¿Cuál es la principal causa de muerte súbita en los deportistas?

Infarto Durante el Ejercicio: Causas y Prevención

25/01/2026

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El ejercicio físico es, sin lugar a dudas, uno de los pilares fundamentales para mantener una vida saludable y, especialmente, para fortalecer el músculo cardíaco. Sin embargo, paradójicamente, existe la preocupación de que la actividad física intensa pueda desencadenar un evento tan grave como un infarto. Comprender por qué esto ocurre, quiénes están en riesgo y cómo minimizarlo es crucial para ejercitarse de forma segura y beneficiosa. Un infarto durante el ejercicio es un suceso que, aunque poco común en personas sanas, puede ser devastador y potencialmente mortal, ocurriendo cuando el esfuerzo sobrecarga un corazón que ya presenta afecciones subyacentes.

¿Por qué da un infarto haciendo ejercicio?
Durante el ejercicio, el corazón requiere mayor flujo sanguíneo y oxígeno, y si las arterias ya están estrechas, se puede formar un coágulo, lo que provoca un infarto. Ruptura de placa: A veces, la acumulación de placa en las arterias puede romperse o abrirse, provocando la formación de un coágulo sanguíneo.

Cuando el cuerpo se somete a ejercicio, el corazón aumenta su ritmo y la fuerza de bombeo para satisfacer la mayor demanda de oxígeno de los músculos. En un corazón sano, este aumento de trabajo se gestiona sin problemas. Sin embargo, en personas con problemas cardíacos preexistentes, esta demanda adicional puede exponer debilidades o bloqueos en el sistema cardiovascular, llevando a una situación de emergencia. Los síntomas de un infarto mientras se hace ejercicio pueden ser alarmantes: dolor o malestar intenso en el pecho, sensación de opresión, dificultad para respirar, mareos, náuseas, y un dolor que puede irradiarse a los brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda. Reconocer estas señales de alerta y actuar de inmediato es vital, ya que ignorarlas puede tener consecuencias fatales.

Ante la sospecha de un infarto durante el ejercicio, la acción inmediata es la clave. Detener la actividad física de forma abrupta y buscar ayuda médica de emergencia llamando a los servicios de urgencias es el primer paso e innegociable. Si la persona afectada no es alérgica y es posible, masticar y tragar una aspirina puede ayudar a reducir la coagulación sanguínea mientras llega la ayuda. Mantener la calma, evitar cualquier esfuerzo adicional y esperar la asistencia médica es fundamental. La intervención médica rápida no solo aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia, sino que también puede minimizar el daño potencial al músculo cardíaco.

Es importante recordar que, para cualquier inquietud relacionada con la salud, especialmente la salud cardiovascular, siempre se debe consultar con un profesional médico cualificado, como un Cardiólogo, para recibir asesoramiento y orientación personalizada.

Índice de Contenido

Principales Causas de un Infarto Durante el Ejercicio

Aunque el ejercicio es beneficioso, puede actuar como detonante de un infarto en individuos con ciertas condiciones subyacentes. Las causas más comunes incluyen:

  • Enfermedad de las Arterias Coronarias (EAC): Esta es la causa más frecuente. La EAC se caracteriza por el estrechamiento o bloqueo de las arterias que suministran sangre oxigenada al corazón, debido a la acumulación de placa (ateroesclerosis). Durante el ejercicio, la demanda de oxígeno aumenta, y si las arterias están obstruidas, el flujo sanguíneo es insuficiente. Esto puede facilitar la formación de un coágulo sobre la placa, bloqueando completamente la arteria y causando un infarto.

  • Ruptura de Placa: A veces, la placa acumulada en las arterias puede romperse. Esta ruptura expone material pro-coagulante, lo que lleva a la formación rápida de un coágulo sanguíneo. Si este coágulo obstruye una arteria coronaria, interrumpe el flujo sanguíneo a una parte del corazón. El aumento de la demanda de flujo sanguíneo durante el ejercicio puede precipitar o agravar este evento.

  • Estrés en el Corazón: La actividad física repentina y muy intensa, especialmente en personas que llevan un estilo de vida sedentario, puede imponer una carga excesiva sobre el corazón. Este estrés agudo aumenta drásticamente la demanda de oxígeno y flujo sanguíneo. Si el suministro de sangre ya está comprometido por otras afecciones, el corazón puede no ser capaz de satisfacer esta demanda, llevando a un infarto.

