¿Debo trabajar piernas y glúteos el mismo día?

Dominando el Día de Piernas y Glúteos

27/08/2020

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Las piernas son el motor de tu cuerpo, impulsándote en cada paso que das, cada carrera, cada salto y cada levantamiento. No es de extrañar que alberguen algunos de los músculos más grandes y potentes: el glúteo mayor (los músculos de los glúteos), los cuádriceps (músculos del muslo) y los isquiosurales (músculos de la parte posterior del muslo).

Con tanta actividad diaria, podrías pensar que tus piernas ya reciben suficiente estímulo. Sin embargo, dedicar uno o dos días específicos a la semana en tu rutina de entrenamiento para enfocarte en la parte inferior del cuerpo es fundamental para construir fuerza, tamaño muscular y mejorar el rendimiento general. Aquí te presentamos la guía definitiva para dominar el día de piernas.

¿Cuántas veces a la semana debo entrenar piernas para ganar masa muscular?
Es recomendable entrenar el tren inferior al menos dos o tres veces semanales. No te quedes solo con una sesión de piernas, ya que el desarrollo muscular se potencia con una mayor frecuencia de entrenamiento. Varía los ejercicios y las rutinas para estimular diferentes grupos musculares y evitar el estancamiento.
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¿Qué es el Día de Piernas?

Quizás hayas visto a tus amigos entusiastas del gimnasio publicar sobre #LegDay en redes sociales, pero ¿qué implica exactamente? En su nivel más básico, es precisamente lo que su nombre sugiere: el día de la semana que dedicas exclusivamente a trabajar los músculos de tus piernas.

Mientras que muchos principiantes (e incluso atletas de todos los niveles) se benefician enormemente de rutinas de cuerpo completo, muchos levantadores intermedios y avanzados optan por separar sus entrenamientos por grupos musculares. Esta división les permite trabajar cada músculo hasta la fatiga de manera más efectiva y, potencialmente, ver resultados más rápidamente al concentrar un mayor volumen e intensidad en una sesión.

Ahora que entiendes el concepto, aquí tienes los hábitos del día de piernas que nunca deberías saltarte:

1. Planifica tus Entrenamientos de Piernas Estratégicamente

Si decides adoptar un enfoque de división por partes del cuerpo, es crucial que dediques un tiempo equitativo cada semana a cada uno de tus principales grupos musculares. Además, y quizás lo más importante, debes permitirles tiempo suficiente para recuperarse después de cada sesión. Para lograr esto, es una excelente idea desarrollar un horario semanal consistente al que te apegues.

El entrenador personal De Bolton sugiere un enfoque efectivo: "Cuando me enfoco en músculos específicos, me gusta comenzar mi semana con un día de piernas y terminarla con otro día de piernas. Me gusta intercalar los días de piernas con días dedicados a la parte superior del cuerpo".

Un ejemplo de semana siguiendo esta filosofía podría ser:

  • Lunes: Día de piernas
  • Martes: Entrenamiento de parte superior del cuerpo
  • Miércoles: Acondicionamiento o día de descanso
  • Jueves: Entrenamiento de parte superior del cuerpo
  • Viernes: Día de piernas
  • Sábado: Acondicionamiento y cardio
  • Domingo: Día de descanso

Si optas por dos entrenamientos de piernas por semana, una estrategia aún más efectiva podría ser dividir aún más tu entrenamiento: dedicar un día exclusivamente a los glúteos e isquiosurales, y otro día a los cuádriceps. De esta manera, puedes realizar entrenamientos muy intensos y pesados en cada sesión específica y asegurar una recuperación completa antes del siguiente entrenamiento de piernas. Esta división es ideal para quienes buscan maximizar la hipertrofia y la fuerza en cada área.

