¿Cuáles son los beneficios de sentarse en una fitball?

¿Fitball en la Oficina? ¿Realmente Beneficia?

04/03/2021

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La imagen se ha vuelto común en algunos entornos modernos: una persona sentada en una gran pelota de colores vibrantes en lugar de la tradicional silla de oficina. Esta pelota, conocida por multitud de nombres como fitball, balón suizo, pelota de Pilates o pelota terapéutica, ha ganado popularidad no solo en gimnasios y centros de rehabilitación, sino también como un supuesto sustituto ergonómico para las sillas de trabajo. Pero, ¿qué hay de cierto en los beneficios que se le atribuyen al sentarse sobre ella durante horas? ¿Es realmente una mejora para nuestra postura y salud de espalda, o es más un mito que una realidad sustentada por la ciencia?

¿Qué es exactamente una Fitball? Orígenes y Usos

La protagonista de esta historia es una pelota inflable de grandes dimensiones, cuyo diámetro puede variar significativamente, generalmente entre 35 y 80 cm. Fue concebida en la década de 1960 en Italia por Aquilino Cosani, un fabricante de plásticos. Inicialmente, su uso estaba confinado al ámbito de la fisioterapia, particularmente para el trabajo de desarrollo neurológico en bebés y niños, una aplicación que le valió el nombre de 'pelota de Bobath' en algunos círculos. Con el tiempo, su versatilidad la llevó a ser utilizada en otras áreas de la rehabilitación, en el entrenamiento deportivo e incluso para facilitar el trabajo de parto.

Su superficie inestable y su naturaleza inflable la convirtieron en una herramienta ideal para ejercicios que requieren equilibrio, estabilidad y activación de músculos profundos. De ahí su adopción en disciplinas como el Pilates, donde se utiliza para aumentar la dificultad de los movimientos y proporcionar soporte.

¿Cuáles son los beneficios de sentarse en una fitball?
Algunos de los beneficios que se le atribuyen son la mejora de la postura, la prevención del dolor de espalda, la activación circulatoria, el fortalecimiento de los abdominales o la reducción de la celulitis.

La Fitball como Asiento de Oficina: ¿Publicidad o Realidad Científica?

No es raro encontrar artículos en revistas y medios divulgativos que sugieren que deberíamos abandonar nuestras sillas de oficina en favor de una fitball. Los beneficios que se le atribuyen son variados y atractivos: mejora de la postura, prevención del dolor de espalda, activación de la circulación, fortalecimiento de los músculos abdominales (el famoso 'core') y hasta reducción de la celulitis. Sin embargo, cuando analizamos la evidencia científica disponible y la normativa laboral, la perspectiva cambia considerablemente.

En primer lugar, desde un punto de vista legal y de prevención de riesgos laborales, en muchos países existen regulaciones estrictas sobre el mobiliario de oficina. Por ejemplo, el Real Decreto 488/1997 en España, sobre pantallas de visualización, establece claramente que el asiento de trabajo debe ser estable, permitir libertad de movimiento, ser regulable en altura y contar con respaldo reclinable y ajustable. Una fitball, por su propia naturaleza, incumple la mayoría de estos requisitos esenciales para un puesto de trabajo de larga duración.

Más allá de la normativa, la investigación científica sobre los supuestos beneficios de sentarse en una fitball de forma prolongada es escasa y, a menudo, contradictoria. La hipótesis inicial es que sentarse en una superficie inestable obligaría a una mayor activación muscular para mantener el equilibrio, lo que se traduciría en una sedestación 'activa'. Sin embargo, algunos estudios no han encontrado diferencias significativas en la activación muscular al comparar la fitball con una silla de oficina convencional.

Tampoco parece haber un impacto relevante en el gasto calórico. Revisiones de estudios han concluido que el consumo metabólico al estar sentado es similar, ya sea en una silla o en una pelota de Pilates, alrededor de 1,2 kcal por minuto. Por lo tanto, la idea de que quemas significativamente más calorías o que activas tu metabolismo de forma notable simplemente por cambiar de asiento no está respaldada por la evidencia.

En cuanto a la postura, es cierto que sentarse en una fitball puede facilitar una posición con la pelvis neutra y las curvas fisiológicas de la espalda si se quiere evitar perder el equilibrio. Sin embargo, la relación entre esta 'buena postura' estática y la prevención del dolor de espalda no es tan directa como se piensa. El dolor de espalda, especialmente el asociado a entornos laborales, está más fuertemente relacionado con el sedentarismo general y una mala condición física que con la postura específica adoptada en un momento dado. La falta de movimiento y el debilitamiento muscular son factores mucho más determinantes.

A pesar de testimonios personales o anécdotas de personas a las que 'les funciona', la evidencia científica no permite afirmar con rotundidad que el uso de la fitball como asiento de oficina sea recomendable para prevenir molestias de espalda. De hecho, algunos estudios han reportado resultados contradictorios, e incluso alguno sugiere que el uso prolongado de la pelota terapéutica como asiento podría llegar a provocar dolor lumbar en ciertas personas. Esto subraya la necesidad de ser prudentes al recomendar su uso fuera de un contexto de rehabilitación o ejercicio controlado.

