29/09/2019
El deporte, esa actividad universal que mueve pasiones y congrega multitudes, posee una naturaleza compleja que va más allá del simple juego o la competición. Se manifiesta en al menos dos esferas cruciales donde ejerce una influencia significativa: como un poderoso medio de control social y como una herramienta indispensable en la metodología del entrenamiento deportivo. Ambas dimensiones, aunque distintas en su aplicación, comparten la idea fundamental de establecer normas, guiar comportamientos y buscar un orden, ya sea en la convivencia colectiva o en la mejora individual y colectiva del rendimiento atlético.

- El Deporte como Herramienta de Control Social
- El Control en el Entrenamiento Deportivo
- La Importancia del Control en Deportistas Escolares: Un Estudio
- Tipos de Control en el Entrenamiento Deportivo
- Control y Rendimiento: Una Relación Evidente
- Desafíos y Áreas de Mejora
- Preguntas Frecuentes sobre el Control en el Deporte
- Conclusión
El control social se define como el conjunto de métodos que una sociedad emplea para influir en el comportamiento humano y mantener un orden establecido. Es un concepto fundamental que se relaciona estrechamente con la noción de orden social, las normas y la desviación.
Desde una perspectiva funcionalista, el orden social se basa en el consenso y los valores compartidos que unen las partes interrelacionadas de una sociedad. Sin embargo, la complejidad de las sociedades modernas, con sus diversas creencias y culturas, hace que mantener este orden sea un desafío mayor que en las sociedades tradicionales, donde a menudo una creencia religiosa homogénea dictaba valores y normas. Ante esta complejidad, la sociedad no puede simplemente confiar en que las personas actúen por sí solas, sino que debe generar formas de que hagan “lo que la sociedad espera”.
El deporte juega un papel crucial en este proceso. Transmite y refuerza una serie de valores que son altamente apreciados en la sociedad: el éxito en la competición, el trabajo duro, la perseverancia, la disciplina, el trabajo en equipo y la obediencia a la autoridad. Estas cualidades, promovidas y celebradas en el ámbito deportivo, son transferibles a otros aspectos de la vida social, contribuyendo a formar ciudadanos que respetan las reglas y se esfuerzan por alcanzar metas dentro de un marco normativo.
Tomemos el ejemplo del fútbol, uno de los deportes más populares a nivel mundial. Un partido de fútbol encapsula muchas de las complejidades de la sociedad en el campo. Al inicio de los partidos internacionales, los jugadores y árbitros salen al campo con el himno del Fair Play de la FIFA y se dan la mano, un gesto que sugiere respeto por los oponentes, compañeros de equipo y árbitros. La interpretación del himno nacional contribuye a la integración social a través del nacionalismo, un elemento clave del control social. Del mismo modo, los círculos que forman los equipos antes de empezar un partido demuestran cohesión social.
Sin embargo, el deseo de ganar a veces puede llevar a ignorar el Fair Play. Aquí es donde entran en juego los árbitros. Son agentes integrales de control social cuya responsabilidad es garantizar la adhesión a las reglas del juego, interpretar las normas formales, asignar penalizaciones por infracciones y mantener el juego bajo control. Su autoridad es aceptada por los jugadores debido a la tradición, la ley o su carisma, similar a cómo se acepta la autoridad en otras áreas de la vida. La reputación de un árbitro también puede influir en la actitud de los jugadores para aceptar sus decisiones.
Un ejemplo notorio de cómo las reglas formales influyen en el comportamiento ocurrió en la Copa Mundial de la FIFA 2018, cuando Japón avanzó sobre Senegal basándose en puntos de Fair Play (determinados por el número de tarjetas amarillas y rojas recibidas). Esto demuestra cómo las estructuras de control pueden tener consecuencias directas en el resultado.
Además de los árbitros, existen controladores organizacionales: los organismos rectores internacionales (FIFA), regionales (como Concacaf en el Caribe) y locales (federaciones nacionales). Estos cuerpos llevan a cabo las operaciones administrativas de los torneos dentro de las leyes estipuladas. Las sanciones (reprimendas, multas, suspensiones, expulsiones) son comunes para jugadores, entrenadores y oficiales que se desvían de las normas.
El control social ideológico, que manipula la conciencia de los individuos para que jueguen según las reglas, es a menudo más efectivo que las medidas de control manifiestas porque los individuos se imponen controles a sí mismos. Un ejemplo de control ideológico en el fútbol es la presencia de ojeadores. Una función importante del deporte es fomentar la movilidad social. Cuando los atletas son conscientes de la presencia de ojeadores (incluidos los entrenadores nacionales), se esfuerzan por rendir al máximo de sus habilidades técnicas y comportarse de manera que aumente su valor de mercado para formar parte de un equipo nacional o clubes en la escena internacional. La esperanza de ascenso social actúa como un motivador intrínseco para adherirse a las normas y demostrar disciplina.
