26/07/2019
La pregunta de si se debe estirar antes de ir al gimnasio ha generado mucha confusión a lo largo de los años. Algunos dicen que siempre debes hacerlo, otros que nunca, y algunos que puede perjudicar el rendimiento. Es fácil sentirse perdido y, a veces, simplemente saltarse el estiramiento por completo. Sin embargo, entender cómo y cuándo estirar puede marcar una gran diferencia en tu rutina de entrenamiento, tu rendimiento y tu bienestar general.
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Contrariamente a la idea de que es un paso opcional o incluso perjudicial, los expertos en fisioterapia coinciden en que estirar tanto antes como después de tus sesiones de ejercicio es beneficioso. Quienes incorporan el estiramiento de forma regular en su rutina reportan sentirse mejor preparados para el entrenamiento y experimentan una transición más suave y relajada después de finalizar. Además, el estiramiento constante puede ser una herramienta poderosa para aliviar dolores musculares y articulares que limitan tu capacidad para mantenerte activo.

¿Por qué es importante estirar? Más allá de la flexibilidad
Estirar no es solo mover tus músculos. Es una práctica con múltiples capas de beneficios, tanto físicos como mentales. Alivia la tensión acumulada en el cuerpo y puede incluso contribuir a reducir el estrés. La clave está en saber qué tipo de estiramiento realizar y en qué momento para maximizar sus efectos positivos. Existen dos tipos principales de estiramientos, cada uno con propósitos y momentos ideales de aplicación.
Estiramientos Estáticos vs. Estiramientos Dinámicos
Cuando la mayoría de la gente piensa en estirar, probablemente imagina los estiramientos estáticos. Estos implican adoptar una posición que alarga un músculo o grupo muscular (como intentar tocar las puntas de los pies para estirar los isquiotibiales) y mantenerla durante un período, generalmente entre 10 y 30 segundos. Se realizan sin movimiento.
Por otro lado, los estiramientos dinámicos son completamente diferentes. Se basan en el movimiento, llevando las articulaciones y los músculos a través de su rango de movimiento completo. Ejemplos incluyen elevaciones de rodilla, zancadas con torsión o círculos de brazos. Estos estiramientos preparan el cuerpo para la actividad.
Incorporar ambos tipos de estiramientos en tu rutina general, en los momentos adecuados, te brindará una gama completa de beneficios:
- Aumento de la flexibilidad y el rango de movimiento: Este es quizás el beneficio más conocido y respaldado por la investigación. La flexibilidad es la capacidad de tus articulaciones y los tejidos circundantes (músculos, tendones, ligamentos) para moverse libremente y sin restricciones a través de su rango completo. Una mayor flexibilidad facilita las actividades diarias, desde alcanzar objetos en altura hasta agacharse o girar el torso. Si bien ambos tipos contribuyen, los estiramientos estáticos suelen ofrecer mayores beneficios a largo plazo para la flexibilidad sostenida.
- Mejora del rendimiento deportivo: Los estiramientos, especialmente los dinámicos, han demostrado ser particularmente efectivos para potenciar el rendimiento físico. Esto no se limita a los atletas de élite; se aplica a cualquier actividad, ya sea correr, andar en bicicleta, jugar deportes o simplemente moverte en tu día a día. Los movimientos dinámicos calientan los músculos y preparan el cuerpo para la acción.
- Promoción de la relajación y reducción del estrés: La tensión muscular a menudo va de la mano con el estrés físico y mental. Estirar ayuda a liberar esta tensión. Tomarte un momento para estirar, especialmente si lo combinas con respiración profunda y consciente, puede proporcionar una pausa tranquila en un día ajetreado, actuando como un puente entre la actividad y la calma.
- Potencial prevención de lesiones: Preparar adecuadamente tu cuerpo para el ejercicio, principalmente a través de estiramientos dinámicos antes de comenzar, puede ayudar a minimizar el riesgo de sufrir lesiones. Cuando tienes buena flexibilidad y tus articulaciones tienen un rango de movimiento completo, tu cuerpo está mejor equipado para absorber y distribuir las fuerzas y cargas que experimenta durante el movimiento.
