¿Es malo entrenar de noche? Mitos y verdades

02/12/2022

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Para muchas personas, la noche se convierte en el único momento disponible para dedicarle tiempo al ejercicio físico. Después de una larga jornada laboral o académica, calzarse las zapatillas cuando el sol ya se ha ocultado es la realidad de un gran porcentaje de la población activa. Sin embargo, durante mucho tiempo, existió la creencia generalizada, incluso entre algunos especialistas, de que entrenar a altas horas de la noche podría ser perjudicial, especialmente para la calidad del sueño. Se argumentaba que la liberación de hormonas y neurotransmisores estimulantes dificultaría conciliar el descanso. Pero, ¿qué tan cierta es esta afirmación a la luz de la evidencia actual? La ciencia reciente ha comenzado a derribar este mito, ofreciendo una perspectiva mucho más alentadora para quienes eligen o solo pueden entrenar bajo la luz de la luna.

¿Qué tipo de ejercicio hacer por la noche?
El yoga y los estiramientos suaves son altamente recomendados para quienes buscan combatir el insomnio. Estos ejercicios ayudan a relajar tanto el cuerpo como la mente, reduciendo tensiones musculares y niveles de ansiedad. Además, el yoga favorece la respiración profunda y consciente, lo que induce un estado de calma.

La idea de que el ejercicio nocturno interrumpe el sueño ha sido puesta en tela de juicio por estudios rigurosos. Una de las investigaciones más relevantes en este sentido, publicada en la prestigiosa revista médica Sports Medicine, revisó los resultados de 23 estudios previos para analizar el impacto del ejercicio vespertino y nocturno en el descanso. Las conclusiones fueron contundentes y desafiaron la sabiduría convencional. Los autores encontraron que, lejos de ser perjudicial, la práctica de ejercicio de leve a moderado en las horas previas a acostarse no solo no tiene efectos negativos sobre el sueño, sino que, en muchos casos, aporta beneficios significativos.

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Rompiendo el Mito: El Ejercicio Nocturno y el Sueño Profundo

La doctora Christina Spengler, directora del Laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Pública de Zúrich y coautora del estudio mencionado, afirmó que "si hacer deporte de noche tiene algún efecto sobre la calidad del sueño, este es en todo caso un efecto positivo". La investigación observó que las personas que realizaron actividad física moderada antes de dormir pasaban más tiempo en la fase de sueño profundo, también conocida como sueño REM. Esta fase es crucial para que el descanso sea verdaderamente reparador, permitiendo la recuperación física y mental.

Esto significa que, para la mayoría de las personas y tipos de ejercicio, entrenar por la noche no solo es viable sino que puede ser un aliado para mejorar la calidad de tu descanso nocturno. La clave, como veremos, reside en la intensidad y el momento específico en relación con la hora de acostarse.

La Clave Está en la Intensidad y el Momento Preciso

Si bien el ejercicio moderado nocturno ha demostrado ser beneficioso o neutral para el sueño, los autores del estudio de Sports Medicine sí advirtieron sobre un tipo de actividad particular: el ejercicio realmente intenso practicado en los 30 minutos previos a meterse en la cama. Un entrenamiento vigoroso o una competición justo antes de dormir puede dejar el cuerpo en un estado de activación excesiva que sí dificulte conciliar el sueño o mantenerlo. Por ello, recomiendan agendar las sesiones de alta intensidad para más temprano en la tarde o noche.

¿Cómo distinguir entre ejercicio moderado e intenso sin equipos especiales? La doctora Spengler ofrece una regla práctica simple: "Como regla, el ejercicio vigoroso es aquel durante cuya práctica la persona es incapaz de hablar. Por su parte, el entrenamiento moderado es una actividad física que tiene una intensidad ante la cual la persona no puede cantar, pero sí puede hablar".

El doctor Roberto Peidro, director del Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Favaloro, ejemplifica esto con una situación común: "En una situación típica, como cuando se junta por la noche un grupo de amigos para jugar al fútbol, y después se van a comer un asado con vino, ahí hay una combinación de ejercicio intenso con una gran comilona que va a ser un gran obstáculo para dormir bien, y ante lo que uno aconsejaría que esperen un par de horas antes de irse a dormir".

En contraste, algo de intensidad leve a moderada, como salir a caminar o trotar suave, puede hacerse incluso hasta 30 minutos antes de dormir sin problemas. "Muy por el contrario, puede facilitarle el sueño y sobre todo el sueño profundo o sueño REM", añade el Dr. Peidro.

Para resumir la diferencia entre intensidades:

Tipo de EjercicioCapacidad de Hablar/CantarEfecto en el Sueño (si es cerca de acostarse)
ModeradoPuedes hablar, pero no cantarPositivo o neutral
IntensoNo puedes hablarPotencialmente negativo (si es menos de 30 min antes de dormir)

Nutrición y la Rutina Perfecta Antes de Dormir

Más allá de la intensidad, quienes entrenan de noche deben prestar especial atención a la alimentación. El Dr. Peidro es enfático: "No es bueno hacer ejercicio inmediatamente después de comer; de hecho, lo más aconsejable sería cenar después de haber entrenado, y no al revés".

