02/08/2023
En el corazón de la Ciudad de México, específicamente en la alcaldía Iztacalco, se alza un lugar que, a pesar de su discreta apariencia exterior, resguarda décadas de historia, sudor y gloria del boxeo mexicano. Se trata del afamado Romanza Gym, el gimnasio fundado y dirigido por el legendario entrenador Ignacio "Nacho" Beristáin, un verdadero semillero de campeones mundiales que ha visto pasar a algunas de las figuras más grandes de este deporte.
- Orígenes de una Leyenda: Del Homenaje al Romanza
- Un Recorrido por el Templo del Boxeo Mexicano
- Semillero de Campeones: Las Figuras del Romanza
- El Corazón del Romanza: La Oficina de Don Nacho
- Resiliencia y Superación: Los Desafíos del Romanza
- Más de 30 Años de Historia y un Legado Vivo
- Preguntas Frecuentes sobre el Romanza Gym
Orígenes de una Leyenda: Del Homenaje al Romanza
La historia de este emblemático recinto comenzó a escribirse un día memorable: el 29 de agosto de 1992. Fue en esa fecha cuando José Sulaimán Chagnón, quien en aquel entonces presidía el prestigioso Consejo Mundial de Boxeo (CMB), acudió para inaugurar oficialmente el lugar. Su nombre original era un sentido homenaje a dos figuras clave en la carrera de Nacho Beristáin y en la historia del pugilismo nacional: el Gimnasio "Gilberto Román y Daniel Zaragoza".
Ignacio Beristáin quiso honrar de esta manera a Daniel Zaragoza, conocido como el "Zurdo de Tacubaya", quien ostenta el honor de haber sido el primer campeón mundial bajo su tutela. Asimismo, el nombre recordaba a Gilberto Román, considerado por muchos como el mejor boxeador mexicano en la categoría de peso supermosca, quien también fue dirigido por Nacho y cuya vida se truncó trágicamente en un accidente de tránsito apenas dos años antes de la apertura del gimnasio.
Con el paso del tiempo, la necesidad de una denominación más corta y práctica llevó a que el gimnasio fuera conocido simplemente como "Romanza". Este nombre, ingeniosamente construido a partir de los apellidos de los dos venerados pugilistas, se arraigó en la comunidad boxística. Si bien el nombre completo "Gilberto Román y Daniel Zaragoza" dejó de usarse en el habla cotidiana para referirse al lugar, la esencia y el legado de estos campeones permanecen vívidos. Sus retratos cuelgan de los muros interiores, y es la imagen de Gilberto Román, acompañada de una veladora, la que parece vigilar eternamente cada sesión de sparring que tiene lugar sobre el cuadrilátero, como un guardián silencioso de la tradición y la disciplina.
Un Recorrido por el Templo del Boxeo Mexicano
Entrar al Romanza Gym es adentrarse en un espacio donde cada rincón respira historia. Ubicado en un discreto lote sobre la calle de Resina, el gimnasio no impresiona por sus dimensiones, especialmente si se compara con instalaciones modernas y lujosas. Aquí, la grandeza no reside en el tamaño, sino en la intensidad del trabajo, la sabiduría acumulada y la inmensa cantidad de talento que ha pasado por sus puertas.
El ritual de ingreso comienza incluso antes de cruzar el umbral principal, al ser recibido por la persona encargada de cuidar los vehículos en el exterior, un primer contacto humano que anticipa la atmósfera familiar del lugar. Luego, se atraviesa un garage que guarda una sorpresa para los amantes de los autos clásicos: un Ford Mustang del Siglo XX en perfectas condiciones, un detalle inesperado en medio de la rutina de entrenamiento.
