01/06/2022
En los últimos años, una de las tendencias que ha ganado popularidad en el mundo del fitness es el paleotraining. Este método de entrenamiento patentado propone un retorno a los orígenes, basándose en la premisa de que nuestro cuerpo está genéticamente diseñado para realizar los movimientos que el ser humano ha llevado a cabo durante millones de años en su entorno natural como cazador y recolector.

La idea central detrás del paleotraining es simple pero poderosa: el ser humano evolucionó durante casi cuatro millones de años en condiciones muy específicas, donde la actividad física constante y variada era fundamental para la supervivencia. La caza, la recolección, la huida de depredadores o la construcción de refugios implicaban un repertorio de movimientos y un nivel de actividad física muy superior al del estilo de vida sedentario moderno. Según esta perspectiva, nuestra genética está optimizada para ese tipo de exigencias, y por lo tanto, realizar esos movimientos “naturales” sería el camino más adecuado para alcanzar un estado de forma física óptimo y saludable.

Los defensores de esta filosofía argumentan que los individuos que vivían en la prehistoria desarrollaban una condición física comparable a la de los deportistas de élite actuales. Estudios citados por los promotores del paleotraining sugieren que un cazador ancestral podía recorrer entre 6 y 16 kilómetros diarios y tener un gasto calórico en ejercicio físico que superaba las 1.200 calorías, una cifra significativamente mayor que el gasto promedio en actividad física de una persona en la sociedad occidental contemporánea. Desde esta óptica, recuperar algunas de las pautas de movimiento de nuestros ancestros podría ser enormemente beneficioso para la salud y el rendimiento físico.
Para profundizar en este tema y entender mejor qué es el paleotraining, sus fundamentos, ventajas e inconvenientes, hemos consultado a Álvaro Rodríguez, entrenador personal y divulgador en ciencia del deporte. Su visión nos permitirá comprender si este método es realmente revolucionario o si se trata de una adaptación de principios ya conocidos en el ámbito del entrenamiento funcional.
¿Qué Define Exactamente al Paleotraining?
Álvaro Rodríguez sitúa el paleotraining dentro de la familia de los entrenamientos personales basados en la funcionalidad. En esta categoría se encuentran también otras metodologías muy extendidas como el CrossFit o el Elements System. Desde esta perspectiva, el paleotraining no sería radicalmente nuevo en su enfoque de trabajar con movimientos que se consideran naturales o funcionales para el ser humano.
De hecho, la idea de basar el entrenamiento en movimientos naturales no es algo reciente. A finales del siglo XIX, George Hébert, un oficial de marina francés, desarrolló el “Método Natural” o Hébertismo, que promovía el entrenamiento utilizando los recursos que ofrecía el entorno natural (trepar, saltar, correr, nadar, levantar cargas, etc.) como medio para desarrollar la condición física, en contraposición a los métodos gimnásticos más analíticos de la época. El paleotraining, en esencia, retoma y adapta esta filosofía, enfocándose en un repertorio específico de movimientos que se consideran primordiales para la supervivencia y el desarrollo humano.
El paleotraining se propone emular los movimientos básicos que el Homo sapiens y nuestros ancestros han realizado de forma continua durante la mayor parte de los casi cuatro millones de años que llevamos caminando erguidos. Estos son movimientos que fueron esenciales para la vida diaria: cazar, recolectar, defenderse, escapar, construir. En total, el paleotraining identifica quince movimientos básicos que constituyen la base de su programa de entrenamiento:
| Movimiento | Descripción en el contexto del paleotraining |
|---|---|
| Reptar | Desplazarse a ras del suelo, usando el cuerpo como si fuera un animal. |
| Sentarse | Adoptar posiciones de descanso o preparación en el suelo. |
| Caminar | El desplazamiento bípedo básico. |
| Desplazarse | Movimientos más complejos que caminar, como gatear o cuadrupedia. |
| Tirarse y Levantarse | Pasar rápidamente de una posición erguida al suelo y viceversa. |
| Cargar | Transportar objetos pesados, ya sea en brazos, al hombro o a la espalda. |
| Elevar | Levantar objetos desde el suelo hasta una altura determinada. |
| Empujar | Aplicar fuerza para desplazar un objeto o resistir una fuerza. |
| Traccionar | Aplicar fuerza para atraer un objeto o el propio cuerpo (ej. trepar). |
| Girar | Movimientos rotacionales del tronco y las extremidades. |
| Lanzar | Proyectar objetos con fuerza y precisión. |
| Ascender | Subir pendientes, escaleras o terrenos irregulares. |
| Estabilizarse | Mantener el equilibrio en diversas posturas y superficies. |
| Escalar | Trepar superficies verticales u horizontales (árboles, rocas). |
| Saltar | Impulsarse para superar obstáculos o cubrir distancia. |
Estos movimientos, según la teoría del paleotraining, han moldeado nuestra estructura física y habilidades motoras a lo largo de la evolución. El método busca reactivar y potenciar estas capacidades innatas que, con el sedentarismo moderno, se han visto mermadas.
