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Mujeres y Pesas: Rompiendo Barreras en el Gym

07/07/2020

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El panorama de los gimnasios está experimentando una transformación notable. Tradicionalmente, ciertos espacios dentro de estas instalaciones parecían estar socialmente designados por género: las áreas de cardio y las clases dirigidas para las mujeres, y las salas de peso libre dominadas por los hombres. Sin embargo, esta división rígida comienza a difuminarse. Cada vez son más las mujeres que, impulsadas por diversos factores, deciden adentrarse en las salas de pesas, desafiando estereotipos arraigados y reclamando su espacio en el entrenamiento de fuerza.

Esta incursión no siempre es sencilla. Las salas de peso libre, con su ambiente a menudo percibido como predominantemente masculino y la presencia de equipamiento que puede resultar intimidante para las novatas, generan inseguridad y malestar en muchas mujeres. Júlia Mayral, por ejemplo, quien se apuntó al gimnasio a los 16 años y empezó con actividades como zumba o cycling, relata su experiencia al dar el paso hacia el trabajo de fuerza en la sala de pesas. Al principio, se sentía muy insegura, sin saber bien cómo funcionaban las máquinas, lo que la hacía sentirse observada y juzgada. Esta sensación de ser el centro de atención, especialmente cuando se está aprendiendo o explorando un nuevo tipo de entrenamiento, es un obstáculo significativo.

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Superando la Intimidación y los Estereotipos

Andrea Morillas, de 22 años, comparte una experiencia similar. Comenzó en el gimnasio a los 16 con cardio y clases dirigidas, y a los 18 se animó con el entrenamiento de fuerza. Para ella, entrar en la sala de peso libre fue un verdadero reto debido a su ambiente "muy masculino". Sentía vergüenza e intimidación. Ambas experiencias reflejan una realidad común: la transición hacia el entrenamiento de fuerza y el uso de las salas de pesas a menudo requiere superar una barrera psicológica importante, alimentada por el miedo a no encajar, a cometer errores o a ser juzgada.

Los estereotipos de género en el deporte y el fitness han dictado durante mucho tiempo qué actividades son "apropiadas" para hombres y mujeres. Mientras que a los hombres se les asociaba con el hierro y el desarrollo muscular, a las mujeres se les relegaba a actividades cardiovasculares o de bajo impacto. Esta percepción social ha influido en la distribución de los usuarios en los gimnasios y ha contribuido a que las salas de pesas se conviertan en un "territorio exclusivo" masculino en el imaginario colectivo. Afortunadamente, esta situación está cambiando gradualmente, aunque no sin dificultades.

El Apoyo Mutuo: La Fuerza de las 'Gym Sis'

Una estrategia fundamental que muchas mujeres han encontrado para atreverse a ocupar estos espacios y sentirse más seguras es ir acompañadas. El fenómeno de las 'gym sis' (compañeras de entrenamiento, una versión femenina de los 'gym bros') ilustra perfectamente esta necesidad de apoyo mutuo. Ir al gimnasio con una amiga proporciona un sentimiento de compañía, reduce la sensación de vulnerabilidad y permite compartir aprendizajes y experiencias. Andrea Morillas confiesa que no se atrevió a dar el paso a la sala de pesas hasta que no fue con amigas, porque le imponía mucho entrar sola en ese ambiente. Necesitó ir acompañada para no sentirse tan agobiada.

Júlia Mayral también destaca la importancia de entrenar con alguien con quien te sientas "un poco refugiado". Esta camaradería crea un espacio de seguridad dentro de un entorno que, de otro modo, podría resultar hostil. La presencia creciente de 'gym sis' en las salas de peso libre no solo es un signo de que más mujeres se animan a entrenar fuerza, sino también de cómo la solidaridad y el apoyo entre ellas facilitan esta transición.

Los Desafíos Persistentes: Miradas, Comentarios y Acoso

A pesar de la creciente presencia femenina, los desafíos no desaparecen por completo. Las mujeres que se adentran en las salas de peso libre a menudo se enfrentan a miradas excesivas y comentarios inadecuados. Júlia Mayral describe cómo, siendo una chica, recibes muchas miradas "porque todavía somos pocas". Esta observación constante puede potenciar las inseguridades iniciales. Antes, ella pensaba que la miraban por su físico (celulitis, barriga), pero con el tiempo y ganando seguridad, ahora piensa que es porque está levantando muchos kilos, un cambio de perspectiva empoderador.

