31/10/2021
Es una de las preguntas más recurrentes al pisar un gimnasio o planificar una rutina de entrenamiento: ¿debería centrarme en el cardio para quemar grasa o levantar pesas para construir músculo y acelerar mi metabolismo? La duda de saltarse la cinta o la bicicleta para ir directo a las máquinas de fuerza, o viceversa, es universal. Pero, ¿cuál de estas estrategias es realmente más efectiva cuando el objetivo principal es la pérdida de grasa?
Según la perspectiva de un especialista en la materia, el preparador físico y columnista de Globo, Marcio Atalla, no hay lugar a dudas sobre cuál actividad tiene una ventaja directa en la quema de grasa durante la sesión de ejercicio.

Cardio: El Rey de la Quema de Grasa Durante el Ejercicio
Atalla es categórico: los ejercicios cardiovasculares, como correr en la cinta, usar la bicicleta elíptica o practicar natación, queman significativamente más grasa en comparación con el entrenamiento con pesas tradicional realizado en aparatos de gimnasio, al menos durante el tiempo que dura la actividad física.
Para entender por qué ocurre esto, debemos analizar cómo nuestro cuerpo utiliza la energía. Cuando iniciamos cualquier actividad física, el cuerpo recurre a dos fuentes principales de combustible: la glucosa disponible en la sangre y los ácidos grasos almacenados. A medida que la intensidad del ejercicio aumenta, el uso de ambas fuentes se incrementa. Sin embargo, existe un punto óptimo de intensidad y duración en el que la quema de grasas alcanza su máximo potencial, convirtiéndose en la principal fuente de energía.
El entrenamiento cardiovascular, especialmente a intensidades moderadas y sostenidas durante un tiempo prolongado, está diseñado precisamente para operar en esta zona de máxima oxidación de grasas. El cuerpo, al necesitar un suministro constante y relativamente lento de energía para mantener el esfuerzo aeróbico, encuentra en la grasa el sustrato ideal.
Atalla explica que en los primeros momentos de una actividad aeróbica, el glucógeno muscular (una forma almacenada de glucosa) es el combustible principal, pero la contribución de la grasa aumenta rápidamente. En los primeros 10 segundos, el glucógeno domina, con solo alrededor del 3% de la energía proveniente de la grasa. Sin embargo, después de apenas un minuto y medio, este porcentaje se dispara al 50%, y superados los 3 minutos de actividad continua, la grasa ya representa más del 90% del combustible utilizado. Esto demuestra cómo el cuerpo se adapta para utilizar la grasa de manera eficiente durante el ejercicio aeróbico prolongado.
Además de la duración y la intensidad, el tipo de actividad cardiovascular también influye. Aquellas que reclutan grandes grupos musculares y requieren un esfuerzo coordinado de todo el cuerpo son intrínsecamente más eficientes en términos de gasto calórico total y, por ende, quema de grasa. Actividades como correr, nadar o remar son ejemplos clásicos de ejercicios que cumplen con estos requisitos y son altamente recomendables para quienes buscan optimizar la quema de calorías y grasa.
El Rol Específico del Entrenamiento con Pesas
Por otro lado, el entrenamiento con pesas, o culturismo, tiene un mecanismo de acción diferente en cuanto al uso de energía durante la sesión. El preparador físico Marcio Atalla señala que el entrenamiento de fuerza utiliza principalmente glucógeno muscular como combustible. Este tipo de ejercicio es de alta intensidad pero corta duración por serie, seguido de periodos de descanso. Estos descansos son cruciales para permitir que el cuerpo comience a reponer las reservas de glucógeno gastadas.
Durante el levantamiento de pesas, la grasa no es el principal sustrato energético. La demanda de energía es explosiva y de corta duración, lo que favorece el uso de fuentes de energía más rápidas como el glucógeno y el ATP (adenosín trifosfato) almacenado directamente en el músculo. Es por esto que, si bien se queman calorías durante una sesión de pesas, la proporción de grasa utilizada es menor en comparación con una sesión de cardio de duración y intensidad adecuadas.
Sin embargo, minimizar el papel del entrenamiento con pesas en la pérdida de peso sería un error. Su principal contribución no reside en la quema de grasa *durante* la actividad, sino en su impacto a largo plazo sobre el metabolismo basal. El metabolismo basal es la cantidad de calorías que nuestro cuerpo quema en reposo para mantener sus funciones vitales.
El entrenamiento de fuerza es fundamental para construir y mantener masa muscular. Y el tejido muscular es metabólicamente más activo que el tejido graso. Atalla explica que un kilogramo de músculo quema aproximadamente entre cuatro y cinco calorías más por día que un kilogramo de grasa, simplemente para mantenerse. Aunque esta diferencia calórica por kilogramo pueda parecer pequeña, ganar varios kilogramos de músculo con el tiempo puede representar un aumento significativo en la quema diaria total de calorías en reposo.
La desventaja, en comparación con la quema de grasa directa del cardio, es que ganar masa muscular es un proceso que lleva tiempo y requiere consistencia. No se logra de la noche a la mañana. Por lo tanto, el aumento del metabolismo basal gracias a la musculatura es un beneficio a largo plazo, no una solución inmediata para quemar grandes cantidades de grasa en una sola sesión.