La Base Evolutiva: ¿Por Qué Imita a Nuestros Ancestros?
La justificación del paleotraining reside en la idea de que la divergencia entre nuestro entorno moderno y el entorno en el que evolucionó el ser humano ha generado un desajuste que afecta nuestra salud y bienestar. Durante millones de años, la vida exigía una actividad física variada, intensa y constante. Nuestros cuerpos se adaptaron a esta demanda. Sin embargo, en unas pocas generaciones, hemos pasado a un estilo de vida mayoritariamente sedentario, donde la actividad física se ha reducido drásticamente y se ha vuelto muy especializada (por ejemplo, pasar horas sentado frente a un escritorio o realizar movimientos repetitivos en un gimnasio).
El argumento es que esta desconexión entre nuestra herencia genética y nuestro estilo de vida actual es la causa de muchos problemas de salud modernos, incluyendo la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos músculo-esqueléticos. Al imitar los patrones de movimiento de nuestros ancestros, el paleotraining busca “reprogramar” el cuerpo para que funcione de la manera para la que supuestamente está mejor adaptado, promoviendo una forma física más completa, funcional y resiliente.
La imagen del cazador-recolector como un ser en una forma física envidiable es un pilar fundamental de esta filosofía. No se trata solo de la resistencia aeróbica necesaria para recorrer largas distancias, sino también de la fuerza, la agilidad, la coordinación y la destreza requeridas para cazar, trepar, levantar y manipular objetos en un entorno natural y a menudo desafiante. El paleotraining intenta encapsular este amplio espectro de capacidades físicas en un programa de entrenamiento.
Ventajas Clave del Paleotraining
Según Álvaro Rodríguez, una de las grandes potencialidades del paleotraining es su capacidad para generar una alta motivación y adherencia. En una época donde la oferta de métodos de entrenamiento es inmensa y a menudo repetitiva, el paleotraining ofrece una propuesta novedosa y atractiva, basada en habilidades humanas fundamentales y en un enfoque más lúdico y variado que el entrenamiento tradicional en gimnasio. Los recursos naturales (troncos, piedras, el propio peso corporal, el entorno) y la variabilidad constante de los ejercicios contribuyen a mantener el interés del practicante.
Otra ventaja importante es que permite añadir destreza en movimientos naturales que a menudo se pierden en la vida moderna. Habilidades como reptar, trepar, lanzar o cargar objetos de forma eficiente son fundamentales para la funcionalidad del cuerpo en muchas situaciones, y el paleotraining ayuda a recuperarlas y potenciarlas. Esto es especialmente relevante en una sociedad donde muchas personas presentan déficits en estas destrezas básicas.
Idealmente, el paleotraining se presenta como un método válido para cualquier edad y estado de forma. La idea es que cualquiera, independientemente de su nivel inicial, puede empezar a practicar estos movimientos básicos y progresar en ellos. Empujar, saltar o trepar, en sus formas más simples, son acciones accesibles para la mayoría de las personas, aunque la complejidad y la intensidad aumenten con el entrenamiento.
Además, una de las características prácticas del paleotraining es que generalmente se necesitan pocos materiales sofisticados. Se basa en gran medida en el peso corporal, objetos naturales o equipamiento muy básico, lo que lo hace potencialmente adaptable a diversos entornos, incluso al aire libre. No es necesario aprender constantemente nuevos patrones de movimiento complejos asociados a máquinas de gimnasio; se trabaja sobre un repertorio de movimientos innatos.
El método también incorpora muchos movimientos que se encuentran en disciplinas como la halterofilia o el atletismo (lanzamientos, cargadas), que son conocidos por producir grandes mejoras en el rendimiento físico general. Al ser a menudo movimientos de cadena cerrada (donde las manos o los pies están fijos o resisten una carga), se consideran muy completos para el desarrollo muscular y la coordinación.
