05/05/2021
La resistencia es una cualidad física fundamental en el deporte y en la vida diaria, definida como la capacidad de mantener un esfuerzo de intensidad determinada durante el mayor tiempo posible. En el ámbito deportivo, es la base sobre la que se construyen muchas disciplinas, permitiendo a los atletas sostener un rendimiento óptimo a lo largo de la duración de una prueba o un partido. Comprender qué son los deportes de resistencia y cómo entrenarla es clave tanto para atletas de élite como para personas que buscan mejorar su salud y condición física general.

Los deportes de resistencia son aquellos que exigen al deportista mantener un esfuerzo prolongado, utilizando predominantemente el sistema aeróbico para obtener energía. Esto implica que el cuerpo debe ser eficiente en el transporte y uso de oxígeno para sostener la actividad. La capacidad de resistencia es lo que permite a un corredor completar un maratón, a un ciclista ascender un puerto de montaña o a un nadador mantener un ritmo constante durante largos tramos.

- ¿Qué Deportes son Considerados de Resistencia?
- Adaptaciones Fisiológicas del Entrenamiento de Resistencia
- Riesgos Asociados al Entrenamiento de Resistencia Excesiva
- Métodos y Planes de Entrenamiento para la Resistencia
- Dispositivos para Evaluar la Resistencia Física
- Ejercicios Prácticos para Mejorar la Resistencia
- Preguntas Frecuentes sobre la Resistencia
¿Qué Deportes son Considerados de Resistencia?
La lista de deportes que requieren un alto grado de resistencia es extensa y variada. Los ejemplos más clásicos y puros de deportes de resistencia incluyen:
- Carrera a Distancia: Desde los 800 metros en pista hasta el maratón (42.195 km) y los ultramaratones (distancias superiores al maratón), la resistencia es el factor determinante del rendimiento.
- Ciclismo: Especialmente el ciclismo de ruta, donde las etapas pueden durar varias horas y cubrir cientos de kilómetros.
- Natación Competitiva: Las pruebas de media y larga distancia en piscina o aguas abiertas exigen una gran capacidad de resistencia.
Estos tres deportes (carrera, ciclismo y natación) se combinan para formar el triatlón, una disciplina que es quizás el epítome de la resistencia, ya que el atleta debe transicionar entre tres esfuerzos prolongados y demandantes.
Otros deportes que también requieren cantidades significativas de entrenamiento de resistencia son:
- Remo: Las pruebas suelen ser de larga duración y exigen un esfuerzo muscular continuo y coordinado.
- Esquí de Fondo: Implica desplazarse por terrenos variados durante largos periodos de tiempo, combinando fuerza y resistencia aeróbica.
Además de estas disciplinas puramente de resistencia, muchos otros deportes, aunque no se clasifiquen estrictamente como tales, demandan una importante base de resistencia aeróbica para mantener el rendimiento a lo largo del evento o partido. Esto incluye deportes como:
- Deportes de Raqueta (Tenis, Bádminton)
- Fútbol
- Rugby
- Artes Marciales
- Baloncesto
- Cricket
En estos deportes, la resistencia permite al atleta recuperarse más rápido entre esfuerzos de alta intensidad, mantener la concentración y ejecutar movimientos técnicos con eficacia incluso en los momentos finales de la competición.
Adaptaciones Fisiológicas del Entrenamiento de Resistencia
El entrenamiento de resistencia a largo plazo induce una serie de adaptaciones notables en el cuerpo, tanto a nivel central (corazón, pulmones, sangre) como periférico (músculos). Estas adaptaciones son clave para mejorar la capacidad de mantener un esfuerzo prolongado.
A nivel cardiovascular, se observan cambios significativos:
- Disminución de la frecuencia cardíaca en reposo y submáxima.
- Aumento del volumen sistólico del corazón (cantidad de sangre que bombea el corazón en cada latido).
- Aumento del volumen de plasma sanguíneo, lo que mejora el transporte de oxígeno.
