¿Qué pasó con la ciudad Deportiva de Boca?

¿Qué Pasó con la Ciudad Deportiva de Boca?

07/11/2024

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En el vasto lienzo urbano de Buenos Aires, existe un rincón en la Costanera Sur que guarda una historia tan ambiciosa como truncada. Son más de setenta hectáreas, una extensión de tierra silenciosa y casi olvidada, enclavada estratégicamente entre los modernos rascacielos de Puerto Madero, la quietud de la Reserva Ecológica, el vibrante barrio Rodrigo Bueno y la silueta industrial del sur. Este predio, hoy vacío y con vestigios de un pasado fallido, no es otro que la recordada Ciudad Deportiva de Boca Juniors, un lugar que estuvo destinado a ser un ícono deportivo y que hoy se prepara para una transformación radical.

Durante décadas, este espacio ha sido un enigma para muchos porteños y para los propios hinchas de Boca. ¿Qué eran esas extrañas construcciones semiocultas entre la vegetación? ¿Por qué un club tan grande como Boca Juniors abandonó un terreno de semejantes dimensiones y potencial? La respuesta se encuentra en una compleja trama de sueños gigantes, cambios de gobierno, leyes modificadas y operaciones inmobiliarias millonarias que redefinieron por completo el destino de esta parcela ribereña.

¿Qué pasó con la ciudad Deportiva de Boca?
El proyecto quedó en la nada y, en 1992, el predio de 71,6 hectáreas fue vendido a la empresa Santa María del Plata. Un año después, dicha empresa se lo vendió a un tercer privado, que en 1997 lo vendió a la desarrolladora IRSA, empresa de Eduardo Elsztain, por US$50 millones.Aug 20, 2021
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El Sueño Gigante de Alberto J. Armando y la Ciudad Deportiva Original

La historia de este predio con Boca Juniors se remonta a 1965. En aquel entonces, el Estado nacional cedió al club de la Ribera estas tierras sobre el Río de la Plata. La visión era monumental, impulsada por el entonces presidente del club, Alberto J. Armando. Su idea era construir no solo una ciudad deportiva de vanguardia para los socios y las divisiones inferiores, sino, sobre todo, un estadio colosal con capacidad para albergar a 140.000 espectadores. Un proyecto que, de haberse concretado, habría sido uno de los más grandes del mundo en su época y un verdadero símbolo de la pasión xeneize.

El plan comenzó a tomar forma. Se realizó un importante trabajo de relleno sobre el río para crear islas artificiales, unidas por puentes curvos. Se iniciaron algunas construcciones: una pileta de salto acrobático, una confitería, incluso un acuario con forma de pez que fue el único de su tipo en Sudamérica y una postal de la ciudad en los años 70. Sin embargo, el ambicioso estadio nunca pasó de una incipiente tribuna de pocos escalones. La magnitud del proyecto, sumada a los cambios de gobierno y quizás a la dificultad intrínseca de la obra, hizo que el sueño de Armando quedara trunco.

Con el paso del tiempo, el predio, que legalmente había sido cedido al club con la condición de desarrollar allí instalaciones deportivas en un plazo determinado (inicialmente diez años), comenzó a languidecer. Las construcciones quedaron inconclusas o se deterioraron. La zona, pensada para ser un centro de actividad y recreación, se convirtió en un lugar descuidado, casi un parque de diversiones abandonado en medio de la ciudad.

Cambios Legales y la Transición Hacia el Negocio Inmobiliario

La ley original de 1964/65 que cedió el terreno a Boca Juniors establecía claramente que el club no podía vender las tierras. Sin embargo, el destino del predio comenzó a cambiar a fines de la década de 1970 y durante los años 80, bajo diferentes administraciones, incluyendo la dictadura militar.

En 1979, una ordenanza del intendente de facto Osvaldo Cacciatore liberó a Boca de la obligación de construir el estadio y extendió los plazos para la conclusión de otras obras. Años después, en 1982, el mismo intendente otorgó al club la posesión legal de los terrenos mediante escritura, aunque manteniendo la restricción de venta.

El giro definitivo llegó en 1989, durante la presidencia de Carlos Saúl Menem. Una nueva ley del Congreso Nacional modificó el destino de estas tierras, permitiendo su uso para complejos balnearios, náuticos, turísticos, hoteleros, comerciales e incluso habitacionales. Y, crucialmente, habilitó al club deportivo a vender los terrenos.

