¿Qué tan fuerte era Jonás Lomu?

Jonah Lomu: El Coloso que Cambió el Rugby

27/10/2023

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Pocos nombres resuenan en el mundo del deporte con la misma fuerza y reverencia que el de Jonah Lomu. Como un rayo que irrumpió en la escena, este gigante neozelandés electrificó el rugby y, aunque su paso fue meteórico debido a la enfermedad, su impacto fue eterno. Pero, ¿qué fue exactamente lo que hizo a Jonah Lomu tan extraordinariamente bueno y por qué sigue siendo una figura icónica años después de su partida?

La historia de Lomu es, como la describió Philip Smith, CEO de Great Southern Television, "de naturaleza shakesperiana, llena de triunfo y desastre". Desde sus humildes comienzos en un suburbio difícil de Auckland hasta la cima del estrellato mundial, su vida fue una montaña rusa. A pesar de enfrentar serios problemas de salud, como el síndrome nefrótico que lo afectó durante gran parte de su vida adulta, Lomu dejó una marca imborrable en el deporte.

Para muchos, especialmente para quienes crecieron viéndolo jugar, Lomu no era solo un jugador; era una inspiración. El capitán de Japón, Michael Leitch, nacido en Nueva Zelanda, recordaba tener pósters suyos y querer cortarse el pelo como él. "Jonah ha hecho mucho por el rugby en general", afirmó Leitch. Esta conexión personal con los aficionados fue una constante a lo largo de su vida.

¿Qué tan rápido puede Jonah Lomu correr 100 metros?
Jonah Lomu no era solo un jugador de rugby; era un fenómeno. A pesar de su imponente estatura, Lomu poseía la velocidad de un velocista, marcando 10,70 segundos en los 100 metros. Su potencia y ritmo redefinieron la posición de extremo, dejando un legado imborrable en la historia del rugby.
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Una Combinación Física Sin Precedentes

En 1995, en la Copa del Mundo de Sudáfrica, el mundo conoció a Jonah Lomu, y nada volvió a ser igual. Lo que lo diferenciaba de inmediato era su combinación de atributos físicos. Con 1.96 metros de altura y 120 kg de peso, poseía el tamaño y la fuerza de un delantero de la primera línea, pero se movía con la agilidad y la velocidad de un ala. Se decía que podía correr los 100 metros en alrededor de 11.2 segundos, un tiempo asombroso para alguien de su envergadura.

Esta mezcla letal le permitía hacer cosas que ningún otro jugador había hecho antes de forma consistente a ese nivel. Como lo describió el periodista australiano Peter FitzSimons, era un "tren de mercancías en zapatillas de ballet". Otros jugadores podían ir a través de los defensores, otros podían ir alrededor. Lomu podía hacer ambas cosas. Tenía un centro de gravedad bajo a pesar de su altura, lo que lo hacía increíblemente difícil de derribar. Su potente fend (el brazo extendido para alejar al defensor) y su sutil capacidad para cambiar de dirección lo convertían en una pesadilla para la defensa rival.

Exjugadores que se enfrentaron a él recuerdan la dificultad. Brendan Venter, ex director de rugby de Saracens, tiene un recuerdo muy claro de Lomu "literalmente pasándome por encima". Intentó placarlo bajo, pero Lomu simplemente lo hizo rebotar. Pero Venter también destacó algo crucial: "No era solo fuerza bruta. Tenía maravillosas habilidades evasivas... Cuando te sentabas a placarlo, él corría a tu alrededor. Eso era excepcional".

La Fuerza Arrasadora en el Campo

La capacidad de Lomu para destrozar las defensas se manifestó de manera espectacular en la semifinal de la Copa del Mundo de 1995 contra Inglaterra. Anotó cuatro tries en ese partido, incluido uno en el que simplemente arrolló al fullback Mike Catt. Esa actuación cimentó su reputación como una fuerza imparable.

Los equipos rivales, como los Springboks en la final de 1995, sabían que necesitaban planes específicos para intentar neutralizarlo. El ex apertura sudafricano Joel Stransky explicó que jugar contra él era "más estresante de lo que puedas imaginar". No solo por la perspectiva aterradora de tener que placar a Lomu, sino porque "atraía a los defensores hacia él, lo que dejaba a otros grandes jugadores a su alrededor con espacio". La sola presencia de Lomu en el campo cambió para siempre las estructuras y estrategias defensivas.

A lo largo de sus dos Copas del Mundo (1995 y 1999), Lomu anotó 15 tries, un récord que compartió durante mucho tiempo con Bryan Habana de Sudáfrica. Esta cifra subraya su letalidad como finalizador, pero también la forma en que los All Blacks supieron utilizar su presencia dominante para desequilibrar a los oponentes.

