27/06/2022
El entrenamiento funcional para correr, o entrenamiento funcional para running como se le conoce comúnmente, ha ganado una enorme popularidad en las últimas décadas. No es solo una moda; es una disciplina orientada a optimizar tu rendimiento en la carrera, una actividad que exige mucho de nuestro cuerpo.

Como parte del entrenamiento físico general, el entrenamiento funcional busca mejorar aspectos muy específicos ligados al rendimiento deportivo. Su importancia es tal que se ha convertido en una herramienta esencial para muchos profesionales del fitness y entrenadores personales a la hora de preparar a corredores de todos los niveles.

En este artículo, exploraremos a fondo la utilidad de incorporar el entrenamiento funcional a tu rutina de running, y te presentaremos una serie de ejercicios prácticos diseñados para potenciar tu capacidad de correr de manera más eficiente y, fundamentalmente, más segura.
- La Utilidad del Entrenamiento Funcional para Correr
- Características de una Rutina de Ejercicios Funcionales para Correr
- Ejercicios de Entrenamiento Funcional para Correr
- Consejos para Optimizar tu Entrenamiento Funcional para Correr
- Preguntas Frecuentes sobre Entrenamiento Funcional para Correr
- ¿Qué significa "transferencia" en el entrenamiento funcional para correr?
- ¿Por qué es tan importante fortalecer el core para correr?
- ¿Es necesario realizar los ejercicios funcionales descalzo?
- ¿Cuánto tiempo debe durar una sesión de entrenamiento funcional para un corredor?
- ¿Puedo combinar el entrenamiento funcional con mi plan de running habitual?
La Utilidad del Entrenamiento Funcional para Correr
El entrenamiento funcional aplicado al running consiste en una serie de ejercicios específicamente diseñados para mejorar aspectos cruciales de esta actividad. Su objetivo principal es conseguir una mejora significativa en tu forma de correr a través de:
Aumento del Rendimiento
Uno de los beneficios más directos es el aumento del rendimiento. Esto se logra mediante lo que se conoce como transferencia. Este concepto fundamental en el entrenamiento funcional se refiere a cómo los beneficios obtenidos al realizar ejercicios específicos se trasladan directamente a la mejora de un gesto deportivo concreto. En el caso del running, buscamos que la fuerza, la estabilidad o la movilidad ganadas en la sala de entrenamiento se manifiesten en una mejor zancada, un impulso más potente, un mayor equilibrio o una postura más eficiente.
Al realizar una rutina de entrenamiento funcional orientada a correr, tu cuerpo se vuelve más eficiente. Esto significa que puedes mantener un ritmo más rápido con el mismo esfuerzo o correr durante más tiempo antes de fatigarte. Se mejora la economía de esfuerzo, permitiéndote gastar menos energía para desplazarte.
Reducción del Riesgo de Lesión
Correr, como cualquier actividad física, conlleva un riesgo inherente de lesión. El entrenamiento funcional es una herramienta poderosa para mitigar este riesgo. Los ejercicios funcionales para corredores se centran en fortalecer zonas musculares muy específicas que soportan una gran carga durante la carrera. Fortalecer músculos alrededor de tobillos, rodillas o caderas, así como mejorar la estabilidad general, contribuye a que estas estructuras sean más resistentes y menos propensas a sufrir daños.
Además del fortalecimiento muscular, la mejora del equilibrio y la propiocepción (la conciencia de la posición de tu cuerpo en el espacio) son cruciales para prevenir caídas y movimientos bruscos que pueden derivar en lesiones.
Fortalecimiento del Core
El fortalecimiento del core (la musculatura abdominal, lumbar, pélvica y del diafragma) es otro pilar del entrenamiento funcional para corredores. El core es la central de energía de tu cuerpo y juega un papel vital en la carrera. Es el encargado de mantener la postura erguida, estabilizar la pelvis y el tronco, y transmitir la fuerza generada por las piernas.
Un core fuerte permite una mayor estabilidad, reduce el bamboleo del tronco, mejora la transmisión de fuerzas y ayuda a mantener una alineación corporal óptima durante la carrera. Esto no solo mejora el rendimiento, sino que también previene dolores de espalda baja y otras molestias asociadas a una musculatura central débil.
Todos estos beneficios se derivan de la naturaleza de los ejercicios funcionales, que imitan los patrones de movimiento que realizamos al correr, preparando al cuerpo de forma integral para las demandas de esta actividad.
Características de una Rutina de Ejercicios Funcionales para Correr
Comprender las características de los ejercicios funcionales para running nos ayuda a entender por qué son tan efectivos. Estos ejercicios se basan en los movimientos naturales y las demandas que el cuerpo experimenta durante la carrera:
- Bipedestación Constante: La mayor parte de los ejercicios se realizan de pie, imitando la posición en la que corremos (bipedestación). Esto entrena al cuerpo para trabajar y estabilizarse en esta postura.