Otra forma (más adecuada para principiantes o para quienes solo dedican un día a la semana) de estructurar tu semana podría ser:

  • Lunes: Día de piernas
  • Martes: Cardio
  • Miércoles: Entrenamiento de parte superior del cuerpo
  • Jueves: Cardio
  • Viernes: Entrenamiento de cuerpo completo
  • Sábado: Día de descanso
  • Domingo: Día de descanso

“Pero asegúrate, especialmente si estás levantando cargas pesadas, de no trabajar el mismo grupo muscular día tras día”, advierte Bolton. “Puedes causar fatiga muscular o sobreentrenamiento, lo que generará contratiempos que no te ayudarán a alcanzar tus objetivos”. La recuperación es tan vital como el propio entrenamiento.

2. Esfuérzate en el Día de Piernas

Cuando se trata del día de piernas, muchas personas adoptan la mentalidad de “darlo todo o nada” (de ahí la abundancia de memes post-entrenamiento). Si bien debes ser inteligente y escuchar a tu cuerpo respecto a cuánto te exiges, realizar un entrenamiento de piernas fácil no te beneficiará a largo plazo.

“A medida que entrenas semana tras semana, es fundamental aumentar la intensidad en tus sesiones de fuerza a medida que tu cuerpo se adapta a la resistencia. Esto es clave para seguir construyendo músculo en tus piernas”, comenta Bolton.

Si no desafías a tu cuerpo, no habrá cambios, independientemente de la frecuencia con la que trabajes cada músculo. Puedes lograr esta sobrecarga progresiva aumentando las repeticiones o las series, la velocidad de las repeticiones o, lo más común, la cantidad de peso que utilizas para realizar el ejercicio. La clave es buscar siempre una forma de hacer el entrenamiento un poco más difícil que la vez anterior, manteniendo siempre una técnica adecuada.

3. Incluye los Mejores Ejercicios para Piernas y Glúteos

El entrenador personal Travis Barrett señala: “Con mis clientes de entrenamiento personal, así como con mis atletas, usualmente hago que trabajen las piernas en cierta medida todos los días. Les hago realizar variaciones de levantamientos olímpicos, sentadillas (bilaterales y unilaterales) y pesos muertos (bilaterales y unilaterales) en cada día de entrenamiento”.

Aunque ese enfoque puede ser para atletas de alto rendimiento, para la mayoría de las personas, una selección inteligente de ejercicios en el día de piernas es suficiente. Algunos de los mejores ejercicios para incluir en estas rutinas son:

Salto Vertical (Vertical Jump)

Este ejercicio se enfoca en la velocidad y tu capacidad para producir fuerza sin carga externa y hacerlo rápidamente. Suelen utilizarse como ejercicio de potencia inicial después de un calentamiento dinámico.

CÓMO HACERLO: Ponte en cuclillas hasta la mitad con los pies apoyados en el suelo, y luego salta lo más alto posible, aterrizando sobre los pies con las rodillas ligeramente flexionadas para absorber parte del impacto de cada salto.

Hang Clean High Pull

Este movimiento es un ejercicio de potencia (en particular, velocidad y fuerza) que trabaja tu capacidad para producir grandes cantidades de fuerza en un período de tiempo muy corto. Es un ejercicio más avanzado que requiere buena técnica.

CÓMO HACERLO: Comienza con una barra cargada (o sin cargar si eres principiante) frente a ti. Levántala hasta la altura de la cadera con la espalda recta y las rodillas ligeramente flexionadas. Flexiona las rodillas y lleva las caderas hacia atrás para 'cargar' los isquiosurales. Endereza el cuerpo de forma explosiva usando la fuerza del movimiento para elevar la barra por el cuerpo hasta el nivel del pecho. Los codos deben estar más altos que las muñecas. Flexiona ligeramente las rodillas para absorber el impacto de la barra al bajar.

Sentadilla Frontal (Front Squat)

Este es un ejercicio de fuerza básico que se centra en la fuerza general de las piernas. También trabaja significativamente tu core, ya que te obliga a mantener una postura más erguida en comparación con la sentadilla trasera.

CÓMO HACERLO: Sujeta una barra o un par de mancuernas a la altura del pecho. La barra debe descansar sobre la parte frontal de los deltoides (hombros) con los tríceps paralelos al suelo. Mantén las manos y las muñecas relajadas. Flexiona las caderas hacia atrás y abajo como si te fueras a sentar en una silla, haciendo una sentadilla. Haz una pausa de un segundo en la parte inferior y luego levántate de nuevo.

