¿Cómo afecta el entrenamiento de fuerza a las hormonas?

Entrenamiento de Fuerza y Hormonas

24/12/2020

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El ejercicio físico, especialmente el entrenamiento de fuerza, representa un desafío significativo para el cuerpo. Las crecientes demandas de energía y las exigencias fisiológicas sobre los sistemas nervioso, muscular, cardiovascular, metabólico y respiratorio provocan una serie de respuestas complejas. Simultáneamente, ocurren numerosas interacciones hormonales, ya que las hormonas actúan como reguladores cruciales de diversas funciones corporales, desde el aumento de la presión arterial hasta la estimulación de la síntesis proteica y la aceleración del metabolismo. Entender estas respuestas hormonales y las adaptaciones subsiguientes es fundamental para optimizar los resultados del entrenamiento.

¿Cuáles son las adaptaciones hormonales que sufre la mujer durante el ejercicio?
En varias investigaciones se ha observado que con el ejercicio hay aumento de los niveles de prolactina, ACTH, Cortisol, andrógenos suprarrenales, progesterona, estrógenos, testosterona y endorfinas. Estas hormonas vuelven a sus niveles normales después de unas horas de reposo.
Índice de Contenido

¿Qué Son las Hormonas y las Adaptaciones Hormonales?

Las hormonas son sustancias químicas secretadas por glándulas endocrinas en el cuerpo, como la pituitaria, los testículos, los ovarios, el páncreas, la tiroides y la corteza suprarrenal. Más recientemente, se ha documentado la secreción hormonal en sitios no tradicionales como el corazón, los riñones, el hígado y el tejido adiposo. Estas sustancias actúan como mensajeros que regulan la función de células, tejidos, órganos o sistemas completos del cuerpo. En el contexto del ejercicio, las hormonas desempeñan un papel vital al aumentar la capacidad del cuerpo para manejar el estrés físico y, fundamentalmente, al alterar la síntesis proteica.

Las adaptaciones hormonales son los cambios que ocurren en la producción, liberación o sensibilidad de las hormonas en respuesta al entrenamiento regular. Estas adaptaciones ayudan al cuerpo a mejorar su capacidad para rendir y recuperarse. Las principales diferencias endocrinas entre hombres y mujeres radican en las estructuras reproductivas: los hombres producen altos niveles de testosterona, mientras que las mujeres tienen niveles más altos de estrógeno y progesterona, y niveles más bajos de testosterona en comparación con los hombres. Es importante notar que gran parte de la investigación sobre las respuestas hormonales a variables específicas del entrenamiento de fuerza se ha realizado en hombres, aunque los principios generales pueden aplicarse, la magnitud y el perfil específico pueden variar.

Hormonas y Producción de Energía Durante el Entrenamiento de Fuerza

Durante el entrenamiento de fuerza, hay un aumento inmediato de la epinefrina y la norepinefrina. Estas hormonas son cruciales para aumentar la producción de fuerza, la velocidad de contracción muscular y la producción de energía (es decir, la síntesis de ATP, la moneda energética de las células). Curiosamente, estas hormonas comienzan a elevarse incluso antes de iniciar la sesión de entrenamiento de fuerza, lo que representa una respuesta anticipatoria del cuerpo preparándose para el desafío. Aunque los niveles de glucosa en sangre aumentan, esto no suele llevar a un incremento de la insulina a menos que se consuman suplementos de proteínas o carbohidratos antes del entrenamiento.

La mayor captación de glucosa en sangre por parte del músculo esquelético se produce debido al aumento de la función de los transportadores de glucosa en las células musculares. Esto incrementa la captación y el metabolismo de la glucosa en la célula muscular. Como resultado, el entrenamiento de fuerza regular ha demostrado aumentar la sensibilidad a la insulina, lo que significa que el cuerpo puede captar y utilizar la glucosa de manera más efectiva. En resumen, durante el ejercicio de fuerza, una cascada de eventos lleva a un aumento de varias hormonas que ayudan a entregar de manera muy específica la glucosa necesaria para la producción de energía a las células musculares activas.

