31/12/2019
Desde hace siglos, existe una disciplina deportiva que ha estado intrínsecamente ligada a la nobleza, al poder y a la sofisticación: la hípica. Conocida popularmente como el "deporte de los reyes", esta actividad va mucho más allá de la simple competencia atlética; es un mundo de tradición, crianza de caballos pura sangre y, especialmente en tiempos modernos, un complejo entramado de negocios y apuestas. Su origen se remonta a la realeza inglesa, que desde hace tres siglos ha mostrado una pasión inquebrantable por la crianza de estos magníficos animales destinados a las carreras.

Si bien en países como Chile no existe una realeza o aristocracia en el sentido tradicional, la hípica mantiene su estatus de deporte asociado a importantes recursos económicos. Aquí, son los grandes grupos empresariales y familias apasionadas por la actividad quienes no solo se dedican a la crianza o son dueños de los caballos que compiten, sino que también han extendido su influencia a la propiedad y gestión de los propios recintos donde se desarrollan las competencias. Esta conexión entre la hípica y el poder económico subraya por qué, aun sin reyes en el trono, sigue siendo vista como una actividad de élite.
- La Hípica: Más Allá de la Pista, un Gran Negocio
- Una Industria en Profunda Crisis
- ¿Y el Fútbol? ¿El Deporte del Rey?
- Preguntas Frecuentes sobre la Hípica y las Apuestas
- ¿Por qué se le llama a la hípica el "deporte de los reyes"?
- ¿Dónde se puede apostar legalmente a las carreras de caballos en Chile?
- ¿Qué es Teletrak?
- ¿Cuál es el principal negocio de las sociedades que administran los hipódromos?
- ¿Por qué la industria hípica chilena está en crisis?
- ¿Cómo se distribuye el dinero de las apuestas hípicas?
La Hípica: Más Allá de la Pista, un Gran Negocio
Aunque la imagen que proyecta la hípica es la de elegantes jinetes y poderosos caballos galopando, la realidad económica que sostiene esta actividad es mucho más compleja. Las empresas que administran los hipódromos no subsisten principalmente de la organización de las carreras en sí mismas, sino que su modelo de negocio se basa fundamentalmente en las apuestas que se realizan sobre los resultados de estas competencias. De hecho, según la información disponible, las apuestas representan cerca del 90% de los ingresos de las sociedades que conforman el mercado hípico nacional en Chile. A esto se suman negocios complementarios como el arriendo de pesebreras o la realización de eventos en sus instalaciones.
En Chile, este mercado está compuesto por cuatro sociedades principales: Hipódromo Chile, Club Hípico de Santiago, Valparaíso Sporting Club y Club Hípico de Concepción. La propiedad de estos recintos está en manos de importantes actores del mundo empresarial, lo que refuerza la conexión de la hípica con los grandes grupos económicos. Por ejemplo, en el Club Hípico de Santiago, los principales accionistas incluyen a miembros de la familia Heller Solari y Cecilia Karlezi Solari, vinculados al pacto controlador de Falabella. El Hipódromo Chile, por su parte, tiene a Javier Said Handal como mayor accionista individual, aunque también destacan otros miembros de la familia Solari y Juan Cuneo Solari del clan Falabella. En Valparaíso Sporting Club, Gonzalo Bofill Velarde, controlador de Empresas Carozzi, es el socio mayoritario.
El Modelo de Apuestas y su Estructura Legal
El negocio central de la hípica, las apuestas, opera bajo un marco legal estricto en Chile. La Ley N°4566 de Hipódromos establece taxativamente que las apuestas hípicas solo están permitidas si se verifican "dentro de los recintos de los hipódromos o en sus oficinas y dependencias". Esto significa que la única forma legal de apostar a los caballos es acudiendo a los propios hipódromos, a las oficinas de Teletrak o utilizando la página web oficial de Teletrak. Teletrak es la entidad encargada de gestionar estas apuestas, siendo propiedad en partes iguales del Club Hípico e Hipódromo Chile para la zona centro-sur del país, mientras que Valparaíso Sporting Club opera en la zona norte.
