¿Por qué los deportistas tienen presión baja?

Presión Arterial en Atletas: Lo que Debes Saber

23/12/2021

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A menudo pensamos en los atletas como el epítome de la salud cardiovascular, y en muchos aspectos, es cierto. La actividad física regular, especialmente el ejercicio aeróbico, está fuertemente asociada con una presión arterial más baja y una mejor salud del corazón en general. Sin embargo, la creencia de que los deportistas son completamente inmunes a la hipertensión arterial es un mito. De hecho, la hipertensión es la afección médica más común encontrada en las evaluaciones previas a la participación deportiva y puede ser una preocupación seria tanto para la salud del atleta como para su elegibilidad en la competición.

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La práctica de ejercicio físico aumenta la presión arterial durante el esfuerzo hasta valores superiores a 200 mm/Hg en jóvenes y adultos9, pero luego de pocos minutos finalizado el es- fuerzo, se produce un efecto hipotensivo tanto en la presión arterial sistólica (PAS) como en la diastólica (PAD).

La prevalencia de la hipertensión en la población general es considerable, afectando a aproximadamente una cuarta parte del mundo. Aunque el ejercicio es una herramienta poderosa para prevenir y tratar la presión alta, los atletas no están exentos. Curiosamente, la prevalencia puede variar significativamente según el tipo de deporte practicado, llegando incluso a ser más alta en ciertas disciplinas en comparación con la población sedentaria. Comprender la presión arterial en los atletas, sus causas, diagnóstico y manejo es fundamental para garantizar su bienestar a largo plazo.

Índice de Contenido

¿Cómo es Típicamente la Presión Arterial de un Deportista?

En general, se espera que los atletas, especialmente aquellos que practican deportes de resistencia, tengan una presión arterial en reposo más baja que la población sedentaria. Esto se debe a las adaptaciones cardiovasculares positivas del entrenamiento regular, como una mayor eficiencia del corazón y una mejor elasticidad de los vasos sanguíneos. Los valores considerados óptimos o normales para la presión arterial (por debajo de 120/80 mmHg) son comunes en este grupo.

Sin embargo, es crucial recordar que 'normal' puede variar ligeramente. Lo importante es que la adaptación al ejercicio generalmente conduce a valores de presión arterial más saludables en reposo. Pero, como veremos, la historia no termina ahí; la presión arterial durante el ejercicio y en diferentes momentos del día también es relevante.

¿Por Qué un Deportista Podría Tener Presión Arterial Alta? Factores de Riesgo

La paradoja de la hipertensión en atletas se explica por una combinación de factores. Aunque el ejercicio en sí mismo es beneficioso, ciertos aspectos relacionados con la práctica deportiva de alto nivel o con características individuales pueden aumentar el riesgo:

  • Tipo de Deporte: Los deportes de fuerza o potencia (como el levantamiento de pesas, remo, fútbol americano) se asocian con niveles de presión arterial más altos que los deportes de resistencia. La prevalencia de hipertensión en estos atletas puede variar del 8.8% al 25.6%, similar o superior a la población general. Esto podría deberse a los aumentos agudos y muy elevados de la presión arterial que ocurren durante esfuerzos máximos.
  • Índice de Masa Corporal (IMC): Los atletas de fuerza a menudo tienen un IMC más alto debido a una mayor masa muscular. Aunque no es obesidad en el sentido tradicional, un IMC elevado, incluso si es muscular, se ha correlacionado con mayores niveles de presión arterial en algunos estudios en atletas.
  • Uso de Sustancias: El abuso de drogas ilícitas (como esteroides anabólicos, EPO) o el uso crónico de ciertos suplementos o medicamentos (como AINEs - antiinflamatorios no esteroideos) pueden aumentar significativamente la presión arterial.
  • Factores Demográficos: La hipertensión es más común en atletas masculinos. Los niveles de presión arterial también pueden correlacionarse con la altura y la cantidad de entrenamiento semanal.
  • Factores de Riesgo Tradicionales: Los atletas no están exentos de los factores de riesgo comunes de la hipertensión, como diabetes mellitus, tabaquismo, dislipidemia (colesterol alto), obesidad abdominal (aunque menos común), y un historial familiar positivo de enfermedad cardiovascular temprana.
  • Factores Específicos de Género: El uso de anticonceptivos orales es un factor de riesgo para la hipertensión en mujeres.

Estos factores demuestran que, si bien el ejercicio es protector, el contexto deportivo y las características individuales pueden crear un entorno donde la hipertensión aún puede desarrollarse.