Cómo el Entrenamiento de Fuerza Afecta las Hormonas: Variables Clave

Diversas variables del entrenamiento de fuerza pueden influir en las respuestas hormonales. Analicemos algunas de las más estudiadas:

Volumen de Entrenamiento

El volumen de entrenamiento se calcula generalmente como el número total de repeticiones x series x peso levantado en una sesión o durante un programa a largo plazo. La investigación indica que el volumen juega un papel importante en las respuestas hormonales.

Un estudio examinó las adaptaciones a largo plazo (6 meses) asociadas con un programa de fuerza de bajo volumen (circuito) frente a uno de alto volumen periodizado en mujeres universitarias. El programa de alto volumen periodizado mostró mayores niveles de testosterona, factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF-1) y niveles disminuidos de cortisol después de 24 semanas de entrenamiento, en comparación con el programa de circuito. También se observaron mayores aumentos en la fuerza, potencia y velocidad muscular en el grupo de alto volumen. Esto sugiere que, en mujeres, un mayor volumen de entrenamiento puede ser más efectivo para ciertas respuestas hormonales y ganancias de rendimiento.

Otro estudio, este en hombres jóvenes físicamente activos, analizó los efectos agudos del número de series en las respuestas de testosterona, cortisol y hormona del crecimiento después de protocolos de fuerza máxima (5 reps al 88% de 1RM), hipertrofia (10 reps al 75% de 1RM) y resistencia a la fuerza (15 reps al 60% de 1RM), con 2, 4 y 6 series por ejercicio. En el protocolo de fuerza máxima, el número de series no afectó el perfil hormonal. Sin embargo, en los protocolos de hipertrofia y resistencia a la fuerza, hubo un aumento en los niveles de cortisol y hormona del crecimiento con cuatro series en comparación con dos series. En este estudio particular, no hubo un aumento significativo de testosterona en ninguna de las condiciones evaluadas.

A pesar de los hallazgos mixtos en estudios agudos específicos, la revisión de la literatura general sugiere que los protocolos de alto volumen tienden a producir elevaciones hormonales agudas en testosterona, cortisol y hormona del crecimiento. Tanto la investigación aguda como la crónica sugieren que los programas de fuerza de mayor volumen tienden a provocar las mayores respuestas hormonales.

¿Qué son las adaptaciones hormonales?
La adaptación hormonal es la liberación de hormonas anabólicas, como la testosterona y la hormona del crecimiento, que intervienen en la hipertrofia muscular (aumento del tamaño muscular) . La adaptación neuronal se refiere a la capacidad del cerebro para reclutar músculos para un movimiento, especialmente cuando el cuerpo está ligeramente fatigado.

Entrenamiento al Fallo vs. Sin Fallo

Un estudio reciente y particular en hombres investigó las respuestas hormonales y las ganancias de fuerza/potencia en un programa de 11 semanas entrenando al fallo muscular en cada serie versus no entrenar al fallo, seguido por un período idéntico de 5 semanas de pico de fuerza y potencia máxima en ambos grupos. Los resultados mostraron que las 11 semanas iniciales produjeron ganancias similares en fuerza (1RM), potencia muscular y número máximo de repeticiones en sentadilla en ambos grupos.

Sin embargo, después del período de pico de 5 semanas, el grupo que no entrenó al fallo mostró mayores aumentos en fuerza, potencia y niveles de testosterona en reposo, además de niveles reducidos de cortisol, en comparación con el grupo que entrenó al fallo. El grupo que entrenó al fallo sí tuvo un mayor aumento en la resistencia muscular (repeticiones en press de banca) y una disminución en el IGF-1. Esto sugiere que llevar cada serie al fallo podría no ser tan importante como se pensaba para aumentar la fuerza, la potencia y la respuesta hormonal a largo plazo. Entrenar consistentemente al fallo podría incluso hacer que los individuos sean más susceptibles al sobreentrenamiento y a adaptaciones hormonales y de potencia muscular disminuidas.