  • Presión Arterial Alta (Hipertensión): La hipertensión arterial no controlada daña progresivamente las arterias, haciéndolas más rígidas y susceptibles a la acumulación de placa. Durante el ejercicio, la presión arterial aumenta naturalmente, pero en personas con hipertensión crónica, este aumento puede ser excesivo, combinándose con el estrechamiento arterial para incrementar significativamente el riesgo de un evento cardíaco.

  • Arritmias: Ritmos cardíacos anormales, como la fibrilación ventricular o la taquicardia ventricular, pueden ser desencadenados por el esfuerzo físico. Estos latidos irregulares y caóticos impiden que el corazón bombee sangre de manera eficiente, lo que puede resultar en un paro cardíaco súbito o un infarto, ya que el músculo cardíaco no recibe suficiente oxígeno.

  • Enfermedades Cardíacas No Diagnosticadas: Algunas personas pueden tener afecciones cardíacas congénitas (de nacimiento) u otras anomalías estructurales que no han sido detectadas. El estrés del ejercicio puede ser el primer desencadenante que pone de manifiesto estas condiciones subyacentes, aumentando el riesgo de un ataque cardíaco o un evento cardíaco súbito.

  • Factores de Estilo de Vida: El tabaquismo, el sedentarismo crónico, una dieta poco saludable rica en grasas saturadas y azúcares, el consumo excesivo de alcohol y el estrés crónico contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares a lo largo del tiempo. Estos factores aumentan la probabilidad de que el corazón sea vulnerable al estrés del ejercicio.

¿Quién Tiene Mayor Riesgo de Sufrir un Ataque Cardíaco Mientras Hace Ejercicio?

Aunque el ejercicio es generalmente seguro y beneficioso, ciertas poblaciones tienen una mayor predisposición a sufrir un evento cardíaco durante la actividad física. Identificar estos factores de riesgo es fundamental para tomar precauciones adecuadas:

  • Afecciones Cardíacas Subyacentes: Personas con historial de Enfermedad de las Arterias Coronarias, ataques cardíacos previos, insuficiencia cardíaca, arritmias conocidas o defectos cardíacos congénitos son particularmente vulnerables.

  • Historia Familiar: Tener antecedentes familiares de enfermedad cardíaca prematura (en padres o hermanos antes de los 55 años en hombres o 65 en mujeres) o de muerte cardíaca súbita aumenta el riesgo personal.

  • Edad: El riesgo de enfermedad cardíaca aumenta con la edad. Las personas mayores tienen una mayor probabilidad de tener EAC u otras afecciones cardíacas que pueden volverse sintomáticas o agravarse con el ejercicio.

  • Estilo de Vida Sedentario: La falta de actividad física regular debilita el sistema cardiovascular. Iniciar de repente un ejercicio vigoroso sin preparación puede ser un shock para el corazón.

  • Fumar: Fumar daña las arterias y reduce el suministro de oxígeno al corazón, aumentando drásticamente el riesgo de coágulos y ataques cardíacos, especialmente bajo estrés.

  • Presión Arterial Alta No Controlada: La hipertensión crónica ejerce una tensión constante sobre las arterias y el corazón, haciendo que el esfuerzo adicional del ejercicio sea más peligroso.

  • Niveles Altos de Colesterol: El colesterol LDL (el 'colesterol malo') contribuye a la formación de placa en las arterias, aumentando el riesgo de obstrucciones.

  • Diabetes: La diabetes daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Las personas con diabetes tienen un riesgo significativamente mayor de eventos cardíacos durante el ejercicio.

  • Obesidad o Sobrepeso: El exceso de peso corporal obliga al corazón a trabajar más duro para bombear sangre, aumentando la carga sobre el sistema cardiovascular y elevando el riesgo, especialmente si se combina con otros factores.

Medidas Preventivas: Ejercítate con Seguridad

Aunque la posibilidad de un infarto durante el ejercicio puede ser aterradora, existen numerosas medidas que se pueden tomar para reducir significativamente el riesgo y disfrutar de los beneficios de la actividad física de forma segura. La Prevención es la mejor estrategia.

  • Progresión Gradual: Si eres principiante o regresas al ejercicio después de un tiempo, empieza despacio. Aumenta gradualmente la intensidad, duración y frecuencia de tus entrenamientos. Permite que tu cuerpo, y especialmente tu corazón, se adapte a las nuevas exigencias físicas con el tiempo.

  • Calentamiento y Enfriamiento: Dedica siempre tiempo a calentar antes de empezar el ejercicio para preparar tus músculos y tu sistema cardiovascular. Igualmente, realiza un enfriamiento al finalizar para permitir que tu ritmo cardíaco y tu presión arterial regresen gradualmente a sus niveles de reposo.

