26/02/2022
En los últimos años, los ejercicios hipopresivos han ganado una notable popularidad, presentándose a menudo como una solución milagrosa para recuperar la figura postparto o mejorar la salud del suelo pélvico. Sin embargo, como con cualquier técnica de ejercicio, es fundamental entender en qué consisten realmente y, lo que es más importante, para quiénes podrían estar contraindicados. No todas las personas son candidatas adecuadas para practicar hipopresivos, y conocer las situaciones en las que deben evitarse es crucial para salvaguardar la salud y prevenir posibles complicaciones.

Los hipopresivos son un conjunto de ejercicios posturales y respiratorios diseñados para disminuir la presión intraabdominal. Su objetivo principal es reducir el exceso de presión en la cavidad abdominal y en la zona del suelo pélvico mediante una combinación de posturas específicas, movimientos y, característicamente, un periodo en apnea espiratoria (aguantar la respiración tras una exhalación). Esta técnica busca generar un efecto de vacío que eleve las vísceras y active la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico de forma refleja.

El método fue desarrollado y patentado por el fisioterapeuta Marcel Caufriez, quien inicialmente lo concibió como una herramienta terapéutica orientada principalmente a la recuperación postparto. Su enfoque estaba puesto en ayudar a las mujeres a recuperar la tonicidad de la faja abdominal y la musculatura del suelo pélvico después del embarazo y el parto. Caufriez veía los hipopresivos como un método holístico, considerando el cuerpo humano como un sistema integrado donde la postura y la respiración juegan roles fundamentales en la salud global.
Beneficios Atribuidos vs. Evidencia Científica
Si bien los defensores de los hipopresivos destacan mejoras en el abdomen y el suelo pélvico, también les atribuyen otros beneficios como la mejora postural, la recolocación visceral e incluso la optimización del tránsito intestinal. Pero, ¿cuánto de esto está respaldado por la ciencia?
Es cierto que la realización de ejercicios respiratorios que implican una exhalación forzada o mantenida puede inducir un reflejo en el músculo elevador del ano. Esto sugiere que, efectivamente, podría haber una mejora en la musculatura profunda del suelo pélvico y del abdomen a través de la práctica de hipopresivos, alineándose con el objetivo original de Caufriez para la recuperación postparto.
No obstante, otros supuestos beneficios son más cuestionables. La idea de una "mejora postural" a través de los hipopresivos es debatible. ¿Qué postura se considera ideal? Las posturas que se adoptan durante la práctica de hipopresivos son muy específicas y a menudo distan mucho de las posturas funcionales que una mujer postparto (o cualquier persona) adopta en su vida diaria al levantar peso, caminar o sentarse. Por lo tanto, afirmar que los hipopresivos por sí solos corrigen la postura habitual podría ser una visión errónea. Existen muchos otros ejercicios más funcionales y transferibles a las actividades cotidianas que pueden ser más efectivos para una mejora postural real y sostenible.
Quizás el mito más extendido y perjudicial es el de la pérdida de peso o la reducción del perímetro abdominal. A pesar de la popularización de los hipopresivos como una técnica para "recuperar la figura" o "aplanar el abdomen", la evidencia científica actual no ha encontrado respaldo para estas afirmaciones. Es crucial entender que:
¡EL HIPOPRESIVO NO REDUCE LA GRASA CORPORAL!
¡EL HIPOPRESIVO NO REDUCE EL PERÍMETRO ABDOMINAL POR SÍ SOLO!
La reducción de grasa y la modificación del perímetro abdominal dependen fundamentalmente de la composición corporal general, la dieta y un programa de ejercicio físico global que incluya entrenamiento de fuerza y cardiovascular, no de una técnica postural y respiratoria específica como los hipopresivos.
De manera similar, la ciencia tampoco ofrece garantías sólidas sobre los beneficios de los hipopresivos en cuanto a la recolocación visceral o la mejora del tránsito intestinal. Aunque la reducción de la presión podría, teóricamente, influir, no hay estudios concluyentes que lo demuestren como un efecto directo y fiable de la práctica.
Contraindicaciones Claras de los Hipopresivos
Ahora llegamos al punto central: ¿quiénes no deberían practicar ejercicios hipopresivos? Existen varias condiciones de salud que hacen que esta técnica sea inapropiada o potencialmente peligrosa. Es fundamental conocer estas contraindicaciones para evitar riesgos innecesarios.