Las escaleras que conducen al interior están cubiertas con una alfombra que, percudida por el paso incesante de campeones, prospectos y curiosos a lo largo de más de tres décadas, cuenta su propia historia de esfuerzo y perseverancia. Al ascender, el ambiente cambia drásticamente. El silencio exterior da paso a la sinfonía del gimnasio: el golpe seco de los guantes contra los costales, el sonido rítmico de las peras, el jadeo de los atletas y los gritos de aliento o corrección de los entrenadores. Un muro blanco, cegador por su sencillez y su placa de inauguración, recibe a los recién llegados en el primer piso, un recordatorio tangible del día en que todo comenzó.
El gimnasio en sí se compone de apenas dos salas de entrenamiento, lo que refuerza su carácter íntimo y enfocado. En una de ellas, un espejo de grandes dimensiones ocupa casi una pared completa. Este no es solo un elemento decorativo; es una herramienta fundamental donde los púgiles realizan sus ejercicios de calentamiento, perfeccionan su sombra y analizan con una crítica minuciosa cada movimiento, cada ángulo, cada postura. Es el lugar donde la técnica se pule bajo la atenta mirada del propio boxeador.
Para acceder a la sala principal, donde se encuentra el ring, hay que atravesar lo que podría considerarse las "entrañas" del Romanza: un pasillo relativamente oscuro cuyas paredes están tapizadas con una colección impresionante de recuerdos gráficos. Fotografías de las funciones más memorables, carteles de peleas históricas y retratos de los pupilos de Beristáin llenan este espacio. Este corredor no solo sirve de transición, sino que también funciona como un refugio improvisado para los visitantes que observan las prácticas, protegiéndolos de posibles golpes accidentales durante los intensos entrenamientos.
La sala más concurrida es el corazón operativo del entrenamiento. Aquí se encuentra el cuadrilátero, el escenario donde se forjan los sueños y se pule la disciplina, siempre bajo la mirada simbólica de Gilberto Román. Frente al ring, cuelgan una tercia de costales y peras que, a simple vista, parecen viejos y desgastados. Sin embargo, su apariencia humilde desmiente su verdadera importancia: han absorbido los golpes de "puños de oro", aquellos que han pertenecido a figuras consagradas a nivel mundial. Cada marca en su superficie es un testimonio del esfuerzo de incontables horas de entrenamiento.
Semillero de Campeones: Las Figuras del Romanza
A lo largo de sus más de 30 años de existencia, el Romanza Gym ha sido el crisol donde se han forjado y perfeccionado algunas de las carreras más brillantes del boxeo mexicano e incluso mundial. La lista de pugilistas de élite que han entrenado bajo la tutela de Nacho Beristáin en este recinto es extensa y sumamente impresionante.
Nombres que resuenan con fuerza en la historia del deporte han cruzado sus puertas y han sudado en sus instalaciones. Figuras de la talla de Julio César Chávez, considerado por muchos como el mejor boxeador mexicano de todos los tiempos; el maestro de la defensa y campeón invicto Ricardo "Finito" López; y el excepcional contragolpeador y campeón en múltiples divisiones, Juan Manuel Márquez, son solo algunos ejemplos icónicos.
Pero la influencia del Romanza no se detiene en estas leyendas retiradas. Boxeadores activos como Rey Vargas continúan hoy en día el mismo camino, buscando la guía y la experiencia de Nacho para alcanzar o mantener la cima de sus carreras. El gimnasio atrae no solo a atletas de élite en busca de perfeccionamiento, sino también a jóvenes prospectos que sueñan con seguir sus pasos y a deportistas de diversas disciplinas que buscan complementar su preparación con el rigor del boxeo.
Es importante destacar que la fama del Romanza Gym ha trascendido incluso las fronteras del deporte. Personajes ajenos al ámbito boxístico, como el actor Rafael Amaya, también han realizado sesiones de entrenamiento en sus instalaciones, atraídos quizás por la mística del lugar y la reputación de Nacho Beristáin. El propio Nacho menciona que otras figuras públicas, cuya identidad prefiere mantener en privado, también han entrenado allí, añadiendo un aura de exclusividad y respeto al ambiente del gimnasio.
