¿Qué es mejor, correr antes o después de entrenar?

Correr y Gym: La Combinación Perfecta

14/03/2021

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¿Eres un apasionado del running que se pregunta si debería pisar también la sala de pesas? ¿O quizás eres un asiduo al gimnasio curioso sobre cómo el cardio puede complementar tu rutina? La buena noticia es que correr y el entrenamiento de fuerza no solo son compatibles, sino que forman una alianza poderosa. Esta combinación, conocida como entrenamiento concurrente, ha demostrado ser una estrategia altamente efectiva para mejorar la salud, el rendimiento deportivo y la composición corporal. Sin embargo, es natural que surjan dudas sobre cómo integrar ambas disciplinas sin caer en el sobreentrenamiento o la fatiga excesiva. Exploraremos a fondo por qué esta combinación es tan beneficiosa y cómo puedes estructurar tu semana para aprovechar al máximo sus efectos sin poner en riesgo tu recuperación.

¿Es mejor hacer cardio antes o después de entrenar?
Si tu meta principal es aumentar la resistencia y enfocarte en la pérdida de peso y en quemar grasas, es recomendable comenzar con el cardio antes que con las pesas. Por otro lado, si tu principal objetivo es desarrollar fuerza y músculo, es mejor comenzar con el levantamiento de pesas y terminar con el cardio.
Índice de Contenido

Los Múltiples Beneficios de Unir Running y Fuerza

Durante mucho tiempo, existió la creencia de que el entrenamiento de resistencia (como correr) y el entrenamiento de fuerza eran mutuamente excluyentes o incluso perjudiciales si se combinaban. Se temía que uno pudiera "interferir" con las adaptaciones del otro. Si bien la planificación es clave para evitar la interferencia, la evidencia científica actual es abrumadora: combinar ambos tipos de entrenamiento ofrece una sinergia que potencia los resultados que obtendrías practicando cada uno por separado.

Mejora Notoria del Rendimiento en Carrera

Contrario a la antigua creencia de que las pesas te harían lento, el entrenamiento de fuerza, especialmente el de fuerza máxima, puede mejorar significativamente tu rendimiento como corredor. Un estudio publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise encontró que solo ocho semanas de entrenamiento de fuerza máxima mejoraron la economía de carrera en corredores de larga distancia bien entrenados. ¿Qué significa esto? La economía de carrera se refiere a la eficiencia con la que tu cuerpo utiliza el oxígeno a una determinada velocidad. Mejorar tu economía de carrera te permite mantener un ritmo más rápido con el mismo esfuerzo o correr a tu ritmo habitual sintiéndote menos fatigado. Además, el estudio observó un aumento en el tiempo hasta el agotamiento a la Velocidad Aeróbica Máxima (VAM), lo que indica una mayor capacidad para sostener esfuerzos de alta intensidad. Esto se logra sin cambios significativos en el consumo máximo de oxígeno (VO2Máx) o el peso corporal, lo que subraya la importancia de la fuerza para optimizar la mecánica y la eficiencia del movimiento.

Protección y Aumento de la Masa Muscular

El running, especialmente a volúmenes altos y sin el soporte adecuado, puede llevar a la pérdida de masa muscular, un fenómeno no deseado si buscas un cuerpo fuerte y funcional. El entrenamiento de fuerza actúa como un contrapeso eficaz. Rutinas de fuerza combinadas con resistencia han demostrado no solo prevenir esta pérdida, sino también mejorar la composición corporal. Un estudio en Journal of Strength and Conditioning Research mostró que seis semanas de entrenamiento concurrente en hombres jóvenes sanos redujeron el estrés oxidativo (medido por la disminución de malondialdehído e incremento de glutatión), lo que sugiere un efecto protector a nivel celular y una mejor capacidad de recuperación. Mantener e incluso aumentar la masa muscular es crucial, ya que el músculo es metabólicamente activo y contribuye a un metabolismo basal más alto.

Prevención Efectiva de Lesiones

Muchos corredores sufren lesiones debido a desequilibrios musculares, debilidad en zonas clave como el core o los glúteos, o una falta de resistencia en tendones y ligamentos. El entrenamiento de fuerza aborda estas debilidades directamente. Fortalecer el tren inferior (piernas y glúteos) mejora la propulsión y la absorción del impacto. Un core fuerte actúa como un estabilizador central, mejorando la postura, la transferencia de fuerza y la eficiencia del movimiento de carrera. Al construir una base muscular sólida y equilibrada, reduces significativamente la carga sobre tus articulaciones y tejidos conectivos, disminuyendo el riesgo de lesiones comunes en corredores como la fascitis plantar, el síndrome de la cintilla iliotibial o los dolores de rodilla.