- Alivio del dolor: Tanto los estiramientos dinámicos como los estáticos pueden ser parte de un enfoque para manejar el dolor persistente. El movimiento suave y el estiramiento, a menudo parte de programas de terapia de ejercicio, pueden ayudar a "reeducar" al sistema nervioso sobre la seguridad del movimiento. Además, el estiramiento puede aumentar la tolerancia al dolor con el tiempo. El dolor crónico y el estrés, la ansiedad o la depresión a menudo comparten vías cerebrales. Aliviar el estrés a través del estiramiento y la respiración puede romper este ciclo y potencialmente reducir la percepción del dolor. Finalmente, el estiramiento ayuda a asegurar que las fuerzas se distribuyan equitativamente a través del cuerpo. Si una zona está tensa, otra puede compensar en exceso, lo que puede contribuir o agravar el dolor con el tiempo (por ejemplo, la tensión en las caderas puede afectar la espalda). Mejorar el rango de movimiento ayuda a distribuir mejor estas fuerzas, lo que puede disminuir el dolor.
El momento ideal para estirar: Depende de tu objetivo
El mejor momento para realizar tus estiramientos no es una respuesta única. Depende fundamentalmente de lo que busques lograr con ellos.
Para aumentar la flexibilidad a largo plazo
Si tu objetivo principal es mejorar tu flexibilidad general y el rango de movimiento, los estiramientos estáticos son tu herramienta principal. El momento más efectivo para realizar estiramientos estáticos es después de que tu cuerpo ya esté caliente. Esto suele ser después de una sesión de entrenamiento, una caminata rápida o incluso después de un baño caliente. Los músculos calientes son más elásticos y maleables, lo que permite un estiramiento más profundo y seguro, con menos riesgo de tirones o distensiones. Además, estirar después del ejercicio puede ayudar en el proceso de recuperación al aumentar el flujo sanguíneo a los músculos, facilitando la eliminación de productos de desecho como el ácido láctico y aportando oxígeno y nutrientes esenciales. Esto puede contribuir a reducir el dolor muscular post-ejercicio.
Para preparar tu cuerpo para el ejercicio (Calentamiento)
Si lo que buscas es preparar tus músculos y articulaciones para la actividad física que estás a punto de realizar, los estiramientos dinámicos son la elección correcta para tu calentamiento previo al gimnasio. Estos movimientos aumentan gradualmente el flujo sanguíneo a los músculos, elevan tu ritmo cardíaco y respiratorio, lubrican las articulaciones y preparan los patrones de movimiento que utilizarás durante tu entrenamiento. El objetivo es que tu cuerpo pase de un estado de reposo a estar listo, ágil y receptivo para las demandas físicas del ejercicio.
Esto no significa que nunca debas hacer ningún estiramiento estático antes de entrenar. Si sientes que un estiramiento estático específico te ayuda a sentirte más cómodo o preparado, puede ser una pequeña parte de tu rutina de calentamiento. Sin embargo, no debería ser la parte principal ni la única. Obtendrás muchos más beneficios al incorporar estiramientos estáticos *después* de haber realizado estiramientos dinámicos, cuando tus músculos ya están calientes y tus articulaciones lubricadas. En ese punto, podrás estirar más profundamente y de manera más efectiva.
Ejemplos de estiramientos para tu rutina
Una rutina completa de estiramiento debería incluir movimientos adecuados para antes y después del ejercicio.
Estiramientos Dinámicos Antes de Entrenar
Dedica entre 5 y 10 minutos a estos movimientos para calentar tu cuerpo antes de iniciar tu entrenamiento principal. Comienza suavemente y aumenta gradualmente la intensidad y la velocidad del movimiento a medida que te sientas más suelto.
- Círculos de hombros: De pie o sentado, relaja los hombros y gíralos lentamente en círculos, primero hacia adelante y luego hacia atrás. Prepara los hombros y los brazos.
