previa para determinar la seguridad y el tipo de ejercicio más adecuado para ti.

Existen contraindicaciones claras para la práctica de ejercicio durante el embarazo. Las mujeres que presentan alguna de las siguientes condiciones no deberían realizar deporte:

  • Acortamiento del cuello del útero.
  • Sangrado vaginal.
  • Anemia con síntomas graves.
  • Mujeres con placenta previa.
  • Diabetes tipo I no controlada.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Gestación múltiple (trillizos o más).

Es fundamental ser honesta con tu profesional de la salud sobre tu historial y estado actual para garantizar un plan de ejercicio seguro.

Entrenamiento en el Primer Trimestre: ¿Es Posible?

Sí, es posible entrenar durante el primer trimestre, pero con precauciones y siempre que la mujer ya tuviera una rutina de ejercicio regular antes del embarazo. Durante este período, el riesgo de aborto espontáneo es más alto. Por lo tanto, si existen contraindicaciones o si la mujer ha tenido tres o más abortos espontáneos previos, se desaconseja el deporte en el primer trimestre.

Sin embargo, si el embarazo no es de riesgo y ya practicabas ejercicio con frecuencia, puedes continuar tu rutina habitual, aunque escuchando siempre a tu cuerpo y ajustando la intensidad si es necesario. A pesar de que la energía puede ser baja en esta etapa, muchas mujeres descubren que realizar ejercicio les ayuda a sentirse mejor.

Frecuencia y Tipo de Ejercicio Recomendado

La recomendación general es acumular al menos 150 minutos de actividad física a la semana. Esto se puede lograr, por ejemplo, con al menos dos sesiones de entrenamiento de fuerza o tonificación de unos 45 minutos, combinadas con caminatas diarias de al menos 30 minutos a buen ritmo u otra actividad cardiovascular de bajo impacto.

El entrenamiento para embarazadas debe ser guiado y enfocado en fortalecer los grupos musculares más afectados por los cambios gestacionales. Los tipos de ejercicio que se deben incluir son:

  • Ejercicios de tonificación del suelo pélvico: Contracciones Kegel en diferentes posturas y movimientos.
  • Fortalecimiento del transverso abdominal: Ejercicios abdominales seguros combinados con una respiración adecuada.
  • Tonificación de los glúteos: Fundamental para mantener una buena postura, ya que este grupo muscular tiende a debilitarse.
  • Entrenamiento global de fuerza: Utilizando peso o resistencia (mancuernas, kettlebell, gomas elásticas, aros de pilates).
  • Cardio de bajo impacto: Natación, elíptica, bicicleta estática, marcha nórdica, senderismo.
  • Ejercicios posturales: Ayudan a mantener la alineación corporal.
  • Estiramientos: Especialmente importantes para zonas como el nervio ciático, cuadrado lumbar y la musculatura del tronco y cuello.

Es importante mantener una intensidad moderada, alrededor del 70% de tu esfuerzo máximo, y evitar contener la respiración para no generar presión sobre el suelo pélvico.

Tabla de Ejercicios de Tonificación Seguros

Aquí te presentamos una rutina de ejercicios de fuerza que puedes realizar en el gimnasio (o en casa/aire libre si tienes el equipo), adaptada para embarazadas. Recuerda realizarlos con control y prestando atención a tu cuerpo. Se aconseja repetir esta tabla dos veces por semana.