Patrones de Presión Arterial en Atletas: Más Allá del Reposo

Evaluar la presión arterial en atletas requiere considerar diferentes escenarios, ya que los patrones pueden variar respecto a la población no deportista:

  • Hipertensión Sostenida: Es la forma clásica, definida por valores elevados (superiores a 139/89 mmHg) medidos en múltiples ocasiones en reposo. Es un factor de riesgo cardiovascular bien conocido.
  • Hipertensión de Bata Blanca (HBB): Presión arterial elevada solo en el consultorio médico, pero normal fuera de él (medición ambulatoria). Aunque se consideraba benigna, estudios sugieren que en atletas puede asociarse con un mayor riesgo dismetabólico y daño orgánico asintomático. La medición ambulatoria (MAPA de 24 horas) es crucial para su diagnóstico.
  • Hipertensión Enmascarada (HE): Presión arterial normal en el consultorio pero elevada fuera de él (en la medición ambulatoria). Es más común en jóvenes y, en atletas, se ha reportado una alta prevalencia (hasta 38% en deportistas de resistencia, 35% en futbolistas profesionales). Se asocia con un riesgo cardiovascular similar al de la hipertensión sostenida.
  • Respuesta Hipertensiva al Ejercicio (RHE): Un aumento excesivo de la presión arterial durante el ejercicio. Se define típicamente como un aumento sistólico de al menos 60 mmHg (hombres) o 50 mmHg (mujeres) desde la línea base, o superar 210 mmHg (hombres) o 190 mmHg (mujeres) en el pico del ejercicio. Aunque la presión aumenta durante el ejercicio, un aumento excesivo puede ser un predictor de hipertensión futura y se asocia con un mayor remodelado cardíaco. Durante el levantamiento de pesas, la presión puede alcanzar temporalmente niveles extremadamente altos (hasta 480/350 mmHg).
  • Hipertensión Sistólica Aislada (HSA): Presión sistólica elevada (≥140 mmHg) pero presión diastólica normal (<80 mmHg). Es común en jóvenes y atletas. Aunque antes vista como benigna, estudios recientes sugieren que puede no serlo, asociándose con un mayor riesgo cardiovascular en comparación con la población general, especialmente en estadios avanzados.

La identificación correcta de estos patrones mediante herramientas como la medición ambulatoria de la presión arterial (MAPA) es vital para un diagnóstico preciso.

Evaluación Previa a la Participación y Diagnóstico

La evaluación previa a la participación deportiva (PPE) es fundamental para identificar a los atletas en riesgo. Una evaluación exhaustiva debe incluir:

  • Historia Clínica y Familiar: Buscar antecedentes de hipertensión, enfermedad cardiovascular, uso de sustancias o suplementos.
  • Examen Físico: Incluyendo la medición de la presión arterial en reposo. Es crucial usar un manguito de tamaño adecuado, especialmente en atletas con brazos muy musculosos, para evitar mediciones falsamente elevadas.
  • Electrocardiograma (ECG) en Reposo: Para detectar posibles anomalías cardíacas.
  • Prueba de Esfuerzo: Evalúa la respuesta de la presión arterial al ejercicio (para detectar RHE) y descarta arritmias o enfermedad coronaria. Los valores normales máximos durante el ejercicio pueden ser más altos en atletas (ej. 220/85 mmHg en hombres, 200/80 en mujeres).
  • Medición Ambulatoria de la Presión Arterial (MAPA): Recomendada si la presión en el consultorio es elevada (≥140/90 mmHg) o si hay RHE. Ayuda a distinguir entre HBB, HE y hipertensión sostenida.
  • Ecocardiografía: Esencial si se diagnostica hipertensión para evaluar la presencia de daño orgánico mediado por la hipertensión (HMOD), como hipertrofia ventricular izquierda. Diferenciar la hipertrofia inducida por el entrenamiento ('corazón de atleta') de la hipertrofia patológica debida a la hipertensión puede ser un desafío y requiere criterios ecocardiográficos específicos (patrón de hipertrofia, función diastólica, dilatación auricular).
  • Pruebas Adicionales: Basadas en la historia clínica o examen físico, pueden incluir análisis de laboratorio para descartar causas secundarias de hipertensión (aunque menos comunes, representan 5-10% de los casos en atletas), evaluación de función renal o examen de retina.

En atletas jóvenes, se deben usar tablas de percentiles ajustadas por edad y sexo para definir la hipertensión (generalmente por encima del percentil 95).