- Aumento del gasto cardíaco máximo (cantidad total de sangre bombeada por minuto durante el ejercicio máximo).
- Mejora de la capilarización en los músculos entrenados, incrementando el área superficial para el intercambio de oxígeno y nutrientes, y facilitando la disipación del calor.
En los músculos, las adaptaciones incluyen:
- Aumento en el número y tamaño de las mitocondrias (las 'centrales energéticas' de las células).
- Incremento de la mioglobina, una proteína que transporta oxígeno dentro de las fibras musculares.
- Aumento de las enzimas oxidativas, fundamentales para la producción de ATP a través de vías aeróbicas.
- Mayor capacidad de almacenamiento de glucógeno (la forma en que el cuerpo almacena carbohidratos) y grasa en los músculos.
- Mejora en la capacidad de las fibras musculares (especialmente las de contracción lenta o Tipo I) para utilizar grasa y glucógeno como fuente de energía (glucogenólisis, glucólisis y lipólisis).
Además, el entrenamiento de resistencia impacta en otros sistemas:
- Mejora de la regulación hormonal, como el aumento de la secreción de insulina endógena y la sensibilidad a la insulina.
- Fortalecimiento del sistema inmunológico (con actividad moderada).
- Retraso en ciertos procesos de envejecimiento y potencial aumento de la esperanza de vida.
Estas adaptaciones fisiológicas son la razón por la cual una persona entrenada en resistencia puede mantener un esfuerzo mucho mayor y por más tiempo que una persona sedentaria.
Riesgos Asociados al Entrenamiento de Resistencia Excesiva
Si bien el entrenamiento de resistencia es beneficioso para la salud, es importante reconocer que el entrenamiento de volumen muy alto a largo plazo puede tener riesgos potenciales, especialmente en el sistema cardiovascular. Estos riesgos se asocian principalmente con la participación en eventos de resistencia extrema y pueden incluir:
- Remodelación estructural adversa del corazón y las arterias.
- Anormalidades del ritmo cardíaco (arritmias).
Estos efectos negativos son menos comunes en personas que practican ejercicio de resistencia a niveles moderados recomendados para la salud general. Además, se ha observado que el ejercicio de resistencia de muy alto volumen puede reducir los niveles de testosterona en hombres.

Es crucial escuchar al cuerpo, planificar la recuperación adecuada y, en el caso de atletas de alto rendimiento, contar con supervisión profesional para minimizar estos riesgos.
Métodos y Planes de Entrenamiento para la Resistencia
El entrenamiento de resistencia efectivo requiere una planificación sistemática. Existen diversos métodos y enfoques, a menudo combinados en un plan integral. Algunos de los métodos comunes incluyen:
- Periodización: Dividir el entrenamiento en ciclos o bloques (macro, meso y microciclos) con diferentes enfoques (volumen, intensidad) a lo largo del año para alcanzar picos de rendimiento en momentos clave.
- Entrenamiento de Intervalos: Alternar periodos de alta intensidad con periodos de recuperación. Puede ser de alta intensidad (HIIT) o de menor intensidad pero más prolongado.
- Entrenamiento Fácil/Difícil: Alternar días de entrenamiento intenso con días de entrenamiento suave o descanso.
- Larga Distancia Lenta (LSD - Long Slow Distance): Realizar entrenamientos de larga duración a una intensidad baja o moderada para construir la base aeróbica.
- Método SERIOUS: Un acrónimo que representa diferentes tipos de sesiones: Speed & Exercises (Velocidad y Ejercicios), Easy Endurance/Distance (Resistencia/Distancia Fácil), Race Pace Training (Entrenamiento a Ritmo de Competición), Intervals (Intervalos), Over Distance/Long (Sobredistancia/Larga), Slow Distance (Distancia Lenta), Uphill Intervals/Vertical Training (Intervalos en Cuesta/Entrenamiento Vertical), Strength/Resistance Training (Entrenamiento de Fuerza/Resistencia).
