16/08/2025
En el mundo del fitness y el entrenamiento, es común escuchar la instrucción de “activar el core” o “apretar el abdomen” al realizar casi cualquier tipo de ejercicio. Desde levantar pesas hasta clases de Pilates, la conexión entre nuestros músculos centrales y la actividad física se subraya constantemente. Sin embargo, cuando se trata de correr, esta regla de oro parece tener una aplicación muy diferente a la que podrías imaginar. Si pensabas que debías correr con el abdomen tenso, prepárate para descubrir por qué esta idea, tal como la conocemos (apretar, contraer, tensar), en realidad no se aplica a la acción de correr.

Expertos en fisiología del ejercicio y entrenamiento específico para corredores coinciden: intentar contraer activamente el core mientras corres no solo es innecesario, sino que puede ser contraproducente. Alison Marie Helms, Ph.D., especialista en ejercicio correctivo y fundadora de Women’s Running Academy, lo expresa claramente: “No recomendaría ni siquiera pensar en activar el core [mientras corres]. Simplemente dejaría que hiciera su trabajo”.

Pero, ¡ojo! Esto no significa que tu core no sea esencial para correr. De hecho, es absolutamente crucial. La clave no está en la contracción constante durante la zancada, sino en tener un core fuerte y estable que pueda realizar su función de soporte y movimiento de manera eficiente y sin esfuerzo consciente mientras acumulas kilómetros. Aprender a fortalecer estos músculos fuera de la carrera es lo que realmente te permitirá que hagan su trabajo de forma óptima cuando salgas a correr.
Para entender mejor esta matizada relación entre el core y el running, profundizaremos en qué es el core, cuál es su verdadero papel al correr, cómo deberías enfocar su trabajo (tanto durante la carrera como fuera de ella) y qué ejercicios son fundamentales para los corredores.
- ¿Qué es el Core? Definición y Músculos Clave
- El Verdadero Papel del Core en la Carrera
- ¿Cómo Utilizar tu Core Mientras Corres?
- Por Qué es Vital Fortalecer tu Core Fuera de la Carrera
- Ejercicios Clave para Fortalecer el Core del Corredor
- Integrando el Entrenamiento de Core en tu Rutina de Correr
- ¿Cuenta Correr como un Entrenamiento de Core?
- ¿Qué Sucede si tu Core Está Débil?
- Preguntas Frecuentes sobre el Core y el Running
- Comparativa: Enfoque del Core Durante la Carrera vs. Enfoque en el Entrenamiento
¿Qué es el Core? Definición y Músculos Clave
Antes de hablar de activación o fortalecimiento, es vital entender a qué nos referimos exactamente cuando hablamos del “core” o “núcleo”. No se trata solo de los abdominales visibles. Como explica Kate Baird, C.S.C.S., fisióloga del ejercicio, el core es como el “cilindro” o “barril” de tu tronco. Incluye toda la musculatura que se encuentra entre tus hombros y tus caderas.
Esto abarca una amplia gama de músculos, trabajando juntos para proporcionar estabilidad, permitir el movimiento y proteger la columna vertebral. Los principales componentes del core son:
- Recto abdominal: Conocido popularmente como los “abdominales de seis paquetes”. Su función principal es flexionar la columna.
- Oblicuos internos y externos: Ubicados a los lados del torso, permiten la torsión y la flexión lateral del tronco.
- Transverso abdominal: Este es un músculo profundo que envuelve el tronco como un corsé. Es fundamental para la estabilidad de la columna lumbar y la presión intra-abdominal.
- Diafragma: Aunque es el principal músculo respiratorio, también forma la parte superior del “cilindro” del core y juega un papel importante en la estabilidad a través de los cambios de presión intra-abdominal.
- Multífidos y Erectores de la columna: Músculos profundos y superficiales a lo largo de la columna vertebral que ayudan a extender y estabilizar la espalda.
- Cuadrado lumbar: Un músculo en la parte baja de la espalda que contribuye a la estabilidad y a la inclinación lateral del tronco.
- Músculos del suelo pélvico: Forman la base del “cilindro” del core, soportando los órganos internos y contribuyendo a la estabilidad.
- Músculos de la cadera y glúteos: Aunque a veces se consideran por separado, muchos expertos los incluyen dentro de la definición ampliada del core debido a su interconexión y su rol crucial en la estabilidad de la pelvis.
