¿Qué es el entrenamiento a intervalos para la hipoxia?

Entrenamiento Hipóxico Intermitente: Guía

11/08/2022

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¿Buscas una ventaja competitiva o simplemente quieres mejorar tu salud de formas innovadoras? El entrenamiento hipóxico intermitente, o IHT por sus siglas en inglés (Intermittent Hypoxic Training), ha surgido como una estrategia fascinante y respaldada por la ciencia para lograr precisamente eso. Al exponer el cuerpo a breves y controlados periodos de aire con bajo contenido de oxígeno, podemos desencadenar adaptaciones fisiológicas sorprendentemente similares a las que ocurren al vivir o entrenar en altitud, pero accesibles a nivel del mar.

¿Cómo realizar entrenamiento hipóxico intermitente?
Durante el IHT, la persona alterna la respiración de aire reducido en oxígeno con aire ambiente o aire enriquecido con oxígeno, a intervalos que suelen durar varios minutos . Los programas de respiración del IHT se seleccionan individualmente para cada individuo, de acuerdo con su capacidad de adaptación, condición física y objetivos de entrenamiento.
Índice de Contenido

¿Qué es el Entrenamiento Hipóxico Intermitente (IHT)?

El IHT consiste en alternar la respiración de aire con una concentración reducida de oxígeno (hipóxico) con periodos de respiración de aire normal (normóxico) o incluso enriquecido con oxígeno (hiperóxico). Esta exposición controlada a la falta de oxígeno no es constante, como en la altitud real, sino que se aplica en intervalos cortos y específicos. La idea es provocar un estrés fisiológico leve pero suficiente para estimular respuestas adaptativas en el organismo sin los inconvenientes de una exposición prolongada a la altura.

A lo largo de décadas, especialmente en la antigua Unión Soviética, la investigación ha demostrado que el IHT puede replicar muchos de los beneficios de la exposición sostenida a la altitud. Hoy en día, esta técnica es utilizada por atletas de élite y también se está explorando por sus potenciales beneficios para la salud en la población general, incluyendo personas mayores.

¿Cómo Funciona el IHT en Nuestro Cuerpo?

La clave del IHT reside en la capacidad del cuerpo para adaptarse a condiciones desafiantes. Cuando respiramos aire con menos oxígeno, nuestro organismo detecta esta 'amenaza' (la hipoxia) y pone en marcha una serie de mecanismos para garantizar que los tejidos sigan recibiendo suficiente oxígeno.

Uno de los actores principales en este proceso es el Factor Inducible por Hipoxia (HIF-1). La hipoxia intermitente estimula la expresión de este factor, que a su vez activa una cascada de genes involucrados en adaptaciones cruciales:

  • Aumento de la producción de glóbulos rojos: El HIF-1 estimula la producción de Eritropoyetina (EPO), una hormona que le indica a la médula ósea que produzca más glóbulos rojos. Más glóbulos rojos significan una mayor capacidad de la sangre para transportar oxígeno.
  • Mejora del flujo sanguíneo: Se estimula la producción del Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (VEGF) y el Óxido Nítrico (NO), lo que favorece la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis) y la dilatación de los existentes, mejorando la circulación.
  • Optimización del uso de oxígeno: A nivel celular, se mejora la función mitocondrial (las 'centrales energéticas' de nuestras células) y la densidad capilar en los músculos, permitiendo un uso más eficiente del oxígeno disponible y una mejor tolerancia al lactato.
  • Movilización de células madre: La hipoxia intermitente puede estimular la movilización de células madre desde la médula ósea a la circulación, lo que tiene implicaciones potenciales en la regeneración y reparación de tejidos, así como en la función inmunológica.
  • Protección celular y antioxidante: La exposición controlada a la hipoxia induce mecanismos que protegen las células del daño, aumentan la producción de antioxidantes y reducen la inflamación.