Las principales personas que deberían abstenerse de realizar hipopresivos son:
1. Personas con Tensión Alta (Hipertensión Arterial): Los ejercicios hipopresivos implican periodos de apnea (contener la respiración) después de una exhalación. Aunque la apnea en espiración puede tener un efecto diferente a la apnea en inspiración, cualquier maniobra que altere bruscamente la presión intratorácica o abdominal puede influir en la presión arterial. En personas con hipertensión no controlada o inestable, esto podría representar un riesgo de aumento peligroso de la presión arterial durante el ejercicio. Por lo tanto, si sufres de tensión alta, es imprescindible consultar con tu médico antes de considerar los hipopresivos.
2. Personas con Patologías Infecciosas o Respiratorias Agudas: Cualquier infección activa o condición respiratoria que afecte la capacidad pulmonar o cause dificultad para respirar (como un resfriado fuerte, gripe, bronquitis, crisis asmática no controlada, etc.) es una contraindicación temporal. La técnica de los hipopresivos se basa en un control respiratorio preciso y en la capacidad de realizar apneas. Una función respiratoria comprometida impide la ejecución correcta y segura de los ejercicios.
3. Mujeres Embarazadas: Esta es una contraindicación muy importante. Aunque los hipopresivos son conocidos por sus beneficios postparto, durante el embarazo no deben practicarse. La principal preocupación radica en los efectos potenciales sobre el desarrollo del bebé y el embarazo en sí. Aunque la investigación es limitada, existe la posibilidad teórica de riesgo de hipoxia fetal (falta de oxígeno al feto) debido a las apneas, o incluso la activación de contracciones uterinas. Estas contracciones podrían, en casos extremos, desencadenar un parto prematuro o aumentar el riesgo de aborto, especialmente en embarazos de riesgo. Dado que no se conocen con certeza todos los efectos de la apnea y los cambios de presión en el útero y el feto, la recomendación general es evitar los hipopresivos durante toda la gestación.
Hipopresivos y Patologías del Suelo Pélvico: Un Caso Complejo
La situación de las mujeres que presentan prolapso de órganos pélvicos (descenso de órganos como el útero, la vejiga o el recto hacia la vagina) o incontinencia urinaria es particularmente compleja y merece una consideración aparte. Tradicionalmente, muchos profesionales, incluidos ginecólogos, han recomendado los hipopresivos como tratamiento para estas disfunciones del suelo pélvico. La lógica detrás de esta recomendación se basa en la conexión funcional entre el diafragma respiratorio y el suelo pélvico: al exhalar y, especialmente, al realizar la apnea hipopresiva, se produce un ascenso reflejo del diafragma y, teóricamente, también del suelo pélvico, lo que podría interpretarse como un trabajo de fortalecimiento o elevación beneficioso para el prolapso o la incontinencia.
Sin embargo, la realidad práctica es que la técnica de los hipopresivos es compleja y a menudo no se domina correctamente. Cuando los hipopresivos se ejecutan de forma inadecuada, en lugar de generar un efecto de vacío y ascenso, pueden aumentar la presión intraabdominal, lo cual es precisamente lo que se quiere evitar en casos de prolapso o incontinencia. Un aumento de la presión empuja los órganos pélvicos hacia abajo y ejerce una fuerza sobre el suelo pélvico, lo que podría empeorar un prolapso existente o agravar la incontinencia.
Por esta razón, antes de iniciar cualquier programa de hipopresivos en presencia de prolapso o incontinencia, es absolutamente fundamental realizar una valoración exhaustiva del suelo pélvico. Lo ideal es que esta valoración la realice un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico, utilizando herramientas como un ecógrafo para visualizar la actividad muscular y la gestión de las presiones internas en tiempo real. Esta evaluación permitirá determinar si la persona es capaz de realizar la técnica hipopresiva correctamente y si su suelo pélvico puede gestionar adecuadamente las presiones generadas.
Si, tras la valoración, se determina que la persona no domina la técnica, no gestiona bien las presiones internas o nunca ha practicado hipopresivos, podría ser más seguro y efectivo empezar con ejercicios respiratorios más sencillos y específicos para el suelo pélvico antes de intentar los hipopresivos. Estos ejercicios preparatorios ayudan a mejorar la conciencia corporal, el control respiratorio y la capacidad de activar la musculatura profunda sin el riesgo de aumentar la presión intraabdominal. Introducir los hipopresivos sin una base técnica sólida y una valoración previa en casos de prolapso o incontinencia podría, paradójicamente, generar un daño aún mayor en las estructuras del suelo pélvico.
¿Cuándo Podrían ser Útiles los Hipopresivos?
Si una persona no presenta ninguna patología del suelo pélvico, no tiene las contraindicaciones mencionadas (tensión alta, infecciones, embarazo) y muestra interés en la técnica, los hipopresivos podrían incorporarse en un programa de entrenamiento general. En este contexto, podrían utilizarse, por ejemplo, como parte del calentamiento o como un complemento a otros ejercicios. Sin embargo, incluso en estas situaciones, es importante aprender la técnica correctamente bajo supervisión.