Cada fotografía colgada en el pasillo o en la oficina de Nacho cuenta una parte de esta rica historia, un recordatorio constante del calibre de los atletas que han pasado por el Romanza y del legado que continúan construyendo.
El Corazón del Romanza: La Oficina de Don Nacho
Si el ring es el escenario de la acción, la oficina de Ignacio Beristáin es, sin duda, el corazón y el alma del Romanza Gym. Ubicada a un costado del corredor que conecta las salas de entrenamiento, este espacio aparentemente sencillo es el verdadero centro neurálgicas donde reposan los capítulos más memorables de la historia del gimnasio y de la carrera de uno de los entrenadores más respetados del mundo.
El escritorio de madera de Don Nacho está rodeado por un tesoro de recuerdos. Decenas de fotografías tapizan las paredes, capturando momentos clave en la vida de sus pupilos más famosos: El Gran Campeón Mexicano Julio César Chávez en sus años de gloria, Miguel Ángel González, el propio Daniel Zaragoza, y por supuesto, múltiples imágenes de Juan Manuel Márquez en sus batallas épicas. Junto a las fotografías, se exhiben reconocimientos, trofeos y carteles originales de funciones históricas, cada uno narrando una victoria, un desafío superado, un sueño alcanzado.
Este refugio personal de Nacho Beristáin dicta, en muchos sentidos, la pauta del estilo y la atmósfera del resto del recinto: un lugar donde la historia y la tradición son palpables, pero donde la cercanía humana es fundamental. La puerta de la oficina de Don Nacho rara vez permanece cerrada. Siempre que el legendario entrenador se encuentra en su interior, el acceso está abierto para todos: entrenadores que buscan consejo, visitantes que desean saludar o conocer al maestro, y por supuesto, los boxeadores que acuden para planificar sus estrategias, recibir instrucciones, compartir un chiste, chocar los puños o simplemente mostrar un gesto de aprecio hacia la figura paternal y mentora de Beristáin.
Es un espacio de constante interacción, de transmisión de conocimiento empírico, de anécdotas que se entrelazan con la planificación del próximo entrenamiento o la estrategia para la siguiente pelea. La oficina de Nacho no es solo un lugar de trabajo; es un punto de encuentro, un santuario de sabiduría boxística y un testimonio vivo de las relaciones personales profundas que se han forjado a lo largo de los años en el Romanza.
Resiliencia y Superación: Los Desafíos del Romanza
Como cualquier institución con una larga trayectoria, el Romanza Gym ha enfrentado su cuota de dificultades a lo largo de los años. La perseverancia ha sido clave para su supervivencia en un entorno a menudo desafiante para los gimnasios tradicionales. Sin embargo, un evento de magnitud global puso a prueba la resiliencia del Romanza como nunca antes: la pandemia del virus SARS-CoV-2.
En marzo de 2020, ante la rápida propagación del COVID-19 en el país, Ignacio Beristáin tomó la difícil pero responsable decisión de cerrar las puertas del gimnasio. Por casi dos meses, los costales permanecieron inmóviles, el ring vacío y el eco de los guantazos enmudeció. Fue un periodo de incertidumbre, agravado por el hecho de que el propio Don Nacho vivió en carne propia los estragos de la enfermedad, experimentando de cerca los desafíos que implicaba.
El cierre temporal fue un golpe significativo, interrumpiendo rutinas de entrenamiento y afectando la dinámica del lugar. Sin embargo, la suspensión fue solo una pausa forzada. Tan pronto como las condiciones lo permitieron y siguiendo los protocolos sanitarios, el Romanza Gym reabrió sus puertas, demostrando la tenacidad de su fundador y la lealtad de sus boxeadores. Este episodio subrayó la importancia del gimnasio no solo como un lugar de entrenamiento físico, sino también como una comunidad que supo adaptarse y superar una crisis sin precedentes.