Problemas Ergonómicos al Sustituir la Silla por una Fitball

Si a pesar de la falta de evidencia sólida y la normativa decides experimentar con una fitball como asiento, es crucial considerar los importantes desafíos ergonómicos que presenta, especialmente en un puesto de trabajo diseñado para una silla convencional.

A diferencia de las sillas de oficina, que suelen ser regulables en altura, las fitballs no ofrecen esta capacidad más allá de un pequeño ajuste mediante la presión de inflado. Esto significa que la altura de la pelota debe elegirse cuidadosamente en función de la estatura del usuario. Los fabricantes suelen proporcionar tablas orientativas (por ejemplo, una persona de 1,80m podría usar una pelota de 75cm, y una de 1,60m una de 55cm) para que los pies puedan apoyarse planos en el suelo y las caderas mantengan un ángulo de flexión de entre 90º y 100º.

Sin embargo, que la parte inferior del cuerpo esté correctamente posicionada no garantiza la ergonomía del puesto de trabajo completo. La altura de la silla debe regularse también en relación con la altura de la mesa de trabajo para permitir que los antebrazos se apoyen correctamente, manteniendo los hombros y el cuello relajados. Si la mesa no es regulable en altura (que es lo más común), es muy probable que surjan problemas:

  • Personas altas pueden encontrar la mesa demasiado baja, obligándoles a encorvarse o a apoyar solo las muñecas, generando tensión en la parte superior del cuerpo.
  • Personas bajas pueden encontrar la mesa demasiado alta, forzándoles a elevar los hombros y flexionar excesivamente los codos para alcanzar el teclado o el ratón, lo que también provoca sobrecargas.

Además, las sillas de oficina ergonómicas a menudo requieren el uso de un reposapiés si el usuario no llega cómodamente al suelo, algo incompatible por motivos obvios de seguridad con el uso de una fitball. Esta dificultad para lograr un ajuste ergonómico completo hace que la fitball sea una opción poco adecuada para un puesto de trabajo que requiere pasar largas horas sentado frente a una pantalla.

¿Dónde nace el fitball?
FIT- BALL® es una marca registrada de este balón y otros productos. La introducción de este juguete en la fisioterapia se debe a Mary Quinton la cual descubrió estos balones en Bern (Suiza)a principios de los años 60 y los utilizó en sus tratamientos con niños, sustituyendo a los del método Bobath.

Para minimizar la fatiga y el disconfort si decides usarla, se recomienda una adaptación muy progresiva, empezando por periodos cortos. Incluso, puede ser más práctico reservar la fitball para tareas específicas que no requieran un uso intensivo del teclado o el ratón.

Los Verdaderos Beneficios: La Fitball en el Movimiento y el Ejercicio

Si bien sus bondades como asiento estático son cuestionables, la fitball brilla con luz propia como herramienta de entrenamiento. Es aquí donde sus características de inestabilidad se convierten en una ventaja fundamental y donde la evidencia de sus beneficios es mucho más sólida.

La principal ventaja de la fitball en el ejercicio es que crea una superficie inestable que obliga al cuerpo a activar constantemente sus músculos estabilizadores para mantener el equilibrio. Esto es particularmente efectivo para trabajar los músculos profundos del 'core' (abdominales, lumbares, suelo pélvico), que son esenciales para la estabilidad de la columna y la pelvis, y que a menudo son difíciles de activar con ejercicios convencionales en superficies estables.

Los músculos del core, como los multifidus (importantes para la rotación y estabilidad vertebral), los transversos abdominales (una faja natural que conecta la parte frontal con la espalda baja) y los cuadrados lumbares (clave para el equilibrio espinal y pélvico), se ven directamente implicados al realizar ejercicios sobre o con la fitball. Entrenar estos músculos es vital para prevenir lesiones y mejorar el rendimiento en cualquier actividad física.

En disciplinas como el Pilates, la fitball no solo ayuda a fortalecer el core, sino que también proporciona soporte para la espalda durante ciertos ejercicios, permitiendo realizar movimientos con un rango de amplitud mayor o de forma menos dolorosa para personas con ciertas limitaciones. Simplemente tumbarse sobre la pelota puede ayudar a liberar tensión en la espalda, descomprimiendo la columna y relajando músculos acortados.

La fitball es una herramienta valiosa en la rehabilitación de lesiones, precisamente por su capacidad para trabajar la estabilidad, el equilibrio y fortalecer los músculos de soporte de forma segura y controlada. Permite adaptar ejercicios a diferentes niveles y progresiones.

Además, el uso de la fitball puede ayudar a reequilibrar la fuerza entre los músculos anteriores y posteriores del cuerpo, algo fundamental para una buena postura y para prevenir desbalances musculares que pueden llevar a dolor y lesiones a largo plazo. También puede añadir resistencia a ciertos movimientos y fomentar la activación del suelo pélvico.

