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HIIT: ¿Cuántas calorías quemas en 30 minutos?

01/10/2021

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La llegada de enero trae consigo una ola de nuevos propósitos, y entre los más populares se encuentra el firme deseo de adoptar un estilo de vida más saludable, con la práctica regular de ejercicio físico como pilar fundamental. Sin embargo, estos días suelen estar marcados por celebraciones, comidas copiosas y, a menudo, un abandono temporal de la rutina de entrenamiento que tanto esfuerzo nos costó construir el año anterior.

Recuperar el ritmo puede ser un desafío, especialmente cuando el tiempo apremia después del periodo festivo. En este contexto, conocer estrategias efectivas para maximizar el esfuerzo en el menor tiempo posible se vuelve crucial para no perder el terreno ganado y seguir avanzando hacia nuestros objetivos de salud y forma física.

¿Cuánto quema 30 minutos de HIIT?
En una sesión de HIIT de unos 20 o 30 minutos se pueden llegar a quemar aproximadamente entre 200 y 250 Kcal, aunque el secreto está en el mayor gasto basal que vamos a tener durante la recuperación de este tipo de entrenamientos.

Expertos en deporte y salud coinciden en la importancia de disponer de herramientas y rutinas que nos permitan mantenernos activos y saludables, contrarrestando así los posibles excesos y asegurando la continuidad de nuestro plan de entrenamiento. Una de estas herramientas, particularmente efectiva cuando el tiempo es limitado y el objetivo principal es la quema de grasa, es el Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad, más conocido por sus siglas en inglés: HIIT.

¿Qué es el Entrenamiento HIIT?

El HIIT es un método de entrenamiento que combina periodos muy cortos de ejercicio a una intensidad extremadamente alta con breves periodos de recuperación o ejercicio de baja intensidad. Esta estructura permite realizar una gran cantidad de trabajo en poco tiempo, desafiando al cuerpo de una manera única que tiene efectos significativos incluso después de que la sesión ha terminado.

La clave de su eficacia no reside únicamente en el gasto calórico durante el entrenamiento en sí, sino en cómo prepara al cuerpo para quemar más calorías en las horas posteriores. Es un enfoque que ha ganado popularidad precisamente por su eficiencia en la gestión del tiempo y sus notables resultados en términos de composición corporal y mejora cardiovascular.

El Gasto Calórico en una Sesión de 30 Minutos de HIIT

La pregunta que muchos se hacen es: ¿cuántas calorías se queman realmente en una sesión de HIIT? Según los expertos, una sesión de 20 a 30 minutos de HIIT puede llegar a quemar aproximadamente entre 200 y 250 Kilocalorías *durante* el propio entrenamiento. Esta cifra puede parecer moderada en comparación con sesiones más largas de cardio continuo a intensidad moderada.

Sin embargo, el verdadero poder del HIIT, el que lo convierte en una opción tan atractiva para la pérdida de peso y la mejora del metabolismo, reside en el efecto que tiene *después* de finalizar la sesión. Este fenómeno es conocido como EPOC (Excess Post-exercise Oxygen Consumption) o, de forma más coloquial, el 'afterburn' (efecto post-combustión).

El 'afterburn' se refiere al aumento de la tasa metabólica basal que experimenta el cuerpo durante el periodo de recuperación posterior a un entrenamiento de alta intensidad. El cuerpo necesita una cantidad significativa de energía y oxígeno para recuperarse, reparar tejidos musculares, reponer depósitos de energía y volver a su estado de reposo. Este proceso requiere un gasto calórico adicional que puede durar horas, e incluso días, después de haber terminado el ejercicio. Es aquí donde el HIIT marca una diferencia sustancial respecto a otros tipos de entrenamiento, ya que su alta intensidad provoca un EPOC mucho mayor.

Por lo tanto, no debemos centrarnos únicamente en las calorías quemadas *mientras* estamos entrenando. El metabolismo acelerado durante la recuperación contribuye de manera significativa al gasto calórico total y, por ende, a la quema de grasa a lo largo del día.

La Importancia de la Fuerza en la Quema de Grasa

Es fundamental entender que, si bien el HIIT se asocia a menudo con el cardio, no debemos limitar nuestras actividades a formatos de circuito puramente cardiorrespiratorios con el objetivo de perder peso. La ciencia ha demostrado repetidamente que los entrenamientos de fuerza tienen un efecto mayor en el gasto energético general, especialmente a largo plazo, en comparación con los entrenamientos en circuito ejecutados a una misma intensidad.

