¿Es mejor nadar o ir al gimnasio primero?

Gym o Piscina Primero: Claves para Decidir

07/12/2021

Valoración: 3.46 (1270 votos)

La combinación de entrenamiento de fuerza en el gimnasio y natación en la piscina es una estrategia excelente para mejorar la condición física general, la resistencia cardiovascular, la fuerza muscular y la flexibilidad. Sin embargo, una pregunta muy común que surge al planificar estas rutinas es: ¿Qué hago primero, el gimnasio o la piscina? La respuesta no es simple y directa, ya que depende en gran medida de tus objetivos principales, tu nivel de condición física actual, la intensidad de cada sesión y cómo responde tu cuerpo a la fatiga.

¿Es la natación tan buena como ir al gimnasio?
La natación no solo es una excelente manera de ejercitar todo el cuerpo y el sistema cardiovascular, sino que también es una forma divertida de variar tu rutina de ejercicios, dejando de ir al gimnasio o correr por las mismas rutas. Hay infinitas razones por las que la natación es tan popular entre niños, adultos y personas mayores.

Entender la fisiología detrás del entrenamiento es clave para tomar la mejor decisión. Cuando realizas ejercicio, tu cuerpo utiliza diferentes sistemas energéticos y sufre distintos tipos de estrés muscular y neurológico. El orden en que realizas tus actividades puede impactar significativamente tu rendimiento en cada una de ellas y, a largo plazo, los resultados que obtienes. No es lo mismo abordar una sesión de levantamiento de pesas pesado con los músculos ya fatigados por la natación, que nadar suavemente después de una intensa rutina de fuerza. Analicemos las opciones.

Índice de Contenido

¿Por Qué Importa el Orden del Entrenamiento?

El orden de las actividades físicas dentro de una misma sesión (o en sesiones consecutivas con poco tiempo de recuperación) afecta varios factores:

  • Niveles de Energía: La primera actividad que realizas generalmente se beneficia de tus niveles de energía más altos. Si tu objetivo principal requiere la máxima energía y concentración (como levantar pesos máximos o practicar una técnica de natación compleja), deberías colocarla primero.
  • Fatiga Muscular y Neuromuscular: El entrenamiento de fuerza genera fatiga muscular localizada y también fatiga del sistema nervioso central. La natación, aunque menos impactante, también causa fatiga, especialmente si es de alta intensidad o larga duración. Realizar una actividad fatigante antes de otra puede comprometer severamente el rendimiento en la segunda.
  • Activación Muscular y Calentamiento: Una actividad puede servir como calentamiento para la siguiente, pero si es demasiado intensa, puede convertirse en un impedimento.
  • Riesgo de Lesiones: La fatiga aumenta el riesgo de una técnica deficiente, lo que a su vez incrementa la probabilidad de sufrir una lesión, especialmente al realizar ejercicios de fuerza con peso libre.
  • Adaptaciones Fisiológicas: El cuerpo se adapta específicamente al tipo de estrés al que lo sometes con mayor intensidad y frecuencia. Si siempre abordas una actividad fatigado, la adaptación en esa disciplina podría ser menor.

Considerando estos puntos, veamos las implicaciones de cada orden posible.

Opción 1: Gimnasio Primero, Luego Piscina

Esta es una elección popular, especialmente para aquellos cuya prioridad es el desarrollo de la fuerza muscular y la hipertrofia (aumento del tamaño muscular).

Ventajas:

  • Prioriza la Fuerza: Tus músculos y sistema nervioso están frescos para levantar pesas, lo que te permite rendir al máximo en tus ejercicios de fuerza. Esto es crucial para progresar en cargas y volumen de entrenamiento en el gimnasio.
  • Menor Riesgo en Levantamiento: Al no estar fatigado por la natación, la técnica en ejercicios como sentadillas, peso muerto o press de banca será probablemente mejor, reduciendo el riesgo de lesiones.
  • La Natación como Recuperación Activa o Cardio Ligero: Nadar a una intensidad moderada o baja después del gimnasio puede funcionar como una excelente sesión de recuperación activa. El agua proporciona soporte, reduce el impacto en las articulaciones y el movimiento suave ayuda a la circulación sanguínea, facilitando la eliminación de productos de desecho metabólico de los músculos trabajados en el gimnasio. También puede servir como una sesión de cardio adicional sin añadir estrés de impacto.
  • Quema de Grasa Potencialmente Mayor: Al agotar parcialmente las reservas de glucógeno en el gimnasio, la sesión de natación posterior, si es de intensidad moderada, podría depender más de las grasas como fuente de energía.