Cada uno de estos músculos tiene funciones específicas, pero es su trabajo coordinado como una unidad lo que proporciona la verdadera estabilidad y potencia al tronco, algo crítico para todo tipo de movimiento, incluyendo la carrera.
El Verdadero Papel del Core en la Carrera
Para los corredores, el core actúa principalmente como una fuerza estabilizadora. Imagina tu tronco como el eje central sobre el cual se mueven tus brazos y piernas. El core mantiene tu columna y pelvis estables mientras transfieres fuerza entre la parte inferior y superior del cuerpo con cada zancada.
Un core fuerte y funcional te ayuda a mantener una buena postura de carrera. Permite una rotación controlada y eficiente del tronco superior y las caderas, pero dentro de un rango óptimo. Todd Buckingham, Ph.D., triatleta y profesor de ciencia del movimiento, señala que parte del trabajo del core es asegurar que no giremos demasiado y que el movimiento que producimos nos impulse hacia adelante. Una rotación excesiva es un desperdicio de energía valiosa que podrías usar para mantener el ritmo.
Además de la estabilidad estructural, el core también gestiona importantes procesos internos durante la carrera. Como explica Alison Marie Helms, piensa en el impacto de cada zancada, especialmente en la fase de apoyo sobre una pierna. Tus órganos internos se mueven. Los músculos del core trabajan para sostener estos órganos y responder a los cambios en la presión intra-abdominal. Un core débil o que no funciona correctamente puede tener dificultades para gestionar esta presión y este soporte dinámico.
¿Cómo Utilizar tu Core Mientras Corres?
Aquí es donde desmentimos el mito. A pesar de su importancia, los expertos desaconsejan intentar contraer o apretar activamente los músculos del core *durante* la carrera. Instrucciones como “aprieta el abdomen como si te fueran a dar un puñetazo” o “lleva el ombligo hacia la columna” pueden ser útiles en ejercicios estáticos o de fuerza, pero no benefician al corredor en movimiento.

Helms enfatiza la necesidad de libertad de movimiento: “Lo realmente importante al correr es poder rotar y moverte libremente a través del core. Queremos este equilibrio realmente bueno de estabilidad pero con la capacidad de movernos, respirar y rotar mientras corremos”.
Cualquier tipo de tensión o contracción constante puede restringir el movimiento natural del tronco y, crucialmente, inhibir una respiración profunda y eficiente. Además, mantener una contracción activa durante, digamos, 10 kilómetros, requiere una cantidad increíble de energía, tanto física como mental. Es agotador y poco sostenible.
En lugar de la contracción, los expertos recomiendan centrarse en la postura. Una alineación adecuada permite que el core haga su trabajo de forma natural y eficiente, sin necesidad de esfuerzo consciente. Una señal clave para una buena postura es intentar que tus costillas estén apiladas sobre tu pelvis. Para lograrlo, Helms sugiere mirar al suelo unos 5-6 metros por delante.
La razón es simple: “Hacia donde va tu cabeza, van tus costillas y tu pecho”. Mirar hacia abajo encorva los hombros y la parte superior de la espalda. Mirar demasiado hacia arriba extiende o arquea la columna. Pero mirar hacia adelante ayuda a mantener una posición en la que el pecho está alineado sobre las caderas. Pensar en sentirte “elevado” o “alto” mientras corres, independientemente de tu estatura real, también puede ayudarte a encontrar y mantener esta alineación.
Presta también atención a tus hombros. Deben estar relajados, no encogidos hacia las orejas. La respiración es otro indicador clave. Si tu respiración es corta y superficial, y tus hombros se suben con cada inhalación, es una señal de que no estás utilizando completamente el diafragma, lo que significa que no estás involucrando tu core de la manera correcta para la respiración. Para mejorar la función del diafragma y del core en la respiración, practica inhalaciones profundas, sintiendo cómo tu abdomen, costados y espalda se expanden circunferencialmente.
Por Qué es Vital Fortalecer tu Core Fuera de la Carrera
Aunque no debas contraerlo activamente *mientras* corres, aprender a activar y, sobre todo, a fortalecer tu core es fundamental para los corredores. Este entrenamiento se realiza *fuera* de tus sesiones de carrera.