- Trabajo de Cambios en el Centro de Gravedad: Correr implica constantes ajustes para mantener el equilibrio, especialmente en terrenos irregulares, cambios de dirección o pendientes. Los ejercicios funcionales simulan estas situaciones para mejorar la capacidad de respuesta muscular y el equilibrio.
- Mejora de la Economía de Esfuerzo: Como mencionamos, el objetivo es ser más eficiente. Los ejercicios buscan optimizar la forma en que el cuerpo utiliza la energía para el desplazamiento, permitiéndote correr más rápido o durante más tiempo con menos fatiga.
- Entrenamiento de Rotaciones: La carrera implica pequeñas rotaciones en el tronco y la pelvis. Los ejercicios funcionales trabajan esta capacidad de rotación y anti-rotación, fortaleciendo el core y mejorando la coordinación entre la parte superior e inferior del cuerpo.
Es fundamental recordar que una rutina de entrenamiento funcional debe ser adaptada a cada individuo. El principio de individualización es clave; lo que funciona para un corredor principiante no es lo mismo que para un atleta experimentado. Un buen entrenador personal basará su trabajo en evaluar el nivel, los objetivos y las necesidades específicas de cada cliente.
Ejercicios de Entrenamiento Funcional para Correr
Aquí te presentamos una selección de ejercicios funcionales que puedes incluir en tu rutina para mejorar tu rendimiento y reducir el riesgo de lesiones al correr. Es recomendable, siempre que sea posible y seguro, realizar estos ejercicios descalzo. Esto estimula la musculatura del pie y mejora la conexión sensorial con el suelo.

1. Calentamiento
Antes de empezar con ejercicios más intensos, es vital preparar el cuerpo. Realiza movimientos suaves para aumentar la temperatura corporal y movilizar las articulaciones:
- Apoyos alternos sobre los dedos y talones de los pies.
- Zancadas estáticas (sin peso), alternando adelante y atrás.
- Correr suavemente en el sitio, elevando ligeramente las rodillas cada pocos pasos para mejorar la movilidad de la cadera. Puedes incluir pequeños cambios de ritmo.
- Talones al glúteo (sin saltar).
- Hip thrust con espalda apoyada en el suelo (sin peso), o a una pierna para mayor intensidad.
- Jumping jacks (saltos de tijera).
- Simulación del movimiento de brazos al correr (sin mover las piernas), enfocándote en la técnica. Luego, añade elevación de rodilla o movimiento de pierna para trabajar la coordinación y el equilibrio.
2. Ejercicios con Peso
Una vez caliente, puedes incorporar algo de peso. Recuerda, el objetivo es trabajar el patrón de movimiento y fortalecer la musculatura, no levantar el máximo peso posible:
- Peso muerto rumano con kettlebell: Con una kettlebell (o mancuerna), inclina el torso hacia adelante manteniendo la espalda recta y una ligera flexión de rodillas. Enfócate en el movimiento de bisagra de cadera. Puedes variar el tempo, haciendo la fase excéntrica (bajada) más rápida.
- Peso muerto rumano a una pierna con kettlebell: Similar al anterior, pero sobre una sola pierna. Esto añade un desafío significativo al equilibrio y la coordinación. Alterna las piernas.
- Kettlebell swing (Balanceos con kettlebell): Un ejercicio potente que trabaja la cadena posterior (glúteos, isquiosurales) y el core. El movimiento proviene de la cadera, no de los brazos.
3. Ejercicios con Cuerdas de Suspensión (TRX)
Las cuerdas de suspensión son una herramienta excelente para el entrenamiento funcional, ya que permiten trabajar con el propio peso corporal y desafiar la estabilidad.
- Sentadillas en suspensión: Usando las cuerdas como apoyo, realiza sentadillas profundas. El apoyo te permite enfocarte en el rango de movimiento y la activación muscular.
- Sentadillas con salto en suspensión: Partiendo de una sentadilla profunda, impulsa hacia arriba con un salto. Las cuerdas ayudan a controlar el movimiento. Aterriza suavemente para minimizar el impacto, especialmente si estás descalzo.
- Superman en suspensión: Un ejercicio para fortalecer la región abdominal y lumbar (parte del core). Con los pies en las asas de las cuerdas, adopta una posición de plancha y puedes alternar elevaciones de rodilla hacia el pecho.
4. Ejercicios con Bandas Elásticas
Las bandas elásticas son versátiles, ligeras y fáciles de transportar, ideales para trabajar la resistencia y el control muscular.
- Rotaciones de tronco con goma: Fija la banda a un punto y gírate alejándote de él, manteniendo los brazos extendidos frente a ti. Trabaja los oblicuos y la estabilidad del core. Realiza el ejercicio en ambos sentidos.
- Encogimientos de tronco con banda elástica: Fija la banda por encima de tu cabeza y sujétala con las manos. Realiza encogimientos abdominales. Para mayor dificultad, combina cada contracción con una elevación de rodilla.
- Correr en el sitio con banda elástica: En la misma posición que el ejercicio anterior (banda fijada arriba), corre en el sitio, elevando las rodillas. La banda añade resistencia y obliga a un trabajo intenso del core para mantener la postura.
