07/11/2019
En el apasionante mundo del running, mucho se habla de velocidad, ritmos y marcas. Sin embargo, hay un concepto fundamental que a menudo pasa desapercibido para el atleta popular, pero que es el verdadero cimiento del rendimiento a largo plazo: la base aeróbica. Durante los últimos años, el conocimiento sobre la importancia de acumular volumen de entrenamiento en zonas de baja intensidad ha crecido exponencialmente, impulsado por los resultados de atletas de élite como el noruego Jakob Ingebrigtsen. Esto ha desafiado la vieja creencia de que entrenar suave son "kilómetros basura", abriendo los ojos a la gran importancia de este tipo de entrenamiento.

Este artículo explorará en profundidad qué significa exactamente tener una base aeróbica sólida, por qué es fundamental en el mundo del running y, lo más importante, cómo puedes aumentar tu capacidad aeróbica a través de un enfoque de entrenamiento específico.

- ¿Qué es la Base Aeróbica?
- Importancia de una Buena Base Aeróbica
- ¿Cómo se Incrementa la Capacidad Aeróbica?
- ¿Por Qué mi Capacidad Aeróbica es Baja?
- Entendiendo las Zonas de Frecuencia Cardíaca
- Cómo Bajar la Frecuencia Cardíaca Corriendo (Mejorar Eficiencia)
- Aeróbico vs. Anaeróbico en el Running
- Beneficios Generales de Correr
- Preguntas Frecuentes sobre la Base Aeróbica
- Conclusión
¿Qué es la Base Aeróbica?
La base aeróbica se refiere a la capacidad del cuerpo para generar energía mediante la utilización de oxígeno. Cuando corres a un ritmo sostenible durante largos períodos de tiempo, tu cuerpo depende principalmente del sistema aeróbico para proporcionar la energía necesaria. Esta es una distinción fundamental, ya que la base aeróbica es el pilar que te permite mantener una velocidad constante y resistir la fatiga durante tus carreras.
El principal objetivo del entrenamiento de base aeróbica es la mejora del umbral aeróbico. El Umbral Aeróbico es la zona de intensidad fisiológica a partir de la cual el lactato comienza a acumularse en sangre a una velocidad que aún puede ser eliminada. Es una zona de transición entre un ritmo de baja intensidad y un ritmo de moderada intensidad. Correr por debajo de este umbral te permite mantener un ritmo cómodo y sostenible, donde tu capacidad para mantener una conversación es relativamente fácil.
Umbral Aeróbico y Umbral Anaeróbico
En el contexto del entrenamiento de la base aeróbica, es crucial comprender dos conceptos interrelacionados: el umbral aeróbico y el umbral anaeróbico. Estos umbrales marcan la transición entre diferentes zonas de intensidad durante tu carrera y son esenciales para mejorar tu capacidad aeróbica.
- Umbral Aeróbico: Como mencionamos, es el punto donde el lactato empieza a subir ligeramente pero el cuerpo aún puede limpiarlo. Es el límite superior de tu zona de confort en cuanto a respiración.
- Umbral Anaeróbico: Es el punto donde la producción de lactato aumenta exponencialmente con pequeños incrementos de intensidad. Correr por encima de este umbral lleva a la fatiga rápida y dificulta la conversación.
Un enfoque efectivo en el entrenamiento de la base aeróbica implica mejorar tu umbral aeróbico, lo que te permite correr a velocidades más rápidas con menos fatiga durante más tiempo. Esencialmente, significa que podrás mantener un ritmo más alto sin agotarte rápidamente, un objetivo fundamental en el running de larga distancia.

Importancia de una Buena Base Aeróbica
Tu base aeróbica no es solo un detalle en tu entrenamiento; es fundamental por varias razones, especialmente en el mundo del running:
- Mejora del Rendimiento: Una mejor base aeróbica te permite correr a ritmos más rápidos durante más tiempo. Esto es crucial en carreras de larga distancia, maratones y ultramaratones, donde la resistencia es clave para el éxito.
- Recuperación más Rápida: Una base aeróbica eficiente te ayuda a recuperarte más rápido después de carreras intensas o sesiones de entrenamiento duras. Tu capacidad de recuperación es esencial para un rendimiento constante y un menor riesgo de lesiones. También, en carreras de montaña donde la intensidad es cambiante, te permitirá recuperar mucho más rápido tras una subida, por ejemplo.
