¿Cuál es el deporte más lesivo?

Lesiones Deportivas: ¿Cuál es el Deporte Más Lesivo?

06/02/2026

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La práctica deportiva es fundamental para la salud y el bienestar general, pero conlleva un riesgo inherente de sufrir lesiones. Entender las causas, identificar los deportes con mayor incidencia lesional y saber cómo actuar ante una molestia es crucial tanto para atletas de alto rendimiento como para deportistas aficionados. En este artículo, exploraremos estos temas basándonos en la perspectiva de un especialista en medicina deportiva.

¿Cuál es el deporte más lesivo?
El fútbol sigue siendo el deporte que más lesiones produce, no solo por número de practicantes, si no también por posibilidad lesional; es decir, es más fácil lesionarse practicando el fútbol que cualquier otro deporte habitual, aunque es cierto que con el aumento de actividades deportivas como el crossfit o similares ...

Las lesiones deportivas pueden variar enormemente en tipo y gravedad, afectando a diferentes partes del cuerpo. Sin embargo, existen patrones comunes en cuanto a sus causas y las disciplinas donde ocurren con mayor frecuencia. Abordar estos aspectos nos permite adoptar estrategias de prevención más efectivas y optimizar la recuperación cuando una lesión ya se ha producido.

Índice de Contenido

Causas Principales de las Lesiones Deportivas en la Actualidad

En el contexto deportivo actual, tanto a nivel amateur como profesional, las lesiones no suelen ser eventos completamente aleatorios. Existe una causa predominante que explica una gran parte de los problemas físicos que enfrentan los deportistas.

La causa más frecuente identificada por los especialistas es la sobrecarga o el sobreuso. Esto ocurre cuando las estructuras del cuerpo, como articulaciones, músculos y tendones, son sometidas a una exigencia repetitiva para la cual no están adecuadamente preparadas. Un volumen o intensidad de entrenamiento excesivo, una técnica incorrecta mantenida en el tiempo o una recuperación insuficiente pueden llevar a esta situación de estrés crónico sobre los tejidos, culminando en una lesión.

Aunque menos habitual que la sobrecarga, el traumatismo constituye la segunda causa más común de lesiones deportivas. Los traumatismos incluyen golpes directos, caídas, colisiones con otros deportistas o impactos inesperados. Estos eventos agudos pueden provocar desde contusiones y esguinces hasta fracturas o roturas musculares y ligamentarias.

En cuanto a la localización de las lesiones, las estadísticas muestran que las extremidades inferiores son las más afectadas. Rodillas, tobillos y muslos concentran un número significativo de incidentes lesionales, lo cual tiene lógica considerando que son las zonas que soportan el peso, generan la propulsión y están más expuestas a impactos y movimientos bruscos en la mayoría de los deportes.

Deportes con Mayor Riesgo Lesional

La pregunta sobre qué deporte es el más lesivo es compleja, ya que depende de múltiples factores como el número de practicantes, la naturaleza del deporte (contacto, impacto, movimientos repetitivos) y el nivel de intensidad. Sin embargo, basándonos en la experiencia clínica, es posible identificar ciertas disciplinas que presentan una mayor probabilidad de generar lesiones.

Históricamente y en la actualidad, el fútbol sigue siendo el deporte que encabeza la lista en cuanto a la producción de lesiones. Esto no se debe únicamente a su enorme popularidad y al elevado número de personas que lo practican, sino también a la propia dinámica del juego. El fútbol implica cambios de dirección rápidos, sprints, saltos, contacto físico constante y la posibilidad de traumatismos directos (patadas, choques), lo que aumenta significativamente el riesgo de sufrir un percance físico en comparación con otras actividades deportivas más controladas o de menor impacto.

Aunque el fútbol mantiene el primer puesto, otras disciplinas también presentan un riesgo considerable. El baloncesto, con sus saltos, aterrizajes, pivotes y contacto, es otro deporte con una alta incidencia de lesiones, especialmente en tobillos, rodillas y dedos. La carrera continua o running, si bien no es un deporte de contacto, puede generar numerosas lesiones por sobrecarga debido al impacto repetitivo y a menudo a la falta de una progresión adecuada en la distancia o intensidad.

Además, en los últimos tiempos, se ha observado un aumento de lesiones en actividades deportivas que combinan alta intensidad, movimientos variados y levantamiento de peso, como el crossfit y disciplinas similares. Estos deportes pueden generar tanto lesiones por sobrecarga (si no hay una adaptación progresiva) como traumáticas (por fallos en la técnica o manejo de cargas elevadas). En ciertas zonas geográficas, como la playa de San Juan en Alicante mencionada por el especialista, el pádel también está generando un número considerable de lesiones por sobreuso, afectando principalmente a las extremidades inferiores y superiores (codo, hombro).

