24/07/2025
El mundo del deporte y el entrenamiento físico demanda un suministro constante y adecuado de nutrientes para optimizar el rendimiento y favorecer la recuperación. Entre la vasta gama de vitaminas y minerales esenciales, el magnesio ocupa un lugar destacado, especialmente para los deportistas. Este macromineral interviene en cientos de reacciones metabólicas fundamentales para nuestro cuerpo. Pero, si ya has decidido incorporar un suplemento de magnesio a tu rutina, surge una pregunta común: ¿cuál es el momento ideal para tomarlo en relación con tu entrenamiento? ¿Es más beneficioso ingerirlo antes de la actividad física para potenciar la energía y el rendimiento, o después para facilitar la recuperación muscular?
A diferencia de otros nutrientes que el cuerpo puede sintetizar, el magnesio debe ser obtenido a través de la dieta diaria. Las recomendaciones generales sugieren una ingesta de alrededor de 300 miligramos por día para mujeres y 350 miligramos para hombres, aunque algunas fuentes elevan estas cifras hasta los 310-420 miligramos. Sin embargo, para quienes practican deporte de forma regular, estas necesidades aumentan significativamente. La actividad física intensa provoca una mayor pérdida de magnesio a través del sudor y la orina, que puede ser hasta un 20% superior. Por ello, mantener un balance adecuado de magnesio es crucial para los atletas, especialmente durante periodos de entrenamiento intenso o competición.

La Importancia del Magnesio en el Rendimiento Deportivo
El magnesio es un mineral multifacético que participa en más de 300 reacciones bioquímicas en el organismo. Su papel es vital para el correcto funcionamiento de sistemas clave como el nervioso y el muscular. En el contexto deportivo, su relevancia se acentúa por varias razones:
- Función Muscular: Es esencial tanto para la contracción muscular como para la relajación. Una deficiencia puede manifestarse en forma de calambres, espasmos y dificultad para relajar los músculos después del esfuerzo.
- Producción de Energía: Interviene activamente en el metabolismo de los hidratos de carbono, especialmente en la gestión de la glucosa, la principal fuente de energía para los músculos durante el ejercicio. Unos niveles adecuados de magnesio contribuyen a mejorar la disponibilidad de energía.
- Síntesis de Proteínas: Es necesario para la creación de nuevas proteínas musculares, un proceso fundamental para la recuperación y el crecimiento muscular después del entrenamiento.
- Reducción del Lactato: Estudios sugieren que el magnesio puede ayudar a reducir los niveles de lactato en sangre. El lactato, a menudo conocido como ácido láctico, se produce durante el ejercicio intenso y su acumulación está asociada con la fatiga muscular y la disminución del rendimiento.
- Mejora de la Resistencia: Al contribuir a la producción de energía, la función muscular adecuada y la gestión del lactato, el magnesio puede mejorar la resistencia atlética, permitiendo mantener un esfuerzo de alta intensidad por más tiempo.
- Regulación Cardiovascular: Contribuye a la relajación de los vasos sanguíneos, ayudando a regular la presión arterial, un factor importante para la salud cardiovascular de los deportistas.
- Disminución de la Fatiga: Un balance adecuado de magnesio ayuda a combatir el cansancio y la fatiga, permitiendo entrenar con mayor intensidad y recuperarse más eficazmente.
- Equilibrio Electrolítico: Colabora en el mantenimiento del equilibrio de otros electrolitos esenciales.
- Función Nerviosa: Es clave para la transmisión nerviosa que controla la función muscular y la coordinación.
Dada su amplia participación en procesos metabólicos cruciales para el rendimiento, no es de extrañar que los deportistas con dietas restrictivas, bajas en calorías o simplemente con una ingesta insuficiente en relación con su nivel de actividad, tengan un mayor riesgo de sufrir una deficiencia de magnesio. Aunque una deficiencia severa no es común, incluso niveles subóptimos pueden impactar negativamente en la salud y el rendimiento, manifestándose en síntomas como calambres recurrentes, lenta recuperación muscular o problemas articulares.
¿Cuándo Tomar Magnesio: ¿Antes o Después de Entrenar?
La información disponible sugiere que, para los beneficios generales de salud del magnesio (como la función nerviosa, ósea, o la regulación del sueño), el momento exacto de la toma no es tan crítico como la consistencia diaria. Los efectos beneficiosos de la suplementación con magnesio se construyen con el tiempo, manteniendo niveles adecuados de forma prolongada.