- Entrenamiento MAF (Maximum Aerobic Function): Enfocado en construir una base aeróbica sólida manteniendo la frecuencia cardíaca por debajo de un umbral específico (generalmente 180 - edad).
Tradicionalmente, el entrenamiento de fuerza se consideraba incompatible con el entrenamiento de resistencia por miedo a ganar peso muscular innecesario o interferir con las adaptaciones de resistencia. Sin embargo, la investigación reciente ha demostrado que el entrenamiento de fuerza, especialmente el orientado a la resistencia muscular y la potencia, es muy beneficioso para los atletas de resistencia, mejorando la economía del movimiento y la capacidad de mantener la intensidad.
Tipos de Ejercicio de Resistencia por Intensidad y Duración
Podemos clasificar los ejercicios de resistencia según su intensidad y duración, lo que ayuda a definir su objetivo principal dentro de un plan de entrenamiento:
| Forma de Ejercicio | Método | Meta Principal | Intensidad (respecto al Umbral Anaeróbico) | Duración Típica |
|---|---|---|---|---|
| Ejercicio de Recuperación y Compensación | Duración extensa (suave) | Apoyo a la recuperación, regeneración activa | Por debajo del umbral aeróbico (muy baja) | Variable, sesiones no extensas |
| Ejercicio de Resistencia Básico Extenso | Duración extensa, Intervalos, Fartlek | Aspectos de salud, fortalecimiento general, metabolismo de grasas | Claramente por debajo del umbral aeróbico (50-77% FCMax aprox) | 1 a 8 horas |
| Ejercicio Intensivo de Resistencia Básica (Carga Permanente) | Duración intensiva | Mejora capacidades cardiovasculares, uso de glucógeno | Hasta el umbral anaeróbico (77-85% FCMax aprox) | 30–120 minutos |
| Ejercicio Intensivo de Resistencia Básica (Intervalo) | Intervalo extenso | Mejora capacidades cardiovasculares, uso de glucógeno | Alrededor del umbral anaeróbico (no sobrepasarlo significativamente) | 20 a 80 minutos (tiempo total de esfuerzo) |
| Ejercicio de Intensidad Específica de Competición | Duración, Intervalo intensivo, Repetición, Competición | Practicar y mejorar la velocidad específica de competición | Igual o superior a la intensidad de competición (50-120% de ritmo de competición) | 50-120% de la duración de la competición (en fragmentos o total) |
Entender estos tipos de entrenamiento permite estructurar un plan que trabaje diferentes aspectos de la resistencia y se adapte a los objetivos específicos del atleta o practicante.
Dispositivos para Evaluar la Resistencia Física
Evaluar objetivamente la mejora de la resistencia es crucial para ajustar el entrenamiento. Existen varias herramientas y métodos:
- Monitores de Frecuencia Cardíaca: Una herramienta accesible que permite seguir la respuesta del corazón al esfuerzo. Una mejora en la condición física se refleja en una frecuencia cardíaca más baja para una misma velocidad o potencia a lo largo del tiempo.
- Medidores de Potencia (en ciclismo): Proporcionan una medida directa de la potencia de salida del ciclista, eliminando variables externas como el viento. Permiten comparar el rendimiento de manera muy precisa y seguir la progresión.
- Medición del Umbral de Lactato: Determinar la intensidad del ejercicio a la cual el lactato comienza a acumularse rápidamente en la sangre. Un atleta más entrenado tiene un umbral de lactato más alto, lo que significa que puede mantener intensidades más altas durante más tiempo antes de fatigarse. Aunque tradicionalmente se realizaba en laboratorio, ahora hay dispositivos más accesibles.
Estas herramientas, utilizadas de forma adecuada, ofrecen información valiosa para personalizar el entrenamiento y optimizar el rendimiento.
Ejercicios Prácticos para Mejorar la Resistencia
Además de los deportes específicos, muchos ejercicios pueden realizarse de forma individual o como complemento para mejorar la resistencia cardiovascular y muscular. Estos ejercicios, a menudo llamados ejercicios aeróbicos, son uno de los cuatro tipos de ejercicio recomendados para una rutina saludable (junto con fuerza, equilibrio y flexibilidad).