- Resistencia a la Fatiga: Con una base aeróbica sólida, puedes resistir la fatiga de manera más efectiva. Esto se traduce en una mayor resistencia en terrenos variados y un menor agotamiento general durante tus carreras. En carreras de larga distancia, no es mejor corredor el que es capaz de realizar 5 km muy rápidos, sino el que después de varias horas corriendo o de acumular desnivel en montaña, es capaz, fatigado, de realizar unos últimos km muy rápido o poder seguir manteniendo el ritmo sin que caiga.
- Mayor Capacidad Pulmonar: El entrenamiento aeróbico mejora la capacidad de tus pulmones para suministrar oxígeno a tus músculos, lo que es esencial para un rendimiento óptimo. Una mayor capacidad pulmonar significa que podrás llevar más oxígeno a tus músculos y, por lo tanto, generar con él más energía que te permita correr más rápido.
¿Cómo se Incrementa la Capacidad Aeróbica?
La gran pregunta es: ¿cómo puedes aumentar tu capacidad aeróbica de manera efectiva? Aumentar tu capacidad aeróbica no ocurre de la noche a la mañana, pero con dedicación y un enfoque inteligente en tu entrenamiento, verás mejoras significativas. Aquí hay algunas estrategias efectivas que puedes implementar:
Entrenamiento de Baja Intensidad (Zona Endurance)
Gran parte de tu entrenamiento debe realizarse a un ritmo cómodo que esté por debajo de tu umbral aeróbico. Correr a un ritmo donde puedas mantener una conversación sin dificultad es un excelente punto de partida. Esto te permite construir una base sólida sin fatigarte en exceso. Entrenar a Baja Intensidad, en la zona Endurance, produce diferentes adaptaciones fisiológicas cruciales:
- Aumento del número de mitocondrias: Las mitocondrias son orgánulos celulares donde producimos la energía en nuestros músculos para correr. Cuantas más mitocondrias tengamos, más energía podremos producir y más rápido podremos correr utilizando el sistema aeróbico.
- Mejor reutilización de lactato: Al correr a baja intensidad, mejoramos la capacidad del organismo de producir energía a través del lactato que llega a la sangre. Sí, el lactato no es solo un desecho que causa fatiga; el lactato se puede reutilizar para producir más energía, y correr a baja intensidad mejora esta capacidad.
- Economía de Carrera: Correr despacio te permite acumular más volumen de entrenamiento y más zancadas en un mismo entrenamiento. Esto produce una mejora sobre la eficiencia de cada zancada, lo que disminuye el coste energético de correr. Con ello, te permite con un mismo depósito de energía correr una distancia mayor o una misma distancia más rápido.
Entrenamientos Largos
Incluye sesiones de carrera largas y sostenidas en tu plan de entrenamiento. Estas carreras largas son una piedra angular del entrenamiento de la base aeróbica. El objetivo es mantener un ritmo constante durante un período prolongado. Acumular mucho tiempo a esta baja intensidad, tanto durante un mismo entrenamiento como a lo largo de la semana, producirá las adaptaciones anteriormente mencionadas.
Incremento Progresivo
Aumenta gradualmente la distancia y la duración de tus entrenamientos de baja intensidad a lo largo del tiempo. Evita la trampa del sobreentrenamiento al darle a tu cuerpo el tiempo necesario para adaptarse a las cargas de entrenamiento. Establece metas realistas y mantén un registro de tu progreso.
Entrenamiento en Intervalos (Complementario)
Aunque el enfoque principal es el entrenamiento de baja intensidad, los entrenamientos en intervalos ocasionales pueden ayudarte a mejorar tu umbral aeróbico y anaeróbico. Estos entrenamientos implican correr a un ritmo ligeramente más rápido o intenso durante intervalos cortos, seguidos de períodos de recuperación activa. No deben constituir la mayor parte de tu entrenamiento si tu objetivo principal es construir la base.
¿Por Qué mi Capacidad Aeróbica es Baja?
Si sientes que tu capacidad aeróbica está por debajo de lo que te gustaría, es importante identificar las posibles razones detrás de esta situación:
- Falta de Entrenamiento Específico: Puede que no hayas realizado suficiente entrenamiento de base aeróbica (a baja intensidad) en el pasado. La base aeróbica es un aspecto que requiere tiempo y dedicación para desarrollarse.
- Sobreentrenamiento: El sobreentrenamiento puede tener un impacto negativo en tu capacidad aeróbica al impedir una recuperación adecuada y afectar negativamente las adaptaciones fisiológicas. Asegúrate de darle a tu cuerpo el tiempo necesario para recuperarse.
