¿Por qué los deportistas utilizan glucocorticoides?

Glucocorticoides en el Deporte: Uso y Efectos

25/02/2023

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Los glucocorticoides son una clase de fármacos con efectos potentes y complejos en el cuerpo humano. Aunque son producidos naturalmente por nuestro organismo, su uso exógeno, tanto con fines terapéuticos como para mejorar el rendimiento, es un tema relevante y a menudo controvertido en el mundo del deporte. Muchos atletas recurren a ellos, ya sea para tratar condiciones médicas como el asma o lesiones musculoesqueléticas crónicas dolorosas, o con la intención de obtener una ventaja competitiva, a pesar de las regulaciones existentes.

¿El ejercicio aumenta los glucocorticoides?
Resumen. Se sabe que el ejercicio tiene efectos beneficiosos sobre la cognición, el estado de ánimo y el cerebro. Sin embargo, el ejercicio también activa el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal y aumenta los niveles de cortisol (CORT), un glucocorticoide .

La prevalencia exacta de su uso en el deporte es difícil de determinar, pero la preocupación por sus posibles efectos dopantes ha llevado a la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) a establecer restricciones específicas. Estas normativas buscan equilibrar la necesidad de los deportistas de acceder a tratamientos médicos legítimos con la integridad de la competición.

Índice de Contenido

¿Qué son los Glucocorticoides y Cómo Actúan en el Cuerpo?

Farmacológicamente, los glucocorticoides son un tipo de corticosteroides. La hidrocortisona es un fármaco de referencia en esta clase. Son hormonas esteroides producidas principalmente en la corteza suprarrenal, siendo el cortisol el más importante en los seres humanos. Otros glucocorticoides naturales incluyen la cortisona y la corticosterona.

La síntesis de cortisol parte del colesterol y está fuertemente regulada por la hormona adrenocorticotrópica (ACTH), liberada por la hipófisis anterior. La ACTH responde a situaciones de estrés, que pueden variar desde el ayuno y la hipoglucemia hasta lesiones físicas, ansiedad y miedo. En esencia, los glucocorticoides son vitales para ayudar al organismo a resistir y adaptarse a estas situaciones estresantes.

A nivel celular, los glucocorticoides ejercen sus efectos uniéndose a receptores específicos dentro de las células. Estos complejos receptor-hormona interactúan con el ADN, influyendo en la transcripción de genes y, por lo tanto, en la síntesis de proteínas y enzimas clave para diversas funciones corporales.

Efectos Profundos sobre el Metabolismo

Uno de los roles más conocidos de los glucocorticoides es su participación en la regulación del metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas. Son hormonas predominantemente catabólicas, lo que significa que tienden a descomponer moléculas complejas.

  • Metabolismo de Carbohidratos: Estimulan potentemente la gluconeogénesis (formación de glucosa a partir de fuentes no glucídicas, como aminoácidos) en el hígado y los riñones, lo que eleva los niveles de glucemia (azúcar en sangre). También disminuyen la utilización de glucosa por los tejidos periféricos (efecto anti-insulínico), lo que contribuye aún más al aumento de la glucosa sanguínea. El cortisol puede aumentar la síntesis de glucógeno en las células hepáticas. Niveles excesivos y crónicos de cortisol pueden llevar a una condición similar a la diabetes, a veces llamada "diabetes suprarrenal".
  • Metabolismo de Proteínas: Causan una reducción general de las proteínas celulares en la mayoría de los tejidos, especialmente en el músculo y el tejido linfoide. Disminuyen la síntesis de proteínas y aumentan su catabolismo (degradación), movilizando aminoácidos a la sangre. Estos aminoácidos liberados son luego utilizados por el hígado para la gluconeogénesis y la síntesis de proteínas hepáticas y plasmáticas. Esta movilización de aminoácidos de los tejidos periféricos es clave para proporcionar sustratos energéticos y para la reparación en situaciones de estrés.
  • Metabolismo de Grasas: Promueven la lipólisis, es decir, la descomposición de las grasas almacenadas en el tejido adiposo y la movilización de ácidos grasos a la circulación. Esto proporciona una fuente de energía alternativa, especialmente en condiciones de ayuno o estrés. Sin embargo, en casos de hipersecreción crónica (como en el síndrome de Cushing), paradójicamente pueden causar una redistribución de la grasa corporal, llevando a obesidad central (en el tronco y cara) a pesar de los efectos lipolíticos.