- Sentadillas sin peso (Air Squats): Con los pies separados al ancho de los hombros, baja el cuerpo flexionando rodillas y caderas, manteniendo el pecho erguido y la espalda recta. Baja hasta que los muslos estén paralelos al suelo (o hasta donde tu movilidad lo permita cómodamente) y luego empuja a través de los talones para volver a la posición inicial. Calienta las piernas, glúteos y caderas.
- Elevación de rodillas (High Knees): Marcha o trota en el sitio elevando una rodilla hacia el pecho alternando con la otra pierna, coordinando el movimiento con los brazos. Aumenta el ritmo cardíaco y activa la parte frontal de los muslos.
- Talones a los glúteos (Butt Kicks): Marcha o trota en el sitio llevando los talones hacia los glúteos, alternando piernas. Mantén una postura erguida. Mantiene el ritmo cardíaco elevado y trabaja la parte posterior de los muslos.
- Balanceo de piernas hacia adelante y atrás: De pie, apoyado si es necesario, balancea una pierna recta hacia adelante y hacia atrás de forma controlada. Repite con la otra pierna. Trabaja la movilidad de la cadera y los isquiotibiales.
Estiramientos Estáticos Después de Entrenar
Estos estiramientos te ayudarán a calmarte y facilitar la recuperación post-ejercicio. Realizarlos regularmente también contribuirá a mejorar tu flexibilidad a largo plazo. Mantén cada estiramiento entre 10 y 30 segundos, y repite de 2 a 4 veces por estiramiento.
- Estiramiento de isquiotibiales sentado: Sentado en el suelo con las piernas extendidas hacia adelante, inclínate desde las caderas intentando alcanzar los dedos de los pies. Mantén la espalda lo más recta posible.
- Estiramiento de cuádriceps de pie: De pie, sujeta el tobillo de una pierna con la mano del mismo lado y lleva el talón hacia el glúteo. Mantén las rodillas juntas.
- Estiramiento de glúteos (Acostado o sentado con cruce de pierna): Acostado boca arriba, dobla una rodilla y crúzala sobre la pierna extendida. Sujeta la rodilla cruzada y tira suavemente hacia el pecho. O sentado, cruza un tobillo sobre la rodilla opuesta y presiona suavemente la rodilla cruzada hacia abajo o inclínate ligeramente hacia adelante.
- Estiramiento de pectoral en el marco de una puerta: Coloca el antebrazo en el marco de una puerta, con el codo doblado a 90 grados. Inclínate suavemente hacia adelante hasta sentir el estiramiento en el pecho y el hombro.
- Estiramiento de tríceps por encima de la cabeza: Lleva un brazo por encima de la cabeza, dobla el codo y deja que la mano caiga por la espalda. Con la mano opuesta, sujeta el codo doblado y tira suavemente hacia abajo.
- Rotación de espalda acostado: Acostado boca arriba con las rodillas dobladas y los pies en el suelo, deja caer suavemente ambas rodillas hacia un lado, manteniendo los hombros pegados al suelo. Gira la cabeza hacia el lado opuesto.
Estirar para aliviar el dolor y en caso de lesiones
El estiramiento es una parte importante del manejo del dolor persistente. Los movimientos suaves pueden ayudar a reducir el dolor crónico o el dolor causado por lesiones, lo que a su vez te permite realizar más actividad física, creando un ciclo positivo. En lugar de un círculo vicioso, se convierte en un círculo virtuoso.
El estiramiento también puede influir en tu percepción del dolor. Algunas investigaciones sugieren que las personas pueden volverse menos sensibles a los estímulos dolorosos después de estirar. Esto ayuda a explicar por qué el ejercicio, incluyendo el estiramiento, a menudo prescrito en programas de terapia física, puede ofrecer alivio para el dolor musculoesquelético.
Otro factor clave en la experiencia del dolor es el estrés. El dolor crónico, el estrés, la ansiedad y la depresión a menudo están interconectados en el cerebro. El dolor puede exacerbar estas condiciones, y a su vez, el estrés y la ansiedad pueden intensificar cómo experimentas el dolor. Tomarte un tiempo para estirar y concentrarte en tu respiración puede ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad, rompiendo este ciclo y posiblemente reduciendo el dolor percibido.
