¿Qué ejercicios no hacer con la regla?

Tu Ciclo Menstrual y el Entrenamiento

12/01/2022

Valoración: 4.05 (7167 votos)

Hay días en los que vas al gimnasio y todo encaja perfectamente. Destruyes series, superas tus metas y sales sintiéndote imparable. Pero luego están esos otros días. Te sientes descoordinada, te cuesta terminar las repeticiones y al final, parece que te ha pasado un camión por encima repetidamente.

¿Por qué algunos días eres una máquina y otros luchas por cada repetición? Podría ser tu preparación, el estrés del trabajo o mil cosas más. Pero, ¿y si hubiera otra explicación? ¿Y si pudieras aprovechar esta situación para entrenar de forma más inteligente?

Resulta que sí, y tiene mucho que ver con tu ciclo menstrual.

¿Cuando estás indispuesta, ¿pesas más?
La respuesta reside en el delicado equilibrio hormonal que regula nuestro cuerpo. El aumento de peso que muchas mujeres experimentan durante su ciclo no es más que agua acumulada en los tejidos. Esta retención es directamente influenciada por las hormonas estrógeno y progesterona.

Afortunadamente, los médicos especialistas en medicina deportiva y los dietistas han estado descubriendo una conexión estrecha entre el ciclo menstrual de una atleta y cómo responde su cuerpo al entrenamiento. Al comprender cómo las diferentes fases de tu ciclo afectan tus niveles hormonales, puedes adaptar tu dieta y entrenamiento en consecuencia y aprovechar al máximo los beneficios físicos y mentales del ejercicio.

Entonces, ¿qué sucede durante estas fases? ¿Cómo sabes en qué parte del ciclo te encuentras? ¿Cómo puedes 'hackearlo' para tu beneficio? ¿Y por qué no descubrimos esto antes? Para empezar, volvamos a la clase de biología.

Aprender más sobre tu ciclo menstrual puede, de hecho, mejorar tu rendimiento deportivo.

Índice de Contenido

Cómo Tu Ciclo Menstrual Impacta el Ejercicio y el Entrenamiento

El ciclo menstrual tiene dos fases principales: la fase folicular y la fase lútea.

La fase folicular ocurre durante la primera mitad de tu ciclo. Comienza el día 1, con el inicio de la menstruación, y dura aproximadamente hasta la ovulación. La fase lútea es la segunda mitad de tu ciclo, comenzando después de la ovulación y terminando justo antes del siguiente período.

Estas dos mitades presentan niveles hormonales distintivamente diferentes. Durante la fase folicular, los niveles hormonales son generalmente más bajos, con el estrógeno comenzando a aumentar gradualmente. Durante la fase lútea, después de la ovulación, los niveles de estrógeno y progesterona son significativamente más altos.

Investigadores y médicos están descubriendo que estos niveles hormonales tienen un gran impacto en el desarrollo muscular y en cómo el cuerpo de una atleta utiliza la energía.

La Fase Folicular y el Rendimiento Atlético

Con niveles hormonales más bajos durante la primera fase de tu ciclo menstrual, tu cuerpo está preparado para maximizar los esfuerzos de entrenamiento intenso. Esto significa que tu cuerpo es más capaz de acceder a los carbohidratos almacenados, lo que hace que este sea un momento ideal para el entrenamiento de alta intensidad, como sesiones de HIIT, carreras rápidas o levantamiento de pesas pesadas.

También es más fácil construir y mantener músculo en esta fase, lo que significa que este es un excelente momento para enfatizar los ejercicios de fuerza y enfocarte en la hipertrofia o la ganancia de fuerza máxima.

La fase folicular comienza con el día uno de tu ciclo, es decir, el primer día de sangrado. Has perdido algo de sangre, por lo que tu cuerpo tiene una mayor necesidad de hierro. Además, debido al desprendimiento del revestimiento uterino durante los primeros días, puede haber un aumento temporal de la inflamación. Sin embargo, durante esta fase de hormonas más bajas, la hidratación es más fácil y tu temperatura corporal suele ser más estable y fresca.

La Fase Lútea y el Rendimiento Atlético

Durante la segunda mitad de tu ciclo menstrual, tu cuerpo se está preparando para tu próximo período o un posible embarazo. Esto significa que tus hormonas (estrógeno y progesterona) están en niveles más altos. Más hormonas implican una disminución en la capacidad anabólica, es decir, la capacidad de construcción muscular.

Esto sugiere que puede ser un momento para tomárselo con más calma, enfocándose en entrenamientos de menor intensidad con más tiempo de recuperación. Piensa en sesiones de cardio ligero, yoga, pilates o levantamiento de pesas con menos volumen o intensidad.

Además, en lugar de poder acceder fácilmente a los carbohidratos almacenados, el aumento de hormonas tiende a mantener esa energía más "bloqueada". Ahora, tu cuerpo necesita combustible de carbohidratos adicionales y calorías de fuentes externas (es decir, de tu alimentación). Tu cuerpo también necesita más agua durante la fase lútea; más hormonas pueden aumentar el riesgo de deshidratación.