Para la recuperación de una disfunción del suelo pélvico o abdominal (que no sean contraindicaciones absolutas), un enfoque más global y funcional suele ser más interesante. Esto implica trabajar con patrones de movimiento que se adapten a las actividades cotidianas de la persona, fortaleciendo el core y el suelo pélvico de manera integrada y funcional, lo cual a menudo ofrece una transferencia más efectiva a la vida real que una técnica aislada como los hipopresivos.
Conclusión
Los ejercicios hipopresivos son una herramienta más dentro del amplio abanico de opciones terapéuticas y de entrenamiento. Pueden tener ciertos beneficios, particularmente en la activación refleja de la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico, especialmente en el contexto de la recuperación postparto (una vez pasado el periodo inicial y con valoración profesional).
Sin embargo, es fundamental reconocer que NO SON VÁLIDOS PARA TODO EL MUNDO. Existen contraindicaciones claras que deben respetarse rigurosamente para evitar riesgos para la salud. La hipertensión, las infecciones agudas y, de manera muy importante, el embarazo, son motivos para abstenerse de su práctica.
En casos de prolapso o incontinencia, la situación es delicada y requiere una valoración profesional exhaustiva. La técnica incorrecta puede ser perjudicial, por lo que la supervisión de un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico es indispensable antes de iniciar o continuar con los hipopresivos. En muchos casos, puede ser preferible comenzar con ejercicios respiratorios más básicos y seguros.
En definitiva, la clave está en la personalización. Cada persona es única, con su propio historial médico y sus necesidades específicas. Un programa de ejercicio o recuperación debe ajustarse a esas particularidades. Los hipopresivos, como cualquier otra técnica, deben considerarse dentro de un plan integral y siempre bajo la orientación de profesionales cualificados que puedan evaluar su idoneidad y supervisar su correcta ejecución. No son una panacea ni un sustituto de un estilo de vida activo y saludable.
Preguntas Frecuentes sobre Hipopresivos y sus Contraindicaciones
¿Qué son exactamente los ejercicios hipopresivos?
Son ejercicios posturales y respiratorios que, a través de la apnea espiratoria y posturas específicas, buscan disminuir la presión dentro del abdomen y la pelvis para activar la musculatura profunda de forma refleja. Fueron creados por Marcel Caufriez inicialmente para la recuperación postparto.
¿Es cierto que los hipopresivos reducen la cintura o eliminan grasa abdominal?
No, esta es una creencia popular pero incorrecta según la evidencia científica actual. Los hipopresivos no tienen un efecto significativo en la reducción de grasa corporal ni en la disminución del perímetro abdominal. La pérdida de peso y la modificación de la composición corporal requieren un enfoque global de dieta y ejercicio variado.
¿Pueden las mujeres embarazadas hacer hipopresivos?
No, los hipopresivos están contraindicados durante el embarazo. Existe un riesgo potencial, aunque no completamente investigado, de hipoxia fetal, desprendimiento de placenta o inducción de contracciones uterinas debido a las apneas y los cambios de presión. Es mejor evitar esta técnica durante la gestación.
¿Qué pasa si tengo tensión alta? ¿Puedo hacer hipopresivos?
Si tienes hipertensión arterial, especialmente si no está bien controlada, los hipopresivos están contraindicados. Las apneas y las modificaciones de presión pueden provocar aumentos peligrosos de la presión arterial durante el ejercicio. Consulta siempre con tu médico.
Tengo prolapso o incontinencia urinaria, ¿los hipopresivos me ayudarán?
Aunque a veces se recomiendan, la respuesta no es simple. Si la técnica no se realiza perfectamente (lo cual es común), puede empeorar el prolapso o la incontinencia al aumentar la presión intraabdominal. Es fundamental una valoración previa con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para determinar si eres candidata y si dominas la técnica. En muchos casos, empezar con ejercicios respiratorios más básicos es más seguro y efectivo.
¿Existen otras condiciones que impidan hacer hipopresivos?
Sí, cualquier patología infecciosa o respiratoria aguda que dificulte la respiración o requiera reposo activo es una contraindicación temporal para los hipopresivos.
Si no tengo ninguna contraindicación, ¿cuándo sería adecuado hacer hipopresivos?
Si no presentas patologías del suelo pélvico ni otras contraindicaciones, y te interesa la técnica, podrías incorporarlos en tu rutina como parte del calentamiento o como ejercicio complementario, siempre aprendiendo la técnica correctamente bajo supervisión profesional. Sin embargo, para la recuperación de disfunciones, un enfoque de ejercicio más global y funcional suele ser más recomendable.
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