22/10/2019
Enfrentar una caminata larga, un ascenso desafiante o cargar una mochila pesada en la montaña requiere más que simplemente salir y caminar. La clave para el éxito y la prevención de lesiones radica en un entrenamiento estratégico y bien planificado. No se trata de entrenar más duro, sino de entrenar de manera más inteligente, enfocándose en desarrollar las capacidades físicas esenciales: fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad. En este artículo, nos centraremos en los dos pilares fundamentales para cualquier trekker: la fuerza y la resistencia, basándonos en principios probados y consejos de expertos.

El terreno de montaña impone demandas únicas a nuestro cuerpo. Los ascensos exigen potencia y capacidad cardiovascular, mientras que los descensos, sorprendentemente, pueden ser aún más agotadores y causar más dolor muscular. Entender estas demandas es el primer paso para diseñar un plan de entrenamiento efectivo que te prepare para la totalidad de la experiencia en la montaña.

Desarrollando la Fuerza Específica para el Trekking
Tradicionalmente, el entrenamiento para caminatas largas o ascensos se centraba en subir gradas o usar máquinas de pesas en el gimnasio para trabajar las piernas. Si bien estos métodos tienen su valor, la investigación reciente ha arrojado luz sobre la importancia de otros tipos de fuerza, particularmente la que se utiliza durante los descensos.
El Poder del Entrenamiento Excéntrico
Quizás te sorprenda saber que descendiendo una colina puedes gastar hasta tres veces más energía que subiéndola, aunque la sensación de fatiga sea menor durante el descenso. Esto se debe a las "contracciones excéntricas" que realizan tus músculos, especialmente los cuádriceps. Durante el descenso, tus músculos se alargan mientras se contraen para controlar el movimiento y absorber el impacto de cada paso. Este tipo de contracción es responsable del clásico dolor muscular tardío que sentimos después de una bajada pronunciada.
El entrenamiento excéntrico es fundamental para mejorar tu capacidad de manejar los descensos, fortalecer tus músculos de una manera específica para esta tarea y reducir el dolor post-ejercicio. Un ejercicio simple y efectivo es el siguiente:
- Usa una caja o grada de 15-20 cm de alto (puedes aumentar progresivamente hasta 25 cm, pero comienza con menos).
- Colócate con ambos pies sobre la grada, mirando "cuesta abajo". Puedes usar una mochila con algo de peso para simular las condiciones de la caminata.
- Balanceándote sobre un pie (digamos el izquierdo), dobla lentamente la rodilla izquierda permitiendo que el talón del pie derecho toque el suelo. El movimiento debe ser controlado y lento en el descenso.
- Una vez que el talón toca el suelo, impúlsate de regreso a la posición inicial sobre la grada, usando principalmente la pierna de apoyo.
- Alterna las piernas. Realiza 3 series de 15 repeticiones por cada pierna.
Este ejercicio simula de cerca el movimiento de absorción de impacto al descender, fortaleciendo los cuádriceps en su función excéntrica.
Fortaleciendo los Cuádriceps para los Descensos
Como mencionamos, los descensos son particularmente duros para los cuádriceps. Andy Walshe, Director de Ciencia Deportiva del US Ski Team, recomienda incorporar "arremetidas" o zancadas cuesta abajo. Este ejercicio te ayudará a preparar tus muslos para la carga y el impacto de las bajadas, especialmente si lo empiezas a practicar al menos tres semanas antes de tu salida a la montaña.
- Carga tu mochila con aproximadamente 13 kg (30 lbs) para simular el peso que llevarás.
- Busca una bajada gradual.
- Realiza zancadas (avanza un pie hacia adelante, doblando la rodilla, mientras la pierna trasera se mantiene estirada) caminando cuesta abajo.
- Cubre una distancia de 50 metros por serie.
- Realiza 3 series, 3 veces por semana.