En resumen, el deporte puede ser una herramienta muy influyente para lograr el orden social, transmitiendo valores, reforzando la obediencia a las reglas y fomentando la cohesión. Sin embargo, es importante recordar los aspectos negativos que a veces ocurren, como el engaño, la exclusión social y la presión excesiva por el rendimiento, que representan desviaciones de los ideales de control positivo.
El Control en el Entrenamiento Deportivo
Cambiando de perspectiva, el término 'control' también es fundamental en el ámbito del entrenamiento deportivo. Aquí, no se refiere al control social de grandes grupos, sino al control metodológico y científico del proceso de preparación de un atleta o equipo.
El control es considerado un componente esencial dentro del proceso de entrenamiento y competición. Sirve como apoyo a la formación del deportista y permite verificar el progreso. Su objetivo principal es valorar, de manera objetiva, los aspectos relacionados con el estado físico y mental del deportista, su nivel de habilidad, la correcta ejecución de la planificación del entrenamiento y, sobre todo, la eficacia en la competición y el logro de los resultados establecidos y deseados.
Además, el control es crucial porque permite modificar el plan de entrenamiento si no se ajusta a los objetivos propuestos. Los procedimientos de control del rendimiento deportivo son, por tanto, importantes y relevantes para garantizar la calidad del proceso de entrenamiento deportivo. En este proceso, el entrenador juega un papel vital, necesitando un gran conocimiento sobre el desarrollo del deportista.
La Importancia del Control en Deportistas Escolares: Un Estudio
Para entender mejor cómo se aplica este concepto en la práctica, especialmente en las etapas formativas, un estudio investigó si a los deportistas escolares que participaron en los IV Juegos Deportivos Escolares Centroamericanos y del Caribe en 2013 se les aplicaban pruebas de evaluación y control durante su entrenamiento. El estudio, de enfoque cuantitativo y corte transversal, encuestó a 233 deportistas escolares.
Los resultados fueron reveladores: aproximadamente nueve de cada diez deportistas afirmaron que sí se les habían aplicado pruebas de control de manera regular durante su proceso de formación. No se encontraron diferencias significativas en la aplicación de pruebas entre géneros.
Sin embargo, el estudio también identificó desafíos. Aunque la mayoría recibía algún tipo de control, solo a una minoría (alrededor del 14%) se les aplicó la totalidad de las pruebas de control consideradas (médicas, antropométricas, deportivas, físicas y psicológicas). Esto sugiere que, si bien la idea del control está presente, su aplicación integral no siempre ocurre. Las posibles causas podrían incluir la falta de conocimiento de los entrenadores sobre la importancia de todos los tipos de control, la deficiencia en el apoyo y los recursos para contratar profesionales o adquirir equipos adecuados, o incluso que algunos entrenadores no lo consideren necesario, a pesar de su experiencia internacional.
Los investigadores señalan que la ausencia de un seguimiento adecuado y continuo impide determinar con objetividad el estado de preparación y rendimiento del deportista en relación con los propósitos planteados, lo cual va en contra de una previsión científica desde el inicio del proceso.

Tipos de Control en el Entrenamiento Deportivo
El estudio analizó los tipos de pruebas de control más utilizadas en deportistas escolares. Los resultados mostraron una clara preferencia por ciertas áreas:
Según los encuestados, las pruebas de control que más se realizaban eran las físicas (evaluando fuerza, velocidad, resistencia, etc.), seguidas de las médicas (chequeos de salud, valoración funcional). Las antropométricas (medidas corporales) también tenían una aplicación regular. En menor medida se aplicaban las pruebas de habilidades deportivas específicas. Las pruebas psicológicas (evaluando aspectos como ansiedad, motivación, autoconfianza) eran las menos aplicadas.
Esto indica que se da una amplia relevancia a los aspectos de la preparación física y fisiológica, así como a la salud del deportista para identificar posibles problemas. Sin embargo, la baja aplicación de pruebas psicológicas es preocupante, ya que este aspecto influye positiva o negativamente en el proceso y rendimiento del deportista. La falta de interés o la ausencia de un profesional especializado en psicología deportiva podrían ser las razones.
Interesantemente, el tipo de deporte practicado influyó en la frecuencia de ciertas pruebas. Los deportes de combate mostraron una mayor frecuencia en la aplicación de pruebas deportivas, médicas y antropométricas en comparación con deportes de pelota o de tiempo y marca. Además, los deportistas que pertenecían a ligas deportivas en sus países recibían pruebas de control con mayor frecuencia que aquellos que no.
Una cifra significativa (37%) de los deportistas encuestados solo utilizaba un tipo de prueba de control, lo que sugiere una falta de planificación y estructuración integral de los controles dentro del proceso de entrenamiento deportivo.
| Tipo de Prueba | Frecuencia (Respuestas) |
|---|---|
| Físicas | 169 |
| Médicas | Alta (Segunda más alta) |
| Antropométricas | Regular (Tercera más alta) |
| Deportivas | Menos frecuentes que Físicas/Médicas/Antropométricas |
| Psicológicas | Baja (Menos frecuentes) |
Control y Rendimiento: Una Relación Evidente
El estudio también exploró la relación entre la aplicación de pruebas de control y los resultados obtenidos en la competición. Al comparar los países participantes y sus medallas de oro con la frecuencia de aplicación de pruebas de control, se observó una correlación interesante.