Con esta nueva normativa, el club Boca Juniors decidió desprenderse del predio. En 1992, vendió las 71,6 hectáreas a la sociedad Santa María del Plata por una cifra cercana a los US$50 millones. Con parte de ese dinero, Boca construyó el complejo de entrenamiento Casa Amarilla en el barrio de La Boca. La historia de la Ciudad Deportiva como proyecto deportivo del club había llegado a su fin.

Pero la tierra siguió cambiando de manos. Un año después, Santa María del Plata la vendió a un tercer privado. Finalmente, en 1997, este tercer privado vendió el predio a la desarrolladora IRSA, empresa presidida por Eduardo Elsztain, por el mismo valor de US$50 millones.

El Presente: Un Paisaje Abandonado con Potencial Estratégico

Durante más de dos décadas, el extenso predio de la ex Ciudad Deportiva permaneció en un estado de total desuso y abandono. Un vasto baldío, en parte pantanoso, donde la naturaleza fue reclamando su espacio, ocultando entre matorrales las ruinas de aquel sueño deportivo frustrado. Hoy, visitar el lugar es encontrarse con un paisaje extraño: la pileta vacía, la vieja confitería en ruinas, los puentes que no llevan a ninguna parte. Una escena que algunos describen como casi "chernobylesca" por su atmósfera de desolación y vestigios de una civilización pasada.

¿Dónde iba a ser la ciudad deportiva de Boca?
Boca Juniors poseía un terreno para entrenamientos llamado La Candela, en la localidad de San Justo, Provincia de Buenos Aires. Pero había una idea ambiciosa de construir un estadio en la costanera sur de la ciudad de Buenos Aires que tendría capacidad para 140 000 personas.

Sin embargo, la ubicación del predio es inmejorable. A orillas del Río de la Plata, goza de una vista privilegiada y se ha visto beneficiada por obras de infraestructura como el Paseo del Bajo, que mejoró la conexión de la zona. Su potencial inmobiliario, dada su extensión y localización estratégica en la Costanera Sur, siempre fue estratosférico.

Este contraste entre el abandono actual y el enorme potencial del lugar es lo que ha mantenido el interés sobre el futuro de las que son, quizás, las parcelas más grandes y valiosas que quedan disponibles en la Ciudad de Buenos Aires.

El Futuro: Costa Urbana, un Megaproyecto Público-Privado

Después de 24 años de inactividad en manos privadas, la historia del predio está a punto de dar un giro monumental. Actualmente, se está tramitando en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires un convenio urbanístico entre el Gobierno porteño e IRSA para desarrollar un megaproyecto de urbanización conocido como Costa Urbana.

Este proyecto se concibe como una colaboración público-privada de dimensiones faraónicas. El acuerdo contempla una cesión significativa de tierra por parte de IRSA a la Ciudad: el 67% del terreno, lo que equivale a unas 43 a 48 hectáreas, será destinado a la creación de un parque público de acceso libre para todos los ciudadanos. Este parque, por sí solo, tendrá una extensión cinco veces superior a la del tradicional Parque Lezama, ofreciendo un nuevo y enorme espacio verde en la Costanera.

El porcentaje restante del predio será desarrollado por IRSA y otras empresas del sector inmobiliario para construir un nuevo barrio. La inversión total estimada para este megaproyecto asciende a la impresionante cifra de hasta US$1600 millones, que incluye la inversión en infraestructura, el mantenimiento del parque público durante 10 años y los diversos proyectos de real estate.

Un Nuevo Parque Público y un Barrio Integrador

La parte del predio más cercana al río será la que se convierta en el gran parque público. Tendrá una forma de L que envolverá la zona de desarrollos privados, garantizando el acceso a la ribera. Se proyecta un camino ininterrumpido de 4,2 kilómetros a lo largo del río, ideal para caminar, correr o andar en bicicleta. Entre la orilla y la primera línea de edificios habrá una distancia considerable de parque, equivalente a dos cuadras y media, asegurando la vista y el acceso al agua.

La visión detrás de Costa Urbana, según funcionarios del Gobierno de la Ciudad, es transformar un espacio abandonado y de difícil acceso en un área vibrante, accesible y que integre diferentes zonas de la ciudad. Álvaro García Resta, Secretario de Desarrollo Urbano, ha destacado el potencial del área para generar desarrollo, trabajo, movimiento y seguridad. La infraestructura del parque y del nuevo barrio buscará hacer que este espacio público sea de calidad y realmente invite a las personas a usarlo y permanecer en él.

El nuevo barrio que se construirá en el predio tendrá las dimensiones de una zona ya consolidada como Villa Ortúzar. Se espera que combine diferentes usos, desde residenciales hasta comerciales, generando actividad económica y revitalizando una parte de la Costanera Sur históricamente postergada.

