16/10/2023
El entrenamiento concurrente se ha convertido en una estrategia popular para quienes buscan mejorar su condición física de manera integral. En esencia, se refiere a la práctica de ejercicios de resistencia (fuerza) y ejercicio cardiovascular (aeróbico) dentro de un mismo período de entrenamiento, ya sea en la misma sesión, el mismo día o días alternos muy próximos entre sí. El objetivo principal es lograr adaptaciones positivas tanto en la capacidad aeróbica como en la fuerza muscular, buscando una mejora general del rendimiento y la composición corporal.

Esta metodología de entrenamiento no es nueva, pero su aplicación efectiva requiere una comprensión profunda de cómo el cuerpo responde a los diferentes estímulos y cómo estos estímulos pueden interactuar entre sí. La idea es optimizar las mejoras en ambos dominios sin que uno limite significativamente al otro.
- ¿Qué Implica el Entrenamiento Concurrente?
- Adaptaciones Fisiológicas Clave
- El Efecto de Interferencia: ¿Mito o Realidad?
- Diseñando tu Entrenamiento Concurrente
- Beneficios del Entrenamiento Concurrente
- ¿Para Quién es Ideal el Entrenamiento Concurrente?
- Estrategias para Mitigar el Efecto de Interferencia
- Preguntas Frecuentes sobre Entrenamiento Concurrente
¿Qué Implica el Entrenamiento Concurrente?
Más allá de simplemente 'hacer pesas y luego correr', el entrenamiento concurrente implica una planificación cuidadosa. Se trata de estructurar las sesiones de manera que se obtenga el máximo beneficio de cada tipo de ejercicio. Esto puede significar realizar el entrenamiento de fuerza y el cardiovascular en momentos separados del día, en días diferentes, o secuenciarlos dentro de la misma sesión de forma específica (por ejemplo, fuerza primero y luego cardio, o viceversa).
La elección de la modalidad de cada tipo de ejercicio también es importante. Por ejemplo, el entrenamiento de fuerza puede variar en intensidad, volumen y tipo de ejercicio (pesas libres, máquinas, peso corporal), mientras que el entrenamiento cardiovascular puede ir desde caminar a paso ligero hasta correr a alta intensidad, ciclismo, natación, elíptica, etc. La combinación específica dependerá de los objetivos del individuo, su nivel de experiencia y el tiempo disponible.
Adaptaciones Fisiológicas Clave
El cuerpo humano es increíblemente adaptable, y el entrenamiento concurrente desafía múltiples sistemas fisiológicos simultáneamente. Las principales adaptaciones que se buscan incluyen:
- Adaptaciones Cardiovasculares: El componente aeróbico mejora la eficiencia del corazón y los pulmones, aumentando el volumen de eyección, reduciendo la frecuencia cardíaca en reposo y mejorando la capacidad de transportar y utilizar oxígeno (VO2 máx).
- Adaptaciones Metabólicas: Se mejora la capacidad del músculo para utilizar grasa como combustible, aumenta la densidad mitocondrial (las 'centrales energéticas' de la célula muscular) y se optimiza la sensibilidad a la insulina, lo que es crucial para el control del azúcar en sangre.
- Adaptaciones Neuromusculares: El entrenamiento de fuerza busca mejorar la capacidad de los músculos para generar fuerza y potencia. Esto implica adaptaciones neuronales (mejor reclutamiento de fibras musculares) e hipertrofia (aumento del tamaño de las fibras musculares).
Idealmente, el entrenamiento concurrente busca potenciar todas estas adaptaciones. Sin embargo, aquí es donde surge el principal desafío.
El Efecto de Interferencia: ¿Mito o Realidad?
Uno de los aspectos más estudiados y debatidos del entrenamiento concurrente es el potencial 'efecto de interferencia'. La teoría sugiere que la combinación de entrenamiento de fuerza y resistencia en proximidad temporal puede limitar las adaptaciones musculares, especialmente en lo que respecta a la ganancia de fuerza máxima y la hipertrofia, en comparación con realizar solo entrenamiento de fuerza.
¿Por qué ocurre esta posible interferencia? A nivel molecular, los estímulos de entrenamiento de fuerza y resistencia activan vías de señalización intracelular diferentes y, en algunos casos, opuestas. El entrenamiento de fuerza activa principalmente la vía mTOR (diana de rapamicina en mamíferos), fundamental para la síntesis de proteínas musculares y, por tanto, para la hipertrofia. El entrenamiento de resistencia, por otro lado, activa la vía AMPK (proteína quinasa activada por AMP), que es crucial para las adaptaciones metabólicas y la biogénesis mitocondrial. Se cree que la activación prolongada de AMPK por el ejercicio de resistencia de alta intensidad o volumen puede inhibir la vía mTOR, atenuando así la respuesta hipertrófica al entrenamiento de fuerza.
