25/06/2023
En un mundo cada vez más dominado por el sedentarismo, donde las actividades físicas habituales de antaño han sido reemplazadas por largas horas frente a pantallas o en el sofá, la necesidad de integrar el ejercicio en nuestras vidas se ha vuelto más crítica que nunca. Los datos son alarmantes: en las últimas décadas, la incidencia de enfermedades como la diabetes y el colesterol se ha disparado, evidenciando las consecuencias de un estilo de vida inactivo. Afortunadamente, tenemos a nuestro alcance una herramienta poderosa y accesible para contrarrestar esta tendencia: el ejercicio físico.
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Considerado hoy en día como una auténtica medicina, el ejercicio tiene el potencial de mejorar un amplio espectro de condiciones de salud, desde enfermedades cardiovasculares hasta la diabetes. Sin embargo, una pregunta recurrente que surge al adoptar una rutina de entrenamiento es: ¿cuál es el momento ideal del día para ejercitarse? ¿Es mejor madrugar para activar el cuerpo o aprovechar la energía vespertina? Este interrogante ha generado un debate constante, tanto a nivel popular como en la comunidad científica.

La respuesta, como suele ocurrir con muchas cuestiones relacionadas con la salud y el bienestar, no es una talla única para todos. Depende de diversos factores individuales, desde nuestros objetivos específicos hasta nuestro propio ritmo circadiano y preferencias personales. Explorar los hallazgos científicos y las opiniones de los expertos puede ayudarnos a tomar una decisión informada y encontrar el horario que mejor se adapte a nosotros.
- La Perspectiva de los Expertos y la Ciencia
- Ventajas de Entrenar por la Mañana
- Beneficios de la Actividad Física Vespertina
- Factores Clave a Considerar: Ritmo y Objetivos
- Mañana vs. Tarde: Una Tabla Comparativa
- Consejos Prácticos para Elegir Tu Momento
- Preguntas Frecuentes sobre el Horario de Ejercicio
- En Conclusión
La Perspectiva de los Expertos y la Ciencia
La doctora Magdalena Perelló, una reconocida cardióloga, subraya la importancia fundamental del ejercicio físico regular. Más allá de la reducción de grasa visceral, destaca sus beneficios generales para la salud cardiovascular. Respecto al momento ideal para entrenar, la doctora Perelló es clara: no existe una hora universalmente mejor. La elección óptima depende en gran medida de tus objetivos personales y de tu disponibilidad horaria. Sin embargo, sí ofrece una visión general de los beneficios asociados a diferentes momentos del día.
- Por la mañana: Hacer ejercicio a primera hora activa tu metabolismo, ayuda a disminuir la presión arterial y contribuye a mejorar la calidad del sueño nocturno.
- Al mediodía: Este puede ser el momento ideal para alcanzar el máximo rendimiento físico, con mayor fuerza, flexibilidad y capacidad cardiovascular.
- Por la tarde: Entrenar al final del día puede ser excelente para liberar el estrés acumulado y desconectar de las preocupaciones diarias. No obstante, aconseja evitar el ejercicio vigoroso justo antes de ir a dormir.
La doctora Perelló enfatiza un mensaje crucial que resuena en todos los estudios: lo más importante es simplemente moverse cada día y evitar el sedentarismo. La constancia supera con creces la perfección del horario.
Ventajas de Entrenar por la Mañana
Numerosos estudios han investigado los efectos de entrenar a diferentes horas. Algunas investigaciones, como un estudio reciente publicado en la revista Obesity analizando datos de más de 5.000 personas, sugieren una asociación interesante entre el ejercicio matutino y métricas corporales saludables. Específicamente, hacer ejercicio entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana se correlacionó con un perímetro de cintura y un índice de masa corporal (IMC) más bajos en comparación con quienes entrenaban al mediodía o por la noche. Esta asociación se mantuvo incluso considerando otros factores como la dieta, el tabaquismo o el sedentarismo en el resto del día. Curiosamente, las personas que ejercitaban por la mañana en este estudio tendían a ser más sedentarias el resto del día, pero aún así presentaban mejores métricas de peso.