Proceso Legislativo y Tiempos de Ejecución

El convenio urbanístico entre el Gobierno de la Ciudad e IRSA ya ha superado la primera lectura en la Legislatura porteña. Sin embargo, para su aprobación definitiva, aún debe pasar por el proceso de audiencias públicas y una segunda lectura en el recinto. Esto significa que el proyecto aún puede sufrir modificaciones antes de ser ratificado.

¿Por qué es conocido Boca Juniors?
El Club Atlético Boca Juniors es el club de fútbol más popular de Argentina y uno de los más laureados del mundo . A lo largo de su dilatada historia, ha reclutado y desarrollado a decenas de estrellas.

Los plazos estimados para el inicio de las obras dependen de la aprobación final del convenio. Desde el Gobierno de la Ciudad, calculan que, si los tiempos parlamentarios son los normales, podrían lanzar un concurso para el diseño del parque público inmediatamente después de la aprobación, y llamar a licitación entre marzo y abril del año siguiente a la fecha de la noticia original. IRSA, por su parte, ha manifestado que comenzará con obras preliminares (como desmalezamiento) apenas se apruebe, pero las obras de fondo del desarrollo privado se iniciarán una vez que el GCBA elija el proyecto ganador del concurso para el parque.

La concreción total del proyecto, que incluye tanto las extensiones públicas como los desarrollos privados, es una obra de largo aliento. Se estima que durará más de una década, dependiendo, por supuesto, de las condiciones macroeconómicas y del ritmo de las inversiones.

Tabla Comparativa: Del Sueño Deportivo al Megaproyecto Urbano

Para comprender mejor la transformación del predio de la ex Ciudad Deportiva, podemos comparar sus diferentes fases y propósitos a lo largo del tiempo:

PeriodoPropietario PrincipalUso Proyectado / RealEstado Actual
1965 - 1992Boca JuniorsCiudad Deportiva, Estadio (parcialmente construido, luego abandonado)Abandonado, ruinas visibles
1992 - 1997Santa María del Plata / Tercer PrivadoSin desarrolloAbandonado
1997 - PresenteIRSASin desarrollo (hasta aprobación convenio)Abandonado
Futuro (Post-aprobación)IRSA (desarrollos privados) / Gobierno CABA (parque público)Megaproyecto Costa Urbana (parque público, barrio residencial/comercial)En desarrollo (proyectado)

Preguntas Frecuentes sobre la Ex Ciudad Deportiva de Boca

¿Dónde estaba ubicada la Ciudad Deportiva de Boca?

La ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors se encuentra en la Costanera Sur de la Ciudad de Buenos Aires, sobre el Río de la Plata. Es un predio de más de 70 hectáreas ubicado entre Puerto Madero, la Reserva Ecológica, el barrio Rodrigo Bueno y una zona industrial.

¿Por qué Boca Juniors vendió el predio?

Boca Juniors vendió el predio en 1992 después de que una ley nacional en 1989 modificara el destino de las tierras y, crucialmente, permitiera al club venderlas. El proyecto original de la Ciudad Deportiva y el estadio gigante nunca se concretó en su totalidad, y el club decidió desprenderse de las tierras, utilizando parte de los fondos para otros proyectos como Casa Amarilla.

¿Quién es el dueño actual del predio?

Actualmente, el predio pertenece a la empresa desarrolladora IRSA, que lo compró en 1997.

¿Qué se construirá en la ex Ciudad Deportiva?

Se proyecta un megaproyecto urbanístico llamado Costa Urbana, fruto de un convenio público-privado entre el Gobierno de la Ciudad e IRSA. Incluirá un gran parque público de acceso libre (cedido a la Ciudad, que ocupará el 67% del terreno) y un nuevo barrio con desarrollos inmobiliarios (residenciales, comerciales, etc.) en la parte restante, a cargo de IRSA y otras desarrolladoras.

¿Cuándo comenzarán las obras?

El inicio de las obras depende de la aprobación final del convenio urbanístico en la Legislatura porteña, que aún requiere una segunda lectura y audiencias públicas. Una vez aprobado, se espera que comiencen las obras preliminares y, posteriormente, el desarrollo del parque público y el nuevo barrio, un proceso que se extenderá por más de una década.

La historia de la Ciudad Deportiva de Boca es un reflejo de cómo los grandes planes pueden mutar con el tiempo, las leyes y los intereses. De un ambicioso sueño deportivo que nunca terminó de materializarse, el predio se encamina ahora a convertirse en un espacio de acceso público y un nuevo polo de desarrollo urbano, redefiniendo para siempre esta estratégica porción de la Costanera porteña.

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