Desventajas:

  • Rendimiento en Natación Comprometido: La fatiga de los músculos (especialmente piernas, hombros, espalda y core) y el sistema nervioso después de una sesión intensa de gimnasio pueden afectar tu técnica de natación, tu velocidad y tu resistencia en el agua. Si tu objetivo es mejorar tu tiempo en natación o perfeccionar tu estilo, esta puede no ser la mejor opción.
  • Riesgo de Calambres: Después de un entrenamiento de fuerza intenso, los músculos pueden ser más propensos a sufrir calambres, lo cual puede ser peligroso en el agua.

¿Para Quién es Ideal?

Este orden es recomendable si tu objetivo principal es ganar fuerza y masa muscular, o si utilizas la natación como complemento cardiovascular, recuperación o simplemente para relajarte.

Opción 2: Piscina Primero, Luego Gimnasio

Esta alternativa es preferida por quienes ponen el foco en la natación, ya sea para mejorar su técnica, su resistencia acuática o como parte fundamental de su entrenamiento (por ejemplo, triatletas).

Ventajas:

  • Prioriza la Natación: Abordas la piscina con energía y concentración plenas, lo que te permite trabajar en tu técnica, velocidad y resistencia en el agua de manera óptima. Esto es vital si buscas mejorar tus marcas o tu eficiencia en la natación.
  • Excelente Calentamiento General: La natación es un excelente calentamiento de cuerpo completo, movilizando grandes grupos musculares y aumentando la temperatura corporal de manera suave, preparando el cuerpo para la sesión de gimnasio posterior.
  • Menor Impacto Inicial: Comenzar en el agua es menos estresante para las articulaciones que empezar con levantamiento de pesas.

Desventajas:

  • Rendimiento en el Gimnasio Comprometido: Una sesión intensa de natación (especialmente si es larga o con muchos sprints) puede causar una fatiga considerable en hombros, espalda, piernas y core. Esto puede limitar la cantidad de peso que puedes levantar, el número de repeticiones que puedes hacer y tu capacidad para realizar ejercicios que requieren estabilidad y fuerza en el core.
  • Mayor Riesgo en el Gimnasio si la Fatiga es Extrema: Realizar ejercicios de fuerza complejos o con cargas altas con músculos ya fatigados por la natación aumenta el riesgo de mala técnica y, por ende, de lesión.

¿Para Quién es Ideal?

Este orden es ideal si tu objetivo principal es mejorar tu rendimiento en natación, si estás entrenando para una competición de natación o un triatlón, o si prefieres usar la natación como tu actividad principal del día.

Opción 3: Separar las Sesiones en Días Diferentes

Si tus objetivos son ambiciosos tanto en el gimnasio como en la piscina, o si simplemente buscas maximizar el rendimiento en ambas disciplinas, la mejor estrategia suele ser realizar las sesiones en días diferentes.

Ventajas:

  • Máximo Rendimiento en Ambas Disciplinas: Al tener un día completo de recuperación entre sesiones, puedes dar el 100% tanto en tu entrenamiento de fuerza como en tu sesión de natación.
  • Mejor Recuperación: Permite que tus músculos y sistema nervioso se recuperen adecuadamente, reduciendo el riesgo de sobreentrenamiento y lesiones.
  • Mayor Flexibilidad en la Planificación: Puedes estructurar tus semanas de entrenamiento de manera más efectiva, dedicando días específicos a la fuerza, la natación, el cardio y la recuperación.

Desventajas:

  • Requiere Más Días de Entrenamiento: Obviamente, esto implica ir al gimnasio y/o a la piscina en días separados, lo que demanda más tiempo y puede ser logísticamente más complicado.

¿Para Quién es Ideal?

Esta es la opción más recomendable para atletas que buscan optimizar su rendimiento tanto en fuerza como en natación, para aquellos que entrenan con alta intensidad en ambas disciplinas, o simplemente para cualquiera que tenga la disponibilidad de tiempo para dedicar días separados a cada actividad.

Factores Adicionales a Considerar

Más allá del objetivo principal, hay otros elementos que influyen en la decisión:

  • Intensidad de las Sesiones: No es lo mismo nadar 30 minutos suavemente que hacer 2 horas de entrenamiento con intervalos de alta intensidad. Si ambas sesiones son muy demandantes, separarlas o elegir cuidadosamente el orden es crucial.
  • Tiempo de Recuperación Entre Sesiones: Si planeas hacer ambas actividades el mismo día, el tiempo que dejas entre ellas es importante. Idealmente, deberían pasar al menos 4-6 horas, pero si esto no es posible, incluso 2-3 horas pueden ayudar un poco a la recuperación parcial. Menos de una hora entre sesiones intensas no es recomendable.
  • Disponibilidad y Logística: A veces, la decisión se basa simplemente en la disponibilidad de la piscina, el horario del gimnasio o tu propio horario personal. Es mejor hacer ambas actividades en un orden subóptimo que no hacer una de ellas.
  • Cómo se Siente Tu Cuerpo: Escucha a tu cuerpo. Si te sientes particularmente fatigado de una actividad, quizás debas reducir la intensidad de la siguiente o posponerla. La auto-regulación es clave.
  • Fase de la Periodización: Si sigues un plan de entrenamiento periodizado, el orden o la separación de las sesiones pueden cambiar según la fase (base, específica, pre-competición). La periodización adapta el entrenamiento a lo largo del tiempo para alcanzar picos de rendimiento.

Tabla Comparativa: Gym vs. Piscina Primero

AspectoGimnasio Primero, Luego PiscinaPiscina Primero, Luego GimnasioSeparar Días
PrioridadFuerza, MúsculoNatación (Técnica, Resistencia)Ambas
Rendimiento en 1ª ActividadAlto (Gimnasio)Alto (Piscina)Alto (Ambas)
Rendimiento en 2ª ActividadPuede disminuir (Piscina)Puede disminuir (Gimnasio)Alto
Recuperación Entre SesionesMenor (mismo día)Menor (mismo día)Mayor
Riesgo de LesiónMenor en Gym, posible calambres en piscinaMenor en Piscina, posible lesión en Gym por fatigaMenor (con recuperación adecuada)
Ideal ParaGanancia de fuerza/músculo, natación como cardio/recuperaciónMejora de natación, triatletas (fase específica)Optimizar rendimiento en ambas, entrenamientos de alta intensidad
Tiempo RequeridoConcentrado en 1 díaConcentrado en 1 díaMayor (en total de días)

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer ambas actividades el mismo día?

Sí, es posible y común. La clave está en tus objetivos, la intensidad de cada sesión y, si es posible, dejar un tiempo de recuperación (idealmente varias horas) entre ambas.

¿Cuánto tiempo debo esperar entre la sesión de gimnasio y la de piscina si las hago el mismo día?

Si la intensidad de ambas es moderada, 2-3 horas podrían ser suficientes. Si una o ambas son intensas, lo ideal serían 4-6 horas o más para permitir una recuperación parcial del sistema nervioso y los depósitos de energía.

¿Qué pasa si solo tengo 1 hora para hacer ambas?

En ese caso, es probable que tengas que elegir cuál priorizar y hacer la otra de forma muy suave, o considerar dividir tu entrenamiento en diferentes días. Intentar hacer dos sesiones intensas en tan poco tiempo, incluso con una pausa corta, comprometerá tu rendimiento y aumentará el riesgo de fatiga excesiva.

Si mi objetivo es perder peso, ¿qué orden es mejor?

Para la pérdida de peso, el gasto calórico total y la adherencia al plan son más importantes que el orden específico. Ambas actividades queman calorías. Podrías experimentar con ambos órdenes o separarlas para ver qué te permite entrenar con mayor consistencia e intensidad total a lo largo de la semana.

¿Es mejor hacer cardio en el gimnasio o nadar si hago fuerza?

Depende de tus preferencias y objetivos. La natación es un excelente cardio de bajo impacto que trabaja todo el cuerpo. El cardio en el gimnasio (cinta, elíptica, etc.) puede ser más fácil de controlar en intensidad y duración. Ambas son válidas. Si haces fuerza primero, nadar suavemente puede ser una buena opción de cardio post-fuerza.

¿Qué pasa si hago la natación como calentamiento para el gimnasio?

Nadar 10-15 minutos a baja intensidad puede ser un excelente calentamiento general. Sin embargo, si nadas más tiempo o a una intensidad alta, ya te estarás fatigando para la sesión de fuerza.

Conclusión

La decisión de ir primero al gimnasio o a la piscina depende fundamentalmente de tu prioridad de entrenamiento. Si buscas maximizar tu fuerza y masa muscular, empieza por el gimnasio. Si tu meta principal es mejorar tu rendimiento en natación (técnica, velocidad, resistencia), empieza por la piscina. Si tienes objetivos ambiciosos en ambas disciplinas y el tiempo lo permite, separar las sesiones en días diferentes es la estrategia más efectiva para optimizar el rendimiento y la recuperación. Considera siempre la intensidad de tus sesiones, el tiempo de descanso disponible y, lo más importante, escucha las señales de tu propio cuerpo para adaptar tu plan y asegurar un progreso constante y saludable.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Gym o Piscina Primero: Claves para Decidir puedes visitar la categoría Entrenamiento.

Subir