El entrenamiento de fuerza no solo quema calorías durante la sesión, sino que, al construir masa muscular, aumenta la tasa metabólica basal en reposo. Un cuerpo con más músculo quema más calorías incluso cuando no está haciendo nada. Por ello, una estrategia de fitness efectiva para la quema de grasa y la mejora de la composición corporal debe integrar tanto componentes de alta intensidad como de fuerza.

Una Rutina HIIT con Fuerza y Cardio para Empezar el Año

Conscientes de la necesidad de combinar estos enfoques, expertos en fitness han diseñado rutinas que integran ejercicios de fuerza y cardio en un formato HIIT, ideales para realizar en cualquier lugar y contrarrestar los excesos navideños de forma efectiva. A continuación, se presenta una selección de ejercicios recomendados que puedes adaptar a tu espacio y nivel.

Ejercicios de Fuerza

Estos movimientos se enfocan en construir y mantener la masa muscular, lo que potencia tu metabolismo a largo plazo.

Row (Remo): Para este ejercicio, necesitarás un punto de anclaje y un elemento para tirar, como bandas elásticas si estás en casa. Colócate de pie con las piernas ligeramente flexionadas y los codos cerca del cuerpo. Manteniendo los codos pegados, tira de las bandas o el elemento de resistencia hasta que tus codos lleguen a la altura del tronco y lo sobrepasen ligeramente. Controla el movimiento tanto al tirar como al regresar a la posición inicial. Repite de forma controlada.

Squats (Sentadillas): De pie, separa los pies al ancho de los hombros. Extiende los brazos hacia adelante a la altura de los hombros para ayudarte con el equilibrio. Flexiona simultáneamente los tobillos, rodillas y caderas, llevando el tronco y las caderas hacia abajo como si te fueras a sentar en una silla. Mantén las plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo, distribuyendo el peso de manera uniforme. Asegúrate de que tus rodillas sigan la dirección de tus pies y no se metan hacia adentro. Desciende hasta que tus muslos estén paralelos al suelo o tan bajo como tu flexibilidad lo permita sin perder la buena forma. Luego, impúlsate hacia arriba para volver a la posición inicial.

Push up (Flexiones): Túmbate boca abajo en el suelo. Coloca las palmas de las manos apoyadas firmemente en el suelo, aproximadamente a la altura de tu pectoral y ligeramente más separadas que el ancho de tus hombros. Mantén el cuerpo recto, formando una línea desde la cabeza hasta los talones. Presiona con las palmas de las manos en el suelo para levantar el tronco, las caderas y las piernas del suelo al mismo tiempo. Intenta mantener el torso y las piernas paralelos al suelo durante todo el recorrido, evitando arquear la espalda, especialmente en la zona lumbar. Baja de manera controlada hasta que el pecho casi toque el suelo y luego vuelve a subir. Si necesitas adaptar la intensidad, puedes realizar el ejercicio apoyando las rodillas en el suelo. Para aumentar la dificultad, puedes elevar los pies sobre una superficie estable como una silla.

Lunge (Zancadas): Este es un ejercicio clásico. Comienza de pie con los pies juntos. Da un paso largo hacia adelante con una pierna y baja el cuerpo doblando ambas rodillas hasta que la rodilla trasera casi toque el suelo y la rodilla delantera forme un ángulo de aproximadamente 90 grados. Asegúrate de que la rodilla delantera no sobrepase la punta del pie. Mantén el torso erguido. Impúlsate con la pierna delantera para volver a la posición inicial. Alterna las piernas o completa todas las repeticiones en una pierna antes de cambiar. Puedes sostener mancuernas o incluso garrafas de agua para añadir resistencia.

Face pull (Jalón a la cara): Similar al remo, pero trabajando diferentes músculos de la espalda y hombros. Necesitarás una goma elástica. Sitúate a una distancia de uno o dos pasos del punto de anclaje de la goma. Agarra los extremos con las manos, con los brazos extendidos rectos por delante de tu tronco, a la altura de los hombros. Tracciona la goma hacia tu cara, permitiendo que los codos se separen del tronco y se mantengan altos, apuntando hacia los lados o ligeramente hacia arriba. Lleva las manos aproximadamente a la altura de tus mejillas, sintiendo la contracción en la parte superior de la espalda y los hombros. Mantén la posición alta de los codos durante toda la tracción. Extiende los brazos de vuelta de forma controlada.