Periodo de Descanso

El tiempo de descanso entre series es otra variable importante. Un estudio de 6 meses en hombres entrenados recreacionalmente comparó un período de descanso más corto (2 minutos) con uno más largo (5 minutos) en un protocolo de entrenamiento de fuerza pesada para la parte inferior del cuerpo, igualando el volumen de entrenamiento entre los grupos. Este estudio no encontró diferencias significativas en la fuerza, la masa muscular o el perfil hormonal (testosterona, cortisol, hormona del crecimiento) entre los grupos con diferentes períodos de descanso a lo largo de las 24 semanas.

Investigaciones anteriores habían sugerido que un período de descanso más corto (por ejemplo, un minuto frente a tres minutos) podía provocar respuestas hormonales agudas ligeramente más altas. Sin embargo, este estudio más reciente y de mayor duración sugiere que, a largo plazo, para las ganancias de fuerza y masa, y las adaptaciones hormonales, la diferencia entre 2 y 5 minutos de descanso podría no ser significativa. Esto tiene implicaciones prácticas para la eficiencia del entrenamiento.

Acción Muscular Concéntrica vs. Excéntrica

Durante el ejercicio de fuerza convencional, hay una secuencia de acción muscular concéntrica (acortamiento) y excéntrica (alargamiento bajo tensión). En términos de adaptaciones y respuestas hormonales, la acción muscular concéntrica ha demostrado producir una mayor cantidad de hormona del crecimiento en comparación con una acción muscular excéntrica, cuando se utiliza la misma carga absoluta. Sin embargo, cuando se comparan utilizando una carga relativa (un porcentaje del máximo que se puede levantar en esa acción), tanto las acciones concéntricas como las excéntricas produjeron respuestas similares de hormona del crecimiento y testosterona.

Desde la perspectiva de la respuesta hormonal, variar los esquemas de entrenamiento para incorporar y enfatizar tanto las acciones concéntricas como las excéntricas es una estrategia recomendada.

Repeticiones Forzadas vs. Máximas

Las repeticiones forzadas implican realizar repeticiones adicionales más allá del punto de fallo muscular con la ayuda de un compañero de entrenamiento, añadiendo intensidad al programa. Las repeticiones máximas son sinónimo de entrenar al fallo. Un estudio investigó las respuestas hormonales de las repeticiones forzadas versus las repeticiones máximas en deportistas de fuerza experimentados en comparación con no deportistas.

Aunque las respuestas hormonales (testosterona, hormona del crecimiento, cortisol) aumentaron de manera similar con ambas cargas de entrenamiento en ambos grupos, los aumentos de testosterona en los levantadores de pesas experimentados fueron significativamente mayores con el protocolo de repeticiones forzadas en comparación con el protocolo de repeticiones máximas. Esto sugiere que el uso periódico de repeticiones forzadas, especialmente en individuos más entrenados, puede potenciar la respuesta hormonal anabólica. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, llevar cada serie al fallo (repeticiones máximas) o más allá (repeticiones forzadas) debe usarse con moderación, ya que puede tener efectos negativos a largo plazo en la fuerza, la potencia y las respuestas hormonales si se aplica de manera crónica o excesiva.

Principios Clave para la Adaptación Hormonal y Neural

Además de las variables específicas, el entrenamiento de fuerza provoca adaptaciones tanto hormonales como neurales. La adaptación hormonal se refiere a la liberación de hormonas anabólicas como la testosterona y la hormona del crecimiento, que son fundamentales para la hipertrofia muscular (aumento del tamaño del músculo) y la síntesis proteica. La adaptación neural se refiere a la mejora en la capacidad del cerebro para reclutar músculos para un movimiento, especialmente bajo fatiga. Al practicar un ejercicio con resistencia, el cerebro aprende a señalizar de manera más eficiente a los músculos correctos.