Mayor Eficiencia en la Quema de Grasa y Control de Peso

Correr es un excelente ejercicio para quemar calorías durante la actividad, contribuyendo al déficit calórico necesario para perder peso. Sin embargo, si se combina con una dieta muy restrictiva, el running por sí solo puede llevar a una disminución del metabolismo basal (las calorías que tu cuerpo quema en reposo). Aquí es donde el entrenamiento de fuerza marca una gran diferencia. El músculo es tejido metabólicamente más activo que la grasa. Al aumentar tu masa muscular, elevas tu metabolismo basal, lo que significa que quemas más calorías a lo largo del día, incluso cuando estás descansando. Combinar el gasto calórico elevado del running con el aumento del metabolismo basal gracias a la fuerza crea un entorno óptimo para la pérdida de grasa y el mantenimiento de un peso saludable a largo plazo.

Cómo tu Cuerpo se Transforma al Combinar Running y Gimnasio

Ser constante con una rutina que integre correr y entrenar fuerza produce cambios visibles y funcionales en tu cuerpo que van más allá de la báscula.

Piernas, Glúteos y Abdomen Tonificados y Fuertes

Correr trabaja intensamente los músculos de las piernas (cuádriceps, isquiosurales, gemelos) y los glúteos, así como el core (abdominales y lumbares) para la estabilidad. Añadir entrenamiento de fuerza, con ejercicios como sentadillas, zancadas, peso muerto o trabajo específico de glúteos y core, potencia este desarrollo. No necesitas pasar horas en el gimnasio; como señala Mayo Clinic, trabajar los principales grupos musculares al menos dos veces por semana es suficiente para ver resultados, asegurándote de dar descanso de al menos un día entre sesiones para el mismo grupo muscular.

Reducción de Volumen y Mejora de la Composición Corporal

La combinación del alto gasto calórico del running y el aumento del metabolismo basal por el entrenamiento de fuerza crea un potente efecto para reducir el porcentaje de grasa corporal. Aunque tu peso en la báscula podría no bajar drásticamente si ganas músculo, tu cuerpo se verá más definido, compacto y con menos volumen graso. Esta mejora en la composición corporal es un indicador de salud metabólica superior a la simple pérdida de peso.

Incremento de tus Capacidades Físicas

El running es el rey de la capacidad aeróbica, mejorando tu VO2Máx (la cantidad máxima de oxígeno que tu cuerpo puede usar durante el ejercicio) y reduciendo tu frecuencia cardíaca en reposo. El entrenamiento de fuerza, por otro lado, mejora tu capacidad anaeróbica, tu fuerza explosiva y tu potencia. Al combinar ambos, desarrollas un físico completo, capaz de sostener esfuerzos prolongados y también de responder con potencia cuando se necesita. Eres más resistente y más fuerte.

Bienestar Mental Potenciado

Más allá de los cambios físicos, el ejercicio regular tiene un impacto profundo en tu estado de ánimo y función cognitiva. Una sola sesión de ejercicio puede mejorar las funciones ejecutivas, reducir el estrés y elevar el estado de ánimo. Combinar la liberación de endorfinas del running con la sensación de logro y fuerza del entrenamiento con pesas puede ser una estrategia muy efectiva para manejar el estrés, mejorar la autoestima y aumentar tu energía general.

Claves para Estructurar tu Rutina Semanal

Integrar running y gimnasio requiere una planificación inteligente para maximizar los beneficios y minimizar el riesgo de sobreentrenamiento. Aquí tienes algunas pautas basadas en la experiencia de entrenadores como Javier Calvo:

  • Sé Flexible y Realista: Evita crear un plan demasiado rígido que no puedas cumplir. La vida tiene imprevistos. Tu plan debe adaptarse a tu realidad, nivel de condición física y cómo tu cuerpo responde. Sé honesto sobre tu capacidad de recuperación.
  • Define tus Objetivos: ¿Buscas mejorar tus marcas en running, aumentar tu masa muscular, perder grasa o simplemente mantenerte en forma? Tus objetivos dictarán la prioridad y el volumen de cada tipo de entrenamiento.
  • Planifica con Macrociclos y Mesociclos: Piensa a largo plazo (macrociclo, por ejemplo, la preparación para un maratón en 9 meses) y divídelo en fases más cortas (mesociclos, por ejemplo, bloques de 4 semanas). Cada mesociclo puede tener objetivos específicos (mejorar fuerza máxima, aumentar VO2Máx, etc.).
  • Estructura tus Semanas: Dentro de cada mesociclo, varía la intensidad y el volumen semanal. Incluye semanas de ajuste o recuperación (menor carga), semanas de carga (aumento gradual) y semanas de impacto (mayor intensidad o volumen).
  • Prioriza la Recuperación y Evita la Interferencia: Este es quizás el punto más crucial. Para evitar que el entrenamiento de resistencia limite las ganancias de fuerza (y viceversa), es ideal separar las sesiones clave de cada disciplina. Entrenar fuerza en días separados del running, o al menos con bastantes horas de diferencia, permite que las adaptaciones musculares ocurran sin competir por los recursos energéticos o generar una fatiga residual excesiva. Si entrenas fuerza por la mañana, un running suave por la tarde podría ser aceptable, pero una sesión de fuerza intensa seguida de un entrenamiento de intervalos de running el mismo día probablemente sea contraproducente. El descanso entre sesiones intensas es vital. Para sesiones de 1 hora o menos, 24 horas de descanso pueden ser suficientes, pero esto varía según la intensidad y tu capacidad de recuperación individual (la edad, el sueño y la nutrición juegan un papel importante).
  • Fija las Sesiones Clave: Si tu objetivo en un mesociclo es mejorar la fuerza, asegúrate de llegar a tus sesiones de fuerza con suficiente descanso previo. Si es mejorar tu VO2Máx corriendo, prioriza esa sesión y asegúrate de estar fresco para ella.

Cuidado con el Sobreentrenamiento: Señales y Prevención

Aunque la combinación es muy beneficiosa, existe el riesgo de caer en el sobreentrenamiento si no se gestiona adecuadamente la carga y la recuperación. El sobreentrenamiento ocurre cuando el cuerpo no se recupera completamente entre sesiones, acumulando fatiga y estrés. Esto puede llevar a una disminución del rendimiento, un aumento significativo del riesgo de lesiones, fatiga crónica, alteraciones del sueño, cambios de humor, pérdida de apetito y otros síntomas negativos.

Para evitarlo, es fundamental:

  • Escuchar a tu Cuerpo: Aprende a reconocer las señales de fatiga, dolor persistente o disminución inusual del rendimiento. No tengas miedo de tomar un día de descanso adicional si lo necesitas.
  • Planificar la Progresión: Aumenta gradualmente el volumen y la intensidad de tus entrenamientos. No intentes hacer demasiado, demasiado pronto.
  • Priorizar el Descanso: Asegúrate de dormir entre 7 y 9 horas de calidad por noche. El sueño es cuando ocurren la mayoría de los procesos de reparación y adaptación muscular.
  • Nutrición e Hidratación: Alimenta tu cuerpo adecuadamente para la recuperación. Consume suficientes proteínas para la reparación muscular y carbohidratos para reponer las reservas de energía. Mantente bien hidratado.
  • Variedad: Alterna tipos de entrenamiento, intensidades y duraciones para evitar la monotonía y el estrés repetitivo en los mismos tejidos.
  • Días de Descanso Activo o Completo: Incluye días de descanso completo o de actividad muy ligera (caminar suave, estiramientos) en tu semana.

Un estudio sobre entrenamiento interválico en sprint demostró la importancia del descanso: un grupo que entrenó cada tres días durante seis semanas obtuvo mejores resultados que un grupo que entrenó cada día durante dos semanas, a pesar de realizar el mismo número total de sesiones. Esto subraya cómo la fatiga acumulada sin recuperación adecuada limita las adaptaciones y el rendimiento.

