¿Cuándo desayunar? La hora ideal según expertos

20/11/2019

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Durante años, hemos escuchado repetidamente que el desayuno ostenta el título de 'la comida más importante del día'. Si bien esta afirmación ya no se mantiene con la misma rotundidad en la comunidad científica, lo que decidimos ingerir al comenzar la jornada, y quizás más crucial aún, el momento en que lo hacemos, puede tener un impacto significativo en nuestros niveles de energía, nuestro rendimiento a lo largo del día y la gestión de nuestro apetito. No es solo una cuestión de qué alimentos elegimos, sino de cómo nuestro cuerpo los recibe en función del tiempo transcurrido desde la última ingesta nocturna y desde que nos ponemos en pie.

La perspectiva actual, como señala la Dra. Guadalupe Blay, responsable del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, es que no existe una evidencia científica concluyente que lo posicione categóricamente como la comida primordial. Sin embargo, sí reconoce que desayunar puede ser una estrategia efectiva para distribuir las calorías de manera más equilibrada a lo largo del día. Aun así, la Dra. Blay enfatiza que no hay una regla única aplicable a todos. Las necesidades energéticas varían enormemente de una persona a otra. Algunas personas sienten la necesidad de la energía inmediata que proporciona el desayuno para activarse, mientras que otras pueden no experimentar esa misma urgencia.

¿Qué debo comer antes de entrenar por la mañana?
Lo mejor para comer 30 minutos antes de entrenar es avena, batidos de proteínas, plátanos, cereales integrales, yogur, fruta fresca y más. Una comida ideal antes del entrenamiento debe ser baja en grasas, moderada en proteínas y alta en carbohidratos complejos.
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¿Por qué considerar desayunar? Los beneficios clave

Aunque el debate sobre su 'importancia' persista, la experta en nutrición enumera una serie de beneficios asociados a comenzar el día con una ingesta adecuada de alimentos. Estas razones justifican por qué muchas personas encuentran valor en esta comida matutina:

  • Mejora del rendimiento cognitivo: Se observa especialmente en poblaciones más jóvenes, como niños y adolescentes, donde un desayuno adecuado parece favorecer la concentración y el desempeño mental.
  • Reparto equitativo de la ingesta y control del apetito: Desayunar ayuda a evitar periodos de ayuno excesivamente largos, lo que puede contribuir a una ingesta más controlada en comidas posteriores y a manejar mejor la sensación de hambre a lo largo del día.
  • Mejora del perfil nutricional: Incluir el desayuno permite incorporar una mayor variedad de nutrientes esenciales que, de otra manera, podrían ser difíciles de obtener en solo dos comidas al día.
  • Aceleración del metabolismo: Iniciar la actividad digestiva a primera hora puede contribuir a mantener un metabolismo activo.
  • Regulación de los niveles de azúcar en sangre: Un desayuno equilibrado ayuda a estabilizar la glucosa en sangre después del ayuno nocturno, evitando picos y caídas bruscas que pueden afectar el estado de ánimo y la energía.
  • Aumento de la termogénesis: El proceso de digestión, absorción y metabolismo de los alimentos requiere energía, lo que resulta en una quema de calorías adicional, conocida como termogénesis inducida por la dieta.

Estos puntos subrayan que, más allá de ser la 'más importante', el desayuno puede ser una herramienta valiosa dentro de una estrategia nutricional global, siempre adaptada a las necesidades individuales.

El momento ideal: ¿Al despertar o más tarde?

La rutina más común dicta que desayunamos justo después de levantarnos, o poco antes de salir de casa, o incluso una vez que llegamos al trabajo o a la cafetería habitual. Si pensáramos en un horario 'típico', el desayuno suele caer entre las siete y las ocho de la mañana, coincidiendo con la franja horaria en la que la mayoría de las personas se levantan.

Esta costumbre ha llevado a la creencia generalizada de que el mejor momento para desayunar es inmediatamente después de levantarse. Sin embargo, como señala la Dra. Blay, esto no siempre es así. Existe un momento que podría considerarse más óptimo, y que no necesariamente coincide con el instante en que abrimos los ojos. De hecho, para algunas personas, podría ser más beneficioso posponer esta primera comida una o dos horas después de haberse levantado. Esto se debe a que la 'hora correcta' para desayunar no es universal; varía significativamente de una persona a otra e incluso puede cambiar de un día a otro, dependiendo de factores como la hora a la que se cenó la noche anterior.

La recomendación de la Dra. Blay ofrece una pauta específica que busca optimizar los procesos metabólicos y energéticos del cuerpo:

“Lo ideal es dejar pasar 12 horas desde la cena y desayunar una hora después de levantarse”.

Esta doble recomendación tiene un propósito claro. Por un lado, respetar un ayuno nocturno de aproximadamente 12 horas permite al cuerpo completar procesos de reparación y limpieza celular (autofagia) y ayuda a regular hormonas importantes como la insulina. Por otro lado, esperar una hora después de despertar antes de desayunar parece ser beneficioso para mantener el metabolismo activo desde primera hora de la mañana. Según la Dra. Blay, seguir esta pauta ayuda a “mantener alto el metabolismo y evita la pérdida de masa muscular y la subida de peso”.

Profundizando en la regla de las 12 horas y la hora post-despertar

Entender la lógica detrás de esta recomendación combinada es clave. El ayuno nocturno de 12 horas no es un número arbitrario. Se alinea con principios de crononutrición, que estudia la relación entre los ritmos circadianos y la alimentación. Durante la noche, mientras dormimos, el cuerpo no solo descansa, sino que realiza tareas vitales. Extender el periodo sin ingesta más allá de las 8-10 horas habituales hasta las 12 horas puede potenciar ciertos beneficios metabólicos y hormonales.