El problema va más allá de las miradas. Los "comentarios de los hombres son horrorosos", asegura Júlia. Describe situaciones graves como que le hagan fotos del trasero mientras bebe agua, que se acerquen a tocarla cuando hace ejercicios como peso muerto rumano, o que interrumpan su serie para decir "cualquier tontería". Estas experiencias de acoso y falta de respeto son una barrera importante que frena a muchas mujeres. La pasividad de los gimnasios ante estas situaciones, que "aparta la mirada", genera frustración.

Jordi Bertran, entrenador personal y profesor de INEFC, confirma que, aunque el panorama está cambiando y hay más mujeres en la sala de fitness, "desgraciadamente todavía hay mucho tío que las incomoda con miradas y comentarios". Señala que el gimnasio es un reflejo de la sociedad, y que la población más joven a veces muestra actitudes muy machistas que se manifiestan en su comportamiento en el gimnasio.

El 'Mansplaining' en el Gimnasio

Otra forma de comportamiento inadecuado que las mujeres experimentan frecuentemente es el 'mansplaining'. Júlia Mayral lo considera "lo que más odiamos de todo" entre las chicas del gimnasio. Se refiere a cuando un hombre interrumpe el entrenamiento de una mujer para explicarle cómo hacer un ejercicio de forma condescendiente o paternalista, incluso si ella tiene conocimientos o es especialista en el tema. Andrea Morillas también ha recibido estos "consejos camuflados" que denotan superioridad, como si los hombres supieran hacerlo bien por ser hombres y las mujeres no. Esta actitud no solo es molesta, sino que socava la confianza de la mujer y refuerza la idea de que necesita ser instruida por un hombre en el gimnasio.

Incluso cuando las mujeres alcanzan un físico musculado, siguen enfrentándose a comentarios ofensivos. Júlia Mayral, ahora 'powerlifter', relata que al principio le decían que para entrenar tanto "seguía teniendo celulitis, que estaba gordita". Años después, con un cuerpo más musculado, los comentarios son por estar "demasiado musculada". Los cuerpos musculados en las mujeres "no están bien vistos" socialmente, y tanto hombres como mujeres hacen comentarios despectivos al respecto. Esto pone de manifiesto la presión estética y los cánones de belleza restrictivos a los que se enfrentan las mujeres, incluso cuando persiguen objetivos de salud y rendimiento.

El Papel de las Redes Sociales

El auge del entrenamiento de fuerza en mujeres también está fuertemente ligado a la popularización en redes sociales, especialmente en plataformas como TikTok. Los vídeos de mujeres mostrando sus rutinas, progreso y animando a otras a entrenar fuerza han sido un factor clave. Júlia Mayral recuerda que hace unos años "no había casi información sobre cómo entrenar, y la que había estaba más enfocada a hombres". Si buscabas sobre fuerza, encontrabas hombres levantando 200 kilos o mujeres haciendo body pump, pero no contenido sobre peso libre en mujeres. Ahora, hay mucha más información específica para mujeres, lo que permite a muchas sentirse más identificadas y encontrar guías.

Andrea Morillas, licenciada en biología, subraya la importancia de tener referentes femeninos que entrenen fuerza. Los vídeos de 'gym sis' le sirvieron de guía y le quitaron la inseguridad inicial para adentrarse en la sala de peso libre sin saber cómo usar las máquinas. Esto le permitió ir al gimnasio con otra mentalidad, con más confianza.

Sin embargo, Jordi Bertran advierte que, si bien las redes sociales pueden ser una herramienta educativa positiva, también ejercen presión estética y carecen de filtros para distinguir entre el consejo profesional y las "barbaridades" recomendadas por usuarios sin cualificación. La tendencia positiva es el uso de las redes por profesionales para educar sobre deporte y los beneficios del entrenamiento de fuerza, algo que espera que destrone la presión estética negativa.