Knee get up (Levantarse de rodillas): Comienza en posición de cuadrupedia, apoyando rodillas, manos y puntas de los pies en el suelo. Desde esta posición, impúlsate con suficiente fuerza para, de un movimiento fluido o un pequeño salto, situarte en una posición similar a la sentadilla (apoyo de pies, caderas, rodillas y tobillos flexionados). Desde la sentadilla, vuelve a arrodillarte en el suelo para regresar a la posición inicial de cuadrupedia. Este ejercicio combina fuerza y un componente explosivo.

Ejercicios de Cardio

Estos ejercicios elevan tu ritmo cardíaco rápidamente, fundamentales para el componente de alta intensidad del HIIT y para potenciar el efecto 'afterburn'.

Little burpees (Mini Burpees): Comienza de pie. Da un salto ligero y, usando ese impulso, baja rápidamente al suelo apoyando las manos. Desde ahí, extiende las piernas hacia atrás con un salto o paso rápido para quedar en posición de plancha alta. No se realiza la flexión completa de pecho al suelo como en un burpee tradicional (de ahí "little burpee"). Inmediatamente, recoge las piernas hacia las manos con otro salto o paso rápido para volver a la posición agachada con manos en el suelo. Desde esta posición, impúlsate hacia arriba para volver a ponerte de pie, terminando el movimiento con un pequeño salto si lo deseas. La clave es hacerlo lo más rápido y fluido posible para mantener la intensidad cardiaca.

Jumping Jacks (Saltos de tijera o Polichinelas): Comienza de pie con los pies juntos y los brazos pegados a los lados del cuerpo. Realiza un salto abriendo las piernas más allá del ancho de los hombros, mientras al mismo tiempo elevas los brazos por encima de la cabeza, juntando las palmas si es posible. Con otro salto rápido, regresa a la posición inicial, juntando de nuevo los pies y bajando los brazos a los lados. Realiza este movimiento de forma continua y rítmica.

Skipping en parado: Este ejercicio simula correr en el sitio, pero con un énfasis en elevar las rodillas. Comienza de pie. Levanta alternadamente las rodillas hacia la altura de tus caderas, como si estuvieras sprintando pero sin moverte del lugar. Acompaña el movimiento de las piernas con el balanceo natural de los brazos, coordinando el brazo opuesto a la rodilla que sube. Mantén un ritmo rápido y constante.

Scissors jacks (Saltos de tijera con piernas alternas): Similar a los Jumping Jacks, pero el movimiento de las piernas es diferente. Comienza de pie con los pies juntos o ligeramente separados y algo flexionados. En lugar de abrir y cerrar lateralmente, mueve una pierna hacia adelante y la otra hacia atrás simultáneamente, como si hicieras un pequeño movimiento de carrera en el sitio, pero sin apenas despegar los pies del suelo. Alterna la posición de las piernas rápidamente en cada "salto" o cambio de posición. Acompaña el movimiento de las piernas con el balanceo de los brazos, de forma coordinada como al correr.

Quickseat (Sentarse rápido): Comienza de pie. Rápidamente, baja a una posición de cuclillas profunda, apoyando las manos en el suelo delante de ti. Desde esta posición, extiende las piernas hacia atrás a la vez con un movimiento rápido (como en la parte inicial del burpee) para sentarte en el suelo. Inmediatamente después de tocar el suelo con los glúteos, realiza el movimiento inverso: apoya las manos si es necesario, lleva las piernas hacia adelante para volver a la posición de cuclillas con manos en el suelo, y desde ahí impúlsate para volver a la posición de pie. Este ejercicio es una combinación rápida de bajar, sentarse y levantarse.

Cómo Estructurar tu Sesión HIIT

Para armar tu rutina, selecciona entre 2 y 5 de los ejercicios listados anteriormente (puedes combinar fuerza y cardio). Decide un número de repeticiones para cada ejercicio, por ejemplo, entre 10 y 30, dependiendo de tu nivel y la dificultad del ejercicio. Realiza los ejercicios seleccionados uno tras otro con el menor descanso posible entre ellos para completar una "vuelta" o ronda. Una vez terminada la vuelta, descansa lo que necesites para recuperar el aliento antes de comenzar la siguiente ronda. El objetivo es completar tantas vueltas como puedas dentro de tu tiempo disponible (20-30 minutos) o hasta que tu técnica empiece a fallar debido a la fatiga. La intensidad y la brevedad de los descansos son clave en el HIIT.