Los estudios han mostrado resultados variados. Algunos encuentran una interferencia significativa, especialmente cuando el entrenamiento de resistencia es de alta intensidad o volumen y se realiza inmediatamente antes o después del entrenamiento de fuerza. Otros estudios no encuentran interferencia o esta es mínima, particularmente cuando hay suficiente recuperación entre las sesiones o cuando el volumen y la intensidad del cardio son moderados. La interferencia parece ser más pronunciada en atletas de fuerza o culturistas que buscan maximizar la hipertrofia o la fuerza máxima.
Es crucial entender que este efecto de interferencia no significa que el entrenamiento concurrente sea 'malo'. Simplemente indica que puede no ser la estrategia óptima si tu único o principal objetivo es la máxima ganancia de fuerza o tamaño muscular. Para la mayoría de las personas que buscan mejorar su salud general, composición corporal y rendimiento funcional, los beneficios de combinar ambos tipos de entrenamiento superan con creces esta posible limitación.
Diseñando tu Entrenamiento Concurrente
La clave para un entrenamiento concurrente efectivo es una programación inteligente. Aquí hay algunas consideraciones:
- Secuencia de Ejercicios: Generalmente, se recomienda realizar el entrenamiento de fuerza antes que el entrenamiento cardiovascular si el objetivo principal es la fuerza o la hipertrofia. Esto se debe a que el entrenamiento de resistencia puede fatigar los músculos y reducir la capacidad de generar fuerza máxima en el entrenamiento posterior. Sin embargo, si el objetivo principal es la mejora de la capacidad aeróbica o la quema de calorías, comenzar con cardio podría ser una opción. Realizar ambos tipos de entrenamiento en días separados o con varias horas de diferencia (por ejemplo, mañana y tarde) es una estrategia eficaz para minimizar la interferencia.
- Intensidad y Volumen: La intensidad y el volumen de ambos tipos de entrenamiento deben ser apropiados para tus objetivos y capacidad de recuperación. Un volumen o intensidad excesivos en cualquiera de los componentes puede aumentar el riesgo de interferencia, sobreentrenamiento y lesiones.
- Recuperación: Permitir una recuperación adecuada entre sesiones y entre días es fundamental. Esto incluye dormir lo suficiente, una nutrición adecuada y periodos de descanso activo o completo.
- Periodización: Variar los estímulos a lo largo del tiempo es importante. Puede haber períodos en los que te enfoques más en la fuerza, otros en la resistencia, y otros en la combinación, dependiendo de tus objetivos a largo plazo.
Beneficios del Entrenamiento Concurrente
A pesar del potencial efecto de interferencia en adaptaciones muy específicas, el entrenamiento concurrente ofrece una amplia gama de beneficios para la salud y el rendimiento:
- Mejora de la Condición Física General: Desarrolla tanto la fuerza como la resistencia cardiovascular, resultando en un individuo más completo y funcional.
- Composición Corporal: Puede ser muy efectivo para mejorar la composición corporal, ayudando a reducir la grasa corporal y preservar o aumentar la masa muscular.
- Salud Cardiometabólica: Mejora marcadores de salud como la presión arterial, el perfil lipídico y la sensibilidad a la insulina, reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas.
- Eficiencia del Tiempo: Para personas con tiempo limitado, combinar ambos tipos de entrenamiento en menos sesiones puede ser más práctico.
- Variedad y Motivación: Alternar entre diferentes tipos de ejercicio puede mantener el entrenamiento interesante y prevenir el aburrimiento.
¿Para Quién es Ideal el Entrenamiento Concurrente?
El entrenamiento concurrente es una excelente opción para una amplia variedad de personas:
- Población General: Personas que buscan mejorar su salud, bienestar y estética sin centrarse en objetivos de rendimiento extremo en una sola disciplina.
- Atletas de Deportes de Equipo: Muchos deportes requieren tanto fuerza como resistencia (fútbol, baloncesto, rugby, etc.). El entrenamiento concurrente es fundamental para mejorar el rendimiento en estas disciplinas.
- Atletas de Resistencia que Buscan Fuerza: Corredores de larga distancia, ciclistas o nadadores que buscan mejorar su fuerza para prevenir lesiones o mejorar la eficiencia biomecánica.
- Atletas de Fuerza que Buscan Resistencia: Levantadores de pesas o culturistas que buscan mejorar su salud cardiovascular o reducir el porcentaje de grasa corporal.