La estructura de distribución de los ingresos provenientes de las apuestas es también clara. Del monto total apostado, un porcentaje significativo se destina a diversos fines antes de convertirse en ingreso para las empresas administradoras. Por ley, un mínimo del 10,5% debe ir a premiar a los participantes de las carreras, incluyendo al equipo, preparador y jinete. Aproximadamente el 70% se utiliza para pagar los aciertos de los apostadores ganadores. Un 3% se destina como impuesto único al juego. El monto restante, después de descontar estos porcentajes y otros gastos operativos, constituye el ingreso efectivo para cubrir los gastos de administración y ventas de las sociedades hípicas.
Una Industria en Profunda Crisis
A pesar de su historia y su asociación con el poder económico, la industria hípica chilena atraviesa por un momento de profunda crisis. Los últimos cinco años han sido particularmente difíciles, marcados inicialmente por el cierre forzoso de los hipódromos debido a la pandemia de Covid-19. Aunque posteriormente pudieron reabrir, primero con restricciones y luego a plena capacidad, la recuperación ha sido lenta y obstaculizada por factores que van más allá del control de la propia industria.
Los líderes de la industria han señalado dos causas principales para esta situación. Por un lado, el contexto macroeconómico del país ha jugado un rol importante. Una inflación persistente, un crecimiento económico débil y una tasa de desempleo que se ha mantenido elevada impactan directamente en el presupuesto disponible de las personas para actividades de ocio y apuestas. Cuando las familias tienen menos dinero disponible, las apuestas hípicas, que requieren un cierto nivel de recursos, son una de las primeras actividades afectadas.
Sin embargo, el factor que más preocupa y que es calificado como el "enemigo online" es la masiva irrupción y proliferación de casas de apuestas, principalmente a través de plataformas en línea. Estas plataformas, muchas de las cuales operan sin la regulación ni la carga impositiva que sí afecta a la hípica tradicional, compiten directamente por el público apostador. La facilidad de uso y la amplia oferta de juegos (no solo carreras de caballos, sino también apuestas deportivas y juegos de casino) en estas plataformas online han generado un desvío significativo de clientes y recursos que antes se dirigían hacia la hípica legal. Los presidentes de los principales hipódromos han advertido sobre esta competencia desleal, llegando incluso a presentar acciones legales, cuyas investigaciones aún están en curso.
Carlos Heller, presidente del Club Hípico, ha manifestado que "sucesivos cambios sociales, legislativos, macroeconómicos y en la conducta de nuestros consumidores" han sumido a la industria en una "profunda crisis". Fernando Coloma, presidente del Hipódromo Chile, ha coincidido en que la "masiva irrupción de casas de apuestas ilegales es corresponsable de esta situación". La principal queja es que estas plataformas captan la atención y los recursos de los clientes "sin retornar nada a nuestra actividad ni al erario fiscal", creando un escenario de competencia muy desigual.
Resultados Financieros Recientes
La difícil situación de la industria se refleja claramente en los resultados financieros recientes de las sociedades hípicas. En 2024, solo el Valparaíso Sporting Club logró registrar ganancias, aunque significativamente menores a las del año anterior ($370,5 millones frente a $758 millones en 2023). Sus ingresos totales cayeron un 6% a $8.854,7 millones. Es interesante notar la interdependencia de los hipódromos en sus ingresos por apuestas; por ejemplo, el Sporting obtuvo una parte considerable de sus ingresos por apuestas de carreras realizadas en Hipódromo Chile (17,17%) y Club Hípico (10,65%), además de las de su propio recinto (67,15%) y otras fuentes como el "simulcasting" de carreras extranjeras.