  • Conoce tus Límites: Escucha atentamente a tu cuerpo. No te fuerces más allá de lo que tu condición física te permite. Ignorar las señales de fatiga extrema, dolor inusual o malestar puede sobrecargar tu corazón.

  • Mantente Hidratado: La deshidratación puede espesar la sangre y forzar al corazón a trabajar más duro. Bebe suficiente agua antes, durante y después del ejercicio, especialmente en ambientes cálidos o húmedos.

  • Adopta un Estilo de Vida Saludable: Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables es fundamental. Limita los alimentos procesados, azucarados y altos en grasas saturadas. Mantener un peso saludable reduce la carga sobre tu corazón.

  • Ejercicio Regular: La actividad física regular fortalece el músculo cardíaco y mejora la salud cardiovascular general. Apunta a al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana, o según la recomendación de tu médico.

    ¿Qué puede provocar una muerte súbita?
    Entre sus posibles causas cabe destacar la isquemia miocárdica masi va, alteraciones de la precarga (taponamiento cardíaco, hemorragia y sepsis) y alteraciones de la poscarga (tromboembolismo pulmonar, estenosis aórtica severa y miocardiopatía hipertrófica obstructiva).
  • Conoce las Señales de Alerta: Familiarízate con los Síntomas de Alerta de un ataque cardíaco, como dolor o malestar en el pecho, dificultad para respirar, náuseas, mareos o dolor en el brazo, cuello, mandíbula o espalda. Si experimentas alguno de estos síntomas durante el ejercicio, detente inmediatamente.

  • Chequeos Regulares de Salud: Visita a tu médico de cabecera o a un cardiólogo regularmente para evaluar la salud de tu corazón, controlar los factores de riesgo como la presión arterial y el colesterol, y discutir cualquier inquietud antes de iniciar o modificar un programa de ejercicios.

Síntomas de Alerta y Cuándo Buscar Atención Médica Urgente

Es vital estar atento a las señales que tu cuerpo puede enviar mientras te ejercitas. Reconocer los síntomas de un posible infarto y actuar con rapidez puede marcar la diferencia. Si experimentas alguno de los siguientes síntomas durante o inmediatamente después del ejercicio, detente y busca ayuda médica de emergencia:

  • Molestia o Dolor en el Pecho: Puede sentirse como presión, opresión, plenitud o un dolor agudo en el centro del pecho. Puede durar varios minutos o aparecer y desaparecer.

  • Molestia en Otras Áreas del Cuerpo: Dolor o malestar que se irradia a uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o el estómago.

  • Dificultad para Respirar: Sensación de falta de aire que puede ocurrir con o sin malestar en el pecho.

  • Otros Síntomas: Sudoración fría inexplicada, náuseas, mareos o aturdimiento.

Si experimentas cualquiera de estos síntomas, especialmente si son nuevos o más intensos de lo habitual durante el ejercicio, debes:

  1. Detener la Actividad Inmediatamente: No intentes 'aguantar' el dolor o terminar tu entrenamiento.

  2. Llamar a Servicios de Emergencia: Marca el número de emergencia de tu país (por ejemplo, 911 o 112) sin demora. No intentes conducir tú mismo al hospital.

  3. Seguir Instrucciones Médicas: Si te han recetado medicamentos como nitroglicerina para el dolor de pecho, úsala según las indicaciones mientras esperas ayuda.

No minimices estos síntomas ni retrases la búsqueda de ayuda. Cada minuto cuenta en el manejo de un ataque cardíaco.

¿Qué Significa Muerte Súbita Cardíaca en Deportistas?

La Muerte Súbita Cardíaca (MSC) es un evento trágico que ocurre cuando el corazón deja de latir repentinamente, a menudo sin previo aviso. Aunque es poco común, la MSC puede ocurrir en deportistas durante o inmediatamente después del ejercicio, y las causas varían significativamente entre personas jóvenes y mayores.

En deportistas mayores (típicamente >35 años), la causa más común de MSC es la Enfermedad de las Arterias Coronarias (EAC) subyacente, a menudo no diagnosticada o controlada. El ejercicio intenso aumenta la demanda de oxígeno, exponiendo las obstrucciones arteriales y pudiendo llevar a un infarto o una arritmia fatal.