No es la opción más adecuada si tu único y excluyente objetivo es maximizar la fuerza o la hipertrofia, donde un enfoque más especializado en el entrenamiento de resistencia sería superior.
Estrategias para Mitigar el Efecto de Interferencia
Aunque el efecto de interferencia existe, hay formas de minimizar su impacto si tus objetivos incluyen tanto la fuerza/hipertrofia como la resistencia:
- Separar las Sesiones: La forma más efectiva es realizar las sesiones de fuerza y resistencia con al menos 6-8 horas de diferencia. Si es posible, en días diferentes.
- Priorizar Según Objetivos: Si la fuerza es más importante, realiza el entrenamiento de fuerza cuando estés más fresco. Si la resistencia es prioritaria, haz lo mismo con el cardio.
- Controlar la Intensidad y el Volumen del Cardio: Evita sesiones de cardio de muy alta intensidad o muy larga duración si tu objetivo principal es la hipertrofia o la fuerza máxima. El cardio de moderada intensidad parece tener menos potencial de interferencia.
- Nutrición Post-Entrenamiento: Asegurar una ingesta adecuada de proteínas y carbohidratos después de ambas sesiones puede ayudar a la recuperación y a la síntesis de proteínas musculares.
- Tipo de Cardio: El tipo de ejercicio cardiovascular también puede influir. El entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) puede tener un mayor potencial de interferencia que el entrenamiento de estado estable de moderada intensidad, aunque esto también es objeto de debate y depende de cómo se aplique el HIIT. El entrenamiento de fuerza específico para el deporte o el entrenamiento pliométrico combinado con entrenamiento de fuerza general puede ser una forma de concurrent training que minimiza la interferencia al compartir patrones de movimiento.
| Tipo de Entrenamiento | Fuerza Máxima | Hipertrofia | Resistencia Cardiovascular | Composición Corporal |
|---|---|---|---|---|
| Solo Fuerza | Alta Mejora | Alta Mejora | Baja Mejora | Buena Mejora |
| Solo Resistencia (Cardio) | Baja Mejora | Baja Mejora | Alta Mejora | Buena Mejora |
| Entrenamiento Concurrente | Moderada Mejora* | Moderada Mejora* | Alta Mejora | Excelente Mejora |
*La mejora en fuerza y hipertrofia puede ser ligeramente atenuada comparada con el entrenamiento solo de fuerza, dependiendo de la programación.
Preguntas Frecuentes sobre Entrenamiento Concurrente
¿Es mejor hacer cardio antes o después de las pesas? Depende de tu objetivo principal. Si priorizas la fuerza o la hipertrofia, haz pesas primero. Si priorizas el cardio, haz cardio primero. Si buscas un equilibrio, separar las sesiones es ideal.
¿Cuánto cardio debo hacer si entreno fuerza? No hay una respuesta única. Depende de tu volumen total de entrenamiento, capacidad de recuperación y objetivos. Empezar con 2-3 sesiones de cardio de 20-40 minutos por semana, con intensidad moderada, es un buen punto de partida si buscas salud general y complementar tu entrenamiento de fuerza.
¿El entrenamiento concurrente me hará 'demasiado' delgado o musculoso? El entrenamiento concurrente bien diseñado te ayudará a mejorar tu composición corporal, reduciendo grasa y manteniendo o ganando músculo. El resultado exacto dependerá de tu genética, dieta y la programación específica, pero no te hará 'demasiado' nada a menos que entrenes a niveles extremos.
¿Puedo hacer entrenamiento concurrente todos los días? No es recomendable hacer entrenamiento de fuerza y cardio intensos todos los días. La recuperación es clave. Alternar días de enfoque (por ejemplo, fuerza lunes/miércoles/viernes, cardio martes/jueves) o separar las sesiones dentro del día (mañana/tarde) permite una mejor recuperación.
¿Qué tipo de cardio es mejor para el entrenamiento concurrente? El tipo de cardio depende de tus preferencias y objetivos. Correr, nadar, ciclismo, remo o elíptica son opciones válidas. Si la interferencia con la fuerza es una preocupación, el cardio de menor impacto o menor intensidad puede ser preferible.
En conclusión, el entrenamiento concurrente es una estrategia de entrenamiento altamente efectiva para mejorar la condición física general, la salud y la composición corporal. Si bien existe la posibilidad de un efecto de interferencia en la máxima ganancia de fuerza o hipertrofia, una planificación cuidadosa y una comprensión de los principios fisiológicos pueden ayudar a minimizar este riesgo y maximizar los beneficios de combinar lo mejor de ambos mundos.
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