Además de estas adaptaciones específicas, el IHT aprovecha el principio de 'cross-adaptation' o adaptación cruzada. Adaptarse a un tipo de estrés (como la hipoxia) puede aumentar la capacidad del cuerpo para manejar otros tipos de estrés, incluyendo el estrés físico del ejercicio intenso o el estrés psicológico. Esto puede llevar a una mayor resistencia general y a la mejora de condiciones relacionadas con el estrés.

Protocolos Típicos de Entrenamiento Hipóxico Intermitente

No existe un protocolo único y universal para el IHT, ya que debe ser individualizado según la capacidad de adaptación, la condición física y los objetivos de cada persona. Sin embargo, un programa típico de IHT suele involucrar entre 10 y 30 sesiones.

¿Cómo realizar entrenamiento hipóxico intermitente?
Durante el IHT, la persona alterna la respiración de aire reducido en oxígeno con aire ambiente o aire enriquecido con oxígeno, a intervalos que suelen durar varios minutos . Los programas de respiración del IHT se seleccionan individualmente para cada individuo, de acuerdo con su capacidad de adaptación, condición física y objetivos de entrenamiento.

Cada sesión generalmente dura alrededor de 60 minutos y consiste en alternar periodos de respiración de aire hipóxico con periodos de aire normal o hiperóxico. Los intervalos de hipoxia suelen durar entre 3 y 7 minutos, con concentraciones de oxígeno inspirado que varían entre el 9% y el 16% (simulando altitudes moderadas). Estos intervalos se alternan con 3 a 5 minutos de respiración de aire normal (21% O2) o aire enriquecido (21-35% O2).

La exposición se realiza generalmente a través de una mascarilla conectada a un generador de hipoxia que modifica la composición del aire. Durante las sesiones, la persona suele estar en reposo o realizando ejercicio de baja intensidad. Es crucial que la dosis de hipoxia (nivel y duración de la exposición) se mantenga dentro del rango adaptativo de la persona para asegurar los beneficios y evitar efectos adversos.

¿Quién Puede Beneficiarse del IHT?

Aunque tradicionalmente asociado con el deporte de alto rendimiento, los beneficios del IHT se extienden a diversas poblaciones:

  • Deportistas: Es quizás el grupo más conocido por utilizar el IHT. Buscan mejorar la capacidad aeróbica, la resistencia, la economía de movimiento, la tolerancia al lactato, la capacidad anaeróbica y acelerar la recuperación muscular. Más del 80% de los medallistas olímpicos han utilizado alguna forma de entrenamiento en altitud o simulación de altitud.
  • Población general y personas mayores: Estudios han mostrado mejoras en marcadores de aptitud aeróbica, circulación y respiración. Puede contribuir a mejorar la función inmunológica, la producción de antioxidantes, la función metabólica y el control glucémico.
  • Personas con ciertas condiciones de salud: La investigación, particularmente desde Rusia, ha explorado el IHT como herramienta terapéutica. Se han reportado mejoras en condiciones como asma, EPOC leve, diabetes tipo 2, hipertensión (reduciendo la presión arterial y normalizando la síntesis de NO), ansiedad, depresión, enfermedades gastrointestinales y obesidad. También hay evidencia prometedora en la mejora de la función motora en lesiones de la médula espinal y protección neurovascular en modelos de Alzheimer.

Es fundamental destacar que, para el uso terapéutico, el IHT debe ser supervisado por profesionales de la salud calificados y basado en protocolos específicos para cada condición.

IHT en el Deporte de Alto Rendimiento: Más Allá de los Glóbulos Rojos

Si bien el aumento de glóbulos rojos es un efecto conocido del entrenamiento en altitud prolongado (como 'vivir alto, entrenar bajo' - LHTL), el IHT, debido a su naturaleza intermitente y menor duración de exposición, a menudo no induce cambios tan significativos en la masa total de hemoglobina o el recuento de glóbulos rojos como el LHTL. Sin embargo, sí se ha observado un aumento en la concentración de EPO y, en algunos estudios con protocolos de alta intensidad, un aumento significativo en el hematocrito.

