¿Qué se entrena cuando se hacen flexiones?

Guía de Flexiones: Cuántas y Cómo Mejorar

19/09/2019

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Las flexiones de brazos, conocidas popularmente como lagartijas, son un ejercicio clásico y tremendamente efectivo que se destaca por trabajar simultáneamente múltiples grupos musculares. Este movimiento involucra de manera significativa los músculos del pecho, los hombros, los tríceps y el núcleo, contribuyendo a desarrollar fuerza y estabilidad en la parte superior del cuerpo. Su gran ventaja reside en su versatilidad y la posibilidad de realizarse en casi cualquier lugar, lo que las hace accesibles para personas de prácticamente todas las edades. Sin embargo, una pregunta común es: ¿cuántas flexiones debo hacer al día o en una sesión de entrenamiento? La respuesta no es universal; la cantidad recomendada varía considerablemente dependiendo de la edad, el nivel de condición física actual y los objetivos personales que cada individuo se haya planteado.

Los especialistas en acondicionamiento físico suelen sugerir parámetros generales como punto de partida. No obstante, subrayan la importancia de que estas pautas sean analizadas y ajustadas por un entrenador profesional. Un experto puede evaluar las capacidades individuales, identificar posibles limitaciones y diseñar un programa que asegure que la cantidad y la forma de realizar las flexiones sean las más adecuadas y seguras para la persona que va a ejecutar el ejercicio.

¿Cuántas flexiones de brazos debo hacer al día?
Las flexiones de brazos pueden ser beneficiosas, pero la cantidad recomendada puede disminuir ligeramente: Principiantes: 5-15 flexiones de brazos. Intermedios: 15-25 flexiones de brazos. Avanzados: 25-40+ flexiones de brazos.

A continuación, presentamos un desglose de las recomendaciones generales por grupos de edad y niveles de experiencia, teniendo siempre en cuenta que son pautas aproximadas y que la progresión debe ser individualizada.

Índice de Contenido

Cuántas Flexiones Realizar Según Tu Perfil

Determinar el número apropiado de flexiones depende fundamentalmente de quién eres y tu experiencia previa con el ejercicio. Adaptar tus expectativas y tu plan de entrenamiento a tu grupo demográfico y nivel actual es esencial para un progreso sostenible y seguro.

Niños y Adolescentes

En la etapa de crecimiento, los niños y adolescentes pueden beneficiarse enormemente de incluir las flexiones de brazos en su rutina de ejercicio general. Este ejercicio puede ser una excelente herramienta para promover el desarrollo de la fuerza muscular y mejorar la resistencia física desde una edad temprana. Sin embargo, dada la importancia de la técnica correcta para prevenir lesiones y asegurar que el ejercicio sea efectivo, es fundamental que tanto padres como tutores supervisen adecuadamente la práctica. La supervisión garantiza que se realice con la técnica correcta y de manera completamente segura. El texto original no proporciona cifras específicas para este grupo, poniendo el énfasis en la seguridad y la forma adecuada bajo supervisión.

Adultos Jóvenes (18-39 años)

Este grupo de edad, que generalmente se encuentra en la cúspide de su capacidad física, puede manejar un rango más amplio de flexiones. La cantidad recomendada dependerá en gran medida de cuán entrenados estén:

  • Principiantes: Si estás comenzando o regresando a la actividad física, un objetivo inicial realista podría ser realizar entre 10 y 20 flexiones de brazos por serie. Es más importante concentrarse en la calidad del movimiento que en la cantidad al principio.
  • Intermedios: Personas que ya tienen una base de fuerza y practican ejercicio regularmente pueden aspirar a completar entre 20 y 30 flexiones de brazos por serie.
  • Avanzados: Individuos con un entrenamiento consistente y una fuerza considerable en la parte superior del cuerpo pueden superar las 30 flexiones por serie, apuntando incluso a rangos de 30 a 50+ flexiones.

Estos rangos son metas a alcanzar en una serie completa con buena forma, no necesariamente el total de flexiones en un día.