Fuera del running, la activación más consciente del core es crucial para crear estabilidad en tu tronco y proteger tu columna vertebral, especialmente al levantar pesas. Por ejemplo, redondear la espalda en un peso muerto o arquear la zona lumbar en un press por encima de la cabeza pone las vértebras en una posición vulnerable. Generar estabilidad a través de tu sección media quita presión a la columna y te permite levantar con los grupos musculares adecuados.
En algunas modalidades de ejercicio, la activación activa del core es el objetivo principal. En una clase de Pilates o Barre, se espera que contraigas activamente tu core, ya que la mayoría de los movimientos están diseñados específicamente para fortalecer estos músculos. Para movimientos gimnásticos, como las paradas de manos o incluso las planchas, la activación del core es crítica para el equilibrio y el control.
Saber cómo activar tu core también es vital en la vida cotidiana, no solo en el gimnasio. Mover un mueble pesado es, en esencia, un peso muerto. Colocar una pila de libros en un estante alto se parece mucho a un press por encima de la cabeza. Llevar las bolsas del supermercado es el ejemplo supremo de un "farmer's carry" (paseo del granjero). Saber cómo activar tu core de forma segura puede hacerte más eficiente en estas tareas y potencialmente prevenir lesiones comunes.

Entonces, ¿cómo se activa el core cuando *sí* debes activarlo? La analogía de “prepararse para un puñetazo en el estómago” puede ser útil. Quieres pensar en proteger tus órganos internos y mantener tu posición. No se trata solo de tensar los abdominales frontales, sino de contraer todos los músculos que envuelven tu sección media, incluyendo la parte baja de la espalda y el suelo pélvico.
Mientras que instrucciones como “meter el abdomen” o “llevar el ombligo a la columna” pueden ayudar con la alineación espinal, también pueden hacer que contengas la respiración. Incluso cuando tu core está activado (braced), deberías ser capaz de tomar respiraciones completas. La clave es la tensión *sin* restringir la respiración.
Ejercicios Clave para Fortalecer el Core del Corredor
Un core fuerte es un requisito previo para una buena postura de carrera y una base sólida para el movimiento eficiente. Por eso, todos los expertos recomiendan incorporar un entrenamiento de fuerza que priorice los ejercicios de core. Esto construye la fuerza necesaria fuera de las carreras, permitiendo que los beneficios de una sección media estable y fuerte se manifiesten de forma natural cuando estás corriendo.
Aquí tienes algunos ejercicios de core recomendados por expertos para corredores. Puedes realizarlos juntos como una rutina de core o integrarlos individualmente en tu programa de entrenamiento actual. La clave es la consistencia.
1. El Bicho Muerto (Dead Bug)
Acuéstate boca arriba con las piernas levantadas, rodillas dobladas a 90 grados sobre las caderas. Levanta los brazos de manera que las muñecas estén sobre los hombros y los dedos apunten al techo. Esta es la posición inicial. Estira la pierna izquierda y baja el talón hacia el suelo, mientras extiendes el brazo derecho por encima de la cabeza hacia el suelo. Mantén el core activado (sin arquear la espalda) y la parte baja de la espalda pegada al suelo. Regresa el brazo derecho y la pierna izquierda a la posición inicial. Repite con el brazo izquierdo y la pierna derecha. Continúa alternando, moviendo brazos y piernas opuestas. Realiza 10 repeticiones por lado.
2. Plancha con Toque de Hombro (Plank Shoulder Tap)
Comienza en posición de plancha alta, con los hombros sobre las muñecas y el core activado. El cuerpo debe formar una línea recta desde la cabeza hasta los talones. Manteniendo las caderas lo más estables posible (separar un poco los pies puede ayudar), toca el hombro izquierdo con la mano derecha, luego regresa a la plancha. Toca el hombro derecho con la mano izquierda, luego regresa a la plancha. Continúa alternando. Realiza 10 repeticiones por lado.
3. Paseo del Granjero a una Mano (Single-Arm Farmer’s Carry)
Sosteniendo una mancuerna o pesa rusa en la mano derecha, ponte de pie erguido con los hombros hacia atrás, la barbilla paralela al suelo y los brazos rectos a los costados. Relaja los trapecios (evita encoger los hombros) mientras caminas lentamente hacia adelante, teniendo cuidado de mantener los hombros nivelados y no inclinarte hacia un lado. Camina durante 30 segundos, luego repite sosteniendo el peso en la mano izquierda. Este ejercicio desafía la estabilidad lateral del core y la capacidad de resistir la inclinación.
