02/02/2021
En el mundo del running, a menudo buscamos la fórmula mágica para correr más rápido, de manera más eficiente y sin lesiones. Si bien no existe una única respuesta, hay herramientas y prácticas que, aplicadas con consistencia, pueden marcar una gran diferencia. Una de esas herramientas, a menudo subestimada por su aparente simplicidad y corta duración, son los striders, también conocidos como 'pickups' o simplemente 'aceleraciones'.

Los striders son segmentos cortos de carrera rápida, típicamente de 20 a 30 segundos de duración o entre 50 y 100 metros, intercalados con periodos de recuperación suave. A diferencia de los sprints a máxima velocidad, los striders son aceleraciones controladas que te llevan a un ritmo rápido, pero manejable, generalmente cerca de tu ritmo de carrera de 5k o milla (aproximadamente el 90% de tu velocidad máxima percibida). Son una pieza clave en el entrenamiento de muchos corredores de élite, y por una buena razón: trabajan aspectos fundamentales de la carrera.

Un antiguo entrenador me compartió una analogía que siempre tengo presente y que transmito a los corredores que entreno: "Los ejercicios de técnica y los striders son como las vitaminas: tienes que tomarlos consistentemente para ver los resultados". Esta frase encapsula perfectamente la esencia de los striders. No son un entrenamiento agotador en sí mismos, son de bajo estrés para el cuerpo y pueden parecer "demasiado simples para marcar la diferencia". Pero la realidad es que su práctica regular puede llevar a una mejora significativa en tu forma de correr y tu economía de carrera, es decir, cuán eficientemente te mueves.
Durante estas cortas ráfagas de carrera más rápida, los corredores tienden a enfocarse de forma más natural en aspectos clave de su biomecánica: la postura erguida, la longitud de la zancada, el braceo de los brazos y la colocación del pie al contactar con el suelo. Es una oportunidad para practicar correr rápido de manera relajada y eficiente, sin la fatiga acumulada de un entrenamiento de velocidad más largo.
¿Por Qué son Importantes los Striders?
Más allá de la simple aceleración, los striders cumplen múltiples funciones vitales en un plan de entrenamiento de running:
- Mejora de la Forma de Carrera: Al correr más rápido y de forma controlada, tu cuerpo adopta posturas y movimientos más eficientes. Practicar esto regularmente ayuda a consolidar una mejor técnica.
- Optimización de la Economía de Carrera: Una mejor forma se traduce directamente en una mayor eficiencia. Gastas menos energía para mantener un ritmo determinado.
- Desarrollo de la Velocidad Máxima (Top-end Speed): Aunque no son sprints máximos, te acostumbran a mover las piernas a un ritmo más rápido, mejorando tu capacidad de aceleración y tu velocidad punta.
- Coordinación Neuromuscular: Ayudan a mejorar la comunicación entre tu cerebro y tus músculos, permitiendo una zancada más fluida y coordinada.
- Preparación para Entrenamientos de Velocidad y Carreras: Son una excelente forma de activar el sistema neuromuscular y preparar el cuerpo para esfuerzos más intensos.
- Reintroducción a la Velocidad: Son perfectos para volver a incorporar trabajo de velocidad después de un periodo de descanso o lesión (siempre y cuando se haya recuperado la base de kilómetros).
Lo mejor de todo es que no necesitas ser un corredor de alto nivel para beneficiarte de ellos. Si eres un corredor principiante que nunca ha hecho trabajo de velocidad, los striders son una introducción fantástica y de bajo riesgo. Si eres un corredor experimentado, se convertirán en un elemento básico que puedes incorporar una o dos veces por semana.
Cómo Correr Striders Correctamente
Entender la mecánica de un stride es crucial para obtener sus beneficios y evitar convertirlos en un simple sprint descontrolado. Un stride típico dura entre 20 y 30 segundos o cubre una distancia de 50 a 100 metros. La intensidad debe ser alta, pero controlada, apuntando a tu ritmo de 5k o milla, lo que se siente como un 9/10 en la escala de Esfuerzo Percibido (RPE).
Siempre aconsejo a los corredores que dividan mentalmente cada stride en tercios:
El Primer Tercio: Acelerar
En esta fase inicial, tu objetivo es acelerar gradualmente hasta alcanzar tu ritmo objetivo (aproximadamente el 90% de tu velocidad máxima percibida o tu ritmo de 5k/milla). La aceleración debe ser suave y progresiva, no un arranque explosivo. Piensa en pasar de tu trote de recuperación a un ritmo rápido de forma controlada.