En deportistas jóvenes (típicamente <35 años), la MSC suele deberse a condiciones cardíacas congénitas o hereditarias poco frecuentes, de las cuales a menudo no son conscientes. La causa más común en este grupo es la miocardiopatía hipertrófica, una enfermedad en la que el músculo cardíaco se engrosa anormalmente, dificultando el bombeo de sangre y pudiendo generar arritmias malignas durante el esfuerzo. Otras causas en jóvenes incluyen:

  • Arritmias hereditarias como el síndrome de QT largo.

  • Anomalías congénitas de las arterias coronarias (las arterias nacen en el lugar equivocado o tienen un curso anómalo).

  • Miocardiopatía arritmogénica del ventrículo derecho.

  • Estenosis aórtica severa (estrechamiento de la válvula aórtica).

  • Síndrome de Marfan con dilatación de la aorta.

Es importante destacar que el uso de drogas estimulantes ilegales como la cocaína o las anfetaminas aumenta el riesgo de MSC durante el ejercicio a cualquier edad, debido a su efecto directo sobre el ritmo cardíaco y la presión arterial.

Comparación de Causas de Muerte Súbita Cardíaca Durante el Ejercicio

Grupo de EdadCausas Más ComunesCondiciones Específicas
Deportistas Jóvenes (<35 años)Condiciones congénitas/hereditariasMiocardiopatía Hipertrófica, Anomalías Coronarias, Arritmias Hereditarias (ej: QT largo), Miocardiopatía Arritmogénica, Valvulopatías severas
Deportistas Mayores (>35 años)Enfermedad de las Arterias Coronarias (EAC)Aterosclerosis (acumulación de placa) que lleva a obstrucciones arteriales, Infarto agudo de miocardio, Arritmias secundarias a isquemia

Preguntas Frecuentes sobre Infarto y Ejercicio

Es natural tener dudas sobre la relación entre el ejercicio y los eventos cardíacos. Aquí respondemos algunas preguntas comunes:

¿El ejercicio en sí mismo causa ataques cardíacos?

No, el ejercicio regular y adecuado para la condición física de la persona es protector para el corazón. Un infarto durante el ejercicio generalmente ocurre porque la actividad física intensa expone o agrava una condición cardíaca subyacente preexistente que la persona ya tenía, a menudo sin saberlo.

¿Quién debería someterse a un chequeo cardíaco antes de comenzar un programa de ejercicio intenso?

Es recomendable que personas con factores de riesgo conocidos (historial familiar de enfermedad cardíaca, hipertensión, colesterol alto, diabetes, tabaquismo, obesidad) o personas mayores de cierta edad (generalmente >40-45 años para hombres, >50-55 años para mujeres) se realicen una evaluación médica antes de iniciar un ejercicio vigoroso. Los deportistas jóvenes que participan en deportes competitivos también pueden beneficiarse de evaluaciones, aunque los protocolos varían.

¿Puedo hacer ejercicio si tengo una condición cardíaca?

En muchos casos, sí. El ejercicio supervisado y adaptado a la condición específica es a menudo una parte crucial del tratamiento y la rehabilitación cardíaca. Sin embargo, es absolutamente esencial que el programa de ejercicio sea diseñado y monitoreado por un médico o un especialista en rehabilitación cardíaca.

¿Qué tan común es un infarto durante el ejercicio?

En la población general sana, es relativamente poco común. El riesgo aumenta significativamente en personas con enfermedad cardíaca no controlada o no diagnosticada. La tasa de muerte cardíaca súbita relacionada con el deporte varía, pero se estima que es baja, aunque cada caso es trágico.

¿Debo preocuparme si siento una punzada en el pecho al hacer ejercicio?

Si bien no todo dolor en el pecho durante el ejercicio es un infarto, nunca debe ignorarse. Si experimentas cualquier molestia en el pecho, dificultad para respirar, mareos u otros síntomas de alerta, detente inmediatamente y busca evaluación médica. Es mejor ser precavido.

La Importancia de la Evaluación Médica

En resumen, el ejercicio es un aliado poderoso para la salud cardiovascular. Sin embargo, para garantizar que sea seguro, especialmente si tienes factores de riesgo o dudas sobre tu estado de salud, la evaluación médica es indispensable. Consultar con un profesional de la salud, preferiblemente un Cardiólogo, antes de iniciar un nuevo régimen de ejercicio intenso o si experimentas síntomas inusuales, puede ayudarte a identificar y gestionar cualquier riesgo subyacente.

Conocer tu cuerpo, escuchar sus señales y tomar las precauciones adecuadas te permitirá disfrutar de los innumerables beneficios del ejercicio físico minimizando los riesgos. La clave está en ejercitarse de manera informada y responsable.

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