- Falta de Variación en Intensidad: Correr siempre al mismo ritmo, especialmente si es un ritmo intermedio ("zona gris"), puede limitar tu capacidad aeróbica. Es más efectivo alternar días de baja intensidad con días de alta intensidad controlada.
- Mala Nutrición e Hidratación: Una dieta deficiente y la falta de hidratación adecuada pueden afectar negativamente tu capacidad aeróbica y tu recuperación.
Entendiendo las Zonas de Frecuencia Cardíaca
La Frecuencia Cardíaca Máxima (FCM) y las zonas de frecuencia cardíaca son herramientas útiles para monitorizar y controlar la intensidad de tu entrenamiento, asegurando que estás trabajando en la zona correcta para construir tu base aeróbica.
Una forma rápida de estimar tu FCM es restar tu edad a 220. Por ejemplo, si tienes 39 años, tu FCM estimada es de 181 pulsaciones por minuto. Sin embargo, esta es solo una estimación general. Factores como el nivel físico, la genética y el estado de salud influyen. Medir tus pulsaciones manualmente durante un breve descanso en el ejercicio, o idealmente mediante pruebas específicas, proporciona un dato más preciso.

Las zonas de frecuencia cardíaca se definen como porcentajes de tu FCM o de tu Frecuencia Cardíaca de Reserva (FCR = FCM - Frecuencia Cardíaca en Reposo). Entrenar por zonas te permite asegurar que estás en la intensidad adecuada para los objetivos de la sesión (por ejemplo, construir base aeróbica en zonas bajas).
| Zona | Intensidad (FCR aprox.) | Sensación / Esfuerzo | Objetivo Principal |
|---|---|---|---|
| Zona 1 | < 30% | Muy suave, recuperación | Recuperación activa |
| Zona 2 | 30-39% | Suave, cómodo, puedes hablar | Base Aeróbica, metabolismo de grasas |
| Zona 3 | 40-59% | Moderado, puedes hablar con dificultad | Mejora Umbral Aeróbico, resistencia general |
| Zona 4 | 60-80% | Alta, respiración agitada, difícil hablar | Mejora Umbral Anaeróbico, tolerancia al lactato |
| Zona 5 | ≥ 80% | Muy alta, sprint, máximo esfuerzo | VO2 Máx, velocidad, potencia |
Para construir una base aeróbica sólida, la mayor parte de tu entrenamiento debe estar en la Zona 2, llegando ocasionalmente a la Zona 3. Evita pasar demasiado tiempo en la Zona 4 si tu objetivo es la base, ya que es ahí donde empieza la acumulación significativa de lactato.
Cómo Bajar la Frecuencia Cardíaca Corriendo (Mejorar Eficiencia)
No puedes "bajar" tu Frecuencia Cardíaca Máxima (FCM) significativamente, ya que está influenciada por la edad y la genética. Sin embargo, sí puedes lograr que tu corazón necesite latir menos veces por minuto (tener una frecuencia cardíaca más baja) para moverte a un ritmo submáximo determinado. Esto es una señal clara de mejora de tu Economía de Carrera y eficiencia aeróbica. Varias claves para lograrlo:
- Respeta las Cargas de Entrenamiento: Planifica tu entrenamiento de forma inteligente, alternando días de esfuerzo con días de recuperación o entrenamiento muy suave.
- Combina Intensidades: La clave no es solo correr lento, sino combinar sesiones de baja intensidad (los rodajes suaves por debajo del umbral aeróbico que construyen la base) con sesiones de mayor intensidad (series, fartlek) de forma estructurada. Los entrenamientos suaves son los que consiguen que, progresivamente, tus pulsaciones disminuyan a un ritmo dado.
- Haz Entrenamientos de Fuerza: Fortalecer tus músculos, especialmente los de las piernas y el core, reduce el porcentaje de fuerza máxima que necesitas para desplazarte. Esto disminuye el coste energético de correr y, por lo tanto, las pulsaciones a una velocidad determinada.
- Realiza Series y Entrenamientos de Umbral: Una vez que tienes una base sólida, trabajar ocasionalmente en zonas más altas (Umbral Aeróbico/Anaeróbico) mejora tu capacidad para gestionar el lactato y aumenta tu potencia aeróbica, lo que también contribuye a la eficiencia general.