Manejo y Tratamiento de la Hipertensión en Atletas

El enfoque terapéutico en atletas sigue las guías generales para la hipertensión, pero con consideraciones específicas:

  1. Modificaciones del Estilo de Vida (Primera Línea): Siempre son el primer paso, a menos que sea hipertensión en estadio 3 o riesgo cardiovascular muy alto que requiera medicación inmediata. Estas incluyen:

    • Restricción de sal.
    • Suficiente actividad física (si no se realiza, aunque improbable en atletas).
    • Reducción de peso (si hay sobrepeso u obesidad).
    • Restricción de alcohol.
    • Cese estricto del tabaquismo.
    • Hábitos alimenticios más saludables (ricos en potasio, frutas, verduras).
    • Interrupción de suplementos, antiinflamatorios o drogas que puedan elevar la PA.

    Estas medidas deben intentarse durante al menos 3 meses si la hipertensión no es severa.

  2. Terapia Farmacológica: Se considera si las modificaciones del estilo de vida no son suficientes o en casos de hipertensión severa o alto riesgo. La elección del fármaco debe considerar las regulaciones antidopaje (WADA) y los posibles efectos en el rendimiento:

    • Inhibidores de la ECA (IECA) y Antagonistas de los Receptores de Angiotensina II (ARA II): Son generalmente de primera línea. No suelen afectar negativamente el metabolismo energético ni el VO2 máx. Algunos estudios sugieren un posible efecto beneficioso en el rendimiento.
    • Bloqueadores de los Canales de Calcio (BCC): También considerados de primera línea. Los dihidropiridínicos (ej. amlodipino) son a menudo preferibles a los no dihidropiridínicos, ya que estos últimos pueden disminuir la frecuencia cardíaca máxima y la contractilidad.
    • Alfa Bloqueadores: Pueden usarse como segunda línea o terapia adicional. Reducen la resistencia vascular sin aumentar la frecuencia cardíaca, pero algunos estudios han mostrado una disminución en el VO2 máx. y el rendimiento en resistencia.
    • Beta Bloqueadores: Generalmente de tercera línea. Están prohibidos por la WADA en ciertos deportes (tiro con arco, tiro deportivo) debido a su efecto en la reducción del temblor. Pueden disminuir el gasto cardíaco y el rendimiento en deportes de resistencia. Deben usarse con precaución en atletas con bradicardia significativa.
    • Diuréticos: Prohibidos por la WADA (salvo exención por uso terapéutico - TUE) porque pueden enmascarar otras sustancias dopantes.

    Muchos atletas requieren terapia combinada (ej. IECA/ARA II con BCC). La información sobre combinaciones específicas en atletas es limitada.

    En atletas femeninas en edad fértil, se deben evitar los IECA y ARA II debido a sus efectos teratogénicos. Se prefieren BCC dihidropiridínicos o alfa-metildopa como primera línea, y betabloqueadores (especialmente labetalol) como segunda línea o adición.

    ¿Cómo es la presión arterial de los deportistas?
    Durante la práctica deportiva la presión arterial (PA) sistólica aumenta, mientras que la PA diastólica permanece estable o disminuye ligeramente. Una respuesta exagerada durante una prueba de esfuerzo se ha relacionado con mayor incidencia de HTA en un futuro.Jun 7, 2019

Impacto de Suplementos y Sustancias en la Presión Arterial

El uso de ciertas sustancias, ya sean suplementos legales o drogas ilícitas, es un factor relevante en la hipertensión en atletas:

  • AINEs: El uso crónico se asocia con un aumento de la presión arterial.
  • Esteroides Anabólicos: Pueden aumentar la presión arterial y triplicar la prevalencia de hipertensión. También se asocian con un aumento de la rigidez aórtica.
  • Eritropoyetina (EPO): Puede aumentar la presión arterial en reposo o solo durante el ejercicio.
  • Hormona del Crecimiento Humana (hGH): Aunque anecdóticamente usada, estudios en poblaciones con deficiencia de GH sugieren que podría disminuir la presión arterial, pero su efecto en atletas sanos es incierto.
  • Creatina Monohidrato: A pesar de informes anecdóticos, estudios bien documentados no muestran que aumente la prevalencia de hipertensión.
  • Metilfenidato: Puede aumentar la presión arterial.

Es fundamental que los atletas informen a los profesionales médicos sobre cualquier suplemento o medicamento que estén tomando.

Elegibilidad Deportiva con Hipertensión

La decisión sobre si un atleta con hipertensión puede competir depende de varios factores, incluyendo el nivel de control de la presión arterial y la presencia de daño orgánico mediado por la hipertensión (HMOD) o condiciones clínicas asociadas (ACC).