Puente de Glúteos (Glute Bridge)

Fortalecer los glúteos débiles ayuda a aliviar la presión en la parte baja de la espalda. Típicamente, las personas con dolor lumbar tienen una cadena posterior débil (el grupo de músculos en la parte trasera del cuerpo, desde los glúteos hasta las pantorrillas), lo que a menudo resulta en una pelvis con inclinación anterior (los huesos de la cadera se inclinan hacia adelante), lo que lleva a una mala postura.

CÓMO HACERLO: Acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y apuntando hacia el techo. (Opcional: Coloca una barra sobre la parte frontal de las caderas para añadir resistencia). Levanta las caderas lentamente hasta que tu cuerpo forme una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Aprieta los glúteos en la parte superior del movimiento y luego baja lentamente y con control.

Zancada con Peso Corporal (Body-Weight Lunge)

Este ejercicio estira los flexores de la cadera y trabaja la fuerza de una sola pierna a la vez, lo que ayuda a asegurar que un lado del cuerpo no sea significativamente más fuerte que el otro, mejorando el equilibrio muscular.

CÓMO HACERLO: Comienza de pie y luego da un paso largo hacia adelante con un pie, manteniendo el pie delantero completamente apoyado. Flexiona ambas rodillas hasta que formen ángulos de aproximadamente 90 grados. Mantén una presión uniforme entre la bola del pie trasero y el medio del pie delantero. Impúlsate hacia atrás para volver a la posición inicial. Alterna piernas o completa todas las repeticiones en un lado antes de cambiar.

“Para sacar el máximo provecho de tu día de piernas, debes asegurarte de incluir sentadillas y pesos muertos en tu rutina. No necesitas necesariamente incluir ambos en la misma sesión, siempre y cuando los hagas regularmente”, afirma Lindsey Mathews, entrenadora principal de IdealFit.com. “Estos levantamientos trabajan tantos músculos importantes que realmente te estás limitando si no los haces”.

4. Varía el Estilo de tus Entrenamientos de Piernas

Existen diversas formas de causar hipertrofia (aumento del tamaño muscular) e incrementar la intensidad y el volumen en tu día de piernas. Técnicas como las superseries (agrupar dos ejercicios consecutivamente con poco o ningún descanso entre ellos) y las triple series (tres ejercicios ejecutados de forma secuencial con poco o ningún descanso) son excelentes porque te permiten hacer mucho trabajo en poco tiempo, elevando la densidad del entrenamiento.

Los circuitos también son una excelente manera de desafiarte. Puedes realizar un circuito continuo donde pasas de un ejercicio al siguiente sin descanso hasta el final de la ronda, o utilizar superseries o triple series dentro del circuito, agrupando dos o tres ejercicios con poco descanso entre ellos y un descanso más prolongado entre las rondas completas.

¿No estás seguro de qué hacer en tu próximo día de piernas? Prueba este entrenamiento sugerido por Travis Barrett:

  • Saltos verticales: 5 series de 3 repeticiones
  • Hang clean high pull: 3 series de 3 repeticiones al 60% de tu 1RM*
  • Sentadilla frontal: 3 series de 5 repeticiones al 75% de tu 1RM
  • Puente de glúteos: 3 series de 20 repeticiones
  • Zancada con peso corporal: 3 series de 10 repeticiones en cada lado

*1RM se refiere al máximo peso que puedes levantar una sola vez con la técnica correcta.

Beneficios de los Entrenamientos de Piernas y Glúteos

Entonces, ¿por qué deberías esforzarte tanto en el día de piernas? Además de los beneficios generales del levantamiento de pesas (mayor masa muscular magra, disminución de la grasa corporal y huesos más fuertes), algunos de los grupos musculares más grandes de tu cuerpo se encuentran en las piernas. Esta es una de las razones principales por las que es vital nunca saltarse el día de piernas, según Mathews.

