01/08/2023
Si has llegado hasta aquí, es probable que te sientas atraído por el fascinante mundo del running en contacto con la naturaleza. Ya sea que seas un corredor experimentado de montaña o que un nuevo espíritu aventurero te impulse a enfrentar tu primera cumbre o travesía, el deseo de emprender la aventura del trail running es el mismo. Entrenar para la montaña cuando no tienes montañas cerca puede parecer un desafío, pero es una excelente oportunidad para desarrollar la multilateralidad, la creatividad y el ingenio. Como reza el dicho, a veces hay que traer la montaña a Mahoma. Aunque la geografía no colabore, lo que sí puedes tener es dedicación y una mentalidad fuerte.

Participar en un evento de trail running o incluso en una travesía caminando requiere una preparación específica que va más allá del simple correr en llano. Es fundamental trabajar la fuerza y la resistencia del tren inferior, así como la zona media (core) y la espalda. Además, son cruciales la capacidad aeróbica, la coordinación y la flexibilidad. La intensidad y el enfoque del entrenamiento dependerán de la altimetría de tu objetivo, la duración o distancia de la prueba y la dificultad técnica del terreno. La especificidad es la clave: si tu meta es una carrera, deberás sumar sesiones de carrera en desnivel; si es un trekking ambicioso, quizás una combinación de escaleras, bicicleta y fuerza sea suficiente. Sin embargo, para quienes no tienen impedimentos, el running sigue siendo una de las mejores opciones para ganar condición aeróbica.

- Cómo Simular la Montaña si Vives en la Ciudad
- La Importancia del Entrenamiento de Fuerza
- Construyendo la Resistencia Aeróbica
- Agilidad, Equilibrio y Técnica en Terreno
- Nutrición y Recuperación: El Combustible y el Descanso
- Equipo Esencial para Trail Running
- Desarrollando la Resiliencia Mental
- El Calendario de Carreras: Entrenar Compitiendo
- Preguntas Frecuentes sobre el Entrenamiento para Trail Running
- Conclusión
Cómo Simular la Montaña si Vives en la Ciudad
Uno de los mayores desafíos para quienes se preparan para el trail running sin vivir en zonas montañosas es trabajar las pendientes. ¿Cómo subir cerros si no hay cerros? La buena noticia es que sí se puede competir a un buen nivel o escalar montañas aunque no residas en ellas. Prueba de ello son miles de corredores que participan en eventos icónicos como “El Cruce”, una de las carreras de aventura más grandes del mundo en la Patagonia argentina. Muchos de sus participantes, e incluso podio, no viven en zonas montañosas. Atletas como Ezequiel Pauluzak, quien ha representado a Argentina en mundiales de montaña entrenando en lomas urbanas, demuestran que con constancia, determinación y creatividad, la geografía no es un impedimento insalvable.
Si tu entorno es más gris que verde, tus mejores aliados urbanos para simular el desnivel serán:
Escaleras
Son una herramienta fantástica. Si tienes acceso a escaleras de cinco o más pisos, genial. Pero incluso cinco pisos son suficientes para un trabajo efectivo basado en la repetición. Por ejemplo, si subes cinco pisos en 60-90 segundos (aproximadamente 12.5 metros de ascenso), repetir esto 10 veces te dará un trabajo de 125 metros de ascenso acumulado en 20-35 minutos, dependiendo del ritmo. Si la escalera es más larga, el volumen se multiplica. Es vital empezar de a poco, quizás con 10-15 minutos, y aumentar progresivamente 5 minutos por semana. Puedes combinar las subidas y bajadas con tramos de trote o carrera antes y después de las escaleras. Esto es muy útil porque simula la situación de carrera en trail: después de una subida o bajada, a menudo hay un llano donde debes correr más rápido. Acostumbrar las piernas a cambiar de ritmo y esfuerzo es clave.
Experimenta con diferentes tipos de pasos, ritmos y secuencias en las escaleras. No hagas siempre lo mismo. Alterna series subiendo rápido y bajando despacio (recuperación), o subiendo despacio y bajando rápido (trabajando la coordinación y la fuerza excéntrica), subiendo de a dos escalones, etc. Una técnica muy útil, especialmente si preparas carreras con tramos nocturnos, es entrenar algunas sesiones con poca luz. La visibilidad con linterna es diferente, y practicar en la oscuridad te preparará para los momentos de baja luz en la carrera. Si entrenas en un edificio, atrévete a no prender las luces del pasillo en algunas series.
Para montañistas o senderistas, entrenar en escaleras con la mochila y el peso que llevarás en la expedición es una preparación específica inmejorable.