Las posibles explicaciones detrás de estos hallazgos matutinos son variadas y podrían involucrar aspectos tanto fisiológicos como de comportamiento:
- Metabolismo y Quema de Grasa: Entrenar por la mañana, especialmente en ayunas para algunas personas (aunque esto debe hacerse con precaución y bajo supervisión si es necesario), puede llevar al cuerpo a depender más de las reservas de grasa para obtener energía. Esto podría aumentar la oxidación de grasas no solo durante el ejercicio, sino potencialmente a lo largo del día.
- Consistencia y Hábito: Para muchas personas, programar el ejercicio a primera hora del día es una forma efectiva de asegurar que se realice antes de que surjan distracciones o compromisos de última hora. Establecer una rutina matutina puede ser más fácil de mantener a largo plazo.
- Mejora de la Función Cognitiva: El ejercicio matutino se ha asociado con una mejora en la capacidad de atención, la memoria y la toma de decisiones a lo largo del día.
- Regulación del Sueño: Aunque pueda parecer contradictorio, levantarse temprano para hacer ejercicio puede ayudar a regular el ciclo de sueño-vigilia, facilitando conciliar el sueño por la noche y mejorar su calidad.
- Control del Apetito: Algunos estudios sugieren que el ejercicio matutino podría influir positivamente en la regulación del apetito a lo largo del día, aunque este es un campo de investigación en evolución.
- Quema de Calorías Post-Ejercicio: El efecto de quema de calorías elevado después del ejercicio (EPOC - Exceso de Consumo de Oxígeno Post-Ejercicio) también contribuye al gasto energético total del día.
Beneficios de la Actividad Física Vespertina
Si bien la mañana tiene sus defensores, la tarde también presenta argumentos sólidos respaldados por la ciencia, especialmente en lo que respecta a ciertos marcadores de salud y rendimiento.
Un metaanálisis que evaluó varios estudios sobre el tema encontró que el ejercicio realizado por la tarde podría ser particularmente beneficioso para la salud cardiovascular y el control metabólico. Los resultados indicaron una mayor reducción de los niveles de triglicéridos en sangre y una disminución más pronunciada de la tensión arterial en personas con hipertensión que se ejercitaban por la tarde. Además, para las personas con diabetes tipo 2, el ejercicio vespertino demostró ser más eficaz para controlar los niveles de azúcar en sangre.
En cuanto al rendimiento físico, la tarde podría ofrecer algunas ventajas:
- Mayor Rendimiento y Eficiencia: La temperatura corporal, los niveles hormonales y la flexibilidad muscular suelen alcanzar su pico más alto al final de la tarde o principios de la noche. Esto puede traducirse en una mayor fuerza, resistencia y flexibilidad durante el entrenamiento, permitiendo un rendimiento físico más alto y, potencialmente, resultados más rápidos. El cuerpo puede sentirse menos fatigado y más preparado para el esfuerzo.
- Menor Necesidad de Calentamiento: Dado que el cuerpo ya ha estado activo durante el día, el calentamiento previo al ejercicio puede ser más corto y efectivo, reduciendo también el riesgo de lesiones.
- Alivio del Estrés: El ejercicio vespertino es una excelente manera de liberar la tensión y el estrés acumulado durante el día, promoviendo la relajación y ayudando a desconectar antes de la noche.
- Impacto Hormonal: En el caso de los hombres, algunos estudios sugieren que los niveles de testosterona, una hormona importante para el crecimiento muscular y la fuerza, pueden ser más altos por la tarde, lo que podría potenciar los resultados del entrenamiento de fuerza.
- Posible Influencia en el Apetito y el Peso: Algunas investigaciones preliminares sugieren que el ejercicio vespertino podría tener un efecto ligeramente más pronunciado en la pérdida de peso y ayudar a disminuir el apetito posterior.
Es fundamental recordar el consejo de la doctora Perelló y otros expertos: si eliges entrenar por la tarde o noche, evita las actividades vigorosas justo antes de acostarte. Dejar al menos dos horas entre el final del ejercicio intenso y la hora de dormir es recomendable para no interferir con la calidad del sueño.