Estos ejercicios son ejemplos que pueden combinarse y adaptarse para crear rutinas variadas a lo largo de la semana, siempre teniendo en cuenta el nivel y los objetivos de cada corredor. Un corredor puede dedicarse solo al running, o combinarlo con otras actividades como gimnasio, cross training o ciclismo.
Consejos para Optimizar tu Entrenamiento Funcional para Correr
Para sacar el máximo provecho de tu entrenamiento funcional y complementarlo eficazmente con tu running, considera los siguientes consejos:
- Individualiza tu Plan: Evita las rutinas genéricas. Tu entrenamiento debe basarse en tu estado físico actual, tus debilidades y tus objetivos específicos como corredor.
- Prioriza el Movimiento sobre el Peso: En el entrenamiento funcional para correr, la calidad del gesto o patrón de movimiento es mucho más importante que la cantidad de peso que levantas. No es una rutina de fuerza máxima, sino de eficiencia y control.
- Controla los Gestos Posturales: Los ejercicios que buscan mejorar la postura y la estabilidad deben realizarse de forma controlada para asegurar la correcta activación muscular. Los movimientos rápidos solo deben intentarse una vez que la técnica lenta y controlada esté dominada.
- Orden de los Ejercicios: Si combinas entrenamiento funcional (con peso) con trabajo aeróbico (correr), realiza siempre el trabajo de fuerza o funcional antes que el trabajo aeróbico.
- Estiramientos Post-Entrenamiento: Dedica al menos 10 minutos al final de cada sesión a estirar la musculatura trabajada. Esto ayuda a la recuperación y mejora la flexibilidad.
- Duración de la Sesión: Una sesión de entrenamiento funcional puede durar alrededor de 40 minutos, especialmente para principiantes. Esto es suficiente para obtener beneficios sin generar una fatiga excesiva que pueda afectar la adherencia al entrenamiento.
- Planifica la Carga Semanal: Si combinas entrenamiento funcional intenso con carreras largas o rápidas, planifica el trabajo pesado (funcional o de fuerza) al principio de la semana y deja el trabajo más ligero para los días previos al fin de semana, si sueles competir o hacer tiradas largas en sábado o domingo. Así evitas llegar con carga muscular a tu carrera.
Incluir estos ejercicios funcionales en tu preparación te permitirá mejorar tu técnica de carrera, fortalecer músculos clave como el core, los cuádriceps, isquiosurales y la musculatura del pie, lo que se traducirá en una reducción significativa del riesgo de lesiones y una mejora notable en tu postura y rendimiento general al correr.
Preguntas Frecuentes sobre Entrenamiento Funcional para Correr
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre este tipo de entrenamiento:
¿Qué significa "transferencia" en el entrenamiento funcional para correr?
La transferencia se refiere a cómo las habilidades, la fuerza o la estabilidad que ganas realizando ejercicios funcionales específicos se aplican y mejoran directamente tu rendimiento en la actividad deportiva, en este caso, el running. Por ejemplo, un ejercicio que mejora la potencia de la cadera transferirá esa potencia a un mejor impulso en la zancada.
¿Por qué es tan importante fortalecer el core para correr?
El core es fundamental porque actúa como el centro de control y estabilidad de tu cuerpo. Un core fuerte mantiene tu postura erguida, estabiliza la pelvis para evitar movimientos ineficientes, ayuda a transmitir la fuerza de las piernas y reduce la tensión en la espalda baja, lo que es crucial para la eficiencia y la prevención de lesiones al correr.
¿Es necesario realizar los ejercicios funcionales descalzo?
Realizar algunos ejercicios descalzo es recomendable, ya que estimula la musculatura intrínseca del pie, mejora la propiocepción y la conexión sensorial con el suelo. Esto puede fortalecer los pies y tobillos, áreas importantes para los corredores. Sin embargo, asegúrate de que el entorno sea seguro y adapta los ejercicios si es necesario (por ejemplo, evitando saltos de alto impacto si no estás acostumbrado).
¿Cuánto tiempo debe durar una sesión de entrenamiento funcional para un corredor?
Una sesión efectiva puede durar alrededor de 40 minutos. Esto permite realizar un calentamiento adecuado, trabajar los ejercicios principales y dedicar tiempo a los estiramientos finales, sin generar una fatiga excesiva que pueda ser perjudicial, especialmente para principiantes o si se combina con otras actividades.
¿Puedo combinar el entrenamiento funcional con mi plan de running habitual?
Sí, es altamente recomendable. El entrenamiento funcional complementa perfectamente el running, abordando aspectos como la fuerza, la estabilidad y la movilidad que el simple hecho de correr no trabaja completamente. La clave está en planificar adecuadamente para evitar la sobrecarga, distribuyendo las sesiones de entrenamiento funcional y de carrera a lo largo de la semana.
Integrando el entrenamiento funcional en tu rutina, no solo te convertirás en un corredor más fuerte y rápido, sino también en uno más resistente y con menor riesgo de sufrir esas molestas lesiones que a menudo frenan nuestra progresión.
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