Lomas, Subidas de Autopistas, Rampas y Puentes
En la ciudad, todo lo que tenga pendiente sirve. Cualquier loma, rampa de estacionamiento, subida a un puente o lateral de una autopista puede ser utilizado para trabajar la fuerza y la técnica en pendiente, algo esencial para adaptar músculos y articulaciones a ángulos que no existen en el llano. Cuanta mayor variedad apliques (ritmos, tipos de pendientes, superficies), mejor. No te limites a entrenar siempre en el mismo lugar y terreno. Cambia tus circuitos para acostumbrarte a diferentes superficies: cemento, asfalto, barro, pasto, piedras sueltas. Los días de lluvia, lejos de desanimarte, deberían motivarte a salir; el piso mojado añade una dificultad extra que es mejor experimentar en el entrenamiento que en la carrera.
La Importancia del Entrenamiento de Fuerza
El trabajo de fuerza es un pilar fundamental en la preparación para el trail running y no debe omitirse. Necesitas una zona media (core) y espalda fuertes para mantener una buena postura y estabilidad, y piernas potentes y resistentes para afrontar subidas y bajadas. Los ejercicios específicos pueden potenciar enormemente tus habilidades.
- Ejercicios Clave: Sentadillas, estocadas (zancadas), subidas al banco o cajón, trabajos isométricos (planchas), ejercicios de equilibrio y propiocepción (sobre superficies inestables), escaladores en plancha, abdominales y lumbares en todas sus variantes.
- Fuerza Excéntrica y Pliometría: Son cruciales, especialmente para las bajadas. La fuerza excéntrica se trabaja, por ejemplo, controlando el descenso en una sentadilla o estocada lenta. La pliometría (multisaltos) desarrolla potencia explosiva, útil en terrenos técnicos y para ganar velocidad.
Si tienes acceso a una cinta de correr con inclinación o a un escalador (stepper), sácales partido. El escalador ofrece un excelente trabajo combinado de fuerza y resistencia específica, mientras que la cinta permite graduar la pendiente para trabajar distintos ángulos y ritmos de carrera sin salir de casa o el gimnasio.
Tipos de Entrenamiento de Fuerza para Corredores
El entrenamiento de fuerza puede progresar en distintas fases. Siguiendo las recomendaciones de expertos, puedes empezar con:
- Resistencia de Estabilización: Movimientos lentos y controlados que requieren equilibrio para mejorar la resistencia muscular y la propiocepción (la conciencia de dónde está tu cuerpo en el espacio). Esto ayuda a estabilizar las articulaciones y mejorar los patrones de movimiento, previniendo lesiones. Se empieza con pesos ligeros y 15-20 repeticiones. Ejemplos: peso muerto a una pierna, zancadas con elevación de rodilla, marcha con pesas por encima de la cabeza.
- Resistencia de Fuerza: Combinar ejercicios de fuerza más tradicionales con movimientos que requieren estabilización. Ayuda a desarrollar fuerza y potencia muscular y a adaptarse a cargas más pesadas. Series de 8-12 repeticiones con pesos moderados, a menudo en superseries (dos ejercicios seguidos sin descanso). Ejemplos: press de banca seguido de flexiones sobre fitball, sentadillas con mancuernas seguidas de zancada con equilibrio.
- Desarrollo Muscular (Hipertrofia): Cargas más pesadas con menos repeticiones (6-12) para aumentar el tamaño y la fuerza del músculo. 3-6 series con peso que te suponga un 80% de tu capacidad. Descanso de 1-3 minutos entre series. Ejemplos: peso muerto, zancadas frontales, elevación de talones.
- Fuerza Máxima: Cargas muy pesadas que solo puedes levantar 1-5 veces, llegando casi al fallo con buena técnica. 3-5 series con descansos largos. Se enfoca en movimientos compuestos que involucran varios músculos. Ejemplos: sentadillas, zancadas, peso muerto, remos.
Una vez que hayas construido una base sólida de fuerza y estabilidad, incorpora la pliometría: movimientos explosivos como saltos al cajón, sentadillas con salto o saltos laterales. Son vitales para añadir velocidad y potencia y mejorar la resistencia de los tejidos blandos.