Por Qué HIIT es Ideal para la Quema de Grasa y la Eficiencia

El HIIT es una herramienta poderosa para quemar grasa no solo por el gasto calórico durante el ejercicio, sino principalmente por el significativo 'afterburn' que genera. Además, es increíblemente eficiente en términos de tiempo, permitiendo obtener beneficios cardiovasculares y metabólicos sustanciales en sesiones cortas. Al incluir ejercicios de fuerza, como los propuestos en la rutina, también contribuyes a mantener o aumentar tu masa muscular, lo que a su vez eleva tu metabolismo basal a largo plazo. Esta combinación lo convierte en un método excelente para abordar la pérdida de grasa y mejorar la composición corporal, especialmente cuando la disponibilidad de tiempo es limitada.

Tabla Comparativa: Gasto Energético y Efectos

Para entender mejor el impacto del HIIT en comparación con otros enfoques, consideremos cómo influye en el gasto energético:

AspectoEntrenamiento HIIT (20-30 min)Entrenamiento de Fuerza (Según texto)
Gasto Calórico *Durante* la SesiónAprox. 200-250 Kcal (según el texto)Variable, puede ser menor que el cardio *durante*
Efecto en el Gasto Basal *Durante la Recuperación* (EPOC)El *secreto* está en el mayor gasto basal durante la recuperación (efecto afterburn significativo)Mayor efecto en el gasto energético general que el cardio en circuito a la misma intensidad; contribuye al metabolismo en reposo
Impacto en la Quema de GrasaMétodo adecuado si se dispone de poco tiempo, potenciado por el afterburnFundamental para aumentar el gasto energético total a largo plazo; científicamente demostrado un efecto mayor en el gasto energético

Como se observa, si bien el gasto calórico *durante* la sesión de HIIT puede no ser el más alto, el efecto posterior en el metabolismo es donde reside su mayor ventaja para la quema de grasa. La fuerza, por su parte, es esencial para el gasto energético general y el metabolismo a largo plazo.

Preguntas Frecuentes sobre HIIT y Quema de Grasa

Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre este tipo de entrenamiento:

¿Son suficientes 30 minutos de HIIT para ver resultados? Sí, absolutamente. La alta intensidad y el efecto 'afterburn' del HIIT hacen que 30 minutos sean un tiempo muy efectivo para estimular la quema de grasa y mejorar la condición física, especialmente si se practica de forma consistente y se combina con una alimentación adecuada.

¿Con qué frecuencia debo practicar HIIT? El texto sugiere que es una herramienta eficaz cuando se dispone de poco tiempo, ideal para periodos específicos como después de las fiestas. La frecuencia ideal dependerá de tu nivel físico, capacidad de recuperación y objetivos generales. El HIIT es muy demandante para el cuerpo, por lo que no es necesario, ni recomendable para la mayoría, practicarlo a diario. Alternarlo con días de descanso o entrenamiento de menor intensidad es clave.

¿Puedo hacer estos ejercicios si soy principiante? Sí, muchos ejercicios tienen adaptaciones (como las flexiones con rodillas apoyadas). Si eres principiante, puedes empezar seleccionando 2 o 3 ejercicios, realizando el menor número de repeticiones (10-15) y tomándote descansos más largos entre rondas. A medida que ganes forma, podrás aumentar las repeticiones, el número de ejercicios, las rondas y disminuir los descansos.

¿Por qué es importante combinar fuerza y cardio en una rutina así? El texto resalta que la fuerza tiene un gran impacto en el gasto energético general y en el metabolismo a largo plazo, mientras que el HIIT (con su componente cardio de alta intensidad) es muy eficiente en tiempo y genera un gran 'afterburn'. Combinar ambos enfoques, como en la rutina propuesta, ataca la quema de grasa desde múltiples frentes: quemas calorías durante el ejercicio, potencias el metabolismo después y aumentas la masa muscular que quema calorías en reposo.

Conclusión

El entrenamiento HIIT, especialmente cuando integra ejercicios de fuerza y cardio como los descritos, se presenta como una solución altamente efectiva y eficiente en tiempo para quienes buscan quemar grasa y mejorar su forma física, particularmente después de periodos de inactividad o excesos. Aunque una sesión de 30 minutos queme unas 200-250 Kcal durante su ejecución, su verdadero poder reside en el significativo aumento del gasto calórico en las horas posteriores debido al efecto 'afterburn'. Al adoptar rutinas como la propuesta, no solo trabajas la resistencia cardiovascular, sino que también fortaleces tu musculatura, sentando las bases para un metabolismo más activo y una quema de grasa más eficaz a largo plazo. Incorpora estas herramientas a tu rutina y verás cómo puedes cumplir tus propósitos de año nuevo manteniéndote activo y saludable.

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