¿Qué hace el cortisol por los deportistas?
Dado que el ejercicio es una forma de estrés, el cortisol aumenta naturalmente durante la actividad física. Pero esto no es malo; es un componente clave de cómo el cuerpo impulsa el movimiento. Anderson explica que el cortisol garantiza que haya suficiente glucosa disponible para que los músculos sigan funcionando .

Los movimientos más complejos que involucran todo el cuerpo exigen una mayor reclutación muscular. Un ejercicio como la sentadilla profunda, por ejemplo, involucra isquiotibiales, caderas, glúteos, cuádriceps, core y más músculos en comparación con un curl de bíceps. Realizar sentadillas profundas, incluso cuando el cuerpo está ligeramente fatigado, entrena al cerebro para reclutar los músculos necesarios para completar el movimiento de manera efectiva, una habilidad útil al final de una carrera o evento cuando la fuerza comienza a disminuir. Esto crea un ciclo virtuoso: entrenar con resistencia -> enseñar al cerebro a activar músculos incluso bajo fatiga -> liberar hormonas que conducen a la síntesis proteica -> desarrollar fuerza -> adaptarse a la resistencia -> repetir.

Para optimizar estas adaptaciones, considera los siguientes principios:

  • Carga Suficiente: Evita el entrenamiento con resistencia demasiado ligera por miedo a "abultarte", especialmente si eres un atleta de resistencia (esto es genéticamente difícil de lograr). Apunta a entrenar en un rango de carga que represente aproximadamente el 60-80% de tu 1RM (la resistencia máxima que puedes levantar en una repetición). Deberías poder completar de 6 a 8 repeticiones, donde las últimas sean desafiantes pero sin fallar completamente la serie. La técnica siempre debe priorizarse sobre el aumento de la carga.
  • Velocidad de Movimiento Suficiente: Durante cada repetición, muévete con una velocidad apropiada. Estás desarrollando vías neurales complejas, por lo que la velocidad con la que ejecutas el movimiento es importante para la transferencia al rendimiento deportivo. Puede ser necesario reducir la carga para asegurar la velocidad adecuada.
  • Complejidad Suficiente: Los ejercicios de cuerpo completo son más funcionales y demandan coordinación entre múltiples grupos musculares, imitando mejor las exigencias neuromusculares de los movimientos deportivos. Prioriza ejercicios multiarticulares como sentadillas, zancadas y flexiones sobre movimientos aislados.

Consideraciones Finales

El entrenamiento de fuerza tiene un impacto significativo en las respuestas hormonales agudas y crónicas del cuerpo. Estas respuestas son cruciales para la remodelación y el crecimiento muscular inmediato, así como para las ganancias a largo plazo en fuerza, potencia e hipertrofia. Aunque gran parte de la investigación detallada se ha realizado en poblaciones masculinas, los principios generales de que los protocolos que involucran grandes masas musculares (ejercicios multiarticulares), son de alto volumen y de intensidad moderada a alta tienden a producir las mayores elevaciones hormonales para beneficios óptimos de la aptitud muscular, son ampliamente aceptados.

Entender cómo variables como el volumen, el descanso y la intensidad afectan tu perfil hormonal te permite diseñar programas de entrenamiento más inteligentes y efectivos. Recuerda que la consistencia, la nutrición adecuada y el descanso también son fundamentales para optimizar las respuestas hormonales y las adaptaciones al entrenamiento.