Los beneficios clave del IHT para el rendimiento deportivo parecen derivar más de adaptaciones no hematológicas:

  • Mejora de la economía de ejercicio: Se necesita menos oxígeno para un determinado ritmo o carga de trabajo.
  • Mayor tolerancia al lactato: Permite sostener esfuerzos de alta intensidad por más tiempo.
  • Adaptaciones musculares: Aumento de la densidad capilar y mitocondrial.
  • Mejora de la función hemodinámica: El corazón y el sistema circulatorio se vuelven más eficientes en el transporte y la utilización del oxígeno.

Un estudio reciente con corredoras amateur coreanas que realizaron entrenamiento de intervalos bajo hipoxia hipobárica (simulando 3000m) durante 6 semanas (3 sesiones/semana) mostró mejoras significativas en el rendimiento de resistencia (VO2 máx y tiempo en 3000m) en comparación con un grupo que entrenó en condiciones normales. Aunque ambos grupos mejoraron, el grupo hipóxico mostró una tendencia a mejorar más. Este estudio también observó un aumento significativo en el hematocrito y la EPO en el grupo hipóxico, junto con mejoras en la función hemodinámica (reducción de la frecuencia cardíaca, aumento del volumen sistólico y telediastólico durante el ejercicio submáximo). Además, los parámetros inmunológicos se mantuvieron dentro del rango normal, sugiriendo que el protocolo fue seguro.

Resultados Clave de Estudio en Corredoras (IHT vs. Normoxia)
ParámetroGrupo Normoxia (Pre)Grupo Normoxia (Post)Grupo Hipoxia (Pre)Grupo Hipoxia (Post)
VO2 Máx (mL/kg/min)Valor Base NTGMejora Sig. (~8.2%)Valor Base HTGMejora Sig. (~13.6%)
Tiempo 3000m (min)Valor Base NTGMejora Sig. (~3.4%)Valor Base HTGMejora Sig. (~4.9%)
Hematocrito (%)Valor Base NTGSin cambio Sig.Valor Base HTGAumento Sig. (~3.4%)
EPO (pg/mL)Valor Base NTGAumento Sig.Valor Base HTGAumento Sig. (Mayor que NTG)
Frecuencia Cardíaca (Ejercicio Submáx)Valor Base NTGDisminución Sig.Valor Base HTGDisminución Sig. (Tendencia a mayor mejora)

Nota: Valores exactos 'Base' no especificados en el texto para cada grupo, solo cambios porcentuales y significancia estadística. Tabla basada en la descripción de los resultados del estudio.

Beneficios para la Salud General

Los efectos adaptativos de la hipoxia intermitente controlada van más allá del rendimiento deportivo. La mejora en la circulación, la función mitocondrial, la producción de antioxidantes y la reducción de la inflamación tienen un impacto positivo en la salud general.

¿Cuáles son los beneficios del entrenamiento en hipoxia intermitente?
Se ha demostrado que la hipoxia intermitente aumenta la producción de lactato y mejora la tolerancia a la acumulación de ácido láctico en los músculos . Ayuda a los atletas a mantener esfuerzos intensos durante más tiempo antes de la fatiga.
  • Salud cardiovascular: Puede ayudar a reducir la presión arterial en personas hipertensas y mejorar la función endotelial (la salud de las paredes de los vasos sanguíneos).
  • Salud metabólica: Se han observado efectos beneficiosos en el control del azúcar en sangre, la sensibilidad a la insulina, la reducción del colesterol y la gestión del peso corporal.
  • Función respiratoria: Puede mejorar los síntomas en ciertas afecciones respiratorias crónicas leves.
  • Función neurológica: La pre-adaptación a la hipoxia puede ofrecer protección contra el daño cerebral y mejorar la función motora en ciertas lesiones neurológicas.
  • Sistema inmunológico: Aunque los resultados pueden variar, algunos estudios sugieren que el IHT puede modular la respuesta inmune, potenciando ciertos aspectos de la inmunidad innata.