Aquí hay algunos ejemplos efectivos:
- Caminar Rápido: Un ejercicio de bajo impacto, ideal para empezar o para recuperación activa. Aumentar la velocidad o la inclinación incrementa la intensidad.
- Correr/Jogging: Un clásico para mejorar la resistencia cardiovascular. Es fundamental empezar progresivamente para evitar lesiones.
- Bailar: Especialmente estilos enérgicos como la Zumba. Es una forma divertida de elevar la frecuencia cardíaca y trabajar el cuerpo de forma continua.
- Andar en Bicicleta: Tanto al aire libre como en bicicleta estática. Variar la resistencia y la velocidad permite trabajar diferentes zonas de intensidad.
- Subir Escaleras: Un ejercicio funcional que fortalece piernas y glúteos mientras mejora la capacidad pulmonar.
- Saltar a la Cuerda: Un ejercicio de alta intensidad que mejora la coordinación y la resistencia cardiovascular de forma muy efectiva.
- Natación: Como deporte completo, la natación mejora la resistencia general y trabaja múltiples grupos musculares con bajo impacto en las articulaciones.
- Ejercicios de Fuerza (con enfoque en resistencia): Realizar ejercicios como flexiones, sentadillas, zancadas o planchas con un número elevado de repeticiones o manteniéndolos durante un tiempo prolongado puede mejorar la resistencia muscular local.
- Deportes de Equipo: Fútbol, baloncesto, rugby, etc. Implican esfuerzos intermitentes de alta intensidad y periodos de actividad continua, lo que mejora la resistencia aeróbica y anaeróbica.
- Máquinas de Gimnasio: Cintas de correr, elípticas, bicicletas estáticas o de spinning permiten controlar la intensidad y la duración del ejercicio de forma precisa.
La clave para mejorar la resistencia con estos ejercicios es la progresión: aumentar gradualmente la duración, la intensidad o la frecuencia a medida que el cuerpo se adapta. La AHA recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada a intensa por semana para adultos.

Preguntas Frecuentes sobre la Resistencia
¿Cuánto tiempo debo entrenar para mejorar la resistencia?
Si eres principiante, comienza con 10-15 minutos por sesión y aumenta gradualmente. El objetivo general para adultos es alcanzar al menos 150 minutos de actividad moderada a intensa por semana, distribuidos en varios días.
¿Es seguro hacer ejercicio de resistencia después de un evento cardíaco o derrame cerebral?
En muchos casos, sí, y puede ser muy beneficioso. Sin embargo, es absolutamente crucial hablar con tu médico antes de comenzar o retomar cualquier programa de ejercicio para asegurar que sea seguro y adecuado para tu condición.
¿Qué es el umbral anaeróbico?
Es la intensidad del ejercicio por encima de la cual el cuerpo empieza a producir lactato más rápido de lo que puede eliminarlo. Entrenar cerca o ligeramente por encima de este umbral (entrenamiento interválico intenso) es muy efectivo para mejorar la capacidad de mantener ritmos más altos durante más tiempo.
¿Necesito hacer solo deportes específicos de resistencia para mejorarla?
No. Mientras que los deportes como correr o nadar son excelentes, ejercicios como caminar rápido, bailar, saltar a la cuerda o incluso circuitos de fuerza con poco descanso también mejoran la resistencia cardiovascular y muscular. La variedad puede ser beneficiosa y mantener la motivación.
En conclusión, la resistencia es una cualidad física vital que sustenta el rendimiento en una amplia gama de deportes y contribuye significativamente a la salud general y la calidad de vida. Mediante un entrenamiento planificado y progresivo, que combine diferentes métodos y ejercicios, es posible mejorar la capacidad de resistencia, cosechando beneficios que van desde un corazón más fuerte hasta una mayor eficiencia energética y bienestar general.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Deportes de Resistencia y Entrenamiento puedes visitar la categoría Deportes.