Finalmente, como se mencionó antes, el estiramiento puede prevenir o aliviar el dolor ayudando a que tu cuerpo distribuya las fuerzas de manera más equilibrada. Todas las articulaciones y músculos trabajan juntos. Si una área está tensa, otra puede tener que compensar, lo que puede llevar a dolor con el tiempo. Mejorar el rango de movimiento a través del estiramiento ayuda a que tu cuerpo funcione de manera más eficiente y armónica.
El estiramiento no debería doler
Es cierto que estirar, especialmente al principio si tus músculos están muy tensos, puede generar una sensación de leve incomodidad o tensión. Es normal y esperable. Sin embargo, el estiramiento nunca debería causar un dolor agudo o significativo. Cuando realices estiramientos estáticos, ve solo hasta el punto donde sientas una tensión o incomodidad ligera. No intentes forzar más allá de ese punto. Esa sensación de "duele-pero-se-siente-bien" es aceptable, pero el dolor punzante no lo es.
Lo mismo aplica a los estiramientos dinámicos. Si sientes dolor al realizar un movimiento, disminuye la velocidad, revisa tu técnica o reduce el rango de movimiento hasta una zona libre de dolor. Por ejemplo, si sientes dolor en las rodillas al hacer sentadillas, hazlas más lentamente o no bajes tanto.
Preguntas Frecuentes sobre el Estiramiento
¿Puedo hacer estiramientos estáticos antes de entrenar?
Si bien el enfoque principal antes de entrenar debe ser el estiramiento dinámico para calentar, puedes incluir uno o dos estiramientos estáticos específicos si sientes que te benefician y te preparan mejor para tu actividad. Sin embargo, no deben ser la parte principal de tu calentamiento. La mayoría de los beneficios de los estiramientos estáticos para la flexibilidad se obtienen al realizarlos con los músculos ya calientes, es decir, después del ejercicio.
¿Cuánto tiempo debo mantener un estiramiento estático?
Generalmente, se recomienda mantener cada estiramiento estático entre 10 y 30 segundos. Para algunos objetivos específicos o en rehabilitación, un profesional puede recomendar tiempos más largos, pero para la población general, este rango es efectivo.
¿Con qué frecuencia debo estirar?
Idealmente, deberías incorporar estiramientos dinámicos como parte de tu calentamiento antes de cada sesión de ejercicio. Los estiramientos estáticos se benefician de la regularidad; realizarlos la mayoría de los días de la semana, o al menos 3-5 veces por semana después de la actividad, te ayudará a mejorar y mantener la flexibilidad.
¿El estiramiento ayuda a ganar músculo?
El estiramiento por sí solo no construye masa muscular como lo hace el entrenamiento de fuerza. Sin embargo, al mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento, puede permitirte realizar los ejercicios de fuerza con una técnica más adecuada y un rango más completo, lo que indirectamente puede contribuir a un mejor desarrollo muscular con el tiempo.
¿Qué hago si tengo muy poca flexibilidad?
Comienza lentamente y sé paciente. No intentes forzar los estiramientos hasta el punto de dolor. Con la práctica regular, verás mejoras gradualmente. Si tienes dolor persistente o limitaciones severas de movimiento, considera consultar con un fisioterapeuta que pueda evaluar tu condición y diseñar un programa de estiramiento y ejercicio seguro y efectivo para ti.
Conclusión
Estirar es un componente valioso de una rutina de ejercicio completa, pero saber cuándo y cómo hacerlo es crucial. Los estiramientos dinámicos son tus aliados antes de entrenar para preparar y calentar tus músculos, mejorando potencialmente el rendimiento y reduciendo el riesgo de lesiones. Los estiramientos estáticos son más efectivos después de la actividad, cuando tus músculos están calientes, ayudando a mejorar la flexibilidad a largo plazo, facilitar la recuperación y promover la relajación. Escucha a tu cuerpo, evita el dolor y haz del estiramiento una parte regular de tu compromiso con un estilo de vida activo y saludable.
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