4. Gateo de Oso (Bear Crawl)
Comienza a cuatro patas. Manteniendo la espalda plana, levanta las rodillas del suelo unos pocos centímetros. Mira hacia adelante y avanza la mano derecha y el pie izquierdo simultáneamente. Luego avanza la mano izquierda y el pie derecho. Invierte el movimiento para gatear hacia atrás dos pasos. Continúa alternando, gateando hacia adelante y hacia atrás durante 30 segundos. Este es un excelente ejercicio para la coordinación y la estabilidad dinámica del core.
5. Leñador Arrodillado (Kneeling Woodchop)
Comienza arrodillado, con el pie derecho adelante, ambas rodillas dobladas a 90 grados. Sostén una mancuerna o balón medicinal con ambas manos y llévalo por encima del hombro derecho. Mantén los brazos relativamente rectos mientras balanceas el peso a través del cuerpo hacia abajo, hasta la cadera izquierda. Mantén las caderas estables, rotando a través del torso. Balancea el peso de regreso por encima del hombro derecho. Repite durante 10 repeticiones, luego cambia de lado. Este ejercicio trabaja los oblicuos y la capacidad de rotación controlada del core.

6. Press Pallof (Pallof Press)
Este ejercicio se realiza con una banda elástica o cable anclado a un lado. Ponte de pie perpendicular al anclaje, sosteniendo el extremo de la banda o cable con ambas manos a la altura del pecho. Asegúrate de que haya tensión en la banda/cable. Desde esta posición, extiende los brazos rectos frente a ti, resistiendo la fuerza que intenta rotarte hacia el anclaje. Mantén la posición extendida por unos segundos, luego regresa lentamente las manos al pecho. Realiza repeticiones en un lado, luego gira y repite en el otro. Este ejercicio es excelente para trabajar la capacidad del core de resistir la rotación (anti-rotación).
Integrando el Entrenamiento de Core en tu Rutina de Correr
La fuerza del core es esencial para los corredores. Como hemos visto, estabiliza todo tu cuerpo mientras corres, ayudándote a moverte de manera más eficiente y a mantener una mejor postura. Esto puede traducirse en un menor gasto energético y, potencialmente, en un mejor rendimiento.
La pregunta es, ¿con qué frecuencia y cuándo debes hacer estos ejercicios? No hay una respuesta única, pero la consistencia es clave. Incorporar 2-3 sesiones de entrenamiento de core a la semana es un buen objetivo. Puedes hacerlo después de una carrera fácil, en tus días de descanso de la carrera, o como parte de una rutina de fuerza más completa.
No necesitas pasar horas en ello. Una rutina de 10-20 minutos con una selección de los ejercicios mencionados puede ser muy efectiva. Lo importante es realizar los movimientos con buena forma, concentrándote en sentir la activación en los músculos correctos.
¿Cuenta Correr como un Entrenamiento de Core?
Esta es una pregunta común. Si corres regularmente, ¿ya estás trabajando tu core lo suficiente? La respuesta corta es: correr *usa* tu core, pero generalmente no lo desafía de la misma manera que los ejercicios específicos de fuerza de core. Si bien correr requiere que tus músculos centrales trabajen para estabilizarte, especialmente en terrenos irregulares o colinas, el estímulo para el crecimiento de la fuerza muscular (hipertrofia) y el desarrollo de la máxima capacidad de estabilidad es limitado en comparación con ejercicios como planchas, elevaciones de piernas o los mencionados anteriormente.
Piensa en ello de esta manera: correr entrena la resistencia de tus músculos de core en su función de estabilidad dinámica, pero no necesariamente su fuerza máxima o su capacidad para resistir grandes cargas o movimientos específicos. Si tu objetivo es tener un core robusto que soporte eficazmente tu carrera y te proteja en otras actividades, el entrenamiento de fuerza de core dedicado es indispensable.
¿Qué Sucede si tu Core Está Débil?
Un core débil puede tener un impacto significativo y negativo en tu carrera y en tu salud general. Si tu core no puede proporcionar la estabilidad necesaria, otras partes de tu cuerpo tendrán que compensar. Esto a menudo resulta en:
- Mala Postura: Una espalda encorvada, una pelvis inclinada hacia adelante (anteversión) o hacia atrás (retroversión) pueden alterar tu biomecánica de carrera.