DeporteRiesgo Lesional (Según Experiencia Clínica)Tipos de Lesiones Comunes
FútbolEl más alto (por número de practicantes y naturaleza del juego)Esguinces (tobillo, rodilla), roturas musculares, traumatismos, lesiones de menisco y ligamentos.
BaloncestoAltoEsguinces (tobillo), lesiones de rodilla, lesiones de dedos, tendinopatías.
Carrera Continua (Running)Alto (principalmente por sobrecarga)Tendinopatías (Aquiles, rotuliano), fascitis plantar, periostitis tibial, lesiones por estrés.
Crossfit / SimilaresEn aumento (por intensidad y variedad)Lesiones musculares, tendinosas, articulares (hombro, rodilla, espalda), por sobrecarga o traumáticas.
PádelNotable (en algunas zonas, por sobreuso)Epicondilitis (codo de tenista), lesiones de hombro, esguinces de tobillo, lesiones musculares en piernas.

La Prevención: Una Clave Fundamental

Ante el riesgo de lesiones, la buena noticia es que un número significativo de ellas son prevenibles. Si bien es imposible eliminar por completo la posibilidad de una torcedura inesperada o una lesión muscular aguda, adoptar ciertas prácticas puede reducir drásticamente la probabilidad de sufrirlas.

La progresividad en el entrenamiento es esencial. Aumentar gradualmente la intensidad, el volumen o la complejidad de los ejercicios permite que el cuerpo se adapte de forma segura. Pasar de un nivel de actividad bajo a uno muy alto de repente es una receta para la sobrecarga y, consecuentemente, para la lesión.

Contar con una buena base muscular es otro pilar de la prevención. Unos músculos fuertes y equilibrados protegen las articulaciones, absorben mejor los impactos y permiten ejecutar los movimientos deportivos con mayor eficiencia y menor estrés sobre tendones y ligamentos. El trabajo de fuerza específico para el deporte practicado es altamente recomendable.

Finalmente, la constancia en la realización de ejercicio, combinada con el respeto por los tiempos de descanso, es vital. El entrenamiento regular permite mantener la adaptación física, mientras que los días de reposo son necesarios para que los tejidos se recuperen y reparen, evitando el sobreentrenamiento que lleva a la sobrecarga.

¿Cuándo una Molestia se Convierte en Lesión? ¿Cuándo Debo Parar?

Distinguir entre una molestia pasajera y el inicio de una lesión puede ser complicado, y la respuesta puede variar ligeramente dependiendo de si hablamos de un atleta profesional, un deportista amateur, un adulto o un niño. Sin embargo, hay principios generales que aplican a todos.

La señal de alarma fundamental es cualquier molestia que persista más allá de unos pocos minutos de haber cesado la actividad. Más aún, cualquier sensación de dolor durante el ejercicio debe ser tomada en serio. Pero la indicación más clara para parar y buscar asesoramiento profesional es cuando una molestia o dolor va en aumento, ya sea en su intensidad o en el tiempo que dura (aparece antes durante la actividad, tarda más en desaparecer después).

Ignorar estas señales con la esperanza de que "se pase solo" o "calentará" es un error común que a menudo transforma una pequeña molestia fácilmente tratable en una lesión más seria que requerirá un tiempo de recuperación mucho mayor. Ante la duda, es preferible detener la actividad y consultar.

¿Es Perjudicial Hacer Mucho Deporte Diario?

Realizar ejercicio físico y practicar deporte a diario es, en sí mismo, una actividad muy recomendable y saludable. Los beneficios son múltiples: mejora psicológica, aumento de la fuerza, beneficios metabólicos y cardiovasculares, y una salud global fortalecida.

El problema no radica en la frecuencia diaria, sino en cómo se gestiona esa carga. La clave está en aplicar los principios de prevención mencionados: progresividad y constancia, pero siempre respetando la necesidad de recuperación. Integrar días de descanso en la rutina semanal es tan importante como los días de entrenamiento. Estos días permiten que los músculos se reparen, el sistema nervioso se recupere y se prevenga la fatiga acumulada que puede llevar a la sobrecarga y la lesión. Una planificación inteligente que alterne tipos de actividad, intensidad y deje espacio para el reposo es perfectamente compatible con la práctica deportiva diaria y saludable.

Tratamientos Conservadores para Lesiones Deportivas

Una vez que se produce una lesión, el objetivo principal es recuperarse de la forma más rápida y segura posible para volver a la actividad deportiva. Los especialistas en medicina deportiva suelen priorizar los tratamientos conservadores, aquellos que no implican cirugía, siempre que sea posible.

El punto de partida de cualquier tratamiento efectivo es un diagnóstico lo más exacto posible. Para ello, la ecografía se ha convertido en una herramienta fundamental. Permite visualizar los tejidos blandos (músculos, tendones, ligamentos) en tiempo real, identificar la naturaleza y extensión de la lesión y guiar los procedimientos terapéuticos.