La razón es fisiológica. Al comer, la sangre se dirige al estómago para ayudar en la digestión. Si te pones a entrenar inmediatamente después, esa sangre es requerida por los músculos, generando una competencia. Esta competencia puede llevar a calambres (si el músculo "pierde") o problemas digestivos como vómitos (si el estómago "pierde"). En personas con afecciones cardíacas, incluso puede aumentar el riesgo. La recomendación es esperar un tiempo prudencial entre la comida y el ejercicio.

¿Cuánto tiempo esperar? Depende de la comida. Si fue un pasabocas ligero o carbohidratos simples (como pasta con aceite), 45 minutos podrían ser suficientes. Pero si fue una comida copiosa como un asado, deberías esperar al menos dos horas antes de iniciar tu entrenamiento.

Considerando todo esto, la rutina ideal para una sesión de ejercicio nocturno que favorezca el descanso sería:

  1. Realizar el ejercicio (moderado si es muy cerca de la hora de dormir).
  2. Tomar una ducha.
  3. Cenar.
  4. Relajarse y prepararse para dormir.

La ducha post-entrenamiento no es solo por higiene. Ayuda a bajar la temperatura corporal elevada por el ejercicio, tiene un efecto relajante y contribuye a una sensación general de bienestar que facilita la transición al descanso. El agua fresca o tibia después del esfuerzo físico es, para muchos, la mejor parte de la sesión, preparando el cuerpo y la mente para un sueño reparador.

¿Por Qué Tantos Eligen la Noche? Beneficios Adicionales

Más allá de la necesidad impuesta por los horarios laborales, existen otras razones por las que la noche es el momento preferido para entrenar para muchas personas. María Laura Bayala, licenciada en Nutrición y personal trainer, señala que algunas personas simplemente tienen un ritmo circadiano más nocturno. "En la mañana no rinden, no se motivan, les cuesta despertarse y, sin embargo, sienten que en la noche esa energía fluye. De noche es el momento en el que encuentran mayores beneficios en cuanto a resistencia y energía".

Otro beneficio clave, especialmente para quienes salen del trabajo con estrés y preocupaciones, es la liberación de endorfinas. Estas "hormonas de la felicidad" generadas durante el ejercicio tienen un poderoso efecto sobre el bienestar mental y emocional, ayudando a desconectar de las tensiones del día y promoviendo un estado de relajación que facilita la transición al descanso.

El aspecto social también juega un papel. Históricamente, los gimnasios y los grupos de entrenamiento outdoor han tenido su pico de afluencia en las horas de la noche, ya que coincide con el fin de la jornada laboral para la mayoría. A pesar de los cambios post-pandemia con el auge del teletrabajo, las estadísticas confirman que el turno noche sigue siendo muy popular. Según datos de la cadena de gimnasios Megatlon en Argentina, un porcentaje significativo de sus usuarios ingresa después de las 7 de la noche, especialmente los lunes, el día de mayor concurrencia.

Lo Más Importante: Moverse para Combatir el Sedentarismo

Más allá de la discusión sobre el momento ideal, hay un mensaje fundamental que los especialistas en medicina del deporte y cardiología enfatizan: lo más importante es hacer ejercicio, sin importar cuándo. La lucha contra el sedentarismo es una prioridad de salud pública a nivel mundial. Datos alarmantes, como los de la OMS sobre Colombia (donde un alto porcentaje de adolescentes y adultos no cumplen con los niveles de actividad física recomendados), subrayan la urgencia de incorporar el movimiento a la vida diaria.

¿Qué pasa si entreno muy noche?
“Si uno cena y luego se pone a entrenar, en su organismo la sangre que va al estómago para hacer la digestión está compitiendo con la que pide el músculo. Y en esa competencia, si pierde el músculo, puede producirse un calambre, y si pierde el estómago, pueden producirse vómitos —explica el médico cardiólogo—.

El doctor Roberto Peidro resume la postura médica actual: "Desde la medicina del deporte y desde todas las sociedades y consensos mundiales de medicina hoy se dice que hay que hacer ejercicio cuando se pueda. ¿Por qué? Porque la gente no hace ejercicio. Entonces lo que tenemos que vencer es el sedentarismo. Si hacen ejercicio en la mañana, brillante; si es en la tarde, genial, y si pueden en la noche, que lo hagan en la noche".