Sin embargo, cuando el objetivo principal de la suplementación con magnesio está ligado directamente al rendimiento deportivo y la recuperación, el momento de la ingesta en relación con el entrenamiento puede adquirir una relevancia estratégica. No hay una respuesta única que sirva para todos, ya que el momento ideal puede depender del tipo de entrenamiento, tus objetivos personales y cómo responde tu cuerpo.
Tomar Magnesio Antes del Entrenamiento
La lógica detrás de tomar magnesio antes de entrenar se centra en aprovechar sus beneficios durante la propia actividad física. Dado que el magnesio participa en la producción de energía a partir de la glucosa y puede ayudar a gestionar el lactato, ingerirlo previo al ejercicio podría, en teoría, mejorar la disponibilidad de energía, retrasar la aparición de la fatiga y potenciar la resistencia. Para deportistas de endurance (corredores de larga distancia, ciclistas, nadadores) o aquellos que realizan entrenamientos de alta intensidad y larga duración, esto podría ser particularmente interesante.
Algunos atletas optan por tomar una dosis de magnesio unas horas antes de una competición o un entrenamiento exigente con la esperanza de maximizar estos efectos durante el esfuerzo. La elección del tipo de magnesio podría influir aquí; algunas formas se absorben más rápidamente que otras, lo que podría ser un factor a considerar si se busca un efecto más inmediato, aunque la mayoría de los beneficios se derivan de tener niveles adecuados de forma constante.

Tomar Magnesio Después del Entrenamiento
La ingesta de magnesio después del ejercicio se orienta principalmente hacia la recuperación muscular. Como hemos mencionado, el magnesio es fundamental para la relajación muscular y la síntesis de proteínas. Tomarlo post-entreno puede ayudar a:
- Reducir la probabilidad de calambres musculares post-ejercicio.
- Aliviar la tensión y las contracturas musculares.
- Favorecer los procesos de reparación y crecimiento muscular.
- Contribuir a un descanso más reparador (si se toma por la noche), lo cual es vital para la recuperación física y mental.
Esta opción es popular entre deportistas que sufren de calambres nocturnos o una recuperación muscular lenta. También es una estrategia común después de partidos o sesiones particularmente duras donde los músculos quedan muy cargados o contracturados.
La Estrategia de Dosis Dividida o Toma Diaria Constante
Considerando que los beneficios del magnesio se acumulan con el tiempo y que tiene roles tanto en el rendimiento *durante* el ejercicio como en la *recuperación* posterior, una estrategia muy efectiva para muchos deportistas es simplemente mantener una ingesta diaria constante. Esto asegura que los niveles de magnesio estén siempre óptimos, permitiendo al cuerpo acceder a él cuando lo necesite, ya sea para la producción de energía durante el entrenamiento o para la reparación muscular después.
Además, dividir la dosis diaria recomendada en dos tomas (por ejemplo, una por la mañana y otra por la noche, o una antes y otra después de entrenar) podría mejorar la absorción y distribución del mineral a lo largo del día. Tomar una dosis antes de dormir es una práctica común por su potencial para mejorar la relajación y la calidad del sueño, lo cual impacta directamente en la recuperación.
En la semana previa a una competición importante o durante picos de entrenamiento muy intenso, algunos atletas optan por aumentar ligeramente su ingesta diaria o asegurar la toma tanto antes como después de las sesiones más exigentes para optimizar todos los beneficios posibles.
Consideraciones Adicionales sobre la Suplementación
Existen diferentes formas de suplementos de magnesio en el mercado (citrato, óxido, glicinato, taurato, treonato, sulfato, etc.), y su absorción y potenciales efectos secundarios (como problemas digestivos con algunas formas) pueden variar. Por ejemplo, algunas formas como el citrato o el óxido pueden tener un efecto laxante en dosis elevadas, mientras que el glicinato o el taurato suelen ser mejor tolerados y son a menudo recomendados por sus efectos calmantes o para la relajación muscular.

La elección de la forma puede ser más relevante que el momento exacto para algunas personas. Por ejemplo, si buscas un efecto laxante para el estreñimiento (aunque este no sea el foco principal para el rendimiento), quizás el citrato o el óxido sean más adecuados, posiblemente por la mañana. Si buscas mejorar el sueño y la relajación muscular, una forma como el glicinato o el taurato por la noche podría ser preferible. Para el rendimiento general, lo más importante es la absorción y la tolerabilidad.