Este movimiento, realizado en descenso, aumenta la demanda excéntrica sobre los cuádriceps de la pierna adelantada, replicando las fuerzas que experimentarán en la montaña.

Tendones Fuertes, Espalda Protegida
Llevar una carga pesada, especialmente sobre superficies blandas donde los talones pueden hundirse, genera tensión en los tendones de los muslos. Esta tensión puede propagarse y causar molestias o dolor en la espalda baja. Fortalecer los tendones es clave para mitigar este problema.
Un ejercicio recomendado para este fin:
- Siéntate lo más erguido posible en la mitad frontal de una silla de escritorio con ruedas. Mantén las manos detrás de la cabeza.
- Usando solo tus piernas y pies, "camina" con la silla hacia adelante por 25 metros.
- Regresa a la posición inicial "caminando" hacia atrás con la silla.
- Repite este ciclo (ida y vuelta) 3 veces.
Este ejercicio trabaja los tendones de una manera funcional, preparándolos para la carga y la marcha con mochila.
Músculos Interiores y Exteriores del Muslo: Estabilidad en Terreno Irregular
El trekking no es solo movimiento hacia adelante. En terrenos irregulares o al sortear obstáculos, realizamos muchos movimientos laterales. Los músculos abductores (parte exterior del muslo, separan la pierna del cuerpo) y aductores (parte interior, acercan la pierna) son cruciales para la estabilidad de la cadera y las rodillas en estas situaciones. Si están débiles, puedes aumentar el riesgo de lesiones en la cadera.
Kristen Dieffenbach, experta en ultra-resistencia, recomienda los saltos laterales:
- Comienza con los pies juntos y los brazos a los lados.
- Da un paso hacia un lado con un pie (digamos el derecho).
- Inmediatamente, impulsa con ese pie (el derecho) y salta lateralmente hacia el lado opuesto (la izquierda), juntando los pies en el aire.
- Aterriza suavemente sobre el pie de la pierna hacia la que te moviste (la izquierda).
- Sin pausa, impulsa de nuevo con ese pie (el izquierdo) para saltar lateralmente de regreso al lado original (la derecha).
- Continúa alternando el impulso entre piernas para cubrir una distancia de 50 metros.
- Cambia de lado y repite.
Este ejercicio mejora la fuerza y la potencia lateral, imitando los movimientos necesarios para mantener el equilibrio en senderos irregulares.
Brincos Cuesta Abajo con Mochila: Fortaleza y Potencia Excéntrica
Para un entrenamiento más avanzado que combine la fuerza excéntrica y la potencia, Andy Walshe sugiere los brincos cuesta abajo. Este ejercicio es de alto impacto y requiere precaución, especialmente si tienes historial de problemas en las rodillas.

- Encuentra una subida gradual. Camina hasta la cima con una mochila (comienza con poco peso y aumenta progresivamente hasta unos 20 kg - 44 lbs).
- Una vez en la cima, mirando cuesta abajo, lleva tus brazos hacia atrás.
- Impúlsate con un pie (digamos el derecho), balanceando tus brazos hacia adelante, y da un brinco hacia adelante lo más lejos que puedas.
- Aterriza suavemente sobre ambos pies, con las rodillas flexionadas y los brazos extendidos al frente para el equilibrio.
- Detente completamente antes de realizar el siguiente brinco.
- Alterna la pierna de impulso en cada brinco.
- Cubre una distancia de 50 metros.
Este ejercicio es muy demandante y efectivo para preparar tus piernas para los impactos de los descensos cargando peso. Si tienes problemas de rodilla, es mejor omitirlo o consultar con un profesional.
Construyendo la Resistencia para Largas Distancias
La resistencia es la capacidad de mantener un esfuerzo durante un período prolongado. En el trekking, esto se traduce en poder caminar durante horas, día tras día, sin agotarte prematuramente. Un error común es caer en la monotonía de la rutina, haciendo lo mismo una y otra vez.