En resumen, mientras que sentarse estáticamente en una fitball puede no ofrecer los beneficios milagrosos que a veces se le atribuyen y presenta claros inconvenientes ergonómicos para el trabajo prolongado, su uso activo en rutinas de ejercicio, Pilates o rehabilitación es altamente beneficioso para fortalecer el core, mejorar la estabilidad, la flexibilidad y reequilibrar el cuerpo.

Consideraciones Finales: El Movimiento es la Clave

Quizás la lección más importante que extraemos al analizar el uso de la fitball como asiento es que el tipo de asiento que utilizamos es menos relevante que la cantidad de tiempo que pasamos sentados y nuestro nivel general de actividad física. El verdadero problema de la vida moderna no es si te sientas en una silla o una pelota, sino el sedentarismo prolongado en sí mismo.

¿Qué beneficios tiene la pelota de pilates?
Las pelotas de Pilates son una herramienta de entrenamiento eficaz. La pelota crea una superficie inestable que obliga al practicante de Pilates a usar sus músculos profundos. Los que ayuda apoyar la espalda, mejorar la postura y re-equilibra la estructura de los músculos corporales.

Pasar muchas horas seguidas en cualquier posición estática, ya sea sentado o de pie, es perjudicial para la salud. Lo fundamental para prevenir el dolor de espalda, mejorar la circulación y mantener una buena salud músculo-esquelética es interrumpir los periodos de sedestación. Levantarse, caminar, estirar, cambiar de postura con frecuencia son acciones mucho más efectivas que simplemente cambiar un asiento estable por uno inestable.

Por lo tanto, en lugar de buscar el asiento 'perfecto' que resuelva todos nuestros problemas de salud mientras permanecemos inmóviles, deberíamos enfocarnos en incorporar más movimiento a nuestro día a día. Utilizar una silla ergonómica que cumpla con la normativa es lo adecuado para el trabajo prolongado, y reservar la fitball para lo que realmente es buena: el ejercicio y la actividad física.

Quizás deberíamos seguir utilizando una silla cuando no nos quede otra que sentarnos para trabajar, pero deberíamos asegurarnos de reservar tiempo para jugar a la pelota (literalmente, o practicando el deporte que más nos guste) y para movernos a lo largo de la jornada.

Preguntas Frecuentes sobre la Fitball y su Uso

¿Es bueno sentarse en una fitball para la postura?

Sentarse en una fitball puede obligarte a mantener una postura más erguida con la pelvis neutra para no perder el equilibrio. Sin embargo, no hay evidencia científica sólida de que esto se traduzca en una mejora de la postura a largo plazo o en una reducción del dolor de espalda simplemente por sentarse en ella estáticamente. La mejora postural es más significativa cuando se utiliza la fitball en ejercicios activos.

¿Usar una fitball como asiento quema más calorías?

No, los estudios no muestran un aumento significativo en el gasto calórico al sentarse en una fitball comparado con una silla convencional. El consumo metabólico es muy similar en ambos casos.

¿Puedo usar una fitball todo el día en mi puesto de trabajo?

No es recomendable ni legal en la mayoría de entornos laborales que cumplen con la normativa de prevención de riesgos. Las fitballs no cumplen los requisitos ergonómicos básicos de una silla de oficina (estabilidad, respaldo, regulación de altura). Su uso prolongado puede causar fatiga y, en algunos casos, dolor.

¿Qué tamaño de fitball necesito si quiero probarla como asiento o para ejercicio?

El tamaño depende de tu altura. Como guía general, si mides menos de 1,55m, una de 45cm; entre 1,55m y 1,65m, una de 55cm; entre 1,65m y 1,80m, una de 65cm; y más de 1,80m, una de 75cm. Sin embargo, para usarla como asiento de oficina, incluso el tamaño correcto no garantiza una buena ergonomía con tu mesa.

¿Cuáles son los principales beneficios de usar la fitball en ejercicio?

Los principales beneficios se obtienen al usarla activamente para entrenar. Ayuda a fortalecer el core (músculos abdominales y lumbares profundos), mejora la estabilidad y el equilibrio, aumenta la flexibilidad, es una excelente herramienta para la rehabilitación y permite realizar ejercicios con mayor rango de movimiento o con soporte.

Tabla Comparativa: Fitball como Asiento vs. Silla de Oficina Ergonómica

CaracterísticaFitball como AsientoSilla de Oficina Ergonómica
EstabilidadBaja (inestable)Alta (estable)
Regulación de AlturaMínima (por inflado)Amplia y precisa
RespaldoNuloGeneralmente reclinable y ajustable
Apoyo de BrazosNuloEsencial para ergonomía
Posibilidad de ReposapiésNo compatibleCompatible si es necesario
Cumplimiento Normativa LaboralGeneralmente no cumpleDiseñada para cumplir
Activación Muscular EstáticaPoca evidencia de aumento significativoMínima
Potencial Dolor (Uso Prolongado)Puede generar fatiga/dolorDiseñada para minimizar fatiga/dolor
Ideal para...Ejercicio, rehabilitación, uso limitadoTrabajo sedentario prolongado

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