Durante esta fase, es común sentir más hambre y antojos, especialmente de carbohidratos. Esto se debe en parte a que tu tasa metabólica basal puede aumentar ligeramente (entre un 5% y un 10%) en los días previos a la menstruación. Es importante escuchar a tu cuerpo y asegurarte de consumir suficientes calorías y nutrientes.

¿Por Qué la Investigación en Mujeres es Reciente? El Papel de las Hormonas

Abordemos la gran pregunta: ¿Por qué no habíamos descubierto esto antes de forma tan generalizada? Todo se reduce al enfoque principal de la ciencia temprana de la medicina deportiva: los atletas masculinos. Como resultado, muchos de los hallazgos de investigaciones pasadas sobre nutrición y entrenamiento se aplican perfectamente a los hombres, pero no tanto a las mujeres.

Afortunadamente, a medida que el campo se ha vuelto más diverso, la investigación más reciente en medicina deportiva femenina ha producido una gran cantidad de información sobre cómo los cuerpos de las mujeres interactúan con la actividad física y la nutrición. Y no debería sorprender que, cuanto más estudiamos, más descubrimos cuán distintas y diferentes son realmente las necesidades de una mujer.

Aún más importante, estamos encontrando que esas necesidades no son particularmente constantes de una semana a otra. Las hormonas de una mujer, afectadas por la edad, la madurez y el historial de embarazos, marcan el ritmo de su sistema reproductivo y su rendimiento físico.

Estamos descubriendo que los niveles hormonales pueden influir en todo, desde la susceptibilidad de una mujer a ciertas lesiones hasta cómo su cuerpo procesa los alimentos e incluso cuán flexibles son sus articulaciones. Por supuesto, como médicos y dietistas, apenas estamos empezando a rascar la superficie; se necesita mucha más investigación en muchas áreas. Sin embargo, hay mucho que puedes hacer con lo que sabemos ahora para 'hackear' tu ciclo menstrual y hacerlo funcionar para ti.

Conoce Tu Ciclo: La Importancia del Seguimiento

Por supuesto, el primer paso para aprovechar las fases de tu ciclo menstrual es saber cuándo ocurren. Afortunadamente, existen muchas aplicaciones de seguimiento disponibles tanto en iOS como en Android. Algunas aplicaciones populares incluyen:

  • Flo
  • Clue
  • My Calendar
  • Period Tracker

También puedes seguir tu ciclo a través de tu Garmin, Apple Watch o Fitbit; ambos proporcionan herramientas dentro de sus respectivas aplicaciones. Registrar la fecha de inicio de tu período y, si es posible, otros síntomas como el estado de ánimo, los niveles de energía y cómo te sentiste durante tus entrenamientos, te ayudará a identificar patrones con el tiempo.

Optimiza Tu Rendimiento: Consejos Prácticos

Una vez que empieces a ver patrones emerger de la aplicación o método de seguimiento que elijas, puedes comenzar a entrenar y comer según la fase en la que te encuentres.

Consejos para la Fase Folicular

¡A por ello!: Como mencionamos antes, esta es la fase en la que tu cuerpo es más capaz de usar la energía de los carbohidratos almacenados. Siéntete libre de abordar entrenamientos de mayor intensidad que desarrollen tu forma física, así como enfocarte en el entrenamiento de resistencia para construir músculo. Es un momento ideal para intentar nuevos récords personales o aumentar el volumen de entrenamiento.

Mujer de Hierro: En esta fase, tu cuerpo necesita hierro debido a la pérdida de sangre. Fuentes conocidas como la carne roja, la carne oscura de pollo y los mariscos deberían estar en el menú. Sin embargo, no olvides que los cereales integrales y las legumbres como los frijoles, guisantes, garbanzos, lentejas y soja también pueden proporcionar el hierro que necesitas. La combinación con alimentos ricos en vitamina C (como naranjas o pimientos) puede mejorar la absorción del hierro de fuentes vegetales.

Pescado y Omega-3: Además, comer alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 ayudará a combatir el aumento de la inflamación que puede ocurrir al principio de esta fase. Piensa en salmón, caballa, atún, arenque y sardinas, junto con frutos secos, semillas (como chía y lino) y aceites vegetales (como el aceite de oliva). Al igual que con el hierro, puedes usar suplementos para obtener lo que necesitas, pero obtener estos nutrientes de los alimentos es a menudo la mejor opción.

Relájate con el agua: Tu cuerpo maneja excelentemente la capacidad de mantenerse fresco e hidratado durante esta fase. Definitivamente asegúrate de beber suficiente agua, pero quizás no necesites hacer un esfuerzo tan consciente como en la fase lútea.

Consejos para la Fase Lútea

Ve con calma: Tu cuerpo está en modo de preparación, por lo que no es el mejor momento para forzar tus entrenamientos al máximo. Cambia a entrenamientos de baja intensidad con más tiempo de recuperación de lo habitual. Puedes intentar aumentar la intensidad, pero escucha a tu cuerpo si te pide parar. Entrenamientos más largos y de menor intensidad, o incluso días de descanso activo, pueden ser más adecuados.