En resumen, los glucocorticoides redirigen los recursos energéticos, favoreciendo la disponibilidad de glucosa y ácidos grasos en la sangre a expensas de las reservas de proteínas, lo que es útil para la supervivencia a corto plazo bajo estrés, pero perjudicial a largo plazo.

Potente Acción Antiinflamatoria e Inmunosupresora

Una de las aplicaciones terapéuticas más importantes de los glucocorticoides es su capacidad para reducir drásticamente la inflamación y suprimir la respuesta inmunitaria. Actúan en múltiples frentes para lograrlo:

  • Estabilizan las membranas de los lisosomas, impidiendo la liberación de enzimas que dañan los tejidos y promueven la inflamación.
  • Disminuyen la permeabilidad de los vasos sanguíneos, reduciendo la fuga de plasma y células inmunitarias al sitio de la lesión.
  • Inhiben la síntesis de mediadores inflamatorios clave como las prostaglandinas y los leucotrienos, al bloquear enzimas como la fosfolipasa A2 y la ciclooxigenasa 2 (COX-II).
  • Modifican la distribución y función de los leucocitos (glóbulos blancos), aumentando los neutrófilos pero disminuyendo los linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos en sangre periférica.
  • Suprimen la función de las células inmunitarias, incluyendo la producción de linfocitos T y anticuerpos, lo que reduce las reacciones inmunes e inflamatorias.
  • Disminuyen la producción de citoquinas proinflamatorias como la interleuquina-1, lo que ayuda a reducir la fiebre.

Esta potente acción antiinflamatoria explica por qué se utilizan terapéuticamente para tratar una amplia gama de condiciones inflamatorias y autoinmunes, como la artritis reumatoide, el asma, ciertas enfermedades intestinales y reacciones alérgicas severas (incluso el shock anafiláctico). Sin embargo, la supresión del sistema inmunitario también hace que los individuos sean más susceptibles a las infecciones.

¿Qué pasa si tomo corticoides y hago ejercicio?
Aunque en los corticoides se han descrito efectos antiinflamatorios, antiálgicos, ansiolíticos, antiasténicos, todos estos efectos se han visto en pacientes en reposo y no existe ningún estudio concerniente al comportamiento de los mismos con el ejercicio.

Otros Efectos Relevantes

Además de sus efectos metabólicos e inmunológicos, los glucocorticoides tienen otras acciones:

  • Efecto Mineralocorticoide: Aunque en menor medida que los mineralocorticoides como la aldosterona, los glucocorticoides (especialmente el cortisol a altas concentraciones) pueden causar retención de sodio y agua y aumentar la excreción de potasio, lo que puede contribuir a la hipertensión arterial.
  • Efecto Permisivo: Son necesarios en pequeñas cantidades para que otras hormonas, como las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y las hormonas tiroideas, ejerzan plenamente sus efectos (por ejemplo, efectos termogénicos, lipolíticos y vasopresores).
  • Sistema Nervioso Central: Afectan el estado de ánimo y el comportamiento. El exceso puede causar euforia o incluso trastornos psicóticos, mientras que la deficiencia se asocia con irritabilidad, aprehensión e incapacidad para concentrarse.
  • Sistema Cardiovascular: Sensibilizan los vasos sanguíneos a la acción vasoconstrictora de las catecolaminas, lo que es importante para mantener la presión arterial.
  • Sistema Hematopoyético: Estimulan la producción de glóbulos rojos (eritropoyesis), lo que puede llevar a un aumento en su número (poliglobulia).

Tabla: Resumen de Efectos Metabólicos del Cortisol

TejidoEfecto sobre CarbohidratosEfecto sobre ProteínasEfecto sobre Grasas
Hígado / RiñónAumenta GluconeogénesisAumenta Síntesis (hepática), Aumenta Desaminación-
Músculo / Tejido LinfoideDisminuye Utilización de GlucosaDisminuye Síntesis, Aumenta Catabolismo (Movilización de Aminoácidos)-
Tejido AdiposoDisminuye Transporte de Glucosa-Aumenta Lipólisis (Movilización de Ácidos Grasos)
General (Exceso)Aumenta Glucemia (Diabetes Suprarrenal)Disminuye Masa Muscular / LinfoideRedistribución (Obesidad Central)

Glucocorticoides en el Deporte: Terapéutico vs. Dopaje

Como se mencionó al principio, los atletas utilizan glucocorticoides por dos motivos principales:

  1. Uso Terapéutico: Son el tratamiento de elección para condiciones comunes en deportistas como el asma (administrados por inhalación) y para controlar el dolor y la inflamación en lesiones musculoesqueléticas crónicas (administrados localmente, por ejemplo, mediante inyecciones intraarticulares). Estos usos buscan permitir que el atleta entrene y compita sin el impedimento del dolor o la dificultad respiratoria.
  2. Uso para Dopaje: A pesar de que la investigación sobre sus efectos ergogénicos (mejora del rendimiento) durante el ejercicio es limitada, los glucocorticoides han sido objeto de abuso en el deporte. Los posibles motivos detrás de este uso ilícito podrían incluir:
    • Beneficios antiinflamatorios y analgésicos que permitirían al atleta soportar cargas de entrenamiento más altas o recuperarse más rápido de microlesiones.
    • Potenciales efectos metabólicos que podrían influir en la disponibilidad de energía.
    • Posible efecto sobre el estado de ánimo (euforia con dosis altas), que podría influir en la motivación o la tolerancia al esfuerzo.

La WADA reconoce la necesidad del uso terapéutico pero busca prevenir el abuso. La regulación actual prohíbe los glucocorticoides en muestras tomadas en competición si la administración ha sido sistémica (oral, intravenosa, intramuscular o rectal). Las vías de administración local (como inhalación, inyección intraarticular, tópica) están generalmente permitidas, aunque con ciertos umbrales o requisitos de reporte para monitorizar su uso. Esta distinción basada en la vía de administración busca diferenciar el uso terapéutico legítimo (que a menudo no requiere administración sistémica) del potencial uso dopante.

El Cortisol y el Ejercicio: Una Relación Compleja

El ejercicio físico, especialmente el de alta intensidad y larga duración, es un tipo de estrés para el cuerpo. Como respuesta natural a este estrés, el eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal (HPA) se activa, llevando a un aumento en la producción y liberación de cortisol. Este aumento agudo de cortisol durante o inmediatamente después del ejercicio es bien documentado.

Existe una aparente paradoja: el ejercicio es ampliamente reconocido por sus beneficios para la salud mental, la cognición y la plasticidad cerebral, mientras que niveles elevados crónicos de cortisol (asociados al estrés crónico) se relacionan con deterioro cognitivo, problemas de memoria y trastornos del estado de ánimo como la depresión. La investigación actual intenta desentrañar cómo el ejercicio ejerce sus efectos positivos a pesar de aumentar temporalmente una "hormona del estrés".

La respuesta del cortisol al ejercicio depende de varios factores:

  • Intensidad y Duración: El ejercicio de baja a moderada intensidad o de corta duración (menos de ~40 minutos) generalmente no produce aumentos significativos de cortisol. Son los ejercicios de alta intensidad y/o larga duración (>40-60 minutos) los que provocan elevaciones más marcadas.
  • Volumen: Un mayor volumen total de entrenamiento (suma de intensidad y duración) tiende a asociarse con niveles de cortisol más altos y un retorno más lento a los valores basales post-ejercicio.
  • Estado de Entrenamiento: En atletas bien entrenados, la respuesta del cortisol a una carga de ejercicio dada puede ser atenuada en comparación con individuos no entrenados, lo que sugiere una adaptación del eje HPA al estrés del entrenamiento crónico.

El cortisol endógeno (producido por el propio cuerpo) tiene implicaciones importantes para el rendimiento y la recuperación. Sus efectos catabólicos, si son excesivos o crónicos, pueden dificultar la recuperación muscular y la síntesis de proteínas. En el contexto del sobreentrenamiento, una condición caracterizada por una disminución del rendimiento a pesar del aumento en la carga de entrenamiento, a menudo se observa un patrón hormonal de cortisol elevado y testosterona disminuida. El cociente testosterona/cortisol se utiliza a veces como un indicador del estado anabólico (construcción de tejido) o catabólico (descomposición de tejido) del atleta; un cociente bajo puede sugerir un estado de sobreentrenamiento y catabolismo excesivo.

Regulaciones Antidopaje y Detección

La WADA clasifica los glucocorticoides como sustancias prohibidas en competición cuando se administran por vía oral, intravenosa, intramuscular o rectal. Otras vías de administración, como la inhalatoria, tópica, oftálmica, ótica, intranasal o intraarticular, están permitidas en competición. Existe un nivel de reporte en la orina para ayudar a distinguir entre las vías de administración permitidas y prohibidas.

