09/11/2020
En el dinámico mundo del entrenamiento físico y los suplementos, constantemente surgen ingredientes que prometen llevar nuestro rendimiento al siguiente nivel. Uno de estos, con miles de años de historia, es la ashwagandha. Originaria de la India y el sudeste asiático, esta pequeña planta con flores amarillas, conocida botánicamente como Withania somnifera o popularmente como "ginseng indio", ha captado la atención no solo por sus usos tradicionales, sino también por sus potenciales beneficios en el contexto del gimnasio y el deporte.

Su nombre, "ashwagandha", proviene del sánscrito y significa "olor a caballo", una referencia tanto a su aroma particular como a su asociación histórica con el aumento de la fuerza. Utilizada en el Ayurveda, un sistema de medicina tradicional, la ashwagandha ha sido valorada por su capacidad para aliviar el estrés, aumentar los niveles de energía y mejorar la concentración. Pero, ¿qué hace exactamente la ashwagandha cuando la incorporamos a nuestra rutina orientada al gimnasio? ¿Es realmente buena para hacer ejercicio?
El interés en la ashwagandha en el ámbito deportivo se basa principalmente en algunas investigaciones que sugieren efectos positivos en áreas clave para cualquier atleta o entusiasta del fitness: la gestión del estrés, la mejora del rendimiento físico y, en el caso de los hombres, una potencial influencia en los niveles hormonales.
Ashwagandha como Adaptógeno: Combatiendo el Estrés del Entrenamiento
Uno de los roles más conocidos de la ashwagandha es su clasificación como adaptógeno. Un adaptógeno es una sustancia que ayuda al cuerpo a adaptarse y gestionar el estrés. En el contexto del entrenamiento, el estrés no es solo mental; el ejercicio intenso en sí mismo es un tipo de estrés físico para el cuerpo. La recuperación es crucial, y la capacidad del cuerpo para manejar el estrés puede influir directamente en la recuperación, el crecimiento muscular y la prevención del sobreentrenamiento.
La investigación sugiere que la ashwagandha puede ayudar a controlar mediadores clave del estrés, como las proteínas de choque térmico (Hsp70), el cortisol (la hormona del estrés) y la quinasa JNK-1 activada por estrés. También se cree que reduce la actividad del eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (HPA), el sistema del cuerpo que regula la respuesta al estrés.
Estudios preliminares han mostrado resultados prometedores. Por ejemplo, un pequeño estudio con 58 participantes encontró que aquellos que tomaron 250 o 600 mg de extracto de ashwagandha durante 8 semanas experimentaron una reducción significativa en el estrés percibido y en los niveles de cortisol en comparación con un grupo de placebo. Estos participantes también reportaron mejoras en la calidad del sueño, un factor vital para la recuperación muscular y el bienestar general.
Otro estudio en 60 personas observó que 240 mg de extracto de ashwagandha por día durante 60 días resultaron en reducciones significativas de la ansiedad. Si bien la investigación sobre las dosis óptimas y formas para tratar trastornos neuropsiquiátricos relacionados con el estrés aún necesita más desarrollo, la evidencia inicial apunta a que la ashwagandha puede ser un suplemento útil para manejar tanto el estrés como la ansiedad. Para alguien que entrena, una mejor gestión del estrés puede traducirse en una mejor concentración, menor fatiga y una recuperación más eficiente.
Mejora del Rendimiento Deportivo y la Fuerza
Más allá de la gestión del estrés, hay interés en cómo la ashwagandha impacta directamente el rendimiento deportivo. La conexión aquí puede ser multifacética, incluyendo la reducción de la fatiga relacionada con el estrés y posibles efectos directos en la capacidad muscular.

Si bien la información proporcionada se centra más en el estrés y las hormonas, menciona que la ashwagandha puede mejorar el rendimiento físico. Un estudio en jugadores de fútbol, por ejemplo, no solo observó un aumento en los niveles de testosterona (que discutiremos a continuación) sino también una mejora en la resistencia y la fuerza muscular después de 12 semanas de consumo. Esto sugiere que la suplementación con ashwagandha podría tener beneficios tangibles para los atletas que buscan optimizar sus capacidades físicas en el gimnasio o en su disciplina deportiva.