Come más: Aquí es cuando necesitas obtener tu combustible de carbohidratos tanto antes como durante los entrenamientos más largos o intensos que realices. Asegúrate de tener snacks ricos en carbohidratos a mano.

Escucha a tu cuerpo: Durante estas semanas, probablemente sentirás más hambre de lo normal. Esto es completamente normal. De hecho, tu cuerpo consume entre un 5% y un 10% más de calorías durante esta fase premenstrual. No luches contra ello y escucha cuando tu cuerpo te diga que comas. Opta por alimentos nutritivos que te sacien, como carbohidratos complejos, proteínas y grasas saludables.

Sé consciente del agua: Puede ser más difícil mantenerse hidratada durante la fase lútea, por lo que mantén agua a mano, especialmente durante y después de los entrenamientos. La retención de líquidos puede enmascarar la deshidratación, así que presta atención a tu consumo.

Considera la Ayuda Profesional

Para muchas mujeres, esta información es un punto de partida poderoso. Comprender que las fluctuaciones en el rendimiento son normales y están ligadas a procesos biológicos puede ser increíblemente liberador.

Sin embargo, cada mujer tiene una situación diferente con necesidades distintas. Es por eso que es una buena idea para las mujeres activas, tanto principiantes como experimentadas, considerar hacer una cita con un dietista deportivo o un profesional de la salud especializado en salud femenina y deporte. Durante una visita, pueden hablar sobre tu rutina de entrenamiento actual, tu dieta, tu historial de salud y tus patrones menstruales.

Un profesional puede ayudarte a crear un plan personalizado que aborde tus necesidades específicas, ayudándote a estar en tu mejor forma posible. Te pueden guiar sobre cómo ajustar tu ingesta de macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales) en cada fase, así como optimizar tu hidratación y recuperación.

Muchas veces, no necesitas una derivación médica para reunirte con un dietista. Investiga profesionales en tu área con experiencia en deporte y salud femenina.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuánto duran las fases folicular y lútea?
La duración total del ciclo menstrual varía de una mujer a otra, pero en promedio dura unos 28 días. La fase folicular comienza el Día 1 (primer día de sangrado) y termina con la ovulación, que suele ocurrir alrededor del Día 14 en un ciclo de 28 días. La fase lútea comienza después de la ovulación y dura hasta el día anterior al inicio del siguiente período, generalmente unos 14 días.

¿Puedo entrenar intensamente durante la fase lútea?
Aunque la fase folicular es ideal para el entrenamiento de alta intensidad, no significa que debas evitarlo por completo en la fase lútea. Sin embargo, es posible que sientas que te cuesta más, que necesitas más tiempo para recuperarte o que tu rendimiento no es tan alto. Escucha a tu cuerpo. Si te sientes bien para una sesión intensa, adelante, pero no te fuerces si sientes fatiga o falta de energía. Priorizar la recuperación y la baja intensidad puede ser más beneficioso a largo plazo.

¿Cómo empiezo a seguir mi ciclo?
La forma más sencilla es usar una aplicación de seguimiento en tu teléfono. Simplemente anota el primer día de tu período cada mes. Con el tiempo, la aplicación te ayudará a predecir tus fases. También puedes llevar un diario manual o usar las funciones de seguimiento de tu reloj deportivo si tienes uno.

¿Esta información aplica a todas las mujeres?
Sí, los principios básicos sobre cómo las hormonas afectan el cuerpo durante el ciclo menstrual aplican a la mayoría de las mujeres en edad reproductiva. Sin embargo, la intensidad de estos efectos puede variar. Factores como el uso de anticonceptivos hormonales, el estrés, la nutrición y otras condiciones de salud pueden modificar tu ciclo y cómo respondes al entrenamiento. Por eso, el seguimiento individual y, si es necesario, la consulta con un profesional son clave.

¿Qué pasa si mi ciclo es irregular?
Si tienes un ciclo irregular, el seguimiento puede ser aún más importante para identificar patrones. Sin embargo, también podría ser una señal de que algo más está afectando tu salud hormonal (como el síndrome de ovario poliquístico, estrés excesivo o baja disponibilidad energética). En estos casos, es fundamental consultar con un médico para abordar la causa subyacente.

Conclusión

Entender tu ciclo menstrual no es solo una cuestión de salud reproductiva; es una herramienta poderosa para optimizar tu rendimiento físico y tu bienestar general. Al alinear tu entrenamiento y nutrición con las fluctuaciones hormonales naturales de tu cuerpo, puedes aprovechar tus momentos de máxima energía y fuerza, mientras te permites descansar y recuperarte cuando es más necesario.

Tu período no tiene que ser un obstáculo para tus metas de fitness. Al contrario, al conocer cómo funciona tu cuerpo, puedes trabajar con él y no en su contra. Esta conciencia te empodera para entrenar de forma más inteligente, reducir el riesgo de sobreentrenamiento o lesión, y sentirte mejor en cada fase del mes. Empieza a seguir tu ciclo hoy mismo y descubre el potencial que puedes desbloquear.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Tu Ciclo Menstrual y el Entrenamiento puedes visitar la categoría Entrenamiento.

Subir