Running vs. Fuerza vs. Combinado: Una Comparativa

Para visualizar mejor cómo la combinación potencia los resultados, veamos un resumen de los efectos principales:

CaracterísticaSolo Running (Resistencia)Solo Gimnasio (Fuerza)Combinado (Running + Fuerza)
Capacidad Aeróbica (VO2Máx)Muy Alta MejoraBaja MejoraMuy Alta Mejora (sin perjuicio)
Capacidad Anaeróbica (Potencia)Baja MejoraMuy Alta MejoraAlta Mejora (aplicada al movimiento de carrera)
Fuerza MuscularMejora en grupos específicos (piernas, core)Muy Alta Mejora GeneralMuy Alta Mejora Específica para el Deporte
Masa MuscularPuede disminuir (especialmente con dieta/volumen alto)Aumenta SignificativamenteMantenida o Aumentada, Mejora Composición Corporal
Quema de Calorías (durante ejercicio)Muy AltaModerada a AltaMuy Alta
Metabolismo Basal (en reposo)Puede disminuir (con dieta)Aumenta SignificativamenteAumenta Significativamente (contrarresta efectos negativos)
Prevención de LesionesMejora (si bien hecho, pero riesgo por debilidades)Mejora (fortalece estructuras)Muy Mejorada (aborda debilidades, mejora estabilidad)
Economía de MovimientoMejoraMejora (a través de la fuerza)Muy Mejorada (sinergia fuerza-eficiencia)

Como se observa, la combinación parece ofrecer lo mejor de ambos mundos, abordando aspectos que cada disciplina por separado no optimiza completamente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo correr y hacer pesas el mismo día?

Depende de tus objetivos, nivel de condición física y la intensidad de las sesiones. Si eres principiante o buscas maximizar las ganancias en ambas áreas, es preferible separar las sesiones en días distintos. Si decides hacerlas el mismo día, deja al menos 6-8 horas de descanso entre ellas y considera hacer la sesión de fuerza antes si tu prioridad es la fuerza, o la de running antes si tu prioridad es la resistencia, pero generalmente se recomienda priorizar la fuerza si se busca evitar la interferencia. Una alternativa es hacer una sesión intensa y la otra muy suave (por ejemplo, pesas intensas y un trote muy ligero).

¿Cuántas veces por semana debo combinar ambos entrenamientos?

Una estructura común y efectiva para muchos es combinar 2-3 sesiones de running con 2-3 sesiones de entrenamiento de fuerza por semana. La frecuencia exacta dependerá de tu nivel, tus objetivos y tu capacidad de recuperación. Asegúrate de tener al menos 1-2 días de descanso completo a la semana.

¿Cuánto descanso necesito entre sesiones?

Para sesiones intensas, se recomiendan al menos 24-48 horas de descanso para el mismo grupo muscular o sistema energético. Si haces fuerza de piernas un día, evita correr intensamente al día siguiente. Escucha a tu cuerpo; si sientes fatiga o dolor, es mejor descansar.

¿Qué tipo de entrenamiento de fuerza es mejor para corredores?

Enfócate en ejercicios compuestos que trabajen varios grupos musculares a la vez (sentadillas, peso muerto, zancadas, press de banca, remo). No olvides trabajar el core. El entrenamiento de fuerza máxima y potencia puede ser especialmente beneficioso para mejorar la economía de carrera y la prevención de lesiones.

¿Es esta combinación buena para perder peso?

Sí, es una de las estrategias más efectivas para la pérdida de grasa y la mejora de la composición corporal. El running quema muchas calorías durante el ejercicio, y el entrenamiento de fuerza aumenta tu metabolismo en reposo. Esta combinación crea un déficit calórico más sostenible y mejora la relación músculo-grasa.

Soy principiante, ¿por dónde empiezo?

Empieza gradualmente. Si eres nuevo en el running, comienza con caminatas y trotes cortos y fáciles. Si eres nuevo en la fuerza, empieza con pesos ligeros o tu propio peso corporal para aprender la técnica correcta. No intentes hacer mucho de ambos a la vez. Introduce una o dos sesiones de cada tipo por semana y aumenta progresivamente a medida que te sientas más fuerte y tu cuerpo se adapte.

Conclusión

En definitiva, los beneficios de combinar correr y entrenar fuerza son innegables y están respaldados por la ciencia. Esta sinergia no solo te hará un corredor más rápido y resistente, sino también una persona más fuerte, con menos riesgo de lesiones y una mejor composición corporal. La clave para el éxito reside en una planificación inteligente que priorice la recuperación y evite la interferencia entre las adaptaciones de ambos tipos de entrenamiento. Escucha a tu cuerpo, sé paciente y disfruta del proceso de construir una versión más completa y potente de ti mismo. Integrar la fuerza en tu rutina de running, o el running en tu rutina de fuerza, es una de las mejores inversiones que puedes hacer para tu rendimiento y tu salud a largo plazo.

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