¿Cómo influye la globalización en el deporte?

Influencia de la Globalización en el Deporte

09/03/2021

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En un mundo cada vez más interconectado, la influencia de la globalización se extiende a casi todos los ámbitos de la vida, y el deporte no es una excepción. La reciente crisis sanitaria mundial por la pandemia del COVID-19 nos mostró una faceta inesperada de esta interconexión al provocar el aplazamiento de eventos de magnitud como los Juegos Olímpicos de Tokio. Este hecho, que solo había ocurrido anteriormente durante las dos Guerras Mundiales del siglo pasado, subraya la vulnerabilidad de las grandes citas deportivas ante fenómenos globales. Sin embargo, más allá de las crisis puntuales, la globalización ha estado reconfigurando el panorama deportivo de maneras profundas y duraderas, cambiando la forma en que se concibe, se practica y se consume a nivel mundial. Esta tendencia, que algunos ya denominan 'slowbalisation' por una posible ralentización, sigue marcando el paso del deporte contemporáneo.

¿Qué es el deporte global?
El Programa Global utiliza el deporte para el desarrollo en la cooperación para mejorar de manera sostenible las vidas de niños, niñas y jóvenes desfavorecidos en distintos lugares del mundo.

La globalización ha alcanzado una dimensión que ha desplazado los focos tradicionales de proyección exterior en el ámbito deportivo. Si bien los Juegos Olímpicos sirvieron en su momento como un “campo de batalla” simbólico durante la Guerra Fría, hoy se les unen nuevas y poderosas formas de concebir el deporte como un elemento de presencia y poder blando a escala global. No obstante, esta expansión también trae consigo nuevos retos y preguntas que invitan a la reflexión sobre el presente y el futuro del deporte.

Índice de Contenido

El Fútbol como 'Deporte Rey' Global y su Proyección

Uno de los ejemplos más claros de la influencia de la globalización en el deporte es la creciente tendencia a trasladar competiciones nacionales a escenarios internacionales. La última edición de la Supercopa de Italia y la de España, disputadas ambas en Arabia Saudí a finales de 2019 y principios de 2020 respectivamente, son claros indicadores de cómo los organizadores buscan nuevos mercados y fuentes de ingresos más allá de sus fronteras habituales. Esta práctica se complementa con la organización de torneos amistosos a nivel internacional, como la destacada International Champions Cup, donde los grandes clubes de fútbol promocionan su marca y atraen afición en diferentes continentes.

Que el fútbol sea considerado el “Deporte Rey” no es casualidad. Su predominio histórico en Europa y América Latina se ha expandido de manera definitiva a regiones como Estados Unidos y Asia, consolidando su posición como el deporte más globalizado del planeta. Esta expansión se ha visto enormemente facilitada por el avance de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs). La posibilidad de visualizar eventos deportivos en tiempo real desde cualquier parte del mundo ha transformado los hábitos de consumo. Incluso ha llevado a modificar horarios de ligas locales, como fue el caso de LaLiga española, que ajustó sus partidos para facilitar su emisión en China, demostrando cómo la demanda global puede dictar decisiones a nivel local.

El Poder Blando: Clubes vs. Selecciones Nacionales

La dimensión del poder blando en las relaciones internacionales se refiere a la capacidad de un país o entidad para influir en otros a través de la atracción cultural y los valores, en lugar de la coerción. En el ámbito deportivo, esta capacidad se manifiesta de forma notable, y es aquí donde la globalización ha modificado el panorama. Es cada vez más común que sean los clubes, y no tanto las selecciones nacionales, los que despierten un interés masivo y una lealtad apasionada entre la afición a nivel mundial. Equipos como el Real Madrid y el FC Barcelona son ejemplos paradigmáticos de este fenómeno. Se han convertido en activos de incalculable valor para la proyección de España en el exterior. "El Clásico" entre estos dos equipos ha dejado de ser un evento puramente local o nacional para convertirse en un espectáculo de alcance mundial, seguido por millones de personas en todos los continentes.

¿Qué papel desempeña el deporte en la globalización?
El deporte se ha convertido en un lenguaje universal, que ha unido a personas de diferentes culturas de todo el mundo y ha derribado barreras geográficas: "La globalización del deporte se ha caracterizado por la creación de organizaciones deportivas nacionales e internacionales, la estandarización y la mundialización...

Debemos, por tanto, abrir el debate sobre qué o quién representa la proyección exterior de un país en el contexto deportivo globalizado. En sus inicios, el fútbol estuvo muy ligado a sentimientos nacionalistas y a la rivalidad entre naciones. Sin embargo, con la globalización, ese sentimiento nacionalista se ha visto diluido en favor de una visión más empresarial e internacionalizada. Los clubes se han transformado en grandes corporaciones con una clara orientación global, tanto en términos del origen de su capital como de sus aspiraciones de influencia y mercado. Esta dinámica global cultural llega hasta el futbolista como sujeto individual, quien se convierte en un potencial vendedor de una imagen, una marca con capacidad de influencia propia, a menudo más allá de su club o selección nacional. Un caso ilustrativo fue la llegada del delantero chino Wu Lei a LaLiga para jugar en el RCD Espanyol. Este fichaje provocó que millones de seguidores en China empezaran a seguir al equipo catalán, demostrando el enorme poder de atracción de un jugador individual en un mercado globalizado.

El Sujeto Individual y la Cuantificación de la Proyección Deportiva

Los argumentos anteriores ponen de manifiesto algunas limitaciones que puede tener la clasificación de la FIFA por selecciones nacionales a la hora de cuantificar la proyección exterior de un país a través del deporte. Si bien es una métrica útil para la competición internacional entre países, no refleja adecuadamente la influencia que ejercen los clubes o los jugadores individualmente en el escenario global.