Adultos de Mediana Edad (40-65 años)

A medida que las personas entran en la mediana edad, mantener la fuerza muscular se convierte en un aspecto aún más crucial para la salud general, la funcionalidad diaria y la prevención de la sarcopenia (pérdida de masa muscular asociada a la edad). Las flexiones de brazos siguen siendo un ejercicio muy valioso. Aunque la capacidad máxima puede disminuir ligeramente en comparación con la juventud, los beneficios persisten. Las recomendaciones generales se ajustan:

  • Principiantes: Un rango apropiado para empezar o retomar podría ser de 5 a 15 flexiones de brazos por serie.
  • Intermedios: Aquellos con experiencia y consistencia en este grupo pueden trabajar para lograr entre 15 y 25 flexiones de brazos por serie.
  • Avanzados: Individuos que han mantenido un alto nivel de condición física pueden seguir realizando entre 25 y 40 o más flexiones de brazos por serie.

La clave en esta etapa es la constancia y escuchar al cuerpo, ajustando la intensidad si es necesario.

Adultos Mayores (más de 65 años)

Para los adultos mayores, las recomendaciones suelen ser más conservadoras, priorizando la seguridad y la capacidad funcional sobre el rendimiento máximo. Las posibles limitaciones físicas y un mayor riesgo de lesiones hacen que sea esencial proceder con precaución. En general, para este grupo de edad, un objetivo muy beneficioso es mantener la capacidad de realizar al menos entre 5 y 10 flexiones en una serie. Lograr y mantener este nivel de fuerza en la parte superior del cuerpo puede tener un impacto significativo en la independencia y la habilidad para realizar tareas cotidianas, contribuyendo a una mejor calidad de vida.

Cómo Entrenar para Aumentar Tu Capacidad de Flexiones

Si buscas ir más allá de tu número actual de flexiones y mejorar tu rendimiento, es fundamental adoptar un plan de entrenamiento estratégico. Para ver una mejora real en tu capacidad de flexiones, se sugiere practicar los ejercicios relevantes de tres a cinco veces por semana. Entrenar con demasiada frecuencia, sin permitir suficiente tiempo de recuperación muscular, puede ser contraproducente, ya que los músculos necesitan repararse y crecer para volverse más fuertes. El descanso adecuado es una parte integral del proceso de fortalecimiento. A continuación, se detallan algunas variaciones de flexiones modificadas y otros ejercicios que te ayudarán a construir la fuerza y la resistencia muscular necesarias.

Flexiones Modificadas: Manos Elevadas

Esta modificación es ideal para quienes aún no tienen la fuerza suficiente para realizar flexiones estándar en el suelo, o para usar como calentamiento o parte de un entrenamiento de volumen. La posición inicial implica mantener el cuerpo recto y rígido, formando una línea desde la cabeza hasta los talones, con las puntas de los pies apoyadas en el suelo. Las manos se colocan sobre una superficie elevada, como una pared, un escritorio o los escalones de una escalera. La altura del objeto es clave: cuanto más alto esté el soporte para las manos, menor será la carga de peso corporal sobre los brazos y el pecho, haciendo el ejercicio más fácil. Puedes progresar gradualmente aumentando la dificultad, comenzando con las manos en la pared (la opción más fácil), luego bajando a un escritorio, después a una silla o descendiendo por los escalones de una escalera. Al disminuir la altura del soporte, aumentas la intensidad del ejercicio y desafías progresivamente tu fuerza.

La acción del movimiento es idéntica a la de una flexión regular: bajar controladamente hasta que el pecho casi toque el soporte, manteniendo el cuerpo recto, y luego empujar hacia arriba hasta la extensión completa de los brazos. Para entrenar con esta variación, si tu objetivo final es, por ejemplo, hacer 50 flexiones completas, puedes practicar haciendo series de repeticiones ligeramente por debajo de ese número, como 40 flexiones modificadas. Realiza tres series de 40 repeticiones, descansando entre series. Cuando seas capaz de hacer 40 repeticiones fácilmente en una altura determinada, progresa bajando las manos a una superficie más baja o aumenta el número de repeticiones en tus series modificadas antes de pasar a la flexión estándar.

¿Cuántas flexiones son un buen ejercicio para el pecho?
Si puedes hacer menos de 25 flexiones seguidas, intenta hacer entre 50 y 75. Si tu máximo está entre 25 y 50 flexiones, intenta hacer entre 75 y 150. Si tu máximo es superior a 50 (¡con buena técnica!), intenta hacer entre 150 y 250 flexiones.