La capacidad de sobreponerse a los obstáculos, ya sean económicos, logísticos o sanitarios como la pandemia, es un reflejo del espíritu de lucha que se inculca en cada boxeador que entrena en el Romanza. Es parte de la identidad del gimnasio: la convicción de que, con disciplina y perseverancia, es posible superar cualquier adversidad, dentro y fuera del ring.
Más de 30 Años de Historia y un Legado Vivo
En 2022, el Romanza Gym celebró un hito significativo: sus primeros 30 años de existencia. Tres décadas dedicadas a formar atletas, a pulir talentos y a contribuir de manera invaluable a la rica tradición del boxeo mexicano. Si bien 30 años pueden parecer un periodo relativamente corto en la vasta historia del pugilismo a nivel mundial, la cantidad y calidad de los campeones mundiales que han surgido de sus instalaciones es un testimonio del impacto y la relevancia que ha alcanzado.
El camino recorrido no ha sido fácil, marcado por el esfuerzo diario, la exigencia constante y la necesidad de adaptarse a los tiempos cambiantes. Sin embargo, la perseverancia y, en palabras del propio Nacho, la "terquedad" de las nuevas generaciones de boxeadores que siguen llegando al Romanza en busca de sus sabios consejos, aseguran que el legado está más vivo que nunca.
El Romanza Gym no es solo un gimnasio; es una institución, un símbolo de la disciplina, el trabajo duro y la pasión por el boxeo. Su existencia continua, su capacidad para seguir atrayendo talento y su rol como punto de referencia en el pugilismo nacional lo encaminan a ocupar un peldaño histórico. Algunos comparan su importancia actual con la que tuvo en su momento el legendario gimnasio "Jordán", otro semillero histórico de campeones en la Ciudad de México.
Mientras el boxeo mexicano siga produciendo grandes talentos, es muy probable que muchos de ellos pasen en algún momento por el Romanza Gym, buscando la guía del maestro Nacho Beristáin y sumando sus nombres a la gloriosa lista de campeones que han entrenado en este templo del boxeo. El futuro del Romanza parece tan prometedor como su ilustre pasado, anclado en la tradición pero siempre listo para forjar las próximas leyendas del ring.
Preguntas Frecuentes sobre el Romanza Gym
- ¿Cómo se llama el gimnasio de Nacho Beristáin?
- Actualmente es conocido popularmente como el Romanza Gym.
- ¿Cuál fue el nombre original del gimnasio?
- Originalmente fue inaugurado como el Gimnasio "Gilberto Román y Daniel Zaragoza".
- ¿Por qué se llama Romanza?
- El nombre "Romanza" es una contracción o portmanteau de los apellidos de los boxeadores homenajeados: Gilberto Román y Daniel Zaragoza.
- ¿Quiénes fueron Gilberto Román y Daniel Zaragoza?
- Daniel Zaragoza fue el primer campeón mundial entrenado por Nacho Beristáin. Gilberto Román fue un destacado campeón supermosca mexicano que también fue entrenado por Nacho y falleció en un accidente.
- ¿Cuándo se inauguró el Romanza Gym?
- Fue inaugurado el 29 de agosto de 1992 por José Sulaimán Chagnón, entonces presidente del CMB.
- ¿Dónde se encuentra ubicado?
- Está localizado en la alcaldía Iztacalco, en la Ciudad de México, sobre la calle de Resina.
- ¿Qué campeones famosos han entrenado allí?
- Una larga lista, incluyendo a Julio César Chávez, Ricardo "Finito" López, Juan Manuel Márquez, Miguel Ángel González y el activo Rey Vargas, entre muchos otros.
- ¿Nacho Beristáin sigue entrenando allí?
- Sí, Ignacio "Nacho" Beristáin sigue siendo la figura central y director del gimnasio, supervisando entrenamientos y ofreciendo su guía.
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