19/02/2021
Cuando nos proponemos trabajar la zona de los hombros, el objetivo principal suele centrarse en desarrollar los músculos deltoides. Estos músculos son fundamentales para la estética y la funcionalidad del hombro, y se dividen anatómicamente en tres porciones distintas: los deltoides anteriores (la parte frontal), los deltoides medios o laterales (los lados) y los deltoides posteriores (la parte trasera).

Es bastante común observar que, al realizar ejercicios generales para hombros, las porciones anterior y medial reciben una gran cantidad de estímulo. Sin embargo, la porción posterior, debido a su posición y a que muchos movimientos básicos no la involucran de manera primaria, tiende a quedar un poco rezagada. Si tu meta es conseguir unos hombros no solo fuertes, sino también visualmente bien definidos y equilibrados, es absolutamente crucial prestar atención a todas las partes del deltoides, especialmente a la trasera.

Ignorar los deltoides posteriores no solo afecta la estética, creando un desbalance visual, sino que también puede comprometer la salud del hombro a largo plazo, afectando la postura y la estabilidad articular. Un desarrollo armónico de las tres cabezas del deltoides contribuye a un hombro más robusto y menos propenso a lesiones.
A continuación, te presentamos una serie de ejercicios clave que puedes incorporar a tu rutina para enfocarte específicamente en la parte trasera de tus hombros y así trabajar hacia una figura más completa y definida.
La Importancia de los Deltoides Posteriores
Antes de sumergirnos en los ejercicios, es vital entender por qué esta porción del hombro merece una atención especial. Los deltoides posteriores son responsables de movimientos como la extensión del hombro (llevar el brazo hacia atrás) y la rotación externa. Son cruciales para actividades diarias que van desde simplemente alcanzar algo detrás de ti hasta mantener una postura erguida. En el contexto del entrenamiento con pesas, son agonistas o sinergistas en muchos ejercicios de espalda y son esenciales para estabilizar el hombro en movimientos de empuje.
Unos deltoides posteriores débiles pueden manifestarse en hombros redondeados hacia adelante, lo que no solo empeora la postura sino que también puede generar tensión en el cuello y la parte superior de la espalda. Desarrollarlos adecuadamente ayuda a 'tirar' los hombros hacia atrás, mejorando la alineación y el equilibrio muscular.
Ejercicios Efectivos para los Deltoides Posteriores
Basándonos en la información proporcionada, exploraremos en detalle algunos de los movimientos más efectivos para impactar directamente la parte trasera de tus hombros.
Rows en Banco Inclinado de un Solo Brazo
Los ejercicios de 'rows' o remos son, en general, excelentes para trabajar la musculatura de la espalda y los brazos, pero existen variaciones que permiten poner un mayor énfasis en la parte superior de la espalda y, crucialmente, en los deltoides posteriores. Este ejercicio específico, realizado en un banco inclinado y de forma unilateral (un brazo a la vez), permite un enfoque concentrado.
Ejecución en banco plano (variación):
- Comienza recargando una rodilla y la mano del mismo lado en un banco de ejercicio plano.
- Asegúrate de que tu espalda se mantenga en una posición horizontal, paralela al suelo.
- El pie opuesto se apoya en el suelo para darte estabilidad y balance.
- Con la mano libre, sostén una mancuerna, dejándola colgar por su propio peso, con el brazo extendido hacia el suelo.
- Desde esta posición, concéntrate en usar la parte superior del hombro y parte de la espalda para levantar la mancuerna.
- El movimiento debe ser controlado, tirando de la mancuerna lo más cerca que puedas de la altura de tu pecho o costado.
- Una vez que alcanzas la posición más alta, sostén la contracción por uno o dos segundos, sintiendo el trabajo en la parte trasera del hombro.
- Baja la mancuerna lentamente, controlando el descenso hasta la posición inicial.
- Completa las repeticiones deseadas en un lado antes de cambiar al otro brazo.