¿Es Seguro el Entrenamiento Hipóxico Intermitente?

La seguridad del IHT depende fundamentalmente de la 'dosis' de hipoxia. La exposición intermitente controlada y dentro del rango adaptativo de la persona ha demostrado ser segura en estudios clínicos y no se han reportado casos de eventos adversos graves en la literatura científica cuando se aplica correctamente.

Es crucial diferenciar el IHT controlado de la hipoxia crónica y severa que ocurre en condiciones patológicas como la apnea del sueño o la insuficiencia respiratoria. La hipoxia asociada a estas enfermedades es perjudicial, mientras que la exposición intermitente y dosificada del IHT busca activar respuestas protectoras y adaptativas.

Por ello, es vital que el IHT sea realizado bajo la supervisión de profesionales cualificados que puedan diseñar un protocolo adecuado para cada individuo y monitorizar su respuesta.

Preguntas Frecuentes sobre el IHT

A continuación, respondemos algunas dudas comunes sobre el Entrenamiento Hipóxico Intermitente:

¿El IHT es lo mismo que entrenar en altitud real?
No exactamente. El entrenamiento en altitud real implica una exposición continua a la hipoxia. El IHT utiliza una exposición intermitente y controlada a través de equipos especializados a nivel del mar. Aunque ambos buscan adaptaciones a la hipoxia, los mecanismos y la magnitud de ciertos efectos (como el aumento de la masa de hemoglobina) pueden diferir.

¿Necesito ser deportista de élite para hacer IHT?
No. Si bien es popular entre atletas, el IHT también puede ofrecer beneficios para la salud y el bienestar general en personas no deportistas, incluyendo personas mayores, siempre bajo supervisión profesional.

¿Qué beneficios tiene la hipoxia?
Además, la aclimatación a la hipoxia produce una mayor eficiencia en la utilización de la betaoxidación de grasas para la obtención de trifosfato de adenosina en detrimento de los hidratos de carbono, que pueden derivar en una mejora de la eficacia energética.

¿Cómo se mide la hipoxia durante una sesión?
Se controla la concentración de oxígeno en el aire que se respira, que se simula para equivaler a una altitud específica. La respuesta fisiológica del individuo a la hipoxia (por ejemplo, la saturación de oxígeno en sangre) también se monitorea, generalmente con un pulsioxímetro.

¿Cuánto tiempo duran los efectos del IHT?
Los efectos varían según el protocolo, la duración del programa y el individuo. Algunas adaptaciones, como el aumento de la EPO, pueden ser transitorias, mientras que otras, como las mejoras en la economía de ejercicio o la función hemodinámica, pueden persistir durante semanas o meses después de finalizar el entrenamiento.

¿Tiene efectos secundarios?
Cuando se realiza de forma controlada y dosificada dentro del rango adaptativo, el IHT es generalmente bien tolerado. Efectos leves como mareo o dolor de cabeza pueden ocurrir inicialmente, pero suelen desaparecer rápidamente. La clave está en la individualización del protocolo y la supervisión.

Conclusión

El Entrenamiento Hipóxico Intermitente representa una herramienta poderosa y versátil con un potencial significativo tanto para mejorar el rendimiento deportivo como para promover la salud general. Al aprovechar la capacidad natural de nuestro cuerpo para adaptarse a la falta controlada de oxígeno, el IHT desencadena una serie de respuestas fisiológicas beneficiosas que optimizan la entrega y utilización de oxígeno, mejoran la función metabólica e inmunológica, y aumentan la resistencia al estrés.

Aunque la investigación continúa explorando todos sus alcances, la evidencia actual sugiere que, aplicado correctamente y bajo supervisión profesional, el IHT es una estrategia eficaz y segura para aquellos que buscan llevar su capacidad física y su bienestar a un nuevo nivel. Ya seas un atleta que busca esa ventaja adicional o una persona interesada en mejorar su salud de forma innovadora, el IHT ofrece un camino prometedor.

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