Construyendo la Resistencia Aeróbica
Desarrollar una base aeróbica sólida es esencial. Esto implica sesiones de moderada intensidad y larga duración, idealmente en terrenos variados. Correr en llano, caminar rápido en montaña, el ciclismo y el trekking son excelentes opciones para construir esta base. La progresión es clave: aumenta gradualmente la distancia y la dificultad. Una regla general es no aumentar más del 10% la distancia total semanal. Para distancias mayores, la progresión puede llevar varios años:
| Año de Entrenamiento | Distancia de Carrera Objetivo |
|---|---|
| 1º Año | 0 a 45 km (Short Trails) |
| 2º Año | 45 km a 80 km (Medium Trails) |
| 3º Año | 80 km a 120 km (Long Trails) |
| 4º Año | 120 km a 167 km (Ultra Trail Running) |
| 5º Año | 167 km a 330 km (Endurance Trail Running) |
| 6º Año+ | Más de 330 km (Extreme Ultra Trail Running) |
Esta progresión no solo desarrolla la resistencia física, sino también la experiencia necesaria para manejar los desafíos de las distancias largas.
La Bicicleta como Aliada
El ciclismo es un complemento perfecto. Permite sumar un gran volumen de trabajo aeróbico, especialmente en zonas de menor intensidad, sin el impacto articular y muscular de correr. Fortalece los músculos de las piernas, especialmente cuádriceps y gemelos, tan exigidos en subidas y bajadas. Los fondos combinados de running y ciclismo son una alternativa excelente para salidas largas si no tienes cerros, permitiéndote sumar horas de trabajo sin el desgaste de correr continuamente.
Agilidad, Equilibrio y Técnica en Terreno
Manejar los obstáculos y el terreno irregular del trail running requiere agilidad y equilibrio. Incorpora ejercicios como saltos hacia adelante, caminar sobre una línea recta (en el pasto o dibujada), mantener el equilibrio a una pierna. Ejercicios más avanzados incluyen saltos laterales y correr en el sitio levantando rodillas. Practicar en terrenos variados es fundamental para adaptar tus músculos y articulaciones a los distintos ángulos. Los días de lluvia te dan la oportunidad de practicar en barro y superficies resbaladizas, algo común en la montaña.
Escapadas de Fin de Semana
Aunque el entrenamiento en la ciudad simula muchas de las demandas físicas, la destreza técnica en ascensos y descensos naturales solo se optimiza practicando en escenarios reales. Para bajar rápido y sin miedo, o para desenvolverte en senderos estrechos, necesitas adquirir confianza, y eso se logra con práctica y repetición. Si vives en la ciudad, hacer escapadas de fin de semana a zonas con sierras o montañas (incluso pequeñas) es un complemento invaluable para tu preparación.
Nutrición y Recuperación: El Combustible y el Descanso
El trail running, especialmente en distancias largas, es muy demandante físicamente, por lo que la nutrición y la recuperación son tan importantes como el entrenamiento. Presta atención tanto a tu dieta diaria como a la nutrición deportiva específica.
- Nutrición Pre-Entrenamiento/Carrera: Consume alimentos ricos en carbohidratos para tener energía suficiente. Evita alimentos procesados o grasos antes de sesiones intensas o carreras largas.
- Nutrición Post-Entrenamiento/Carrera: Es crucial reponer lo consumido. Proporciona a tu cuerpo los nutrientes necesarios para restaurar las reservas de glucógeno y reparar los tejidos musculares.
Además de la nutrición, las técnicas de recuperación son vitales:
- Estirar antes y después de correr.
- Alternar duchas frías y calientes, o baños de hielo/calor.
- Garantizar un descanso y sueño suficientes. El sueño es fundamental para la recuperación física y mental.
Equipo Esencial para Trail Running
Contar con el equipo adecuado es clave para tu seguridad y rendimiento.
- Zapatillas: Elige calzado específico de trail running (categoría A5) que ofrezca buen agarre, amortiguación (importante para ultras), comodidad, protección contra obstáculos y estabilidad. Considera el tipo de terreno y distancia.
- Ropa Técnica: Invierte en ropa de calidad, transpirable y ligera, adecuada para diferentes condiciones climáticas y altitudes. Gorras, manguitos, guantes y gafas de sol son accesorios importantes.
- Mochila de Trail: Para llevar agua, comida, cortavientos y otros elementos esenciales, especialmente en distancias medias/largas.
- Frontal: Indispensable para entrenamientos o carreras nocturnas.
- Bastones de Trekking: Ayudan mucho en subidas pronunciadas y reducen el impacto en bajadas.
- Reloj GPS: Para seguir tu ruta, medir distancia, altitud, ritmo, frecuencia cardíaca, etc. Asegúrate de que la batería dure lo suficiente para tu objetivo.
- Teléfono Móvil: Siempre llévalo por seguridad.