Ejecución en banco inclinado (variación enfocada):
- Ajusta un banco a una posición inclinada, idealmente a unos 30 grados aproximadamente.
- Acuéstate boca abajo sobre el banco, apoyando tu pecho y abdomen. Esto proporciona un soporte excelente y aísla mejor los músculos de la parte trasera del hombro y la espalda superior.
- Deja que los brazos cuelguen hacia el suelo, sosteniendo una mancuerna en cada mano (o una si prefieres trabajar unilateralmente, aunque bilateral es más común en esta variación).
- Desde esta posición, tira de las mancuernas hacia arriba y hacia los lados, concentrándote en juntar los omóplatos y sentir la contracción en la parte trasera de tus hombros y la parte superior de la espalda.
- Lleva las mancuernas tan alto como sea posible, idealmente alineadas con tu cuerpo o ligeramente por encima.
- Sostén la contracción en la cima del movimiento brevemente.
- Baja las mancuernas de forma controlada, extendiendo los brazos por completo.
Esta variación en banco inclinado es considerada por muchos como uno de los mejores ejercicios para hombros, específicamente para la porción posterior, debido a la capacidad de aislar la musculatura y minimizar el impulso.
Levantamientos Laterales de Pie Inclinado
Aunque los levantamientos laterales tradicionales se enfocan en el deltoides medio para dar amplitud al hombro, una ligera variación en la posición del cuerpo puede cambiar completamente el enfoque hacia la porción posterior. Este movimiento se realiza comúnmente con cables, pero es perfectamente reproducible con mancuernas si se adopta la postura correcta.
Ejecución con mancuernas:
- Ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, buscando una base estable.
- Sostén una mancuerna en cada mano.
- Inclina tu torso hacia adelante desde la cadera. Es crucial observar que la espalda se mantenga recta y neutra durante toda la inclinación, evitando redondearla. La inclinación no debe ser excesiva, solo lo suficiente para que los brazos cuelguen perpendicularmente al suelo frente a tus rodillas o espinillas.
- Desde esta posición inclinada, con los brazos extendidos o ligeramente flexionados en los codos, impulsa las mancuernas hacia los lados.
- El movimiento debe ser iniciado por la contracción de los deltoides posteriores, como si quisieras 'abrir' los brazos hacia los lados en un arco amplio.
- Trata de llevar las mancuernas hasta, o incluso ligeramente por encima, de la altura de tus hombros, manteniendo la inclinación del torso.
- Sostén la posición en la cima por un segundo, sintiendo la contracción máxima.
- Baja las mancuernas de forma controlada de regreso a la posición inicial frente a tus rodillas.
La clave en este ejercicio es la inclinación del torso, que cambia el plano de movimiento, alineándolo mejor con las fibras del deltoides posterior. Evita usar impulso; el movimiento debe ser deliberado y controlado.
Rows de Cable Sentado (con enfoque en la parte superior)
La máquina de remo sentado con cable es una herramienta fantástica que, si se utiliza con la técnica adecuada y un enfoque específico, puede ser una gran aliada para trabajar la parte trasera de los hombros, además de la espalda. Aunque este ejercicio es principalmente para la espalda media (romboides, trapecio), la ejecución correcta puede involucrar significativamente los deltoides posteriores.
Ejecución:
- Siéntate en la máquina de remo con cable, colocando los pies en los soportes.
- Mantén la espalda recta y el torso ligeramente inclinado hacia adelante desde la cadera para tomar el agarre (una barra recta, V, o agarres individuales pueden servir, dependiendo de lo que te permita sentir mejor el músculo objetivo).
- Una vez que sostienes el agarre, inclina el torso ligeramente hacia atrás, manteniendo la espalda recta. Esta será tu posición inicial.
- Desde esta posición, tira del cable hacia tu abdomen o parte inferior del pecho, concentrándote en iniciar el movimiento juntando los omóplatos lo más que puedas en la parte final del recorrido.