El Segundo Tercio: Mantener
Aquí es donde mantienes el ritmo objetivo. Debe sentirse rápido, pero aún muy controlado. Es el momento clave para concentrarte en tu forma: mantén la postura erguida, relaja los hombros, utiliza un braceo eficiente y piensa en una zancada reactiva. Si sientes que tu cuerpo se descontrola, que estás luchando o forzando el movimiento, significa que estás yendo demasiado rápido. El objetivo es practicar correr rápido de forma relajada.
El Tercer Tercio: Desacelerar
En la fase final del stride, desacelera suavemente y de forma progresiva hasta detenerte o volver a un trote muy suave. Evita frenar en seco en pocos pasos, ya que esto puede ser perjudicial para las articulaciones. Una buena señal es intentar tener "pasos silenciosos" al desacelerar, indicando que estás absorbiendo el impacto de forma controlada.
Después de completar el stride, es fundamental tomar un periodo de recuperación adecuado. Generalmente, se recomienda descansar (trotando suave o caminando) durante 2 a 3 veces la duración del stride. El objetivo es empezar cada nuevo stride sintiéndote recuperado y listo para ejecutarlo con buena forma. Si sientes que la dificultad aumenta con cada repetición, necesitas más tiempo de recuperación.
Incorporando Striders en Tu Plan de Entrenamiento
La belleza de los striders es su versatilidad. Pueden incorporarse en casi cualquier lugar, pero siempre asegúrate de que el terreno sea seguro y adecuado para correr rápido.
Si Eres Nuevo en el Entrenamiento de Velocidad
Los striders son el punto de partida ideal. Elige una de tus carreras fáciles de la semana (preferiblemente no el día antes de tu tirada larga, ya que podrías sentir alguna molestia inicial). Al final de esa carrera fácil, realiza 4 striders de 20-30 segundos cada uno, con un descanso de 60-90 segundos (trote suave o caminando) entre ellos.
Hacer esto una vez por semana es perfecto para empezar. Cada semana, puedes aumentar gradualmente el número de striders que haces, pero añade solo uno a la vez. Un rango de 6 a 8 striders es un objetivo excelente al final de una carrera fácil.
Si Eres un Corredor Experimentado
Para corredores con más experiencia, los striders pueden ser un elemento básico 1 o 2 veces por semana, independientemente de si estás entrenando específicamente para una carrera o no.
Preparación para Entrenamientos de Velocidad o Carreras
Si tienes una sesión de velocidad intensa o una carrera programada, añadir 4-8 striders al final de tu carrera fácil el día anterior puede ayudar a "despertar" tus piernas y prepararlas para el esfuerzo. El mismo principio se aplica el día antes de una tirada larga, aunque sea a ritmo fácil.
Muchos corredores sienten nervios al hacer striders como parte de su calentamiento antes de una sesión de velocidad o una carrera. Sin embargo, piensa en ellos como una forma de asegurar que tus músculos y tu sistema nervioso están completamente activados antes de comenzar. A menudo, la primera repetición de un entrenamiento de velocidad o el primer kilómetro de una carrera se sienten duros o forzados precisamente porque no se ha calentado adecuadamente el cuerpo a ritmos más altos. Si no estás convencido, empieza con 2 o 3 striders durante tu próximo calentamiento y siente la diferencia. ¡Es muy probable que esa primera repetición o kilómetro se sienta mucho más fluido!
Mantenimiento de la Velocidad
Si estás en un periodo de entrenamiento con menos énfasis en las sesiones de velocidad estructuradas, pero quieres mantener tu capacidad de mover las piernas rápido, incorpora striders 1 o 2 veces por semana. No dudes en variar para mantenerlo interesante. Puedes hacer striders en cuesta (hill strides) para trabajar la fuerza y la potencia, o hacerlos al final de una carrera de media distancia para practicar la buena forma bajo una ligera fatiga. También puedes variar la duración o distancia de los striders.
Es totalmente posible mantener y desarrollar velocidad y potencia incluso en temporadas menos enfocadas en la velocidad pura. Personalmente, experimenté esto después de una cirugía de reconstrucción de tobillo. Tuve varios meses en los que solo podía hacer striders 1-2 veces por semana mientras reconstruía mi base de kilómetros. Cuando mi fisioterapeuta me dio el visto bueno para hacer mi primer entrenamiento estructurado completo, me sorprendió gratamente la velocidad y potencia que tenía, y me costó menos de lo esperado volver a mi nivel anterior.