El enfoque conservador busca evitar la inmovilización prolongada y promover una recuperación funcional progresiva. Esto implica una combinación de diferentes técnicas y terapias:

  • Masoterapia descontracturante: Masajes terapéuticos para aliviar la tensión muscular y mejorar la circulación.
  • Movilización pasiva asistida: Ejercicios realizados por el terapeuta para mantener o mejorar el rango de movimiento de una articulación.
  • Ejercicios de reforzamiento muscular progresivos: Un pilar clave de la rehabilitación para recuperar la fuerza y estabilidad de la zona lesionada y prevenir recaídas, aumentando gradualmente la carga y complejidad.
  • Tecarterapia: Aplicación de energía de radiofrecuencia para estimular la regeneración tisular y reducir el dolor y la inflamación.
  • Punción seca: Técnica que utiliza agujas de acupuntura para tratar puntos gatillo musculares.
  • EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular): Técnica invasiva que aplica corriente galvánica a través de una aguja para estimular la reparación de tejidos blandos, especialmente tendones.
  • Neuromodulación Percutánea: Aplicación de corriente eléctrica a través de agujas para modular la función nerviosa y aliviar el dolor.

Muchas de estas técnicas, especialmente la punción seca, EPI o neuromodulación, se realizan guiadas por ecografía para asegurar la máxima precisión en la aplicación del tratamiento sobre la zona afectada.

En aquellos casos en los que las terapias iniciales no son suficientes, o como complemento a ellas, se puede recurrir a infiltraciones. Estas pueden incluir la administración de antiinflamatorios para reducir la inflamación, ácido hialurónico para mejorar la lubricación articular o factores de crecimiento plaquetario (con o sin citoquinas) para estimular la regeneración tisular. La elección del producto a infiltrar depende del tipo de lesión y del objetivo del tratamiento.

Preguntas Frecuentes sobre Lesiones Deportivas

A continuación, respondemos a las dudas más comunes sobre lesiones deportivas basándonos en la información proporcionada por el especialista:

¿Cuáles son las causas principales de lesiones deportivas hoy en día?

Las causas principales son la sobrecarga o el sobreuso de las estructuras corporales (articulaciones, músculos, tendones) que no están preparadas para la actividad repetitiva, siendo la segunda causa más común los traumatismos (golpes, caídas, colisiones).

¿Qué deportes resultan más lesivos en la actualidad?

El fútbol sigue siendo el deporte que más lesiones produce, tanto por número de practicantes como por la probabilidad de lesionarse. Después del fútbol, el baloncesto y la carrera continua (running) presentan un alto riesgo. Deportes como el crossfit o el pádel también están mostrando un aumento de lesiones, especialmente por sobreuso.

¿Se pueden prevenir las lesiones deportivas?

Sí, un número importante de lesiones deportivas se pueden prevenir. La clave está en seguir una progresión adecuada en el entrenamiento, construir una buena base muscular y ser constante en la práctica, siempre respetando los tiempos de descanso necesarios para la recuperación.

¿En qué momento una molestia está indicando una lesión deportiva? ¿Cuándo debería parar?

Debes parar si una molestia persiste más allá de unos minutos, si sientes dolor, o especialmente si la molestia o el dolor aumentan en duración o severidad con la actividad. Ante cualquiera de estas señales, es fundamental detenerse y consultar a un profesional.

¿Hacer mucho deporte diario (ir a correr, ir al gimnasio, jugar partidos) puede sobrecargarnos y hacer que nos lesionemos?

Hacer deporte a diario es saludable si se hace correctamente. El riesgo de lesión por sobrecarga no viene de la frecuencia diaria en sí, sino de no respetar la progresividad en el entrenamiento, no tener una buena base muscular y, crucialmente, no incluir días de descanso adecuados para permitir la recuperación del cuerpo.

¿Qué métodos conservadores existen para tratar las lesiones deportivas?

Existen diversos métodos conservadores que se inician tras un diagnóstico preciso (a menudo apoyado por ecografía). Incluyen masoterapia, movilización asistida, ejercicios de reforzamiento progresivos, tecarterapia, punción seca, EPI, neuromodulación percutánea (muchas guiadas por ecografía). En un segundo escalón, se pueden realizar infiltraciones con antiinflamatorios, ácido hialurónico o factores de crecimiento plaquetario.

En conclusión, si bien la práctica deportiva es esencial para la salud, es vital ser conscientes de los riesgos de lesión. La prevención a través de una planificación adecuada y el respeto por las señales del cuerpo son nuestras mejores herramientas. Y ante cualquier duda o molestia persistente, buscar la opinión de un profesional especializado en lesiones deportivas es el paso más inteligente para asegurar una pronta y completa recuperación.

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