Conscientes de esta nueva realidad, el Índice Elcano de Presencia Global ha incorporado modificaciones recientes para mitigar estas carencias. Inicialmente, este índice se centraba principalmente en las medallas obtenidas en los Juegos Olímpicos de verano para medir la proyección deportiva. Sin embargo, para abordar la nueva realidad del deporte a nivel global, se han incluido datos sobre los clubes, utilizando información proporcionada por la International Federation of Football History and Statistics (IFFHS). Esta evolución en la forma de medir la proyección deportiva es fundamental para entender el impacto real de la globalización en este ámbito.

Una propuesta adicional para seguir mejorando esta medición y hacerla más representativa de la realidad global sería la inclusión del deporte femenino. A pesar de que el fútbol femenino ha experimentado un auge considerable en los últimos años, su reconocimiento en los medios y en las métricas de proyección a menudo no se corresponde con su importancia. La selección de fútbol de Estados Unidos, por ejemplo, ha sido dominadora a nivel mundial con múltiples éxitos, pero estos logros no siempre reciben la misma atención mediática que los de las selecciones masculinas. La pasada Copa del Mundo de fútbol femenino sí generó un interés particular, en parte, por la notoriedad de figuras como Megan Rapinoe, estrella de la selección estadounidense, y sus declaraciones fuera del campo, demostrando que las jugadoras también pueden ser figuras con influencia global.

¿Cómo influye la globalización en el deporte?
La globalización ha alcanzado una dimensión que, en el ámbito deportivo, ha cambiado los focos de proyección hacia el exterior. Lejos parecen quedar los JJOO como “campo de batalla”, como sucedió durante la Guerra Fría. Se le unen ahora nuevas formas de concebir el deporte como elemento de presencia global.Apr 13, 2020

El Auge del Deporte Femenino y su Potencial Global

Es innegable el crecimiento de la afición al deporte femenino, y en particular al fútbol femenino, en los últimos años. Incorporar este ámbito al Índice Elcano de Presencia Global permitiría aproximarse mejor a la proyección blanda que un país ejerce a través de sus deportistas y equipos, ofreciendo además un enfoque más inclusivo y representativo. Aunque un primer paso podría ser añadir las selecciones nacionales femeninas, no se debería desatender en un futuro la inclusión de los clubes. La dimensión que están adquiriendo las secciones femeninas es cada vez mayor, y un hecho que lo constata no es solo la importancia creciente del FC Barcelona Femení o el Atlético de Madrid Femenino en la Liga Iberdrola, sino la reciente incorporación a la competición del Real Madrid, el club español que hasta hace poco estaba rezagado en este sentido. Este movimiento sugiere que la expansión global del fútbol femenino por parte de los grandes clubes es solo cuestión de tiempo. Además, la existencia de una Champions League femenina desde 2001 es otra prueba del camino que este deporte está recorriendo a nivel internacional.

El futuro del deporte femenino en el contexto de la globalización parece prometedor, ofreciendo nuevas vías para la proyección cultural y deportiva de países y clubes. A medida que la inversión y la visibilidad aumentan, es probable que veamos a más jugadoras convertirse en iconos globales y a los clubes femeninos atraer una base de seguidores internacional cada vez mayor.

Retos Actuales y el Futuro del Deporte Globalizado

En definitiva, el deporte, y de forma muy destacada el fútbol, impregna las sociedades contemporáneas de una manera profunda y compleja. La forma en que esta influencia se ejerce abre un debate constante entre el papel tradicional de los Estados-Nación, la creciente fuerza de los clubes como entidades globales y la proyección individual de los jugadores. Por tanto, el análisis de la proyección exterior a través del deporte es un campo cambiante que plantea nuevas y fascinantes preguntas: ¿Representan realmente los clubes o los jugadores la proyección de un país en un mundo globalizado? ¿Se ha convertido el sujeto individual, el deportista estrella, en un ente que sobrepasa las fronteras nacionales, con una lealtad que trasciende el origen geográfico? ¿Qué podemos esperar de la continua expansión y profesionalización del deporte femenino a nivel global?

La dinámica del fútbol nos muestra que sus miras son cada vez más amplias, impulsadas por la tecnología, el interés comercial y la búsqueda de nuevas audiencias. Es una historia de expansión continua del “Deporte Rey”. Sin embargo, esta expansión se enfrenta también a obstáculos y a la incertidumbre que plantean nuevos patrones de interconexión global, como la mencionada 'slowbalisation' o eventos inesperados como la pandemia de COVID-19.

El futuro de nuestras sociedades, y por ende, del deporte que las refleja, parece poder cambiar tras la crisis sanitaria. A corto plazo, no parece descabellado seguir viendo estadios vacíos o con severas restricciones de asistencia, lo que impacta directamente en la experiencia del aficionado y en la economía de los clubes. Los problemas financieros se ciernen sobre muchas entidades deportivas, afectando a jugadores, empleados y ligas enteras. Hemos visto a atletas confinados sin poder entrenar o competir y la mayor cita deportiva mundial, los Juegos Olímpicos, aplazada. Estas son las realidades inmediatas que ensombrecen el presente y el futuro cercano de esta historia de dominio cultural, proyección blanda de los Estados (aunque cada vez más diluida) e ininterrumpida expansión a nivel global. La forma en que el deporte se adapte a estos desafíos determinará su evolución en los próximos años, pero lo que parece claro es que su naturaleza globalizada es ya un rasgo indeleble.

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