Ashwagandha y la Testosterona: ¿Mito o Realidad?
La posible influencia de la ashwagandha en los niveles de testosterona es uno de los temas que más interés genera, especialmente en hombres. Varios estudios han explorado esta conexión con resultados notables.
Un estudio publicado en el American Journal of Men's Health, que evaluó a hombres infértiles, encontró que la administración de ashwagandha durante 90 días resultó en un aumento promedio del 14.7% en los niveles de testosterona total. Además de este incremento hormonal, se observaron mejoras en la calidad del esperma y la libido, lo que sugiere un beneficio más amplio para la salud reproductiva masculina.
Investigaciones en hombres sanos también han arrojado resultados positivos. Un estudio publicado en el Journal of Ethnopharmacology mostró que hombres sanos que tomaron un extracto de ashwagandha durante 8 semanas experimentaron un incremento en los niveles de testosterona que varió entre el 15% y el 20%. Este estudio también se enfocó en cómo la ashwagandha podría mejorar el rendimiento físico, sugiriendo una posible relación entre la mejora hormonal y la capacidad atlética.
El estudio en jugadores de fútbol, mencionado anteriormente, también reportó un aumento significativo en los niveles de testosterona junto con las mejoras en la resistencia y la fuerza muscular. Esto refuerza la idea de que la ashwagandha podría ser beneficiosa para atletas que buscan optimizar su rendimiento hormonal y físico de manera conjunta.
La conexión entre la reducción del estrés y el aumento de testosterona es un punto interesante. Un estudio en el Indian Journal of Psychological Medicine investigó los efectos de la ashwagandha en el estrés y el cortisol, encontrando que reducía significativamente los niveles de cortisol. Dado que los niveles altos de cortisol pueden interferir negativamente con la producción de testosterona, la capacidad de la ashwagandha para reducir el cortisol podría ser un mecanismo clave a través del cual ayuda a mejorar los niveles de testosterona observados en otros estudios.

Un metaanálisis reciente que revisó múltiples estudios sobre ashwagandha y testosterona concluyó que la suplementación con ashwagandha consistentemente resulta en aumentos significativos de testosterona, lo que apoya la hipótesis de que puede ser efectiva para mejorar los niveles hormonales en hombres.
Consideraciones de Seguridad y Dosis
Aunque la ashwagandha presenta potenciales beneficios para el rendimiento y la salud, es fundamental abordar el tema de la seguridad y las precauciones. Como con cualquier suplemento, su uso no está exento de posibles efectos secundarios y contraindicaciones.
Cuando se toma por vía oral, la ashwagandha es posiblemente segura para la mayoría de las personas cuando se usa por períodos de hasta 3 meses. La seguridad de su uso a largo plazo (más allá de 3 meses) aún no está completamente establecida.
Dosis elevadas de ashwagandha pueden provocar malestar estomacal, diarrea y vómitos. En casos raros, se han reportado problemas hepáticos, incluyendo insuficiencia hepática grave que ha requerido trasplante. Si bien no está claro con qué frecuencia ocurren estos problemas hepáticos, es una advertencia importante a tener en cuenta.
Existen advertencias y precauciones especiales para ciertas poblaciones:
- Embarazo: Es probable que no sea seguro usar ashwagandha durante el embarazo. Existe cierta evidencia de que podría aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
- Lactancia: No hay suficiente información fiable sobre la seguridad de la ashwagandha durante la lactancia. Se recomienda evitar su uso por precaución.
- Enfermedades Autoinmunes: Condiciones como esclerosis múltiple (EM), lupus (LES), artritis reumatoide (AR) u otras enfermedades autoinmunes. La ashwagandha podría estimular el sistema inmunológico, lo que potencialmente podría empeorar los síntomas de estas condiciones. Es mejor evitarla en estos casos.
- Enfermedad Hepática: Dada la rara posibilidad de daño hepático, las personas con enfermedades hepáticas preexistentes deben evitar tomar ashwagandha hasta que se sepa más sobre este riesgo.