Beneficios del Entrenamiento de Fuerza y el Futuro

Más allá de la estética y los desafíos sociales, el entrenamiento de fuerza ofrece importantes beneficios para la salud de las mujeres. Jordi Bertran lo describe como uno de los mejores antídotos para la prevención de la osteoporosis, una condición que afecta desproporcionadamente a las mujeres. Además, ayuda a mejorar la postura, el funcionamiento de órganos internos, la secreción hormonal y la pérdida de peso.

La clave para una mayor integración de las mujeres en las salas de fitness pasa, según Bertran, por establecer objetivos claros desde la dirección de los clubes deportivos. Es fundamental que el personal del gimnasio, los técnicos de sala, actúen ante las situaciones de acoso y dejen claro que el gimnasio es un lugar para entrenar, no para incomodar a los demás. La falta de perspectiva de género entre los equipos profesionales es un problema grave que necesita ser abordado.

A pesar de las dificultades, el cambio es palpable. Júlia Mayral recuerda que cuando empezó, solo había tres mujeres en la sala de peso libre. Aunque sigue habiendo más hombres, cada vez hay más chicas. El auge de las 'gym sis' en las redes sociales, aunque con menos resultados que los 'gym bros' por ahora, es un indicativo de esta tendencia creciente. La necesidad de ir acompañada para sentirse segura sigue siendo una realidad para muchas, lo que subraya la importancia de crear un ambiente más inclusivo y respetuoso en los gimnasios para que el entrenamiento de fuerza sea accesible y agradable para todas las mujeres que deseen practicarlo.

Preguntas Frecuentes sobre Mujeres y Entrenamiento de Fuerza

  • ¿Por qué muchas mujeres se sienten intimidadas en la sala de peso libre?
    Se sienten intimidadas porque tradicionalmente ha sido un ambiente dominado por hombres, perciben un ambiente muy masculino y temen sentirse observadas, juzgadas o no saber cómo usar las máquinas.

  • ¿Qué es una 'gym sis'?
    Una 'gym sis' es una compañera de entrenamiento, una amiga con la que las mujeres van al gimnasio para darse apoyo mutuo, sentirse más seguras y compartir sus rutinas.

  • ¿Qué tipo de acoso pueden sufrir las mujeres en el gimnasio?
    Pueden sufrir miradas excesivas, comentarios sexistas o despectivos sobre su físico o técnica, que les hagan fotos sin consentimiento, que las toquen inadecuadamente o que interrumpan sus entrenamientos con comentarios inoportunos o 'mansplaining'.

  • ¿Qué es el 'mansplaining' en el contexto del gimnasio?
    Es cuando un hombre interrumpe a una mujer para explicarle cómo hacer un ejercicio de forma condescendiente o paternalista, asumiendo que sabe menos que él, incluso si ella tiene experiencia o conocimiento en el tema.

  • ¿Cuáles son los beneficios del entrenamiento de fuerza para las mujeres?
    El entrenamiento de fuerza es uno de los mejores antídotos para la prevención de la osteoporosis, mejora la postura, el funcionamiento de órganos internos, la secreción hormonal y ayuda a la pérdida de peso.

  • ¿Cómo han ayudado las redes sociales al entrenamiento de fuerza femenino?
    Han ayudado al proporcionar más información y contenido visual sobre cómo entrenar fuerza específicamente para mujeres, mostrando rutinas y progreso de referentes femeninos, lo que guía a las principiantes y les da confianza para empezar.

Desafíos vs. Apoyo y Beneficios en el Entrenamiento de Fuerza Femenino

Desafíos ComunesApoyo y Beneficios
Sentirse intimidada en la sala de peso libreIr acompañada ('gym sis'), ganar confianza con la práctica
Miedo a ser observada o juzgadaEnfocarse en el progreso personal, apoyo mutuo
Comentarios sexistas o despectivosIgnorar, reportar (idealmente con apoyo del personal del gimnasio), apoyo entre compañeras
'Mansplaining' o consejos no solicitadosConfiar en el propio conocimiento, entrenar con apoyo
Falta de información o referentes femeninosContenido en redes sociales, referentes 'gym sis'
Presión estética y estereotipos de géneroEnfocarse en los beneficios para la salud, reconocer el entrenamiento de fuerza es para todos
Falta de acción del personal del gimnasio ante el acosoNecesidad de políticas claras y personal capacitado en los gimnasios

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