En resumen, la variabilidad, la capacidad de motivación y la base en movimientos funcionales pueden ser un gran incentivo para que las personas se alejen del sedentarismo y adopten un estilo de vida más activo, con todos los beneficios para la salud que ello conlleva. El paleotraining ofrece una alternativa fresca a las rutinas de entrenamiento convencionales.
Posibles Inconvenientes y Riesgos
A pesar de sus atractivos, el paleotraining también presenta una serie de inconvenientes y riesgos que deben ser considerados cuidadosamente. Uno de los puntos críticos señalados por Álvaro Rodríguez es la potential falta de trabajo compensatorio y preventivo.
Nuestra biomecánica natural, sumada a los hábitos posturales modernos (estar sentado, etc.), tiende a favorecer el desarrollo y el uso de la cadena muscular anterior (abdominales, cuádriceps, pectorales, etc.). Muchos de los movimientos básicos del paleotraining, como empujar, trepar o correr, se centran predominantemente en esta cadena anterior. Sin embargo, muchas lesiones, especialmente en la espalda y las articulaciones, provienen precisamente de un desequilibrio entre la fuerza y flexibilidad de la cadena anterior y la posterior (glúteos, isquiosurales, espalda alta). Si el paleotraining no incluye de forma explícita ejercicios para fortalecer la cadena posterior y compensar este desequilibrio, el riesgo de lesiones puede ser significativo.

Además, muchos de los ejercicios incluidos en el paleotraining, como las cargadas (levantar un peso desde el suelo hasta los hombros) o los lanzamientos de objetos pesados (como troncos o piedras), son ejercicios con una alta exigencia técnica. Realizar estos movimientos correctamente requiere meticulosidad técnica y una base de fuerza y movilidad adecuadas. Si se ejecutan con una técnica deficiente, el riesgo de lesión, especialmente en la espalda baja, hombros y cuello, aumenta drásticamente. Rodríguez ha observado imágenes de practicantes de paleotraining en posiciones que considera muy vulnerables para la columna cervical, por ejemplo.
Otro aspecto preocupante es que algunos movimientos, tal como se plantean en el paleotraining, pueden ser biomecánicamente inadecuados para ciertas personas o si no se realizan con la técnica perfecta. El experto cita ejemplos como la doble abducción escapulo-humeral (un movimiento que implica levantar los brazos lateralmente por encima de la cabeza con rotación externa), que puede generar problemas lumbares, o los ejercicios overhead (con carga por encima de la cabeza), que son una causa común de pinzamientos en los rotadores del hombro. Las lesiones de hombro son, de hecho, recurrentes en esta práctica. La falta de una buena base articular, homeotendinosa (tejido conectivo) y técnica previa incrementa la vulnerabilidad a sufrir lesiones.
La metodología de entrenamiento del paleotraining, que a menudo se basa en la periodización ATR (acumulación, transformación y realización), es una estructura de planificación del entrenamiento diseñada y probada principalmente para deportistas de competición, que tienen una base física sólida y están acostumbrados a estímulos de alta intensidad. Aplicar esta metodología de forma indiscriminada a personas que no han entrenado nunca o que tienen un nivel físico bajo puede ser demasiado agresivo. Buscar grandes mejoras de rendimiento en poco tiempo en un amateur puede llevar a sobreentrenamiento y, lo que es peor, a lesiones que lo alejen de la actividad física por completo. Por ello, Rodríguez enfatiza la importancia de plantear el paleotraining como una progresión muy gradual, adaptada al nivel de cada individuo.
Finalmente, un punto de preocupación importante es la formación de los instructores. El experto señala que la titulación como preparador de paleotraining se puede obtener en un tiempo relativamente corto. Mientras que disciplinas fundamentales como la biomecánica requieren un año completo de estudio en carreras universitarias como Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, en algunos cursos de paleotraining solo constituyen un pequeño módulo. Enseñar patrones de movimiento complejos y potencialmente peligrosos como cargadas o lanzamientos a personas sin la preparación física y técnica adecuadas exige una formación muy rigurosa por parte del instructor. Una mala instrucción multiplica el riesgo de lesión.
¿Es el Paleotraining Adecuado para Ti?
La conclusión de Álvaro Rodríguez es que, si bien el trabajo físico que propone el paleotraining puede ser “muy completo” y abarcar un amplio espectro de capacidades, su efectividad y seguridad dependen críticamente de cómo se implemente. Es indispensable incluir de forma sistemática ejercicios preventivos y compensatorios que equilibren el trabajo de la cadena anterior y posterior. Asimismo, la ejecución técnica de los movimientos, especialmente los más complejos y con carga, debe ser impecable.