Ejemplos de Incorporación de Striders
| Nivel del Corredor | Frecuencia Sugerida | Momento Típico | Cantidad & Duración | Recuperación |
|---|---|---|---|---|
| Principiante | 1 vez/semana | Al final de una carrera fácil | 4 x 20-30 segundos | 60-90 segundos (trote suave/caminar) |
| Experimentado (Base/Mantenimiento) | 1-2 veces/semana | Al final de una carrera fácil o media | 6-8 x 20-30 segundos (o 50-100m) | 2-3x la duración del stride |
| Experimentado (Calentamiento Pre-Sesión/Carrera) | Día de sesión de velocidad o carrera | Como parte del calentamiento | 3-5 x 20-30 segundos (o 50-100m) | 2-3x la duración del stride |
| Experimentado (Día antes de Sesión/Carrera) | Día antes de sesión de velocidad o carrera | Al final de una carrera fácil | 4-8 x 20-30 segundos (o 50-100m) | 2-3x la duración del stride |
Nunca subestimes el poder que los striders pueden tener en tu entrenamiento. Esas pequeñas cosas, hechas con consistencia, son las que a la larga marcan la diferencia y te ayudan a convertirte en un corredor más rápido, eficiente y fuerte.
Preguntas Frecuentes sobre los Striders
¿Son los striders lo mismo que los sprints a máxima velocidad?
No, y esta es una distinción importante. Los striders son aceleraciones controladas que alcanzan un ritmo rápido (aproximadamente el 90% de tu velocidad máxima o ritmo de carrera de 5k/milla), pero no son un esfuerzo máximo total. El objetivo principal es mejorar la forma y la eficiencia a altas velocidades, no solo la velocidad bruta y el agotamiento.
¿Cuántas veces a la semana debo hacer striders?
Para principiantes, una vez por semana es un excelente comienzo. Los corredores experimentados pueden incorporarlos 1 o 2 veces por semana como parte regular de su entrenamiento, dependiendo de su fase de entrenamiento y sus objetivos.
¿Cuánto descanso debo tomar entre cada stride?
Generalmente, se recomienda tomar un descanso (trote muy suave o caminar) que dure de 2 a 3 veces la duración del stride. Si haces un stride de 20 segundos, recupera 40-60 segundos. Si haces uno de 30 segundos, recupera 60-90 segundos. El objetivo es sentirse recuperado antes de empezar el siguiente para poder mantener la buena forma.
¿Dónde puedo hacer striders?
Busca una superficie plana, recta y segura. Una pista de atletismo es ideal porque la distancia es precisa y la superficie es uniforme. Sin embargo, también puedes hacerlos en una carretera plana y sin tráfico, en un camino amplio de parque o incluso en una cinta de correr si puedes ajustar la velocidad rápidamente.
¿Pueden los principiantes hacer striders?
¡Absolutamente! De hecho, son una de las mejores formas para que los corredores principiantes se introduzcan al entrenamiento de velocidad de manera segura, aprendiendo a correr rápido con buena forma antes de abordar intervalos más largos y exigentes.
¿Qué se siente al correr un stride correctamente?
Debe sentirse rápido y estimulante, pero controlado. No deberías sentir que estás luchando por mantener el ritmo o que tu cuerpo está descontrolado. La sensación debe ser de fluidez y eficiencia a una velocidad alta. Presta atención a tu respiración; aunque será más rápida, no debería ser un jadeo descontrolado como en un sprint máximo.
¿Puedo hacer striders en cuesta?
Sí, los "hill striders" son una excelente variación para trabajar la fuerza y la potencia específica de la carrera. Busca una cuesta suave a moderada y aplica los mismos principios: aceleración controlada en el primer tercio, mantenimiento de la forma en el segundo (enfocándote en la elevación de rodillas y el impulso de los brazos) y desaceleración progresiva en el tercero o al llegar a la cima.
Incorporar striders en tu rutina de running es una estrategia inteligente y efectiva para mejorar tu rendimiento general. No requieren mucho tiempo, son de bajo impacto relativo y los beneficios para tu velocidad, forma y eficiencia son considerables. ¡Empieza hoy mismo y descubre el poder de estas pequeñas aceleraciones!
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