El Impacto Global y la Estrella Mediática

Lomu irrumpió en un momento crucial para el rugby. La Copa del Mundo de 1995 fue justo antes de que el deporte se volviera profesional. Su actuación en ese torneo lo catapultó a un nivel de estrellato que no se había visto antes en el rugby amateur.

Se convirtió en el rostro del juego, el embajador de un deporte que buscaba expandir su alcance global. Fred Michalak, ex apertura de Francia, señaló: "El rugby es lo que es ahora gracias a él. Su talento fue reconocido por todos". Lomu no solo era querido en Nueva Zelanda, sino que los aficionados de todo el mundo, desde Hong Kong hasta Huddersfield, desde Stellenbosch hasta Stirling, se enamoraron de él.

¿Qué hizo a Jonah Lomu tan bueno?
“Lo que hacía diferente a Jonah Lomu era que era grande y rápido , pero en realidad tenía maravillosas habilidades evasivas.

Su fama trascendió las fronteras tradicionales del rugby. Billy Vunipola, número 8 de Inglaterra, recordó cómo personas en taxis en Oriente Medio que no sabían nada de rugby, sí conocían a Jonah Lomu. "Fue verdaderamente la primera superestrella global que el rugby tuvo, o probablemente tendrá", afirmó Vunipola. Esta capacidad para conectar con personas ajenas al deporte fue fundamental para el crecimiento del rugby a finales de los 90.

Más Allá del Terreno de Juego: Humildad y Legado

Detrás de la figura imponente y aterradora en el campo, Jonah Lomu era descrito por quienes lo conocieron como una persona tranquila, humilde y amable. A pesar de su inmensa fama, siempre encontraba tiempo para los aficionados, firmando autógrafos y posando para fotos.

Eric Rush, amigo cercano de Lomu, destacó su humildad y su disposición a darse a los demás, características que, según él, reflejaban un enfoque típicamente respetuoso de la cultura polinesia. Como hijo de inmigrantes tonganos, Lomu se convirtió en una figura de inspiración para las comunidades de las Islas del Pacífico. Kurt Morath, máximo anotador de Tonga en Copas del Mundo, confesó que Lomu era la razón principal por la que veía rugby. "El hecho de que fuera tongano y viniera de orígenes tan humildes lo hizo aún más especial", dijo Morath.

La vida de Lomu no estuvo exenta de dificultades. Además de su batalla de 20 años contra la enfermedad renal, también enfrentó problemas financieros, en parte debido a su conocida generosidad hacia los demás. A pesar de ello, su enfoque se mantuvo en lo que amaba: jugar rugby con sus compañeros y vestir la camiseta negra de los All Blacks. Una anécdota contada por Eric Rush revela que Lomu rechazó un contrato muy lucrativo de los Dallas Cowboys (NFL) porque solo quería jugar rugby.

Este compromiso con el rugby, combinado con su talento único y su carácter humilde, solidificó su legado. "Jonah alcanzó alturas en el campo de fútbol que nunca se habían visto antes, y sabes que es difícil imaginar que alguien vuelva a alcanzar esas alturas", dijo Rush en su elogio. Lomu estableció un punto de referencia para los futuros jugadores, especialmente para los alas, mostrando lo que era posible hacer con la combinación adecuada de atributos físicos y habilidad.

Fuera del campo, Joel Stransky lo describió como "casi lo opuesto" a su temible persona en el juego: "Tranquilo y humilde, reservado pero caballeroso, y cuando llegamos a conocer al hombre más tarde en la vida, ¡un personaje amable y carismático!". Este contraste entre el coloso en el campo y el hombre gentil fuera de él es parte de lo que lo hizo tan querido.

Lomu vs. la Velocidad: ¿Qué Tan Rápido Era Realmente?

Una pregunta recurrente sobre Jonah Lomu es cuán rápido era realmente. Aunque no era un velocista puro de pista, su velocidad en el campo era excepcional para su tamaño. Un estudio de 1998 registró su velocidad máxima en 10.6 metros por segundo, lo que equivale a unos 22.3 mph.

Si bien no se tienen registros oficiales de su tiempo en los 100 metros lisos en condiciones de competición de atletismo, se han realizado estimaciones basadas en sus velocidades máximas. Estas estimaciones lo sitúan entre los jugadores de rugby más rápidos de su época y de la historia.