Desarrollando la Resiliencia Mental
El trail running, sobre todo en ultra distancias (más de 100 km), exige una gran fortaleza mental, una capacidad llamada resiliencia. Es la determinación y tenacidad para enfrentar el estrés y la adversidad. En la montaña, te enfrentarás a fatiga extrema, posibles problemas gastrointestinales, terrenos técnicos, condiciones climáticas impredecibles, alucinaciones por falta de sueño, pérdida de orientación. Manejar estas situaciones sin pánico ni desmotivación es un arte que se entrena.
Técnicas para Fortalecer la Mente
- Visualización Positiva: Imagina con detalle superando momentos difíciles o cruzando la meta.
- Meditación y Ejercicios de Respiración: Te ayudan a mantener la calma y el foco bajo presión.
- Simulaciones: Entrena en condiciones climáticas difíciles (calor extremo, frío, lluvia) para acostumbrar tu cuerpo y mente.
- Foco y Distracción: En momentos de dolor o fatiga, enfócate en tu respiración o en un punto lejano para distraer la mente del malestar. Visualizar la meta también es una técnica poderosa.
El Calendario de Carreras: Entrenar Compitiendo
Utilizar carreras de trail de distancia intermedia como parte de tu preparación es una excelente estrategia. Planifica tu calendario eligiendo primero distancias más cortas y aumentando progresivamente. Estas carreras te permiten:
- Verificar tu estado de forma y evaluar tu progreso.
- Probar tu equipo en condiciones reales.
- Acostumbrarte al ambiente de competencia.
- Conocer a otros trail runners y disfrutar del ambiente.
Elige carreras que se adapten a tus habilidades y objetivos, y asegúrate de estar bien preparado para cada una.

Preguntas Frecuentes sobre el Entrenamiento para Trail Running
Aquí respondemos algunas dudas comunes:
¿Es necesario vivir en la montaña para entrenar trail running?
No, aunque ayuda, como hemos visto, puedes simular muchas condiciones de la montaña utilizando recursos urbanos como escaleras, lomas y gimnasios, complementando con escapadas ocasionales a zonas con relieve.
¿Cuánto tiempo de entrenamiento de fuerza necesito a la semana?
La mayoría de los expertos recomiendan al menos dos días a la semana de entrenamiento de fuerza general para corredores. Puedes aumentar a tres en las primeras fases de tu preparación, pero reduce la frecuencia a medida que aumentan los kilómetros de carrera para asegurar una buena recuperación.
¿Cómo puedo evitar lesiones entrenando para trail running?
Una progresión gradual del entrenamiento (no aumentar demasiado rápido la distancia o el desnivel), un fuerte trabajo de fuerza (especialmente core y piernas), incluir ejercicios de equilibrio y propiocepción, escuchar a tu cuerpo y asegurar una buena recuperación son clave para la prevención de lesiones.
¿Qué diferencia principal hay entre correr en llano y en trail?
El trail running añade la complejidad del terreno irregular, las pendientes pronunciadas (subidas y bajadas) y la necesidad de mayor fuerza muscular, equilibrio y agilidad, además de resistencia aeróbica.
¿El ciclismo realmente ayuda al trail running?
Sí, es un excelente complemento. Permite mejorar la capacidad aeróbica y fortalecer los músculos de las piernas con menor impacto articular que correr, siendo ideal para sumar volumen de entrenamiento sin sobrecargar el cuerpo.
¿Cómo entreno la bajada, que me da miedo o me cansa mucho?
Practicar en pendientes reales es fundamental. Empieza en bajadas suaves y aumenta gradualmente la inclinación y la velocidad. Trabaja la fuerza excéntrica en el gimnasio y practica la técnica de bajada (rodillas ligeramente flexionadas, pasos cortos, mirada adelante, brazos extendidos para el equilibrio). La confianza se gana con la repetición.
Conclusión
Prepararse para el trail running requiere dedicación, práctica constante y una mentalidad fuerte. Con el entrenamiento adecuado, incluyendo la simulación de la montaña en la ciudad, un sólido trabajo de fuerza, una progresión inteligente de la resistencia y la atención a la nutrición y la recuperación, puedes conquistar los senderos más desafiantes. No olvides la importancia del equipo adecuado y el desarrollo de la resiliencia mental. Variar terrenos, incorporar fuerza, aumentar distancias gradualmente y cuidar tu alimentación son pilares esenciales. Si buscas llevar tu preparación al siguiente nivel o enfrentas objetivos ambiciosos, considerar la guía de un entrenador especializado en trail running o participar en campamentos de entrenamiento puede marcar una gran diferencia en tu rendimiento y disfrute de este apasionante deporte.
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