¿Qué estiramiento es mejor hacer antes de la actividad física?

¿Qué son los Estiramientos Activos?

02/12/2022

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Una pregunta recurrente en el ámbito del ejercicio y el entrenamiento es si debemos estirar antes de comenzar la actividad física y si también es necesario hacerlo al finalizar. La respuesta, como suele ocurrir en el cuerpo humano, es matizada. Sí, es fundamental estirar tanto antes como después del ejercicio, pero la técnica y el objetivo de los estiramientos varían significativamente en función del momento en que se realicen.

El cuerpo necesita una preparación adecuada antes de someterse al estrés del ejercicio y una fase de enfriamiento y recuperación posterior. Estas dos fases requieren enfoques de estiramiento distintos para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos.

¿Cuáles son los estiramientos activos?
Los estiramientos activos los realizaremos antes de comenzar la actividad y se realizan con contracción muscular previa para lograr estirar la zona de transición entre músculo y tendón que es la que más sufre las lesiones.
Índice de Contenido

¿Por Qué Estirar Antes y Después?

Después de haber completado una sesión de ejercicio, el objetivo principal de los estiramientos es ayudar a los músculos a relajarse y favorecer una recuperación más eficiente. Esto contribuye a reducir la tensión acumulada durante la actividad y preparar el cuerpo para la siguiente sesión.

Por otro lado, antes de comenzar el ejercicio, la finalidad cambia por completo. El estiramiento pre-ejercicio busca preparar al músculo para la exigencia que está a punto de enfrentar. Se trata de una activación y una puesta a punto que optimizará el rendimiento durante la actividad y, de manera crucial, disminuirá la probabilidad de sufrir una lesión.

Para alcanzar estos objetivos diferenciados, contamos con dos grandes categorías de estiramientos: los pasivos y los activos.

Estiramientos Pasivos: Para la Recuperación Post-Ejercicio

Los estiramientos pasivos son aquellos que realizamos típicamente una vez que hemos terminado de ejercitarnos. Su característica principal es que se llevan a cabo sin una contracción muscular activa por parte de la persona que estira el músculo objetivo. En muchos casos, se utiliza la gravedad, el peso del propio cuerpo, una banda elástica o incluso la ayuda de otra persona para llevar la articulación y el músculo a una posición de estiramiento.

El propósito de los estiramientos pasivos es elongar la fibra muscular hasta alcanzar un punto de tensión tolerable, manteniéndolo durante un tiempo determinado (generalmente entre 20 y 30 segundos por estiramiento). El objetivo final es inducir un estado de relajación en el músculo, ayudando a liberar la tensión post-esfuerzo y promoviendo el flujo sanguíneo que asiste en los procesos de reparación y recuperación muscular.

Estos estiramientos son calmados, controlados y no deben causar dolor agudo. Se centran en la elongación sostenida del vientre muscular principal. Para aquellos interesados en profundizar en los estiramientos pasivos, obras como el libro “Estirándose” de Bob Anderson son consideradas referencias clásicas. Este tipo de literatura detalla paso a paso cómo realizar diversos estiramientos pasivos, a menudo incluyendo tablas adaptadas a diferentes deportes, ofreciendo una guía completa sobre sus beneficios y aplicación.

Estiramientos Activos: Preparación y Rendimiento Antes del Ejercicio

En contraste directo con los pasivos, los estiramientos activos son los indicados para realizar antes de iniciar la actividad física. La característica definitoria de estos estiramientos es que implican una contracción muscular previa o simultánea para lograr el estiramiento en el grupo muscular opuesto o en la misma cadena cinética.

La técnica de los estiramientos activos a menudo involucra mover una parte del cuerpo a través de un rango de movimiento completo, utilizando la fuerza de los músculos agonistas (los que se contraen para realizar el movimiento) para estirar los músculos antagonistas (los que se relajan mientras los agonistas se contraen). También pueden incluir movimientos dinámicos o balísticos controlados que preparan las articulaciones y los músculos para el movimiento.

El objetivo principal de los estiramientos activos antes del ejercicio es preparar la zona de transición entre el músculo y el tendón, una región particularmente vulnerable a las lesiones durante la actividad intensa. Al activar y estirar esta zona de forma controlada, se mejora su elasticidad y capacidad para soportar las cargas y tensiones del ejercicio.

Los beneficios de incorporar estiramientos activos a la rutina pre-ejercicio son significativos:

  • Aumento del Rendimiento: Preparan al sistema neuromuscular, mejorando la coordinación, la fuerza y la potencia muscular para la actividad que se va a realizar.
  • Disminución del Riesgo de Lesión: Al calentar y preparar los músculos y tendones, se reduce la rigidez y se mejora la capacidad de absorción de impactos y manejo de las cargas, lo que ayuda a prevenir desgarros, tirones y otras lesiones comunes.
  • Mejora de la Movilidad Articular: Mover las articulaciones a través de su rango completo de movimiento con control muscular mejora la lubricación y la preparación para movimientos más amplios y rápidos.
  • Activación Neuromuscular: Despiertan el sistema nervioso central y lo preparan para enviar señales eficientes a los músculos durante el ejercicio.