Factores Clave a Considerar: Ritmo y Objetivos
La ciencia nos ofrece pistas valiosas sobre los beneficios potenciales de cada horario, pero la elección final debe ser personal. Dos factores principales entran en juego:
- Tu Ritmo Circadiano: Somos seres con relojes biológicos internos que regulan nuestros patrones de sueño, energía, temperatura corporal y niveles hormonales a lo largo de un ciclo de 24 horas. Algunas personas son naturalmente más activas y alertas por la mañana ("alondras"), mientras que otras funcionan mejor por la tarde o noche ("búhos"). Entrenar en sintonía con tu ritmo natural puede hacer que el ejercicio se sienta más fácil y agradable, aumentando la probabilidad de adherencia a la rutina.
- Tus Objetivos de Entrenamiento: Dependiendo de lo que busques, un horario podría ofrecer una ligera ventaja. Si tu prioridad es mejorar marcadores de salud cardiovascular o controlar el azúcar en sangre, la tarde podría ser marginalmente superior según algunos estudios. Si buscas un mejor rendimiento en fuerza o resistencia, la tarde-noche podría ser ideal. Si tu objetivo principal es la pérdida de peso o la mejora de la función cognitiva matutina, entrenar a primera hora podría tener beneficios adicionales según otras investigaciones.
Sin embargo, es crucial no obsesionarse con encontrar el momento "perfecto". Los beneficios del ejercicio regular superan con creces cualquier diferencia marginal asociada al horario. La clave real reside en la consistencia.

Mañana vs. Tarde: Una Tabla Comparativa
| Característica/Beneficio | Entrenamiento Matutino | Entrenamiento Vespertino |
|---|---|---|
| Activación Metabólica | Alto (especialmente en ayunas) | Moderado |
| Salud Cardiovascular (Triglicéridos, Presión Arterial) | Beneficioso | Puede ser marginalmente más beneficioso según algunos estudios |
| Control de Azúcar en Sangre (Diabetes Tipo 2) | Beneficioso | Puede ser marginalmente más eficaz según algunos estudios |
| Rendimiento Físico (Fuerza, Resistencia, Flexibilidad) | Bueno | Potencialmente más alto (pico de temperatura y flexibilidad) |
| Quema de Grasa | Potencialmente mayor (especialmente en ayunas) | Bueno |
| Pérdida de Peso General | Asociado a menor IMC y cintura en algunos estudios | Puede tener efecto ligeramente más pronunciado en pérdida de peso y apetito según algunos estudios |
| Función Cognitiva (Atención, Memoria) | Mejora a lo largo del día | No tan directamente relacionado |
| Regulación del Sueño | Ayuda a establecer ritmo circadiano | Evitar ejercicio vigoroso justo antes de dormir |
| Liberación de Estrés | Bueno | Excelente para desconectar del día |
| Consistencia/Hábito | Más fácil de establecer para muchos | Puede ser más difícil por fatiga o compromisos |
| Riesgo de Lesiones | Requiere calentamiento adecuado | Menor necesidad de calentamiento (cuerpo ya activo) |
| Niveles Hormonales (Testosterona en hombres) | Normal | Potencialmente más alto |
Esta tabla resume algunos de los hallazgos y observaciones, pero recuerda que la respuesta individual puede variar.
Consejos Prácticos para Elegir Tu Momento
- Experimenta: Si tienes flexibilidad, prueba a entrenar a diferentes horas durante algunas semanas. Presta atención a cómo te sientes, cómo rinde tu cuerpo, cómo afecta tu energía el resto del día y cómo influye en tu sueño.
- Considera tu Horario: La realidad de la vida, el trabajo, la familia y otros compromisos a menudo dictan cuándo es posible hacer ejercicio. El mejor momento es aquel que puedes mantener de forma consistente.