Los laboratorios antidopaje utilizan métodos analíticos sofisticados, como la cromatografía de gases o líquida acoplada a espectrometría de masas, para detectar la presencia de glucocorticoides y sus metabolitos en muestras de orina o sangre. La interpretación de los resultados, considerando los umbrales y las vías de administración, es crucial para determinar si se ha producido una violación de las normas antidopaje.

Preguntas Frecuentes sobre Glucocorticoides y Deporte

¿Por qué un atleta usaría glucocorticoides si están restringidos?

Los atletas pueden usarlos con fines terapéuticos legítimos para tratar condiciones como asma o lesiones (a menudo por vías permitidas). Sin embargo, algunos podrían abusar de ellos (por vías prohibidas) buscando supuestos beneficios ergogénicos, como una recuperación más rápida, efectos antiinflamatorios para soportar más carga de entrenamiento, o incluso por sus efectos metabólicos o sobre el estado de ánimo, a pesar de la limitada evidencia científica de mejora directa del rendimiento en ejercicio.

¿Cuál es la epidemiología de las lesiones?
Los modelos de epidemiología de lesiones perciben tres factores para explicar el fenómeno de la lesión (Haddon et al., 1964): el huésped (la persona lesionada), el agente (la energía que conduce a la lesión) y el entorno (físico, biológico y organizacional) .

¿Los glucocorticoides son siempre una sustancia prohibida en el deporte?

No, su estatus depende de la vía de administración y del momento de la prueba. Están prohibidos en competición si se administran por vía oral, intravenosa, intramuscular o rectal. Otras vías de administración (inhalatoria, tópica, intraarticular, etc.) están generalmente permitidas en competición.

¿Qué efectos secundarios tienen los glucocorticoides?

El uso crónico o a altas dosis, especialmente por vía sistémica, puede tener numerosos efectos secundarios, incluyendo supresión del eje HPA (lo que dificulta la producción natural de cortisol), aumento del riesgo de infección, osteoporosis, debilidad muscular, aumento de peso (redistribución de grasa), hipertensión, aumento de azúcar en sangre, cataratas, glaucoma, cambios de humor y problemas de piel.

¿El ejercicio aumenta mi cortisol? ¿Es eso malo?

Sí, el ejercicio, especialmente el intenso y prolongado, aumenta temporalmente los niveles de cortisol como parte de la respuesta al estrés fisiológico. En el contexto del entrenamiento regular, esta respuesta aguda es normal y parte del proceso de adaptación. El problema surge con el estrés crónico (incluido el sobreentrenamiento), donde los niveles basales de cortisol pueden elevarse de forma sostenida, lo que sí puede tener efectos negativos a largo plazo sobre la salud, la recuperación y el rendimiento.

¿Cómo afectan los glucocorticoides a la recuperación muscular?

Si bien sus efectos antiinflamatorios pueden ayudar a manejar el dolor asociado a la lesión, los glucocorticoides son catabólicos para las proteínas musculares. Esto significa que, si se usan de forma sistémica o en exceso, pueden dificultar la síntesis de nuevas proteínas musculares y la reparación del tejido dañado, lo que podría impactar negativamente la recuperación y el crecimiento muscular a largo plazo.

Consideraciones Prácticas

Para los atletas y entrenadores, es fundamental comprender las regulaciones antidopaje relativas a los glucocorticoides. Si un atleta necesita tratamiento con glucocorticoides, es crucial discutir la condición y las opciones terapéuticas con un médico familiarizado con las normativas de la WADA. A menudo existen vías de administración permitidas que pueden ser igualmente efectivas para tratar la condición médica sin infringir las normas. En caso de necesitar una vía de administración prohibida en competición por una razón médica documentada, puede ser necesario solicitar una Exención por Uso Terapéutico (TUE).

Además, optimizar la recuperación a través de la nutrición, el descanso adecuado y una planificación inteligente del entrenamiento puede ayudar a gestionar la respuesta natural del cortisol al ejercicio y prevenir los efectos negativos del estrés crónico y el sobreentrenamiento, reduciendo potencialmente la necesidad de intervenciones farmacológicas.

En conclusión, los glucocorticoides son herramientas farmacológicas poderosas con roles vitales en la regulación corporal y el tratamiento médico. Su uso en el deporte presenta un desafío, equilibrando la necesidad terapéutica con la prevención del dopaje. Comprender sus efectos fisiológicos, las regulaciones aplicables y la relación compleja con el ejercicio es esencial para todos los involucrados en el deporte competitivo.

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