El factor motivacional y la sencillez conceptual del paleotraining (moverse como un humano) son, sin duda, puntos a su favor. “Está claro que es útil, motivante y complementario”, afirma Rodríguez. Lo ve como una excelente herramienta para romper la rutina y mantener la adherencia al ejercicio. Puede ser un complemento valioso a otras formas de entrenamiento, como el entrenamiento de fuerza más tradicional, el running, o incluso otras disciplinas funcionales como el CrossFit o sesiones de alta intensidad como el Tabata.
Introducir elementos del paleotraining en tu rutina puede aportar estímulos novedosos y desafiantes que contribuyan a mejorar tu forma física general. La variabilidad es clave para seguir progresando y mantener la motivación a largo plazo. Como dice Rodríguez, “si quieres resultados diferentes, está bien utilizar herramientas diferentes”.
Preguntas Frecuentes sobre Paleotraining
¿El paleotraining es un método de entrenamiento completamente nuevo?
No exactamente. Si bien el nombre “paleotraining” y su metodología específica están patentados, la idea de basar el entrenamiento en movimientos naturales o funcionales tiene precedentes históricos, como el Método Natural de George Hébert a finales del siglo XIX. Se sitúa dentro de la familia de entrenamientos funcionales que buscan imitar movimientos de la vida real.
¿Quién puede practicar paleotraining?
Idealmente, el paleotraining se presenta como apto para cualquier edad y nivel de forma física, ya que se basa en movimientos humanos básicos. Sin embargo, debido a la alta exigencia técnica y el potencial riesgo de lesión de algunos ejercicios, es fundamental que la iniciación sea progresiva y, sobre todo, bajo la supervisión de un instructor bien cualificado que adapte los ejercicios al nivel y las capacidades individuales del practicante.
¿Es seguro el paleotraining?
Como cualquier método de entrenamiento, su seguridad depende de la correcta aplicación. El paleotraining incluye movimientos potencialmente lesivos si no se realizan con la técnica adecuada o si el practicante no tiene la preparación física de base necesaria. La falta de énfasis en el trabajo compensatorio y preventivo también aumenta el riesgo. Es crucial trabajar con un instructor cualificado y prestar atención a las señales del cuerpo.
¿Necesito equipamiento especial para paleotraining?
Una de las ventajas es que se necesita poco equipamiento sofisticado. Se utilizan principalmente el peso corporal, objetos naturales (troncos, piedras) o equipamiento básico de entrenamiento funcional (pesas rusas, sacos de arena, barras, etc.). A menudo se realiza en entornos naturales o gimnasios adaptados.
¿Qué tipo de resultados puedo esperar del paleotraining?
El paleotraining busca desarrollar una forma física completa y funcional, mejorando la fuerza, la resistencia, la agilidad, la coordinación y la destreza en movimientos básicos. Puede ser muy eficaz para aumentar la motivación, romper la rutina y mejorar la adherencia al ejercicio. Sin embargo, los resultados específicos varían mucho según el individuo, la intensidad, la frecuencia y la correcta ejecución del programa.
¿El paleotraining reemplaza otros tipos de ejercicio?
Puede ser un método de entrenamiento principal, pero muchos expertos lo ven como un excelente complemento a otras actividades físicas. Combinar el paleotraining con entrenamiento de fuerza más específico, trabajo cardiovascular o flexibilidad puede ofrecer un enfoque más equilibrado y completo para la salud y el rendimiento físico a largo plazo.
Conclusión
El paleotraining representa una propuesta interesante en el panorama del entrenamiento físico, apelando a nuestra herencia evolutiva y a la idea de reconectar con los movimientos para los que nuestro cuerpo está diseñado. Ofrece una alternativa altamente motivacional y funcional, basada en habilidades humanas fundamentales y con potencial para mejorar la forma física de manera integral.
No obstante, es crucial abordar el paleotraining con una perspectiva informada. Sus puntos fuertes, como la variabilidad y la motivación, van de la mano con la necesidad de una ejecución técnica rigurosa y la inclusión de trabajo compensatorio para evitar desequilibrios musculares y lesiones. La elección de un instructor con una formación sólida en biomecánica y planificación del entrenamiento es fundamental para garantizar la seguridad y la efectividad del método, especialmente para principiantes. Visto como un complemento valioso para añadir variedad y funcionalidad a una rutina de ejercicio bien estructurada, el paleotraining puede ser una herramienta poderosa para mantenernos activos y saludables, moviéndonos de una forma quizás más acorde con nuestra naturaleza.
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