13/10/2023
El Palacio de los Deportes es, sin duda, uno de los recintos más emblemáticos de la Ciudad de México. Su distintiva cúpula de cobre domina el paisaje del oriente de la capital y ha sido testigo de innumerables eventos a lo largo de las décadas. Hoy es conocido tanto por albergar competencias deportivas como por ser el escenario predilecto de artistas internacionales. Pero, ¿cuál es el origen de su nombre y por qué se le asocia tan fuertemente con los deportes, incluso cuando gran parte de su fama proviene de la música?
Nacido para los Juegos Olímpicos de México 68
La razón principal detrás del nombre "Palacio de los Deportes" se remonta a su propósito original. Este imponente edificio fue concebido y construido específicamente para ser una de las sedes principales de los Juegos Olímpicos de México 68. Su construcción comenzó en 1966 con el objetivo claro de albergar las competencias de basquetbol de la máxima justa deportiva mundial.

La obra se terminó apenas unos días antes de la inauguración de los Juegos, en septiembre de 1968. El torneo de básquetbol masculino (la categoría femenil aún no existía en ese entonces en los Juegos Olímpicos) se llevó a cabo en sus instalaciones del 13 al 23 de octubre de ese año. México tuvo una participación destacada, ganando cinco de sus siete partidos, aunque las medallas fueron para otros países: bronce para la Unión Soviética, plata para Yugoslavia y oro para Estados Unidos.
En sintonía con otros recintos construidos o remodelados para los Juegos Olímpicos de 1968, como la Alberca Olímpica o el Velódromo Olímpico, el Palacio de los Deportes recibió un nombre que hacía referencia tanto a su función deportiva como a uno de los Niños Héroes. Su nombre original completo era "Palacio de los Deportes Juan Escutia". Esta denominación dejaba claro desde un inicio su vocación principal: ser un palacio dedicado a los deportes, en el marco del evento deportivo más importante a nivel global.
El Distintivo "Domo de Cobre"
Más allá de su nombre, el Palacio de los Deportes es instantáneamente reconocible por su arquitectura singular y el color de su techo. Es popularmente conocido como el "Domo de Cobre", un apodo que describe perfectamente una de sus características más notables.
Durante la época de los Juegos Olímpicos de 1968, se buscó que el arte, el diseño y la arquitectura tuvieran un papel protagónico. El Palacio de los Deportes fue diseñado con un enfoque moderno, incluso futurista para su tiempo. Su forma de cúpula geodésica fue inspirada en un foro similar en Roma y representa una técnica de construcción innovadora que permite crear amplios espacios interiores sin necesidad de columnas de soporte.
Esta técnica se basa en el ensamblaje de elementos triangulares que forman polígonos, dándole a la estructura su característica forma curva. Para lograr esto, se utilizaron materiales ligeros en el techo. Contrario a lo que podría pensarse, no se usó concreto. En su lugar, se optó por una mezcla de madera resistente al agua cubierta con cobre. Esta elección no solo contribuyó a que la obra fuera más económica en su momento, sino que también le otorgó ese color verdoso característico que el cobre adquiere con el tiempo debido a la oxidación, justificando así su famoso apodo.
La construcción total del recinto abarca más de 27 mil metros cuadrados y fue obra de un equipo de arquitectos de renombre: Félix Candela, asociado con Antonio Peyrí y Enrique Castañeda Tamborell. Félix Candela es conocido por otras obras importantes en la Ciudad de México, como la estación del Metro San Lázaro y el Mercado de Coyoacán.
En el exterior, el Palacio de los Deportes también integra arte. Cerca de la esquina de Circuito Interior y Añil, se encuentran siete columnas poliédricas de concreto. Esta escultura, llamada "La Osa Mayor", es obra de Mathias Goeritz, el mismo artista que diseñó las icónicas Torres de Satélite. "La Osa Mayor" formó parte del proyecto arquitectónico original del Palacio y de la serie de esculturas que conformaron "La Ruta de la Amistad" para los Juegos Olímpicos de 1968, conectando el recinto directamente con el legado artístico y cultural de aquel evento.
Una Época de Subutilización y Eventos Variados
Una vez concluidos los Juegos Olímpicos de 1968, el Palacio de los Deportes experimentó un periodo de relativa subutilización para eventos deportivos de gran escala. Aunque su nombre seguía ligado al deporte, su uso se diversificó y, a menudo, albergó eventos de naturaleza muy distinta a la que lo vio nacer.