- Escucha a Tu Cuerpo: Si eres una persona matutina por naturaleza, forzarte a entrenar por la noche puede resultar agotador y desmotivante. Si eres un "búho", madrugar para ir al gimnasio puede ser una batalla diaria. Elige el momento en el que te sientas con más energía y disposición.
- Define Tus Objetivos: Si tu meta principal es mejorar un marcador de salud específico, investiga si algún horario ha demostrado ser particularmente efectivo para esa condición.
- Prioriza la Constancia: Independientemente de la hora que elijas, el factor más importante para obtener beneficios para la salud, el rendimiento y el bienestar es la regularidad. Un entrenamiento consistente a una hora "menos óptima" es infinitamente mejor que entrenamientos esporádicos a la hora "perfecta".
- Adapta la Intensidad: Si solo puedes entrenar por la tarde-noche y te cuesta dormir, opta por actividades menos intensas (como caminar, yoga o estiramientos) en las horas previas a acostarte.
Preguntas Frecuentes sobre el Horario de Ejercicio
¿Es malo hacer ejercicio por la noche?
No, no es inherentemente malo. El ejercicio nocturno tiene muchos beneficios, como mayor rendimiento, alivio del estrés y mejora de ciertos marcadores de salud. El principal inconveniente es si el ejercicio es muy intenso y se realiza justo antes de acostarse, ya que puede aumentar la temperatura corporal y activar el sistema nervioso, dificultando conciliar el sueño. Se recomienda dejar al menos dos horas entre el final del entrenamiento vigoroso y la hora de dormir.
¿Hacer ejercicio en ayunas por la mañana quema más grasa?
Algunos estudios sugieren que entrenar en ayunas por la mañana puede llevar al cuerpo a utilizar más grasa almacenada como fuente de energía durante el ejercicio. Esto podría contribuir a una mayor oxidación de grasas. Sin embargo, esto no garantiza una mayor pérdida de peso total a largo plazo, ya que el gasto calórico y la quema de grasa a lo largo de todo el día también son importantes. Además, entrenar en ayunas no es adecuado ni seguro para todas las personas, y la intensidad del ejercicio puede verse limitada. La estrategia nutricional general es más crucial para la pérdida de peso que el horario específico del entrenamiento.
¿El horario de entrenamiento afecta el crecimiento muscular?
La investigación sobre si el horario afecta significativamente la hipertrofia muscular es menos concluyente. Algunos estudios sugieren que la tarde-noche, cuando los niveles hormonales y la fuerza pueden ser más altos, podría ofrecer una ligera ventaja para el entrenamiento de fuerza de alta intensidad. Sin embargo, la clave para el crecimiento muscular sigue siendo la sobrecarga progresiva, la nutrición adecuada (especialmente la ingesta de proteínas) y el descanso suficiente, independientemente de la hora. La consistencia en el entrenamiento es, una vez más, el factor más determinante.

Si solo puedo entrenar a una hora que no es la "ideal" según mi objetivo, ¿debería preocuparme?
Absolutamente no. Cualquier hora en la que puedas realizar ejercicio de forma regular y segura es la mejor hora para ti. Los beneficios generales del ejercicio para la salud física y mental son masivos y se obtienen independientemente de si entrenas por la mañana, al mediodía o por la tarde. No dejes que la búsqueda de la hora "perfecta" te impida entrenar en absoluto.
En Conclusión
La pregunta sobre la mejor hora para hacer deporte no tiene una respuesta única y definitiva. Mientras que algunos estudios apuntan a ciertos beneficios ligeramente superiores para la mañana (asociación con menor peso, función cognitiva) y otros para la tarde (salud cardiovascular, rendimiento), la verdad fundamental que subrayan todos los expertos es que la consistencia es la clave. Mover tu cuerpo cada día es el objetivo principal.
Considera tus objetivos, escucha a tu cuerpo, evalúa tu horario y experimenta si es posible. Encuentra el momento del día en el que disfrutes más del ejercicio y te resulte más fácil mantener el hábito. Ese, y solo ese, será el mejor momento para ti. Lo importante es activarse y mantener a raya los efectos perjudiciales del sedentarismo en nuestras vidas.
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