  1. Elevaciones de las caderas con resistencia: Tumbada boca arriba (solo en el primer trimestre o con elevación del tronco/lado después), piernas flexionadas, brazos al techo. Coloca un aro de pilates o pelota pequeña entre las rodillas. Inspira, al soltar aire, aprieta el aro y eleva las caderas. Inspira arriba, suelta aire y baja vértebra a vértebra. Realiza 20 repeticiones.
  2. Tonificación de glúteos (la rana): Tumbada de lado, piernas flexionadas a 90º, cabeza apoyada en el brazo inferior. Al soltar el aire, eleva la rodilla manteniendo los pies juntos. Estabiliza la pelvis activando el abdomen. Realiza 15 repeticiones por pierna.
  3. Ejercicio para el Core, plancha lateral modificada: De lado, flexiona las piernas y lleva las rodillas hacia atrás alineadas con las caderas. Apoya el antebrazo en el suelo. Inspira, al exhalar, eleva las caderas activando el transverso abdominal (ombligo hacia la espalda). Realiza 15 repeticiones por lado.
  4. Fortalecer la faja abdominal (cuadrupedia): En cuadrupedia, columna neutra. Inspira, al soltar aire, activa el abdomen (ombligo a la espalda) y estira brazo y pierna opuestos. Mantén el equilibrio 5-10 segundos exhalando. Realiza 8 repeticiones por lado.
  5. Zancadas con aro de pilates: De pie, una pierna delante y otra detrás (pie trasero en flexión, talón elevado). Aro de pilates a la altura del pecho. Soltando aire, aprieta el aro y baja flexionando ambas rodillas a 90º (casi tocando el suelo con la rodilla trasera). Realiza 15 repeticiones por pierna.
  6. Sentadillas con fitball en la pared: De pie, con una pelota grande de pilates apoyada en la pared en tu espalda. Coloca una pelota pequeña o cojín entre las rodillas. Inspira, al soltar aire, baja flexionando rodillas a 90º. Inspira abajo, al soltar aire, aprieta la pelota pequeña y sube. Realiza 15 repeticiones, 2 series.
  7. Elevaciones de piernas (de lado): Tumbada de lado, tobillos en un aro o pelota pequeña entre los pies. Inspira, al soltar aire, activa el transverso abdominal y levanta ambas piernas, controlando que el ombligo no salga hacia fuera. Suelta aire al subir. Realiza 10 elevaciones por lado.
  8. Tonificación del tren superior (con aro): Sentada con piernas cruzadas, aro de pilates detrás del tronco. Apoya las manos en la parte superior del aro. Mientras sueltas aire, aprieta el aro hacia abajo, manteniendo el aro pegado a la espalda, columna elongada y hombros relajados. Realiza 10 repeticiones en 3 series.

Adapta los pesos y resistencias para poder completar las repeticiones con buena técnica. Si sientes dolor o incomodidad, detente.

Beneficios del Ejercicio Durante la Gestación

Los beneficios de mantenerse activa durante el embarazo son notables, impactando positivamente tanto a la madre como al bebé:

  • Primera fase del parto (dilatación) más corta.
  • Menor riesgo de dolor lumbar e incontinencia urinaria.
  • Mejor control del aumento de peso corporal.
  • Menor riesgo de diabetes gestacional.
  • Recuperación posparto más rápida.
  • Menor riesgo de sufrir diástasis abdominal en el postparto.
  • Mejor flujo sanguíneo en las piernas.
  • El feto soporta mejor el esfuerzo durante el parto natural.
  • Menos riesgo de tener una cesárea.

Estos beneficios subrayan la importancia de incorporar la actividad física de manera segura en tu rutina prenatal.

¿Qué deportes no se pueden hacer embarazada?
Están contraindicados el alpinismo, el automovilismo deportivo, el deporte de contacto, el esquí alpino, el esquí náutico y el submarinismo (evitando aquellos que se practiquen en condiciones de poco oxígeno). El ejercicio regular al comienzo del embarazo, de manera pausada, no ha demostrado mayor riesgo de aborto.

Máquinas y Movimientos a Evitar en el Gimnasio (Después del Primer Trimestre)

A medida que el embarazo avanza, especialmente después del primer trimestre, tu cuerpo cambia significativamente. Tu centro de gravedad se modifica y la presión interna aumenta. Es crucial adaptar los ejercicios y evitar ciertas máquinas y movimientos:

Movimientos a Evitar:

  • Acostarse completamente boca arriba: La presión del útero puede dificultar el retorno sanguíneo al corazón.
  • Acostarse boca abajo.
  • Crunch, giros y movimientos que crucen la línea media: Pueden empeorar la separación abdominal (diástasis).
  • Movimientos rotacionales: Que compriman el espacio del útero.
  • Contener la respiración: Genera demasiada presión sobre el suelo pélvico.
  • Movimientos de empuje o isométricos: Que hagan que los abdominales sobresalgan o formen 'pico'.