La suplementación debe verse como un complemento a una dieta equilibrada, rica en alimentos que contienen magnesio como vegetales de hoja verde, frutos secos, semillas, legumbres y cereales integrales. Antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si tienes condiciones de salud preexistentes o tomas otros medicamentos, es recomendable consultar con un profesional de la salud o un nutricionista deportivo. Ellos pueden evaluar tus necesidades individuales, posibles deficiencias (mediante un análisis de sangre) y recomendar la dosis y el tipo de magnesio más adecuados para ti.
Tabla Comparativa: Magnesio Antes vs. Después
| Momento de la Toma | Beneficios Potenciales | Aplicaciones Típicas |
|---|---|---|
| Antes del Entrenamiento | Mejora de la energía y metabolismo de glucosa Potencial reducción del lactato durante el ejercicio Mayor resistencia y retraso de la fatiga Preparación muscular para el esfuerzo | Entrenamientos o competiciones de alta intensidad Actividades de resistencia (carreras, ciclismo) Sesiones largas y exigentes |
| Después del Entrenamiento | Favorece la recuperación muscular Ayuda a la relajación muscular Prevención y alivio de calambres post-ejercicio Contribuye a la síntesis de proteínas Puede mejorar la calidad del sueño (si se toma por la noche) | Después de sesiones intensas o de fuerza Para aliviar contracturas musculares En periodos de alta carga de entrenamiento Para mejorar el descanso nocturno |
Preguntas Frecuentes
¿Es realmente importante el momento de la toma?
Para los beneficios generales de salud, la consistencia diaria es lo más importante. Sin embargo, para optimizar efectos específicos relacionados con el rendimiento y la recuperación deportiva, la toma estratégica antes o después del entrenamiento, o una combinación de ambas, puede ofrecer ventajas.
¿Cuánto magnesio necesito si soy deportista?
Las necesidades aumentan respecto a la población general, pudiendo llegar a unos 450 mg diarios o más, dependiendo de la intensidad y duración del ejercicio, así como de factores individuales como el peso y la dieta. Es mejor determinar la cantidad óptima con un profesional.
¿Cómo sé si tengo deficiencia de magnesio?
Los síntomas pueden incluir calambres musculares, fatiga, debilidad, temblores o ritmo cardíaco irregular. La forma más precisa de saberlo es mediante un análisis de sangre.

¿Puedo tomar magnesio con las comidas?
Sí, generalmente se puede tomar con o sin alimentos. Sin embargo, las comidas muy ricas en fibra pueden ralentizar su absorción, por lo que si optas por tomarlo cerca de una comida con mucha fibra, quizás sea mejor esperar un poco.
¿Qué tipo de magnesio es mejor para los deportistas?
No hay un único "mejor" tipo para todos. El citrato de magnesio es popular por su buena absorción. El glicinato y el taurato son apreciados por su efecto relajante muscular y suelen ser bien tolerados digestivamente. La elección puede depender de la tolerabilidad individual y los objetivos específicos. Consultar a un experto es lo ideal.
¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto el magnesio?
Los beneficios de la suplementación con magnesio, especialmente los relacionados con la mejora del rendimiento y la reducción de calambres crónicos, se construyen con el tiempo a medida que se restablecen los niveles óptimos en el cuerpo. No esperes un efecto inmediato después de la primera dosis; la clave es la constancia.
¿Puede el magnesio interactuar con otros suplementos o medicamentos?
Sí, el magnesio puede interferir con la absorción de ciertos antibióticos o medicamentos para la osteoporosis. Es fundamental informar a tu médico sobre cualquier suplemento que estés tomando.
Conclusión
El magnesio es un mineral indispensable para cualquier persona activa, jugando un papel crucial en la contracción muscular, la producción de energía, la recuperación y la prevención de calambres. Aunque mantener niveles óptimos a través de una ingesta diaria constante es lo más importante, la estrategia de tomar magnesio antes o después del entrenamiento puede ofrecer beneficios específicos. Tomarlo antes puede ayudar a optimizar el rendimiento y la resistencia durante el ejercicio, mientras que tomarlo después favorece la relajación y la recuperación muscular post-esfuerzo. Para muchos, dividir la dosis diaria o tomarla en un momento que favorezca la relajación y el descanso nocturno (vital para la recuperación) es la opción más práctica y efectiva. La decisión final dependerá de tus necesidades individuales, el tipo de actividad física que realices y cómo respondas a la suplementación. Como siempre, la mejor aproximación es complementar una dieta balanceada con suplementación si es necesario y consultar con un profesional para recibir asesoramiento personalizado.
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