Durante las décadas de los 70 y parte de los 80, uno de los eventos más populares que se realizaban en el Palacio era "La Feria del Hogar". Esta era una gran exposición comercial donde se vendían todo tipo de productos, desde electrodomésticos, trastes y muebles hasta juguetes y artículos curiosos como filtros para televisiones en blanco y negro o purificadores de agua caseros.
La Feria del Hogar no era solo una exposición de ventas. Sus grandes atractivos incluían juegos mecánicos y espectáculos en vivo. Celebridades de la televisión de la época, como El "Loco" Valdés, se presentaban de manera gratuita o a precios accesibles. Uno de los eventos estelares dentro de esta feria era el show de Antonio Aguilar, padre de Pepe Aguilar. Antonio Aguilar presentaba números ecuestres, mostrando su colección de caballos mientras cantaba canciones rancheras. Incluso se montaba una especie de lienzo charro dentro del recinto para estos espectáculos, que le dieron fama internacional y en los que participaba su familia.
Además de exposiciones y shows ecuestres, el Palacio de los Deportes fue utilizado en un par de ocasiones como plaza de toros. La primera vez fue en septiembre de 1976, con una feria de ocho corridas cuyos boletos eran considerablemente más caros que los de la Plaza México o El Toreo. El Gobierno del Distrito Federal, que administraba el lugar, prometió entonces que no volvería a usarse para eventos tan "elitistas". Sin embargo, esta promesa no se cumplió. En 1987, se organizaron otras siete corridas, supuestamente para celebrar los 100 años del toreo en México. Pero, en un contexto de devaluación económica, los boletos resultaron ser prohibitivamente caros, llevando a un rotundo fracaso de taquilla.
En 1987, el Palacio de los Deportes también albergó un evento deportivo de prestigio, aunque diferente al basquetbol olímpico: se jugó una serie de la Copa Davis de tenis. México, que se encontraba en la primera división, se enfrentó a Estados Unidos en la duela del Palacio, resultando en una derrota para el equipo mexicano.
Ese año de 1987 fue particularmente movido y trágico para el recinto. En septiembre, durante un concierto benéfico en el que participaron grupos populares como Flans, Timbiriche y Fresas con Crema, se registró un incidente grave debido al sobrecupo. Según registros de la época, este lamentable suceso dejó un saldo de cuatro personas fallecidas.
El Lento Regreso del Deporte y el Auge de los Conciertos
Como se mencionó, las décadas de los 70 y 80 vieron al Palacio de los Deportes mayormente subutilizado en el ámbito deportivo. Aunque hubo algunos eventos, no tenían la relevancia ni la continuidad esperada para un recinto de su magnitud. En 1989, fue sede del Campeonato FIBA Américas de basquetbol. En 1990, albergó las pruebas de gimnasia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, conocidos como "de la solidaridad", eventos que pasaron sin gran trascendencia.
Sin embargo, el Palacio de los Deportes siempre tuvo un cierto atractivo para la realización de conciertos. Aunque en los años 80 algunos artistas como Hombres G se presentaron ahí, las asistencias eran modestas y la calidad del sonido dejaba mucho que desear.
La situación de los conciertos masivos, especialmente de rock, en la Ciudad de México era complicada desde el movimiento estudiantil de 1968 y el festival de Avándaro en 1971. Los conciertos de gran formato estaban prácticamente prohibidos y solo se realizaban de forma esporádica o en foros alternativos.
Esta "prohibición" tácita comenzó a romperse a finales de los 80. Por ejemplo, en 1989, Rod Stewart no pudo presentarse en la capital y su concierto tuvo que ser trasladado al estadio Corregidora en Querétaro. La ruptura definitiva de esta barrera para los conciertos masivos internacionales en la Ciudad de México ocurriría precisamente en el Palacio de los Deportes, un par de años después.
La Era de los Grandes Espectáculos Musicales
El punto de inflexión llegó en enero de 1991. La banda australiana INXS se presentó en el Palacio de los Deportes, marcando el inicio de la era de los conciertos masivos internacionales que caracteriza a la Ciudad de México en la actualidad. Como parte de la gira de su álbum "X", INXS ofreció tres presentaciones en el recinto.
Estos primeros conciertos masivos en el Palacio de los Deportes evidenciaron algunas de sus deficiencias. El sonido retumbaba en su domo, generando un eco molesto que le valió el apodo de "Palacio de los Rebotes". Además, la incomodidad de algunas de sus gradas era notoria. A pesar de estos problemas, el público capitalino recibió con entusiasmo la llegada de estos espectáculos y toleró estas fallas durante varios años.