En general, los beneficios del ejercicio superan los riesgos, y la actividad física es recomendada. Las guías actuales sugieren:

  • Si la presión arterial está controlada (por debajo del umbral de hipertensión) y no hay HMOD ni ACC, el atleta generalmente puede participar en todos los deportes. Se requieren reevaluaciones periódicas.
  • Si la presión arterial está elevada (por encima de 139/89 mmHg), se deben implementar cambios en el estilo de vida o medicación inmediata (en estadio 3).
  • Si hay HMOD o ACC presentes, se deben controlar los factores de riesgo. La participación deportiva puede ser restringida hasta que la presión arterial esté bien controlada.
  • Los deportes de potencia (levantamiento de pesas, boxeo) deben evitarse si hay hipertensión y HMOD o ACC, incluso si la presión arterial está controlada.
  • Algunas guías anteriores eran menos estrictas, permitiendo la participación si la ecocardiografía no mostraba hipertrofia ventricular izquierda patológica.
  • En atletas con hipertensión en estadio 2, especialmente en deportes de alta estática (fuerza), la restricción puede ser necesaria hasta que la presión esté controlada.

La evaluación individualizada por un médico especialista en medicina deportiva o cardiología es esencial para tomar la mejor decisión.

Tabla Comparativa: Patrones de Presión Arterial en Atletas

PatrónDefiniciónMedición ClaveRiesgo CardiovascularRelevancia en Atletas
Hipertensión SostenidaPA elevada en consultorio y fuera de él.Consultorio y MAPAAltoRequiere manejo, puede limitar participación si no controlada o con daño.
Hipertensión de Bata Blanca (HBB)PA elevada en consultorio, normal fuera de él.MAPA (para confirmar)Posible aumento de riesgo (dismetabólico, daño asintomático)Común en atletas, subraya necesidad de MAPA.
Hipertensión Enmascarada (HE)PA normal en consultorio, elevada fuera de él.MAPASimilar a hipertensión sostenidaPrevalencia significativa en algunos deportes (resistencia, mixtos).
Respuesta Hipertensiva al Ejercicio (RHE)Aumento excesivo de PA durante el esfuerzo.Prueba de EsfuerzoPredictor de hipertensión futura, asociado a remodelado cardíaco.Importante evaluar durante la prueba de esfuerzo.
Hipertensión Sistólica Aislada (HSA)Sistólica elevada, diastólica normal.Consultorio y MAPAPosible aumento de riesgo, especialmente en estadios avanzados.Común en atletas jóvenes, requiere evaluación.

Preguntas Frecuentes

¿Puede el ejercicio intenso causar presión arterial alta?

El ejercicio en sí mismo generalmente baja la presión arterial en reposo a largo plazo. Sin embargo, ciertos tipos de ejercicio, como el levantamiento de pesas de alta intensidad, causan aumentos agudos y muy altos de la presión arterial durante el esfuerzo. Una respuesta excesiva de la presión arterial durante el ejercicio (RHE) puede ser un signo de riesgo futuro de hipertensión sostenida, pero el ejercicio regular en general es protector.

¿Es peligroso tener presión arterial alta siendo deportista?

Sí. Aunque ser deportista confiere muchos beneficios cardiovasculares, la hipertensión no controlada aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares adversos, daño a órganos (como el corazón, riñones, vasos sanguíneos) y puede afectar la elegibilidad para competir, especialmente en deportes de alto impacto o fuerza si hay daño orgánico presente.

¿Qué deportes tienen un mayor riesgo de hipertensión?

Los deportes de fuerza o potencia, como el levantamiento de pesas, remo y fútbol americano, se asocian con una mayor prevalencia de hipertensión en comparación con los deportes de resistencia.

¿Debo dejar de entrenar si me diagnostican hipertensión?

No necesariamente. En la mayoría de los casos, las modificaciones del estilo de vida y, si es necesario, la medicación pueden controlar la presión arterial. Si la presión está bien controlada y no hay daño orgánico significativo, la mayoría de los atletas pueden continuar participando en sus deportes. Sin embargo, la evaluación y recomendación médica individualizada son cruciales.

¿Los suplementos pueden afectar mi presión arterial?

Sí, algunos suplementos y sustancias (legales o no) pueden elevar la presión arterial. Es importante discutir cualquier suplemento que uses con tu médico.

En conclusión, mientras que la actividad física es una piedra angular de la salud cardiovascular, los atletas no son inmunes a la hipertensión. Una evaluación completa y un manejo adecuado son esenciales para proteger la salud del atleta y permitir una participación deportiva segura y prolongada.

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