Las dos compañías más grandes en términos de participación de mercado, Hipódromo Chile y Club Hípico de Santiago, reportaron pérdidas en 2024. Hipódromo Chile registró una pérdida de $1.240 millones, aunque ligeramente menor a la del año anterior. Sus ingresos disminuyeron un 6,8% a $13.075 millones. La caída en el volumen de apuestas es evidente: la venta total de apuestas recibidas ascendió a 2.222.510 UF en 2024, lo que representa un decrecimiento real del 8,62% respecto a 2023. Para ponerlo en perspectiva, en 2016, el volumen alcanzó un máximo de la década de 3,25 millones de UF, mostrando la magnitud del retroceso.
El Club Hípico de Santiago también tuvo pérdidas, de $526 millones, aunque logró reducir significativamente el saldo adverso respecto al año anterior ($2.260 millones en 2023). Sus ingresos bajaron un 1,9% a $13.039 millones. En este caso, la caída del 3,7% en su negocio de apuestas fue parcialmente compensada por un aumento del 22% en los ingresos provenientes de la realización de eventos en sus instalaciones, lo que muestra un esfuerzo por diversificar las fuentes de ingreso ante la crisis del negocio principal.

| Sociedad Hípica | Participación de Mercado (2024) | Resultado Financiero (2024) | Ingresos Totales (2024) |
|---|---|---|---|
| Hipódromo Chile | 44,39% | Pérdida ($1.240 millones) | $13.075 millones |
| Club Hípico de Santiago | 33,69% | Pérdida ($526 millones) | $13.039 millones |
| Valparaíso Sporting Club | 14,99% | Ganancia ($370,5 millones) | $8.854,7 millones |
| Club Hípico de Concepción | 5,7% | No especificado (parte del 5.7% restante) | No especificado |
La tabla anterior resume la situación financiera y la cuota de mercado de las principales sociedades hípicas en 2024, evidenciando las dificultades que atraviesan las dos entidades más grandes.
¿Y el Fútbol? ¿El Deporte del Rey?
Paralelamente a la hípica, el texto introduce la pregunta "¿Cuál es el deporte del rey?" en singular, para referirse al fútbol. Considerado actualmente como el deporte más popular del mundo, el fútbol ha experimentado un crecimiento fenomenal a lo largo del tiempo, convirtiéndose en un fenómeno global con millones de seguidores. Esta popularidad masiva y su alcance universal lo diferencian marcadamente de la hípica, que, aunque tradicionalmente asociada a la realeza y las élites, tiene un público y una infraestructura más específicos y, en muchos casos, localizados en torno a los hipódromos.
La historia del fútbol es milenaria, con raíces que se remontan a la antigua China con el "Ts’uh Kúh", un juego que ya utilizaba el pie para golpear una bola de cuero rellena. Otras formas antiguas como el Kemari japonés o el Harpastum romano también muestran la práctica de juegos con balón que, aunque diferentes al fútbol moderno, comparten un ancestro común. La evolución del fútbol como lo conocemos hoy llevó siglos, con hitos importantes como la fundación de la FIFA en 1904, que estableció reglas mundiales, y la organización de la primera Copa Mundial en 1930.
El texto proporciona algunos datos curiosos sobre el fútbol, como el primer gol olímpico, la participación constante de Brasil en los mundiales, la figura icónica de Pelé, la antigüedad de la pelota de cuero, la construcción del gigantesco Maracaná, o el gol más rápido en unos Juegos Olímpicos. También detalla la introducción y el desarrollo del fútbol en la República Dominicana, mostrando cómo este deporte se ha expandido globalmente, arraigándose en diferentes culturas y países, estableciendo federaciones, ligas y asociaciones locales. Esta expansión masiva y su accesibilidad global contrastan con la naturaleza más concentrada y de mayores requisitos económicos de la hípica.
Mientras la hípica lucha por mantener su relevancia y superar una crisis económica agravada por la competencia online ilegal, el fútbol goza de una salud envidiable en términos de popularidad y alcance global. Aunque la hípica conserva el título tradicional de "deporte de los reyes" por su historia y su conexión con las élites y los recursos, el fútbol podría ser considerado, en un sentido moderno, el "deporte del rey" (o de la gente) por su capacidad para congregar a masas y su estatus como el deporte más seguido y practicado en todo el planeta.