La Importancia de la Periodización
Como señala Kristen Dieffenbach, si tu cuerpo se acostumbra a un nivel constante de esfuerzo, deja de adaptarse y mejorar. Tu sistema entra en "piloto automático" y tu estado físico se estanca. Para evitar esto, es crucial estructurar tu entrenamiento en ciclos con variaciones de esfuerzo y descanso, una práctica conocida como periodización.
La periodización es un enfoque de entrenamiento utilizado por atletas de élite que divide el programa en fases o "períodos", cada uno con objetivos específicos (por ejemplo, construir base cardiovascular, luego añadir fuerza, luego mejorar la velocidad). Esto permite una progresión cíclica que lleva tu cuerpo a un nivel deseado.
Imagina que tu gran trekking es en tres meses. Dieffenbach recomienda un ciclo de 4 semanas. En las primeras tres semanas de cada ciclo:
- Mantén tu ritmo cardíaco en una zona moderada (alrededor del 55% al 65% de tu ritmo cardíaco máximo).
- Incrementa la distancia gradualmente cada semana. Combina caminatas cortas entre semana con caminatas más largas los fines de semana (por ejemplo, entre 8 y 15 km en el primer ciclo).
La cuarta semana de cada ciclo es una semana de recuperación:
- Reduce significativamente el volumen y/o la intensidad del entrenamiento.
- Esto permite que tu cuerpo se recupere y se fortalezca antes de iniciar el siguiente ciclo.
En el segundo ciclo:
- Incrementa las distancias de tus caminatas largas de fin de semana (por ejemplo, 11, 15 y 18 km).
- Incrementa la intensidad de tus ejercicios entre semana (alcanzando un 70-75% de tu ritmo cardíaco máximo en algunos momentos).
- Mantén la semana de recuperación al final del ciclo.
En el último ciclo:
- Incrementa la distancia nuevamente.
- Añade más intensidad en las caminatas largas: busca colinas, aumenta el peso de la mochila o camina a un paso más rápido, dependiendo de las demandas específicas de tu trekking.
- La semana final de descanso debe coincidir con la semana previa a tu salida, asegurando que llegues fresco y fuerte al inicio de tu aventura.
Una regla de oro para la periodización y la prevención de lesiones es la "regla del 10%" de Dieffenbach: "no deberías incrementar tu volumen [distancia total] en más de 10% por semana". Esto permite que tu cuerpo se adapte gradualmente sin sobrecargarse.

Prevención Sencilla para 3 Problemas Comunes de Resistencia
Incluso con un plan de periodización, puedes encontrarte con obstáculos comunes al construir resistencia. Aquí te presentamos soluciones:
1. Pobre Recuperación
Intentar ponerse en forma a último minuto entrenando todos los días sin descanso es contraproducente. No solo limitas las ganancias de resistencia, sino que aumentas drásticamente el riesgo de lesiones por sobreúso. Entrenar 7 días a la semana ofrece muy poca ventaja sobre entrenar 5 días, y el potencial de lesión se dispara.
La regla general es entrenar 3 días por cada día de descanso. Sin embargo, "descanso" no siempre significa inactividad total. Puede ser una recuperación activa: una caminata muy suave de una hora para alguien en buena forma, o un paseo de 15 minutos con el perro para quien está empezando. La clave es permitir que los músculos se reparen y se fortalezcan.
2. Mala Condición Específica
La mejor manera de prepararse para caminar largas distancias es... ¡caminando largas distancias! Si tu trekking implica jornadas de muchos kilómetros, tu entrenamiento debe reflejar eso. Dedica un día completo del fin de semana a realizar una caminata que se aproxime a la distancia de tu día más largo en la montaña. Repite estas caminatas largas tan a menudo como tu plan de periodización lo permita.
3. Insuficiente Entrenamiento Previo (Solución Rápida)
A veces el tiempo apremia. Tim O'Brian, guía experimentado, desmiente el mito de que los montañistas no necesitan entrenamiento estructurado. Para quienes tienen poco tiempo, sugiere una combinación efectiva:
- Realiza un ejercicio de fuerza que combine pesas (mancuernas) y gradas.