- La fuerza debe generarse desde la parte superior de tu espalda y hombros, sintiendo cómo trabajan los músculos entre tus omóplatos y la parte trasera de tus hombros.
- Mantén los codos relativamente cerca del cuerpo o ligeramente hacia afuera, dependiendo del agarre, pero el enfoque debe estar en la retracción escapular y el trabajo de los deltoides posteriores.
- Sostén la contracción en la posición final por un segundo.
- Regresa lentamente a la posición inicial, controlando la extensión de los brazos y permitiendo que los omóplatos se separen ligeramente, pero manteniendo la tensión en los músculos.
Para maximizar el trabajo en los deltoides posteriores con este ejercicio, concéntrate en la retracción escapular (juntar los omóplatos) y en sentir cómo la parte trasera de tus hombros participa activamente en el movimiento de tirar.
Consejos Adicionales para el Desarrollo del Deltoides Posterior
- Prioriza la Técnica: Más importante que la cantidad de peso es la calidad del movimiento. Asegúrate de sentir el músculo objetivo trabajando en cada repetición.
- Mind-Muscle Connection: Concéntrate mentalmente en contraer los deltoides posteriores. Visualiza el músculo acortándose y alargándose.
- Calentamiento Adecuado: Realiza series de aproximación con peso ligero o movimientos de movilidad para preparar los hombros.
- Consistencia: Incorpora estos ejercicios regularmente en tu rutina de entrenamiento de hombros o espalda.
- No Temas al Aislamiento: Los deltoides posteriores a menudo requieren trabajo de aislamiento específico para desarrollarse plenamente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
P: ¿Con qué frecuencia debo entrenar mis deltoides posteriores?
R: La frecuencia ideal depende de tu rutina general, pero incluirlos 1-2 veces por semana es un buen punto de partida. Puedes hacerlo en tu día de hombros o en tu día de espalda, ya que son sinergistas en muchos movimientos de tracción.
P: ¿Cuántas series y repeticiones debo hacer?
R: Para el desarrollo muscular (hipertrofia), un rango común es de 3-4 series por ejercicio con 10-15 repeticiones. Los deltoides posteriores responden bien a un volumen moderado y repeticiones controladas.
P: ¿Por qué no siento mis deltoides posteriores al principio?
R: Es común que al principio cueste sentir esta musculatura, especialmente si ha estado subdesarrollada. La clave es la técnica y la conexión mente-músculo. Empieza con pesos muy ligeros para dominar el movimiento y sentir la contracción. Los ejercicios en banco inclinado o inclinando el torso suelen ayudar a aislar mejor.
P: ¿Puedo hacer estos ejercicios en casa?
R: Sí, los rows con mancuernas en banco inclinado (si tienes un banco ajustable) y los levantamientos laterales inclinados con mancuernas son perfectamente realizables en casa si cuentas con el equipo básico.
P: ¿Qué otros ejercicios complementan el trabajo de los deltoides posteriores?
R: Ejercicios de tracción como los remos (con barra, mancuernas o en máquina) y las dominadas (con agarre ancho o neutro) involucran secundariamente los deltoides posteriores. Sin embargo, para un desarrollo óptimo, el trabajo de aislamiento como los ejercicios descritos es fundamental.
Conclusión
Lograr unos hombros completos y estéticamente agradables va más allá de simplemente trabajar la parte frontal y lateral. Los deltoides posteriores son una pieza crucial del rompecabezas, contribuyendo no solo a la apariencia, sino también a la funcionalidad y salud del hombro. Incorporando ejercicios específicos como los rows en banco inclinado, los levantamientos laterales inclinados y utilizando variaciones de los rows de cable con un enfoque adecuado, podrás estimular eficazmente esta área a menudo olvidada. Recuerda que la técnica y la consistencia son tus mejores aliados en este proceso. Presta atención a la conexión mente-músculo y sé paciente; el desarrollo muscular lleva tiempo y esfuerzo dedicado.
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