Aeróbico vs. Anaeróbico en el Running
Cuando se trata de correr, la diferencia entre lo aeróbico y lo anaeróbico se basa en cómo tu cuerpo obtiene energía y maneja el oxígeno:
- Running Aeróbico: Ocurre en entrenamientos fáciles, donde el ritmo es cómodo y la respiración es fluida. Tu cuerpo usa oxígeno para producir energía de manera eficiente, metabolizando grasas y carbohidratos, con subproductos fáciles de eliminar (agua y dióxido de carbono). Puedes mantener este esfuerzo por largo tiempo.
- Running Anaeróbico: Ocurre en esfuerzos cortos y muy intensos, donde la demanda de energía supera el suministro rápido de oxígeno. El cuerpo recurre a la glucosa sin suficiente oxígeno, produciendo lactato como subproducto que se acumula rápidamente, causando la sensación de "quemazón" muscular y fatiga. No puedes mantener este esfuerzo por mucho tiempo.
Ambos tipos de entrenamiento tienen su lugar. El entrenamiento anaeróbico es crucial para mejorar la velocidad punta y la capacidad de tolerar esfuerzos intensos, pero la base aeróbica es la que te permite mantener ritmos rápidos durante distancias largas y recuperarte eficientemente.
Beneficios Generales de Correr
Más allá de la base aeróbica, correr de forma regular aporta múltiples beneficios:
- Mejora la salud cardiovascular y pulmonar.
- Fortalece músculos y huesos, previniendo la osteoporosis.
- Ayuda a controlar el peso corporal.
- Reduce el estrés y mejora el estado de ánimo (liberación de endorfinas).
- Aumenta la resistencia física general.
- Favorece la calidad del sueño.
Correr es una actividad accesible y altamente beneficiosa, pero para obtener el máximo provecho es fundamental conocer su técnica, adoptar buenas prácticas y seguir un entrenamiento adecuado centrado en construir una base sólida.
Preguntas Frecuentes sobre la Base Aeróbica
¿Qué es correr en aeróbico?
Correr en aeróbico significa hacerlo a una intensidad en la que tu cuerpo puede usar eficientemente el oxígeno para producir energía. Generalmente, esto corresponde a un ritmo en el que puedes mantener una conversación sin gran dificultad y tu frecuencia cardíaca se mantiene en zonas bajas a moderadas (principalmente Zona 2 y 3).

¿Cuál es la diferencia entre trotar y correr en términos de base aeróbica?
Trotar es una forma de correr a un ritmo más lento y relajado. Si se realiza a la intensidad adecuada (cómoda, por debajo del umbral aeróbico), trotar es precisamente un tipo de entrenamiento ideal para construir y mejorar la base aeróbica.
¿Cuánto tiempo debo dedicar al entrenamiento de base aeróbica?
Para la mayoría de los corredores populares, una parte significativa del volumen semanal (a menudo el 70-80%) debería dedicarse a entrenamientos de baja intensidad para construir la base aeróbica. La duración de estas sesiones dependerá de tu nivel y distancia objetivo, pero deben ser lo suficientemente largas como para acumular tiempo en la zona aeróbica.
¿Puedo construir base aeróbica solo corriendo lento?
Sí, el entrenamiento de baja intensidad es la piedra angular de la construcción de la base aeróbica. Correr lento de forma consistente y progresiva es muy efectivo para lograr las adaptaciones fisiológicas necesarias (mitocondrias, eficiencia, etc.). Sin embargo, combinarlo con entrenamientos de fuerza y algunas sesiones de mayor intensidad, una vez que la base está establecida, optimizará tu rendimiento general.
¿Cómo sé si estoy entrenando mi base aeróbica correctamente?
La principal señal es que puedes mantener un ritmo cómodo donde la conversación es posible. Usar un pulsómetro para mantener tu frecuencia cardíaca dentro de las zonas bajas (Zona 2 principalmente) es una forma objetiva de asegurarte de que estás trabajando en la intensidad correcta para la base aeróbica.
Conclusión
En última instancia, tu base aeróbica es una de las bases fundamentales que te permitirá avanzar en tu camino como corredor. Es el motor que impulsa tu resistencia, mejora tu recuperación y te permite correr más rápido y durante más tiempo con menos fatiga. Ten en cuenta que este es un proceso que lleva tiempo, por lo que la paciencia y la consistencia son clave. Pero a largo plazo, es la clave para seguir mejorando de forma sostenible. Si quieres mejorar de forma constante durante los años, el entrenamiento de base aeróbica es la clave. Deja atrás la idea de los "kilómetros basura" y abraza el poder de correr despacio para ir más rápido. ¡Un saludo y kilómetros!
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