A diferencia de los estiramientos pasivos que se mantienen de forma estática, los estiramientos activos suelen ser dinámicos, implicando movimiento continuo o pulsaciones controladas. Ejemplos comunes incluyen balanceos de piernas, círculos de brazos, rotaciones de tronco o estiramientos donde se contrae un músculo para estirar el opuesto.

¿Cuáles son los estiramientos activos?
Los estiramientos activos los realizaremos antes de comenzar la actividad y se realizan con contracción muscular previa para lograr estirar la zona de transición entre músculo y tendón que es la que más sufre las lesiones.

Comparativa: Estiramientos Activos vs. Pasivos

CaracterísticaEstiramiento ActivoEstiramiento Pasivo
Momento de RealizaciónAntes del ejercicioDespués del ejercicio
Objetivo PrincipalPreparación, rendimiento, prevención de lesionesRelajación, recuperación, alivio de tensión
TécnicaCon contracción muscular, a menudo dinámicoSin contracción muscular activa, estático sostenido
Zona EnfocadaTransición músculo-tendón, sistema neuromuscularVientre muscular, fibra muscular principal
Beneficio EspecíficoMejora del rendimiento, menor riesgo de lesión pre-ejercicioFavorece la recuperación, reduce la tensión post-ejercicio
Sensación TípicaActivación, movimientoRelajación, elongación sostenida

La Importancia General de la Flexibilidad

Más allá del momento específico (antes o después), mantener un buen nivel de flexibilidad general es crucial para la salud musculoesquelética a largo plazo. Organizaciones como el American College of Sports Medicine (ACSM) recomiendan dedicar tiempo al estiramiento de los principales grupos musculares al menos dos veces por semana, manteniendo cada estiramiento durante aproximadamente 60 segundos en total (ya sea en una serie larga o en varias repeticiones más cortas).

Mantenerse flexible es especialmente importante a medida que envejecemos. Una buena flexibilidad en caderas, isquiotibiales (parte trasera del muslo) y otras áreas clave ayuda a preservar la movilidad y a realizar las actividades diarias con mayor facilidad y menor riesgo de dolor. Como señala Lynn Millar, fisioterapeuta y profesora, la flexibilidad ayuda a moverse mejor a lo largo de la vida.

Además, el estiramiento regular puede ser una herramienta poderosa para abordar problemas específicos relacionados con la postura o las actividades cotidianas. Si pasas muchas horas sentado en un escritorio, por ejemplo, es probable que ciertos músculos se acorten y otros se debiliten, llevando a dolor de espalda o mala postura. Estiramientos específicos que contrarresten esta postura de flexión prolongada pueden ser muy beneficiosos para aliviar el dolor y mejorar la alineación corporal.

Preguntas Frecuentes

¿Es realmente necesario estirar antes de hacer ejercicio?
Sí, pero debes realizar estiramientos activos. Su objetivo es preparar los músculos y tendones para la actividad, mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones al activar el sistema neuromuscular y preparar la zona de transición músculo-tendón.

¿Y después del ejercicio, qué tipo de estiramiento debo hacer?
Después del ejercicio, son más adecuados los estiramientos pasivos. Estos buscan relajar el músculo, aliviar la tensión acumulada durante la actividad y favorecer los procesos de recuperación.

¿Cuál es la principal diferencia entre estiramientos activos y pasivos?
La diferencia clave radica en la participación muscular. Los estiramientos activos implican una contracción muscular para lograr el estiramiento, mientras que los pasivos se realizan sin contracción activa del músculo que se estira, a menudo con ayuda externa o la propia gravedad.

¿Cuánto tiempo debo dedicar a los estiramientos?
Para la flexibilidad general, el ACSM sugiere estirar los principales grupos musculares al menos dos veces por semana, acumulando un total de 60 segundos de estiramiento por cada grupo muscular en cada sesión.

¿Puede el estiramiento ayudar con el dolor de espalda causado por estar sentado mucho tiempo?
Sí. Si tu dolor de espalda se relaciona con una postura sedentaria prolongada, realizar estiramientos que contrarresten esa postura (por ejemplo, estiramientos de extensión de columna o de flexores de cadera) puede ayudar a aliviar la tensión muscular y mejorar la postura.

¿Los estiramientos activos también mejoran la flexibilidad a largo plazo?
Aunque su objetivo principal antes del ejercicio es la preparación y el rendimiento, la práctica regular de movimientos a través de rangos completos de movilidad (inherente a muchos estiramientos activos) también contribuye a mantener o mejorar la movilidad articular y la flexibilidad general con el tiempo, especialmente cuando se combina con una rutina regular de estiramientos pasivos post-ejercicio.

En conclusión, entender la diferencia entre estiramientos activos y pasivos y aplicarlos en el momento adecuado de tu rutina de ejercicio es fundamental para optimizar tu preparación, mejorar tu rendimiento, acelerar tu recuperación y, sobre todo, protegerte de posibles lesiones. No subestimes el poder de una rutina de estiramiento inteligente.

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