- Sostén unos 10 kg (aprox.) en cada mano.
- Sube a una caja o grada de 30-45 cm de alto con un pie (digamos el derecho).
- Levanta el pie izquierdo por encima de la caja y pisa al otro lado sin detenerte arriba. Mantén el peso principal en la pierna que está sobre la caja (la derecha) durante el movimiento.
- Una vez que ambos pies están en el suelo al otro lado, date la vuelta y repite el movimiento usando la pierna opuesta para subir a la caja.
- Realiza 3 series de 20 repeticiones por pierna.
- Inmediatamente después de este ejercicio de fuerza, pasa una hora en una máquina de gradas o elíptica a un ritmo constante y moderado.
Esta combinación trabaja la fuerza de las piernas bajo carga y la resistencia cardiovascular y muscular de manera eficiente, siendo una buena opción para quienes tienen menos tiempo para sesiones más largas en la montaña.
Preguntas Frecuentes sobre Entrenamiento para Trekking
- ¿Por qué es tan importante entrenar para los descensos?
- Los descensos requieren que los músculos, especialmente los cuádriceps, realicen trabajo excéntrico (alargarse mientras se contraen) para controlar el movimiento y absorber el impacto. Este trabajo es muy demandante y puede causar fatiga y dolor muscular severo si los músculos no están preparados específicamente para ello.
- ¿Con qué frecuencia debo hacer ejercicios de fuerza?
- Generalmente, incorporar 2-3 sesiones de fuerza a la semana es suficiente para ver mejoras significativas, permitiendo días de descanso entre sesiones para la recuperación muscular.
- ¿Qué tan largas deben ser mis caminatas de entrenamiento?
- Tus caminatas más largas deben intentar replicar la distancia de tu día más largo planeado en la montaña. Empieza con distancias manejables e increméntalas gradualmente, siguiendo la regla del 10% de aumento semanal.
- ¿Qué significa periodización en el entrenamiento?
- La periodización es la división de tu programa de entrenamiento en ciclos o fases, con objetivos y tipos de entrenamiento variables (ej. base, intensidad, recuperación). Esto evita el estancamiento y permite que tu cuerpo se adapte y mejore continuamente.
- ¿Cuántos días de descanso necesito?
- Una pauta común es 3 días de entrenamiento por 1 día de descanso. Sin embargo, la recuperación puede ser activa, como caminatas suaves. Escucha a tu cuerpo; si sientes dolor o fatiga excesiva, toma un descanso completo.
- ¿Puedo prepararme si tengo poco tiempo?
- Sí, aunque un programa extenso es ideal, combinaciones eficientes como el circuito de pesas/gradas seguido de máquina de gradas pueden ofrecer beneficios significativos si el tiempo es limitado.
- ¿Este entrenamiento es seguro para todos, especialmente si tengo problemas de rodilla?
- Siempre es recomendable consultar con un médico o fisioterapeuta antes de iniciar un nuevo programa de entrenamiento, especialmente si tienes condiciones preexistentes como problemas de rodilla. Algunos ejercicios de alto impacto como los brincos cuesta abajo pueden no ser adecuados para todos y deben abordarse con precaución o evitarse si hay riesgo.
Prepararse para el trekking va más allá de comprar el equipo adecuado. Implica fortalecer y acondicionar tu cuerpo para las exigencias del terreno y la distancia. Al enfocarte en la fuerza específica, especialmente la excéntrica para los descensos, y al estructurar tu entrenamiento de resistencia mediante la periodización, estarás sentando las bases para una experiencia de trekking más segura, disfrutable y exitosa. Recuerda que la constancia y la progresión gradual son tus mejores aliados en este camino. La próxima entrega abordará la mejora de la flexibilidad y la velocidad, completando así un plan de entrenamiento integral para la montaña.
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