La serie de conciertos de INXS se realizó de manera ordenada y fue el punto de partida para la empresa que hoy organiza la mayor parte de estos eventos en el país. Los boletos en esa época eran pequeños cuadros de papel, pues aún no existía la división de esa compañía dedicada a la venta de entradas que conocemos hoy.
A inicios de la década de los 90, el Palacio de los Deportes se consolidó como el principal foro para conciertos en la Ciudad de México. Grandes artistas y bandas de talla mundial se presentaron en su escenario, incluyendo a Guns N' Roses, Metallica, Billy Joel y U2. Esto contribuyó a posicionar a la Ciudad de México como una de las capitales más importantes a nivel global para la industria de los conciertos.
El Palacio Hoy: Un Icono Versátil
Entrada la década de los 2000, la acústica del "Palacio de los Rebotes" se volvió cada vez más insostenible con el avance de la tecnología de sonido. Se realizaron adecuaciones en el domo para mejorar este aspecto. Existe una leyenda urbana que cuenta que fue el propio Paul McCartney quien, antes de sus presentaciones en 2002, contribuyó a corregir este defecto acústico, y que al terminar sus shows, decidió dejar el equipo que ayudó a mejorar el sonido en el recinto.
En la actualidad, el Palacio de los Deportes es un recinto sumamente versátil. Continúa albergando eventos deportivos, incluyendo partidos de basquetbol (la NBA incluso ha jugado en su duela), competencias de deportes extremos y otras disciplinas. Pero su uso más frecuente sigue siendo el de conciertos y espectáculos masivos, además de entregas de premios y exposiciones.
Con una capacidad para más de 20 mil personas, sigue siendo uno de los foros más importantes del país. A pesar de las mejoras, algunos de sus problemas originales persisten, como un servicio de estacionamiento que a menudo se considera pésimo, puntos de visibilidad reducida en ciertas áreas y butacas que pueden resultar incómodas. Sin embargo, para los habitantes de la Ciudad de México amantes de la música y los grandes eventos, el Palacio de los Deportes sigue siendo un lugar querido y un icono indiscutible de la vida cultural y deportiva de la capital.
Su historia, desde su nacimiento para los Juegos Olímpicos de México 68 como el "Palacio de los Deportes Juan Escutia" hasta convertirse en el vibrante "Domo de Cobre" y "Palacio de los Rebotes" de los conciertos, es un reflejo de la evolución de la propia Ciudad de México y sus necesidades de entretenimiento y deporte a lo largo de más de cinco décadas.
Preguntas Frecuentes:
¿Por qué se llama Palacio de los Deportes?
Recibió ese nombre porque fue construido específicamente para albergar las competencias de basquetbol de los Juegos Olímpicos de México 1968.
¿Cuál era el nombre original completo del recinto?
Su nombre original era Palacio de los Deportes Juan Escutia, en honor a uno de los Niños Héroes, siguiendo la nomenclatura de otras sedes olímpicas de 1968.
¿Para qué evento deportivo fue construido?
Fue construido para los Juegos Olímpicos de México 1968, específicamente para albergar el torneo de basquetbol.
¿Cuál es el apodo común del Palacio de los Deportes?
Es ampliamente conocido como el "Domo de Cobre".
¿Por qué se le llama "Domo de Cobre"?
Su apodo proviene del material utilizado para cubrir su techo, una mezcla de madera resistente al agua cubierta con cobre, que le da su color característico.
¿Quiénes fueron los arquitectos principales?
Fue diseñado por Félix Candela, en asociación con Antonio Peyrí y Enrique Castañeda Tamborell.
¿Qué escultura se encuentra en el exterior?
En el exterior se encuentra la escultura "La Osa Mayor" de Mathias Goeritz, que formó parte de "La Ruta de la Amistad" de los Juegos Olímpicos de 1968.
¿Qué tipo de eventos albergó después de los Juegos Olímpicos en los 70s y 80s?
Albergó eventos como "La Feria del Hogar", corridas de toros (en dos ocasiones) y partidos de tenis de la Copa Davis, además de ser subutilizado para deportes.
¿Cuándo comenzaron los conciertos masivos internacionales en el Palacio?
La era de los conciertos masivos internacionales inició en enero de 1991 con la presentación de la banda australiana INXS.
¿Tuvo problemas de acústica en sus inicios como foro de conciertos?
Sí, tuvo problemas de eco significativo, lo que le valió el apodo de "Palacio de los Rebotes", aunque se realizaron mejoras posteriores.
¿Qué capacidad tiene actualmente?
Tiene una capacidad para albergar a más de 20 mil personas para ciertos eventos.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Palacio Deportes: ¿Por Qué se Llama Así? puedes visitar la categoría Deportes.