Los países donde un mayor porcentaje de deportistas reportó haber recibido pruebas de control obtuvieron un porcentaje significativamente mayor de medallas de oro. Por ejemplo, el grupo de países con el 57.5% de las pruebas realizadas, logró el 58.4% de las medallas de oro, mientras que el grupo con menor aplicación de pruebas (6.9%) obtuvo solo el 6% de las medallas de oro.
Si bien esta correlación no establece una causalidad directa y hay muchos otros factores que influyen en el éxito deportivo (nutrición, talento, recursos, motivación, calidad del entrenamiento en sí), sí evidencia la utilidad de las pruebas de control como parte de un proceso integral bien gestionado. Permiten reorientar el entrenamiento, identificar fortalezas y debilidades, y ajustar la preparación para optimizar el rendimiento.
Los resultados del estudio sugieren fuertemente que la aplicación sistemática de pruebas de control está asociada con un mayor éxito en la competición, reforzando la idea de que la evaluación y el seguimiento son pasos cruciales en el camino hacia los altos logros deportivos, incluso en categorías formativas como la escolar.
Desafíos y Áreas de Mejora
A pesar de la conciencia general sobre la importancia del control, el estudio destacó áreas donde se necesitan mejoras, especialmente en el contexto de los deportistas escolares y, por extensión, en muchos niveles del deporte base y de desarrollo:
- Aplicación Integral: La baja proporción de deportistas a los que se les aplican todos los tipos de pruebas sugiere una falta de enfoque holístico.
- Control Psicológico: La mínima aplicación de pruebas psicológicas representa una laguna significativa en la preparación del deportista, ignorando un factor clave del rendimiento.
- Conocimiento y Recursos: Las posibles causas detrás de la falta de control integral (falta de conocimiento del entrenador, ausencia de recursos, falta de personal especializado) necesitan ser abordadas a nivel institucional y federativo.
- Planificación Estructurada: El hecho de que muchos deportistas solo reciban un tipo de prueba indica una necesidad de integrar el control de manera más estructurada y planificada en los programas de entrenamiento.
Preguntas Frecuentes sobre el Control en el Deporte
¿Qué significa el control social en el deporte?
Se refiere a cómo el deporte, a través de sus reglas, estructuras y valores (como la disciplina, el trabajo en equipo y la obediencia), ayuda a moldear el comportamiento de los individuos para mantener el orden y la cohesión dentro de la sociedad.
¿Qué valores transmite el deporte que contribuyen al control social?
Valores como el respeto por las reglas y la autoridad, la perseverancia, el trabajo duro, el Fair Play, el nacionalismo (en competiciones internacionales) y el trabajo en equipo son promovidos por el deporte y contribuyen a la formación de ciudadanos que respetan las normas sociales.
¿Qué es el control en el entrenamiento deportivo?
Es el proceso sistemático de evaluar y seguir el estado físico, técnico, táctico y psicológico del deportista, así como la efectividad del plan de entrenamiento, para verificar el progreso, identificar áreas de mejora y ajustar la preparación en busca del máximo rendimiento.
¿Cuáles son los tipos de pruebas de control más comunes en el entrenamiento?
Según el estudio mencionado, las más comunes son las pruebas físicas (fuerza, velocidad, resistencia), médicas (salud general, funcional) y antropométricas (medidas corporales). Menos comunes son las pruebas de habilidades deportivas específicas y, en menor medida, las psicológicas.
¿Por qué son importantes las pruebas psicológicas en el entrenamiento?
Son cruciales porque evalúan factores mentales como la motivación, la ansiedad, el estrés, la autoconfianza y la personalidad, que influyen directamente en la capacidad del deportista para entrenar, competir y manejar la presión. Ignorarlas deja una parte vital de la preparación sin atender.
¿El control en el entrenamiento garantiza el éxito deportivo?
El control es una herramienta muy útil y, según la evidencia, está asociado con mejores resultados. Permite tomar decisiones informadas y ajustar el proceso. Sin embargo, no es el único factor; el talento, la nutrición, la calidad del entrenamiento, los recursos y la motivación general del deportista también son fundamentales.
Conclusión
El concepto de control permea el mundo del deporte en múltiples niveles. Desde su función como un espejo y reforzador de las normas y valores sociales, ayudando a mantener el orden y la cohesión, hasta su papel indispensable como pilar metodológico del entrenamiento deportivo, permitiendo la evaluación objetiva y la mejora continua en la búsqueda del máximo rendimiento. Comprender y aplicar eficazmente el control, en sus diversas manifestaciones, es fundamental tanto para la sociedad que utiliza el deporte como medio, como para los atletas y entrenadores que buscan la excelencia en la competición.
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