- Cirugía: La ashwagandha podría ralentizar el sistema nervioso central. Existe preocupación de que pueda interactuar con la anestesia y otros medicamentos utilizados durante y después de la cirugía, potenciando sus efectos. Se recomienda dejar de tomar ashwagandha al menos 2 semanas antes de una cirugía programada.
- Trastornos de la Tiroides: La ashwagandha podría aumentar los niveles de hormona tiroidea. Las personas con condiciones tiroideas o que toman medicación para la tiroides deben usar ashwagandha con precaución o evitarla.
Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud o a un dietista-nutricionista antes de comenzar a tomar ashwagandha, especialmente si se tienen condiciones médicas preexistentes, se toman otros medicamentos o se está embarazada/amamantando.
Preguntas Frecuentes sobre Ashwagandha y el Gimnasio
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el uso de ashwagandha en relación con el ejercicio y el gimnasio:
¿Es ashwagandha buena para hacer ejercicio?
Basado en la investigación preliminar disponible, la ashwagandha muestra potencial para ser beneficiosa para el ejercicio. Sus efectos en la reducción del estrés y el cortisol pueden mejorar la recuperación. Además, estudios sugieren mejoras en el rendimiento físico, la fuerza, la resistencia y, en hombres, un posible aumento en los niveles de testosterona. Estos factores combinados pueden contribuir a un mejor rendimiento general en el gimnasio.

¿Qué le pasa al cuerpo cuando tomas ashwagandha?
Cuando tomas ashwagandha, tu cuerpo puede experimentar una reducción en los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Esto puede ayudarte a sentirte más calmado, mejorar la calidad del sueño y gestionar mejor la respuesta al estrés físico del entrenamiento. En hombres, puede haber un aumento en los niveles de testosterona. Algunas personas también pueden notar mejoras en la energía, la concentración, la fuerza y la resistencia. Sin embargo, en algunas personas, especialmente con dosis altas, puede causar malestar estomacal, diarrea o vómitos. En casos muy raros, se han reportado problemas hepáticos.
¿Qué hace la ashwagandha en el gimnasio?
En el gimnasio, la ashwagandha puede ayudarte de varias maneras según la investigación. Puede mejorar tu capacidad para manejar el estrés del entrenamiento, lo que podría traducirse en una mejor recuperación. Algunos estudios sugieren que puede aumentar la fuerza muscular y la resistencia, permitiéndote entrenar más duro o por más tiempo. En hombres, el posible aumento de testosterona podría apoyar el crecimiento muscular y la recuperación. Su efecto en la reducción del cortisol también puede ser beneficioso para un entorno hormonal más propicio para el progreso.
¿Ashwagandha aumenta la testosterona en hombres?
Varios estudios han investigado el efecto de la ashwagandha en los niveles de testosterona en hombres. La investigación, incluyendo estudios en hombres infértiles, hombres sanos y atletas, ha mostrado consistentemente aumentos significativos en los niveles de testosterona total con la suplementación de ashwagandha. Un metaanálisis también apoya estos hallazgos. La reducción del cortisol inducida por la ashwagandha podría ser uno de los mecanismos detrás de este aumento.
Conclusión
La ashwagandha es una antigua hierba con una rica historia en la medicina tradicional que está ganando popularidad en el mundo del fitness debido a sus potenciales beneficios. Como adaptógeno, puede ser una herramienta valiosa para gestionar el estrés físico y mental asociado con el entrenamiento intenso, lo que puede mejorar la recuperación y el bienestar general. La investigación preliminar también sugiere que puede tener un impacto positivo directo en el rendimiento deportivo, la fuerza y la resistencia, y en hombres, parece influir positivamente en los niveles de testosterona.
Sin embargo, es crucial recordar que, aunque prometedora, la ashwagandha no es una solución mágica y su uso debe abordarse con conocimiento y precaución. Existen posibles efectos secundarios y contraindicaciones importantes, y la investigación a largo plazo aún está en desarrollo. Siempre prioriza la consulta con un profesional de la salud antes de añadir ashwagandha o cualquier otro suplemento a tu rutina, especialmente si tienes condiciones médicas o tomas medicación. Usada de manera informada y responsable, la ashwagandha podría ser un complemento interesante para aquellos que buscan optimizar su rendimiento y bienestar en el gimnasio.
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