Cardio vs. Pesas: Una Tabla Comparativa
Para visualizar mejor las diferencias clave entre ambos tipos de entrenamiento en relación con la pérdida de peso, consideremos la siguiente comparación basada en la información proporcionada:
| Característica | Ejercicio Cardiovascular (Cardio) | Entrenamiento con Pesas |
|---|---|---|
| Principal Combustible Durante el Ejercicio | Grasa (principalmente con duración/intensidad adecuadas) y Glucosa | Glucógeno Muscular y ATP |
| Quema de Grasa Durante la Sesión | Alta (dependiendo de la duración y intensidad) | Baja (no es el sustrato principal) |
| Impacto en el Metabolismo Basal (Quema en Reposo) | Menor impacto directo a largo plazo por sí solo | Aumenta con el tiempo a medida que se gana masa muscular |
| Efecto en la Quema Total de Calorías Diarias | Aumenta significativamente el gasto calórico *durante* el ejercicio | Aumenta el gasto calórico *en reposo* a largo plazo |
| Tiempo para Ver Efectos en la Quema de Grasa | Efecto inmediato durante la sesión | Efecto más lento (depende de la ganancia muscular) |
| Ejemplos | Correr, Nadar, Ciclismo, Elíptica, Remar | Levantamiento de Mancuernas, Máquinas de Gimnasio, Peso Corporal |
Como se puede apreciar, ambos tipos de entrenamiento abordan la pérdida de peso desde ángulos diferentes. El cardio es la herramienta más potente para quemar grasa *mientras* te estás moviendo, mientras que las pesas son fundamentales para construir un "horno" metabólico más eficiente a largo plazo al aumentar tu metabolismo basal.
En Resumen: ¿Cuál Elegir para Adelgazar?
Basándonos estrictamente en la información del experto, si el objetivo es maximizar la quema de grasa *durante la sesión de entrenamiento*, el ejercicio cardiovascular lleva la delantera. Su capacidad para utilizar la grasa como principal fuente de combustible, especialmente en sesiones de mayor duración y a intensidades adecuadas, lo convierte en una herramienta muy eficaz para este propósito.
Sin embargo, si pensamos en la pérdida de peso como un proceso integral que busca no solo quemar calorías activamente, sino también mejorar la composición corporal y aumentar la quema de calorías incluso en reposo, el entrenamiento con pesas se vuelve indispensable. Aunque no queme tanta grasa *durante* la actividad, su capacidad para construir músculo y elevar el metabolismo basal ofrece beneficios sostenidos que contribuyen a mantener el peso perdido a largo plazo.
La elección de "qué es mejor" para adelgazar no es, por lo tanto, una respuesta única y definitiva que favorezca rotundamente a uno sobre el otro. Depende del enfoque y del plazo. Para la quema inmediata durante el ejercicio, el cardio es superior. Para un impacto metabólico a largo plazo y una mejora de la composición corporal, las pesas son cruciales.
Preguntas Frecuentes sobre Cardio, Pesas y Pérdida de Peso
Aclarando las dudas más comunes basadas en la información del experto:
¿Es posible quemar grasa haciendo solo pesas?
Durante el entrenamiento con pesas, la quema de grasa no es el proceso principal; el cuerpo utiliza principalmente glucógeno. Sin embargo, al aumentar tu masa muscular con el tiempo, incrementarás tu metabolismo basal, lo que significa que quemarás más calorías (incluida grasa) en reposo a lo largo del día.
¿Cuánto músculo necesito para ver un aumento significativo en mi metabolismo?
Según el experto, cada kilogramo de músculo adicional quema entre 4 y 5 calorías más por día en comparación con un kilogramo de grasa. Ganar varios kilogramos de músculo puede resultar en un aumento notable en tu gasto calórico diario en reposo, aunque este es un proceso gradual.
¿Qué tipo de ejercicio cardiovascular es el más efectivo para quemar calorías y grasa?
Las actividades que involucran y reclutan una mayor cantidad de grupos musculares son generalmente más eficientes en términos de gasto calórico. Correr, nadar y remar son ejemplos destacados de ejercicios que cumplen con esta característica y son muy efectivos para la quema de grasa.
¿La intensidad del cardio afecta cuánta grasa quemo?
Sí, la intensidad es fundamental. A medida que aumenta la intensidad del ejercicio cardiovascular, también aumenta el uso de energía, incluyendo la grasa, hasta alcanzar un punto óptimo donde la quema de grasa es máxima. Sin embargo, intensidades extremadamente altas pueden depender más del glucógeno.
¿Cuánto tiempo debo hacer cardio para empezar a quemar una cantidad significativa de grasa?
Aunque la quema de grasa comienza desde el inicio, su contribución como fuente de energía aumenta progresivamente con el tiempo. Después de unos 3 minutos de actividad cardiovascular continua, la grasa puede representar más del 90% del combustible utilizado. Por lo tanto, sesiones de mayor duración suelen ser más efectivas para la quema total de grasa.
En conclusión, tanto el ejercicio cardiovascular como el entrenamiento con pesas son herramientas valiosas en el camino hacia la pérdida de peso, cada uno con sus mecanismos y beneficios específicos. Mientras el cardio destaca por su capacidad de quemar grasa activamente durante la sesión, las pesas son esenciales para construir un metabolismo más eficiente a largo plazo. Una estrategia integral que considere ambos podría ser la clave para optimizar los resultados, pero siempre recordando que la quema de grasa durante el ejercicio tiene un claro ganador según la ciencia y la opinión experta.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Cardio o Pesas para Adelgazar? El Experto Responde puedes visitar la categoría Fitness.