- Ineficiencia: Un tronco inestable no transfiere la fuerza de manera eficiente entre la parte inferior y superior del cuerpo, lo que te obliga a gastar más energía para mantener el ritmo.
- Dolor y Lesiones: La compensación por un core débil a menudo sobrecarga otras áreas, llevando a dolor en la zona lumbar, caderas, rodillas o incluso pies. La inestabilidad también aumenta el riesgo de lesiones agudas como torceduras o esguinces.
- Menor Potencia: Un core fuerte es la base para generar potencia. Un core débil limita tu capacidad para empujar con fuerza desde las piernas y mover los brazos de manera efectiva.
Por lo tanto, dedicar tiempo a fortalecer tu core es una inversión inteligente para cualquier corredor que busque mejorar su rendimiento, correr de manera más cómoda y reducir el riesgo de lesiones.
Preguntas Frecuentes sobre el Core y el Running
- ¿Debo apretar mis abdominales mientras corro?
- No, los expertos desaconsejan la contracción activa y constante del core mientras corres. Enfócate en una buena postura y una respiración relajada en su lugar. La estabilidad necesaria debe provenir de un core fuerte, no de una contracción consciente y agotadora.
- ¿Qué músculos forman el core?
- El core es mucho más que los abdominales. Incluye el recto abdominal, oblicuos, transverso abdominal, diafragma, músculos de la espalda baja (multífidos, erectores), cuadrado lumbar, suelo pélvico y, a menudo, se extiende para incluir los músculos de la cadera y los glúteos.
- ¿Cómo ayuda un core fuerte a mi carrera?
- Un core fuerte proporciona estabilidad a tu tronco y pelvis, permite una transferencia de fuerza eficiente entre la parte superior e inferior del cuerpo, ayuda a mantener una buena postura de carrera, controla la rotación del tronco y reduce el riesgo de dolor y lesiones al prevenir compensaciones.
- ¿Correr por sí solo es suficiente para tener un core fuerte?
- Correr utiliza el core para la estabilidad dinámica y la resistencia, pero generalmente no proporciona el estímulo necesario para desarrollar la máxima fuerza y capacidad de estabilidad que se logra con ejercicios de fuerza de core específicos. El entrenamiento de fuerza de core es complementario y esencial.
- ¿Con qué frecuencia debo hacer ejercicios de core?
- Incorporar 2-3 sesiones de entrenamiento de core a la semana es un buen objetivo para los corredores. Pueden ser rutinas cortas y enfocadas, realizadas después de correr, en días de descanso o como parte de tu entrenamiento de fuerza general.
Comparativa: Enfoque del Core Durante la Carrera vs. Enfoque en el Entrenamiento
| Aspecto | Durante la Carrera | En el Entrenamiento Específico de Core |
|---|---|---|
| Objetivo Principal | Estabilidad natural, soporte, transferencia de fuerza eficiente, mantener postura. | Desarrollo de fuerza, resistencia, estabilidad estática y dinámica, control motor. |
| Tipo de Activación | Refleja, subconsciente, reactiva a los cambios de movimiento y presión. | Consciente, controlada, enfocada en la contracción muscular y la resistencia. |
| Instrucciones Clave | "Relaja", "siéntete alto", "costillas sobre pelvis", "respira profundamente". | "Aprieta/Brace como para un golpe", "resiste la rotación", "mantén la espalda neutra". |
| Beneficio para el Running | Permite movimiento fluido, previene tensión innecesaria, optimiza la economía de carrera. | Mejora la estabilidad de la pelvis y columna, aumenta la capacidad de generar potencia, reduce el riesgo de lesiones. |
| Consecuencia de un Enfoque Incorrecto | Rigidez, restricción de la respiración, fatiga prematura, ineficiencia. | Desarrollo de fuerza insuficiente, core débil, mayor riesgo de dolor/lesión en la carrera y vida diaria. |
En resumen, la relación entre el core y el running es más sofisticada de lo que a menudo se presenta. No se trata de correr con los abdominales tensos, sino de correr con un core fuerte y funcional que haga su trabajo de soporte y estabilidad de forma autónoma. Dedicar tiempo al entrenamiento de fuerza de core fuera de tus carreras es la clave para construir esa base sólida que te permitirá correr de manera más eficiente, potente y, lo más importante, saludable a largo plazo.
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