Tabla Resumen: Variables de Entrenamiento y Efectos Hormonales (Basado en la Información Provista)

Variable de EntrenamientoEfecto Hormonal General (Basado en la Info Provista)Notas
Volumen Alto (Reps x Series x Peso)Tiende a aumentar Testosterona, Hormona del Crecimiento y Cortisol.Confirmado en estudio crónico en mujeres; consistente con revisiones generales (principalmente estudios en hombres).
Entrenar al Fallo (Crónico)Puede reducir Testosterona en reposo y aumentar Cortisol (vs no fallo) después de un período de pico. Puede disminuir IGF-1.Basado en estudio en hombres; sugiere precaución para ganancias a largo plazo en fuerza/potencia.
Periodo de Descanso (2-5 min)No mostró diferencias significativas a largo plazo en Testosterona, Hormona del Crecimiento o Cortisol.Basado en estudio crónico en hombres; contrasta con respuestas agudas potencialmente mayores con descansos más cortos.
Acción Concéntrica (vs Excéntrica con carga absoluta)Mayor Hormona del Crecimiento.Basado en estudio en hombres; similar respuesta con carga relativa.
Repeticiones Forzadas (vs Máximas/Fallo)Mayor aumento agudo de Testosterona en deportistas experimentados.Basado en estudio en hombres; usar con moderación debido al riesgo de sobreentrenamiento.

Preguntas Frecuentes sobre Hormonas y Entrenamiento de Fuerza

Aquí respondemos algunas preguntas comunes basadas en la información proporcionada:

¿Qué son las adaptaciones hormonales en el ejercicio?

Son los cambios en la producción, liberación o sensibilidad de las hormonas que ocurren en respuesta al entrenamiento. Ayudan al cuerpo a mejorar su capacidad para manejar el estrés físico, recuperarse y adaptarse, principalmente alterando la síntesis proteica y mejorando el uso de energía.

¿Cómo afecta el entrenamiento de fuerza a mis hormonas?

El entrenamiento de fuerza provoca respuestas agudas y adaptaciones crónicas. Aumenta hormonas como epinefrina y norepinefrina para la energía. Estimula la liberación de hormonas anabólicas como testosterona y hormona del crecimiento (aunque las respuestas varían según el protocolo y el individuo), importantes para el crecimiento y la reparación muscular. También puede mejorar la sensibilidad a la insulina.

¿El entrenamiento de fuerza afecta las hormonas de la mujer de forma diferente a las del hombre?

Las mujeres tienen un perfil hormonal diferente al de los hombres, con niveles más altos de estrógeno y progesterona y más bajos de testosterona. Aunque los principios generales de respuesta al entrenamiento (como la importancia del volumen) pueden aplicarse, la magnitud y el perfil específico de las respuestas hormonales pueden variar. La investigación específica sobre variables del entrenamiento de fuerza en mujeres es menos extensa en la información proporcionada, destacando un estudio donde el alto volumen de entrenamiento crónico en mujeres aumentó la testosterona e IGF-1 y disminuyó el cortisol.

¿Qué tipo de entrenamiento de fuerza optimiza la respuesta hormonal para el crecimiento muscular?

Basado en la información proporcionada, los protocolos que involucran grandes masas musculares (ejercicios multiarticulares), son de alto volumen (más series y repeticiones con carga significativa) y de intensidad moderada a alta tienden a producir las mayores elevaciones hormonales (testosterona, hormona del crecimiento) beneficiosas para la aptitud muscular. El uso moderado de repeticiones forzadas podría ser beneficioso para deportistas experimentados.

¿Debo entrenar siempre al fallo para obtener adaptaciones hormonales y musculares óptimas?

Según un estudio citado, entrenar crónicamente al fallo puede no ser ideal para maximizar las ganancias a largo plazo en fuerza y potencia, e incluso podría afectar negativamente los niveles de testosterona en reposo y aumentar el cortisol después de un período de pico, en comparación con no entrenar al fallo. Entrenar al fallo o más allá debe usarse estratégicamente y con moderación, no en todas las series o sesiones, especialmente para evitar el riesgo de sobreentrenamiento.

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