Aquí hay una comparación estimada de su tiempo en 100m con otros jugadores rápidos de rugby mencionados en la información proporcionada:

JugadorPaísPosición (Principal)Tiempo Estimado 100mNotas
Usain BoltJamaicaAtleta (Atletismo)9.58 segundosRécord Mundial
Jonah LomuNueva ZelandaAla~10.70 - 10.82 segundosEstimación basada en velocidad máxima
Cheslin KolbeSudáfricaAla / Fullback10.70 segundosTiempo de escuela
Jonny MayInglaterraAla10.71 segundosTiempo registrado
Doug HowlettNueva ZelandaAla10.68 segundosTiempo registrado
Jason RobinsonInglaterraAla / Fullback10.68 segundosTiempo registrado

Como se puede ver, aunque no estaba al nivel de un velocista olímpico como Usain Bolt (algo esperable), su velocidad era comparable e incluso superior a la de muchos de los alas más rápidos que han jugado al rugby. Esta velocidad, combinada con su tamaño y fuerza, es lo que lo hacía casi imparable en espacios abiertos.

¿Qué hizo a Jonah Lomu tan bueno?
“Lo que hacía diferente a Jonah Lomu era que era grande y rápido , pero en realidad tenía maravillosas habilidades evasivas.

Preguntas Frecuentes Sobre Jonah Lomu

A continuación, abordamos algunas de las preguntas más comunes sobre el legendario Jonah Lomu:

¿Qué enfermedad tenía Jonah Lomu?

Jonah Lomu fue diagnosticado con el síndrome nefrótico, un trastorno renal grave y poco común. Esta condición requirió diálisis regular y eventualmente un trasplante de riñón. Fue la causa subyacente de los problemas de salud que finalmente llevaron a su fallecimiento prematuro por un ataque cardíaco.

¿Qué tan rápido era Jonah Lomu?

Aunque no hay un registro oficial de una carrera de 100 metros en pista, se estima que Jonah Lomu podía correr los 100 metros en un tiempo de entre 10.70 y 10.82 segundos. Tenía una velocidad máxima registrada de 10.6 metros por segundo. Esta velocidad era excepcional para su tamaño (1.96m, 120kg) y lo hacía increíblemente peligroso en el campo de rugby.

¿Qué tan fuerte era Jonah Lomu?

Jonah Lomu no solo era rápido, sino también inmensamente fuerte. Su tamaño y peso le daban una potencia tremenda. Era conocido por su capacidad para "bombear" o sacudirse a los defensores con su brazo extendido (fend) y su fuerza bruta. Los oponentes a menudo necesitaban varios jugadores para intentar derribarlo, y aun así, a menudo fracasaban. Su fuerza no se medía solo en levantamiento de pesas, sino en su capacidad para romper tackles y seguir avanzando con defensores colgando de él.

¿Cuál es el legado de Jonah Lomu en el rugby?

El legado de Jonah Lomu es multifacético. Es recordado como el primer gran superestrella global del rugby, cuya emocionante forma de jugar ayudó a llevar el deporte a una audiencia mundial, especialmente durante la transición a la era profesional. Cambió la percepción de lo que un ala podía ser, demostrando que el tamaño y la potencia podían combinarse con la velocidad y la habilidad evasiva. Además, fue una figura inspiradora, particularmente para las comunidades de las Islas del Pacífico, y es recordado por su humildad y amabilidad fuera del campo.

¿Cuántos tries anotó Jonah Lomu en las Copas del Mundo?

Jonah Lomu anotó un total de 15 tries en las dos Copas del Mundo en las que participó (1995 y 1999). Este récord de tries en Copas del Mundo lo mantuvo en solitario durante muchos años y sigue siendo una marca impresionante, compartida ahora con Bryan Habana.

Conclusión: Un Fenómeno Irrepetible

Jonah Lomu fue un jugador único, una combinación de atributos físicos y talento que rara vez se ve en la historia del deporte. Su capacidad para dominar a los oponentes con una mezcla de velocidad, potencia y habilidad evasiva lo convirtió en una fuerza de la naturaleza en el campo.

Pero más allá de sus logros deportivos y su físico imponente, Lomu fue una persona que tocó la vida de muchos. Su humildad, su resiliencia frente a la adversidad de la enfermedad y su compromiso con el rugby y con sus compañeros lo convirtieron en un ídolo y un modelo a seguir.

Aunque su carrera en la cima fue relativamente corta debido a sus problemas de salud, el impacto de Jonah Lomu en el rugby fue inmenso y duradero. Ayudó a dar forma a la era profesional del deporte, inspiró a una generación de jugadores y demostró que la grandeza no solo reside en la habilidad, sino también en el carácter. Jonah Lomu no fue solo un gran jugador de rugby; fue un fenómeno global cuyo legado perdura.

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