Flexiones Modificadas: Pies Elevados

Esta variación representa un aumento en la dificultad en comparación con las flexiones estándar y es útil para desafiar aún más los músculos del pecho y los hombros. La posición inicial es la de una flexión regular, pero con los pies elevados sobre un objeto, como una silla, un banco o escalones. El cuerpo debe permanecer recto y rígido. La altura a la que coloques los pies influirá en la intensidad: cuanto más altos estén los pies, mayor será la proporción del peso corporal que recaiga sobre los brazos y la parte superior del cuerpo, incrementando la dificultad del ejercicio. Una variación aún más avanzada es realizar las flexiones entre dos sillas con los pies elevados, lo que permite un rango de movimiento más amplio al bajar el pecho por debajo del nivel de las manos.

La acción es la misma que una flexión estándar: bajar el pecho controladamente y empujar hacia arriba. Para utilizar esta variación en tu entrenamiento, puedes intentar realizar tres series de un número de repeticiones equivalente al 80 por ciento de tu objetivo de flexiones completas. Por ejemplo, si tu meta son 50 flexiones, trabaja en hacer tres series de 40 flexiones con los pies elevados a una altura que te resulte desafiante pero manejable con buena forma adecuada.

Press de Banca (Máquina o Peso Libre)

El press de banca es un ejercicio fundamental en el entrenamiento de fuerza que trabaja los mismos grupos musculares principales que las flexiones (pecho, hombros, tríceps) y es una herramienta muy efectiva para aumentar la fuerza general de empuje. Un principiante puede empezar a utilizar el press de banca sin haber dominado las flexiones, mientras que un atleta más avanzado puede usarlo para complementar su entrenamiento y añadir un estímulo diferente o mayor volumen de trabajo.

Para incorporar el press de banca con el objetivo de mejorar tus flexiones, puedes usar la siguiente metodología: mediante un poco de prueba y error, encuentra un peso que te permita realizar aproximadamente el 80 por ciento del número de repeticiones de flexiones que te has propuesto como objetivo final. Por ejemplo, si tu meta es hacer 50 flexiones, busca un peso con el que puedas hacer alrededor de 40 repeticiones de press de banca con buena forma (ajusta el peso para que 40 repeticiones sean desafiantes). Descansa entre 1 y 2 minutos entre cada serie. Realiza la segunda y tercera serie hasta que no puedas completar más repeticiones con buena forma (fallo muscular). La progresión se da cuando logras completar el 100 por ciento del número de repeticiones deseadas (por ejemplo, 50) en la PRIMERA serie con un peso dado. En ese momento, aumenta el peso (aproximadamente un 5-10% con peso libre o el ajuste equivalente en máquina) de manera que en la primera serie con la nueva carga vuelvas a estar en el rango del 80% de tus repeticiones objetivo. Continúa el ciclo, trabajando para alcanzar el 100% de las repeticiones deseadas en la primera serie con el peso aumentado, y haciendo las series subsiguientes hasta el fallo.

Consejos Clave para Optimizar Tu Entrenamiento de Flexiones

Mejorar en las flexiones implica más que solo hacer repeticiones del mismo ejercicio. Incorporar estos consejos puede acelerar tu progreso y prevenir desequilibrios:

  • Entrena los Músculos Antagonistas: Es crucial trabajar los músculos que realizan la acción opuesta a los que usas para empujar. Entrenar solo flexiones y/o press de banca puede crear un desequilibrio de fuerza entre los músculos de empuje (pecho, hombros, tríceps) y los de tracción (espalda, bíceps). Para un desarrollo equilibrado y para prevenir lesiones, incorpora ejercicios para la espalda como dominadas (pull-ups) o diferentes tipos de remos, ya sea utilizando peso, bandas de resistencia o con la ayuda de un compañero.
  • Enfócate en la Forma Adecuada: La calidad siempre debe prevalecer sobre la cantidad, especialmente durante el entrenamiento. Asegúrate de mantener una línea recta y rígida con tu cuerpo desde la cabeza hasta los talones durante todo el movimiento. Baja de manera controlada; no dejes que la gravedad haga el trabajo por ti. Un descenso controlado no solo es más seguro, sino que también aumenta el tiempo bajo tensión, lo que es beneficioso para el crecimiento muscular.
  • Adapta el Ritmo: El ritmo de ejecución durante el entrenamiento debe ser controlado para maximizar la ganancia de fuerza y masa muscular. Sin embargo, si te estás preparando para una prueba de aptitud física donde se cuenta el número máximo de repeticiones en un tiempo limitado, el ritmo debe ser mucho más rápido para conservar energía y lograr más repeticiones. En una prueba, intenta realizar tantas repeticiones como sea posible durante los primeros 45 a 60 segundos.
  • Posición de las Manos: Para las flexiones estándar, la posición recomendada es con las manos separadas aproximadamente al ancho de los hombros, con los dedos apuntando hacia adelante o ligeramente hacia afuera. Mantén los talones y los dedos de los pies juntos si tu flexibilidad lo permite, ya que esto ayuda a mantener la rigidez del cuerpo.
  • Respiración: No contengas la respiración. Respira de manera fluida durante el ejercicio. Un patrón común es inhalar mientras bajas el cuerpo y exhalar mientras empujas hacia arriba.
  • Variaciones Cuando Estés Cansado: Si sientes que te cuesta completar más repeticiones con la forma estándar hacia el final de una serie, puedes intentar cambiar ligeramente la posición de las manos. Una posición más estrecha (manos más juntas) trabaja más los tríceps, mientras que una posición más ancha enfatiza más el pecho. Cambiar la posición puede permitirte "robar" algunas repeticiones adicionales utilizando diferentes músculos de apoyo o cambiando ligeramente el enfoque, aunque siempre manteniendo la forma adecuada general del cuerpo.

Preguntas Frecuentes sobre las Flexiones

Aclaramos algunas de las dudas más comunes relacionadas con la práctica de flexiones de brazos:

¿Hay un número exacto de flexiones que todos deban hacer al día?

No, no existe un número mágico universal. La cantidad ideal de flexiones por día o por sesión de entrenamiento depende completamente de factores individuales como tu edad, tu nivel de condición física actual, tu experiencia previa y tus objetivos específicos de entrenamiento. Las pautas por edad y nivel son solo recomendaciones generales.

¿Pueden los niños y adolescentes realizar flexiones?

Sí, es un ejercicio beneficioso para ellos como parte de un programa general de ejercicio para desarrollar fuerza. Sin embargo, es absolutamente esencial que lo hagan bajo supervisión de un adulto (padres, tutores, entrenadores) y que se les enseñe y practiquen siempre con la técnica correcta para asegurar su seguridad y la efectividad del movimiento.

¿Cómo puedo determinar mi nivel (principiante, intermedio, avanzado)?

Puedes tener una idea de tu nivel comparando el número de flexiones que puedes realizar con buena forma en una serie con los rangos proporcionados para tu grupo de edad. Si tu capacidad actual cae dentro del rango de principiante, ese es tu punto de partida. A medida que aumentes tu fuerza y resistencia, progresarás a los rangos intermedio y avanzado.

¿Es suficiente hacer solo flexiones para fortalecer la parte superior del cuerpo?

Aunque las flexiones son un ejercicio excelente, no son suficientes por sí solas para un desarrollo equilibrado. Para evitar desequilibrios musculares y prevenir lesiones, es muy importante complementar tu entrenamiento de flexiones trabajando los músculos antagonistas, es decir, los músculos de la espalda, mediante ejercicios de tracción como dominadas o remos. Un cuerpo equilibrado es un cuerpo más fuerte y menos propenso a lesiones.

¿Qué importancia tiene la técnica al hacer flexiones?

La técnica es fundamental, probablemente el aspecto más importante. Realizar flexiones con una forma adecuada no solo garantiza que estés trabajando eficazmente los músculos previstos (pecho, hombros, tríceps) sino que, lo que es más importante, reduce drásticamente el riesgo de lesiones en hombros, codos y muñecas. Siempre prioriza la calidad sobre la cantidad, especialmente al aprender el movimiento o al entrenar.

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