Máquinas y Equipos a Evitar:

  • Superficies inestables: Como BOSU o tablas de equilibrio, debido al cambio en tu centro de gravedad.
  • Máquinas de abductor y aductor: Por la presión que ejercen sobre la cintura pélvica.
  • Máquina de jalón al pecho y de dominadas asistidas: Son difíciles de realizar correctamente en el embarazo y pueden causar que los abdominales sobresalgan si hay separación.
  • Extensiones de espalda a 45 grados y máquinas para glúteos/isquios (acostada): Debido a la posición que requieren.

Considera cambiar la cinta de correr por la elíptica o la máquina Arc Trainer, que ofrecen un impacto mucho menor y son mejores para proteger el suelo pélvico. Para los isquios, prefiere la máquina de curl sentado en lugar del curl acostado.

Clases a Evitar y Alternativas:

  • Clases que causen sobrecalentamiento: Como el Hot Yoga.
  • Clases con cambios rápidos de posición: Clases como el step o algunas de baile pueden ser desafiantes por el equilibrio y los cambios de presión arterial.
  • Clases de alto impacto: Como correr o saltar. Opta por clases de bajo impacto como natación, aquagym, o ciclismo indoor (con ajustes).

Clases de fuerza o de bajo impacto como Pilates o Yoga prenatal (con un instructor cualificado) son buenas opciones. Siempre informa al instructor de que estás embarazada para que pueda ofrecerte modificaciones seguras.

Preguntas Frecuentes sobre Ejercicio y Embarazo en el Gimnasio

Mantenerse informada es clave para un embarazo saludable y activo. Aquí respondemos algunas dudas comunes:

¿Necesito la aprobación de mi médico para empezar a entrenar?

Sí, siempre debes consultar a tu médico o profesional de la salud antes de iniciar o continuar cualquier programa de ejercicio durante el embarazo. Ellos pueden confirmar que no hay contraindicaciones y darte luz verde.

¿Puedo empezar a hacer ejercicio si antes era sedentaria?

Sí, el embarazo es un excelente momento para adoptar hábitos saludables. Sin embargo, si eras sedentaria, es crucial empezar de forma muy gradual y, si es posible, bajo la supervisión de un profesional del fitness o fisioterapeuta especializado en embarazo. Empieza con actividades de bajo impacto como caminar.

¿Cómo sé si me estoy esforzando demasiado?

Una buena regla general es la 'regla del habla': deberías poder mantener una conversación mientras te ejercitas. Si te quedas sin aliento, es probable que te estés esforzando demasiado. Presta atención a señales como mareos, dolor, sangrado vaginal, o contracciones.

¿Es seguro levantar pesas durante el embarazo?

Sí, el entrenamiento de fuerza es seguro y beneficioso, siempre que se adapte a tu estado y nivel de condición física. Utiliza pesos que te permitan realizar las repeticiones con buena técnica, evita contener la respiración y modifica los ejercicios que te hagan acostarte boca arriba o generen presión abdominal excesiva después del primer trimestre.

¿Cuándo debo dejar de hacer ejercicio?

Debes dejar de hacer ejercicio y consultar a tu médico si experimentas cualquier señal de alarma, como sangrado vaginal, dificultad para respirar antes del esfuerzo, mareos, dolor de cabeza, dolor en el pecho, debilidad muscular, dolor o hinchazón en la pantorrilla, o contracciones uterinas regulares y dolorosas.

Consideraciones Finales

Escuchar a tu cuerpo es la regla de oro durante el embarazo. Cada día puede ser diferente, y es fundamental ser flexible con tu rutina. No te compares con otras mujeres o con tu nivel de fitness previo al embarazo. El objetivo es mantenerte activa de forma segura para promover tu bienestar y el de tu bebé.

Recuerda que este artículo proporciona información general basada en el texto proporcionado. La guía más segura y personalizada siempre vendrá de la mano de profesionales de la salud y del ejercicio cualificados en el embarazo. ¡Disfruta de esta etapa manteniendo un estilo de vida activo y saludable!

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