Preguntas Frecuentes sobre la Hípica y las Apuestas
Aquí respondemos algunas preguntas comunes basadas en la información proporcionada:
¿Por qué se le llama a la hípica el "deporte de los reyes"?
Se le conoce así porque desde hace aproximadamente tres siglos, la crianza de caballos pura sangre para carreras ha sido una pasión y actividad central de la realeza inglesa. Esta asociación histórica con la monarquía le otorgó el título.
¿Dónde se puede apostar legalmente a las carreras de caballos en Chile?
Según la Ley N°4566, las apuestas hípicas solo están permitidas legalmente dentro de los recintos de los hipódromos (Club Hípico de Santiago, Hipódromo Chile, Valparaíso Sporting Club, Club Hípico de Concepción) o en las oficinas y la página web oficial de Teletrak.
¿Qué es Teletrak?
Teletrak es la entidad encargada de gestionar las apuestas hípicas legales en Chile. Es propiedad conjunta de los principales hipódromos del país y opera tanto oficinas físicas como una plataforma online para recibir las apuestas.
¿Cuál es el principal negocio de las sociedades que administran los hipódromos?
El principal negocio es la administración de las apuestas sobre las carreras, que representa cerca del 90% de sus ingresos. Complementariamente, obtienen ingresos por arriendo de pesebreras y realización de eventos.
¿Por qué la industria hípica chilena está en crisis?
La crisis se debe a una combinación de factores: el impacto persistente de la pandemia de Covid-19, un contexto macroeconómico desfavorable (inflación, crecimiento débil, desempleo) y, de manera muy significativa, la competencia de las casas de apuestas online, muchas de las cuales operan de forma ilegal sin regulación ni impuestos, desviando a los apostadores de las vías legales.
¿Cómo se distribuye el dinero de las apuestas hípicas?
Del total apostado, un mínimo legal del 10,5% va a premiar a los participantes de las carreras, alrededor del 70% se paga a los apostadores ganadores, un 3% es un impuesto al juego, y el monto restante se destina a cubrir los gastos de administración y ventas de las sociedades hípicas.
| Aspecto | Hípica ("Deporte de los Reyes") | Fútbol ("Deporte del Rey" / Popular) |
|---|---|---|
| Título Tradicional | Sí, por asociación histórica con la realeza inglesa. | No tradicionalmente, pero sí por popularidad global. |
| Origen Histórico | Asociado a la crianza de pura sangre para carreras por la realeza (últimos 3 siglos). | Juegos con balón con el pie desde la antigüedad (China, Roma, etc.). |
| Recursos Requeridos | Elevados, asociado a grandes grupos económicos. | Generalmente más accesible, practicado a nivel masivo. |
| Modelo de Negocio (en Chile) | Principalmente basado en apuestas legales (90% de ingresos). | Basado en derechos de transmisión, patrocinios, venta de entradas, merchandising, etc. (no detallado en el texto). |
| Situación Actual (en Chile) | En profunda crisis por macroeconomía y competencia online ilegal. | (No especificado en el texto para Chile, pero globalmente es el más popular). |
| Regulación Apuestas (en Chile) | Estricta, solo en hipódromos, oficinas y web de Teletrak. | Las apuestas deportivas asociadas operan en otro marco, con competencia online señalada como problema por la hípica. |
En conclusión, la hípica, con su rica historia y su conexión con la realeza y el poder económico, mantiene su título tradicional como el "deporte de los reyes". Sin embargo, enfrenta hoy desafíos significativos, especialmente en el ámbito económico y de las apuestas, debido a factores macroeconómicos y la creciente competencia, muchas veces ilegal, de las plataformas online. Mientras tanto, el fútbol, con su alcance y popularidad sin igual a nivel mundial, se consolida como el deporte predilecto de las masas, un "deporte del rey" en un sentido más democrático y global.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Hípica: El Deporte de Reyes en Tiempos de Crisis puedes visitar la categoría Deportes.