¿Qué debo comer antes de hacer ejercicio en la mañana?
SI QUIERES COMER ANTES DE HACER EJERCICIO, ELIGE UN PEQUEÑO REFRIGERIO O UNA COMIDA LIGERA.Fruta + proteína (ejemplos: manzana con una cucharada de mantequilla de maní, bayas y algunas rodajas de pavo o nueces)Almidón + proteína (ejemplos: galletas integrales y queso o 1/2 sándwich)Yogur ligero.

Permitir este ayuno prolongado puede mejorar la sensibilidad a la insulina, lo cual es fundamental para regular el azúcar en sangre y prevenir enfermedades metabólicas. También da tiempo al sistema digestivo para un descanso completo. Si cenamos, por ejemplo, a las 9 de la noche, esperar 12 horas significaría desayunar a las 9 de la mañana. Esta pauta, por lo tanto, está intrínsecamente ligada a la hora de la cena.

Por otro lado, la recomendación de esperar una hora después de levantarse introduce otro factor importante. Al despertar, nuestro cuerpo inicia una serie de procesos fisiológicos para activarse. Los niveles de cortisol, la hormona del estrés que nos ayuda a despertar, aumentan. Esperar un poco antes de introducir alimentos permite que estos procesos iniciales se desarrollen sin la interferencia inmediata de la digestión. Además, esta espera de una hora, combinada con el ayuno nocturno de 12 horas, parece ser la combinación ideal para mantener un metabolismo basal elevado durante la mañana y optimizar la quema de calorías. La Dra. Blay sugiere que esta práctica ayuda a preservar la masa muscular, lo cual es crucial para un metabolismo saludable y para evitar el aumento de peso a largo plazo.

Flexibilidad y adaptación personal

Es fundamental recordar que, si bien la pauta de 12 horas post-cena y 1 hora post-despertar es una recomendación experta basada en ciertos beneficios metabólicos, no es una norma rígida e inquebrantable para todos. La vida real a menudo impone horarios y rutinas que pueden dificultar seguir esta recomendación al pie de la letra. Factores como el horario de trabajo, la hora a la que nos acostamos y levantamos, o si realizamos ejercicio a primera hora de la mañana, pueden influir en el momento más adecuado para desayunar.

La clave está en escuchar a nuestro propio cuerpo y adaptar las pautas generales a nuestras circunstancias individuales. Si bien la recomendación de 12 horas de ayuno nocturno y esperar una hora después de levantarse es un punto de partida excelente para optimizar el metabolismo y la composición corporal, es posible que algunas personas necesiten desayunar antes debido a su apetito, actividad física o condiciones de salud. Lo importante es ser consciente de la calidad de los alimentos que se eligen y de cómo el momento de la ingesta afecta nuestra energía y bienestar a lo largo del día.

La Dra. Blay misma apunta que no existe una única solución para todo el mundo. Mientras que la pauta de las 12 horas de ayuno y la hora post-despertar es un ideal con beneficios comprobados, la realidad es que las necesidades varían. Algunas personas pueden sentirse perfectamente bien desayunando nada más levantarse, especialmente si su cena fue muy temprano. Otras, con cenas tardías, encontrarán natural retrasar el desayuno más allá de la primera hora de la mañana. La recomendación sirve como una guía informada para quienes buscan optimizar su ingesta matutina, pero la adaptación personal es siempre prioritaria.

Preguntas Frecuentes sobre el Momento del Desayuno

¿Es obligatorio desayunar si no tengo hambre?
No, según la experta, no existe un consenso científico que lo haga obligatorio para todos. Aunque contribuye a repartir calorías, si no sientes la necesidad y te sientes bien, no es estrictamente necesario para todas las personas.
¿Qué pasa si ceno muy tarde?
Si cenas tarde, para cumplir la regla de las 12 horas de ayuno nocturno, tu desayuno se retrasará naturalmente. Si cenaste a las 11 pm, tu desayuno ideal, siguiendo esta pauta, sería a las 11 am, siempre y cuando también esperes una hora desde que te levantas.
¿Por qué esperar una hora después de levantarme?
Esperar una hora después de despertar, combinado con el ayuno nocturno de 12 horas, es la pauta sugerida por la Dra. Blay para ayudar a mantener el metabolismo alto y evitar la pérdida de masa muscular y la subida de peso. Permite que los procesos fisiológicos iniciales del día se desarrollen antes de introducir alimentos.
¿Esta regla de las 12 horas es flexible?
Sí, aunque la pauta de 12 horas post-cena y 1 hora post-despertar es el ideal recomendado para ciertos beneficios metabólicos, la experta aclara que no hay una única solución para todo el mundo y las necesidades varían. Se debe adaptar a las circunstancias y cómo se siente cada persona.
Si hago ejercicio a primera hora, ¿debo desayunar antes o después?
La información proporcionada no especifica qué hacer en este caso. Sin embargo, basándonos en la idea de esperar una hora después de levantarse y respetar el ayuno de 12 horas, dependerá de la intensidad del ejercicio y de cómo te sientas. Algunas personas prefieren entrenar en ayunas si la intensidad es baja o moderada, y desayunar después siguiendo la pauta recomendada. Otras pueden necesitar una pequeña ingesta previa. La clave es la adaptación personal y escuchar a tu cuerpo.

En conclusión, el desayuno puede ser una comida beneficiosa por múltiples razones, pero su 'importancia' varía individualmente. La pauta de esperar 12 horas después de la cena y una hora después de levantarse es una recomendación experta para optimizar el metabolismo, pero como en toda guía nutricional, la clave reside en la adaptación a nuestras propias necesidades, ritmos y estilo de vida.

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