“Cuando entrenas estos músculos grandes, promueves la liberación de hormonas que ayudan a construir masa muscular magra en todo el cuerpo”, afirma. “Esto ayuda a maximizar tus resultados para todos los demás grupos musculares”.

Pero los músculos involucrados no son solo las piernas (glúteos, cuádriceps e isquiosurales, además de los músculos de las pantorrillas), sino también otros grupos musculares de forma secundaria. Por ejemplo, durante las sentadillas traseras, tus glúteos e isquiosurales trabajan intensamente, pero también los músculos de la parte superior de la espalda y el core para estabilizar la barra.

“Tener una parte inferior del cuerpo fuerte también ayuda en la mayoría de las otras actividades físicas, como correr, andar en bicicleta y practicar deportes, y también puede ayudarte a ser menos propenso a las lesiones”, añade Matthews.

Preguntas Frecuentes sobre el Día de Piernas y Glúteos

Es común tener dudas al planificar y ejecutar tu rutina de entrenamiento de la parte inferior del cuerpo. Aquí respondemos algunas de las preguntas más habituales:

¿Debo entrenar piernas y glúteos el mismo día?

Sí, absolutamente. Los glúteos son parte integral de los músculos de la parte inferior del cuerpo y trabajan en conjunto con los cuádriceps e isquiosurales en la mayoría de los movimientos compuestos como sentadillas y pesos muertos. Es la forma más común y eficiente de estructurar un entrenamiento de la parte inferior del cuerpo. Como se mencionó, los atletas avanzados pueden optar por dividir el entrenamiento de la parte inferior en dos días (por ejemplo, un día para cuádriceps y otro para isquiosurales y glúteos) para un mayor volumen e intensidad, pero para la mayoría de las personas, un solo día de piernas y glúteos es suficiente y efectivo.

¿Cuántas veces a la semana debo entrenar piernas?

La frecuencia ideal depende de tu nivel de experiencia, capacidad de recuperación y objetivos. Para principiantes, una vez a la semana es suficiente para permitir una recuperación adecuada y ver progreso. Los levantadores intermedios y avanzados pueden beneficiarse de entrenar las piernas dos veces por semana, ya sea con un día de 'cuerpo completo' que incluya piernas, o dividiendo el entrenamiento de piernas en dos sesiones enfocadas (por ejemplo, una sesión pesada y otra más ligera, o una sesión de cuádriceps y otra de isquiosurales/glúteos).

¿Es normal sentir dolor muscular después del día de piernas?

Sí, el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) es muy común después de entrenar grupos musculares grandes y potentes como los de las piernas y los glúteos, especialmente si estás empezando, aumentas la intensidad o pruebas nuevos ejercicios. Este dolor puede durar de 24 a 72 horas. Asegúrate de diferenciarlo del dolor agudo o articular, que podría indicar una lesión.

¿Cuánto tiempo debe durar un entrenamiento de piernas?

Un entrenamiento efectivo de piernas no necesita ser excesivamente largo. Apunta a una sesión de entre 45 y 75 minutos, incluyendo un calentamiento adecuado y un enfriamiento. Lo importante es la intensidad y el volumen del trabajo realizado dentro de ese tiempo, no simplemente la duración.

¿Puedo hacer cardio el mismo día que entreno piernas?

Sí, puedes hacer cardio el mismo día, pero es importante considerar el orden y la intensidad. Si tu prioridad es la fuerza y la hipertrofia en las piernas, es mejor hacer tu entrenamiento de fuerza primero. Un cardio ligero o moderado después puede incluso ayudar a la recuperación. Evita sesiones intensas de cardio antes de levantar pesas pesadas con las piernas, ya que esto puede afectar tu rendimiento y aumentar el riesgo de lesión.

En resumen, el día de piernas y glúteos es una parte esencial de cualquier programa de entrenamiento equilibrado. Planificar estratégicamente, esforzarte consistentemente, seleccionar los ejercicios adecuados y comprender la importancia de la recuperación te permitirá construir una base fuerte, mejorar tu rendimiento deportivo y mantener tu cuerpo funcionando de manera óptima. ¡Dedícale la importancia que merece y disfruta de los poderosos resultados!

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