El doctor Gonzalo Pérez, de la Sociedad Argentina de Cardiología, coincide plenamente: "En definitiva, lo importante es que las personas realicen actividad física en forma regular. Que lo hagan en el momento en que puedan, sea de día o de noche, ya que los beneficios para la salud que aporta la actividad física son extremadamente importantes y superan ampliamente cualquier detrimento que pueda tener sobre el sueño el realizarlo de noche".

En este contexto, si la noche es el único momento en el que puedes ser constante con tu rutina de ejercicio, abrázala. Los beneficios para tu salud cardiovascular, metabólica y mental superarán con creces cualquier posible inconveniente menor en el sueño, siempre y cuando sigas las recomendaciones de intensidad y timing.

Ejercicios Ideales para Noches Tranquilas y un Mejor Descanso

Si tu objetivo al entrenar de noche es precisamente facilitar un buen descanso, existen tipos de actividad física que son particularmente recomendados por su efecto relajante y su baja intensidad. Incorporar estos ejercicios a tu rutina nocturna puede ser una estrategia efectiva para combatir el insomnio o simplemente mejorar la calidad de tu sueño.

El portal Uppers, citado en la información proporcionada, recomienda tres tipos de actividades:

  • Ejercicios aeróbicos ligeros
  • Yoga
  • Meditación

Ejercicios Aeróbicos Ligeros

Actividades como caminar a paso ligero o dar un paseo suave en bicicleta son excelentes opciones. Estos ejercicios ayudan a liberar el estrés acumulado durante el día, promueven la circulación sanguínea y liberan endorfinas, generando una sensación de bienestar general que prepara el cuerpo para el descanso. La clave es mantener una intensidad que te permita hablar cómodamente (intensidad moderada o incluso leve).

Para que sean beneficiosos para el sueño y no lo interrumpan, es recomendable realizar estos ejercicios entre 30 y 60 minutos antes de la hora de acostarse. Esto da tiempo al cuerpo para relajarse después de la actividad sin generar una sobreexcitación física que impida conciliar el sueño.

Yoga y Estiramientos Suaves

El yoga y las rutinas de estiramientos suaves son altamente efectivos para quienes buscan relajar tanto el cuerpo como la mente antes de dormir. Ayudan a liberar tensiones musculares, reducir los niveles de ansiedad y promover la calma a través de la respiración profunda y consciente. Posturas de yoga restaurativo o estiramientos suaves de piernas, espalda u hombros pueden ser particularmente útiles, incluso algunos se pueden realizar en la cama.

Meditación y Respiración Controlada

Aunque no es ejercicio físico en el sentido tradicional, la meditación y los ejercicios de respiración profunda son complementos perfectos para una rutina nocturna que busca mejorar el sueño. Dedicar entre 10 y 15 minutos a una práctica de respiración controlada antes de acostarse puede disminuir el ritmo cardíaco, calmar el sistema nervioso y reducir la producción de cortisol, la hormona del estrés, facilitando la relajación necesaria para dormir.

Preguntas Frecuentes sobre Entrenar de Noche

¿Es realmente malo entrenar a altas horas de la noche?

No necesariamente. La evidencia científica reciente sugiere que el ejercicio de intensidad leve a moderada por la noche no solo no es perjudicial para el sueño, sino que puede tener efectos positivos, como aumentar el tiempo en fase de sueño profundo.

¿Qué tipo de ejercicio es mejor para hacer por la noche si quiero dormir bien?

Se recomiendan actividades de baja a moderada intensidad, como caminar, trotar suave, bicicleta estática suave, yoga, estiramientos suaves o meditación. Estas actividades ayudan a relajar el cuerpo y la mente.

¿Cuánto tiempo antes de acostarme puedo hacer ejercicio?

Si el ejercicio es de intensidad leve a moderada, puedes hacerlo incluso hasta 30 minutos antes de irte a la cama. Si es un entrenamiento intenso, es mejor terminar la sesión al menos 30-60 minutos antes, idealmente más tiempo si es posible, para permitir que tu cuerpo y mente se relajen.

¿Debo comer antes o después de mi entrenamiento nocturno?

Es preferible cenar después de haber entrenado. Si necesitas comer algo antes, que sea ligero y espera al menos 45 minutos (para un snack ligero) o 2 horas (para una comida copiosa) antes de ejercitarte.

¿Entrenar de noche puede ayudarme a reducir el estrés?

Sí, el ejercicio, independientemente de la hora, libera endorfinas, que son conocidas por mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés y la ansiedad. Para muchas personas, entrenar de noche es una forma efectiva de desconectar de las preocupaciones del día.

En conclusión, si tu horario te lleva a entrenar de noche, puedes hacerlo con tranquilidad. Prestando atención a la intensidad del ejercicio, el momento en relación con la hora de dormir y la alimentación, el ejercicio nocturno no solo es seguro sino que puede ser una parte valiosa de un estilo de vida saludable, contribuyendo a tu bienestar físico y mental, e incluso mejorando la calidad de tu sueño profundo.

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